Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2019

Cuaderno de postcrisis: 19
Viene otra crisis?

Albert Recio Andreu
mientras tanto


I

En el verano del 2018, cuando abr este cuaderno -es un hbito pueril, cada dos cursos trato de agrupar mis notas mensuales bajo un ttulo comn- me pareci adecuado un ttulo que correspondiera a la visin dominante del momento sobre la coyuntura econmica. Es una cuestin de nombres que tiene cierta relevancia. Para mucha gente de izquierdas seguimos instalados en la crisis porque persisten muchos de sus efectos: bajos salarios, desempleo alto, deterioro de los servicios sociales, problemas de vivienda Pero el anlisis convencional atiende slo a las variaciones del PIB y a algunos indicadores bsicos.

Por otra parte, aunque la crisis de 2008 signific un verdadero terremoto, muchos de sus peores efectos ya eran visibles en el perodo anterior de pretendido auge. El debate sobre la precariedad se gest en la dcada de los ochenta, justo cuando se impusieron las polticas de flexibilidad laboral orientadas a erosionar los derechos laborales. Los problemas del desempleo, las deslocalizaciones, nos acompaan desde hace casi cinco dcadas. Tampoco la externalizacin de servicios pblicos y los recortes fueron un resultado automtico de la crisis. Ya estaban presentes en las polticas introducidas, por ejemplo, por los conservadores britnicos. Y en nuestro pas ste ha sido un tema presente a lo largo de todo el perodo democrtico. Incluso tendemos a pasar por alto -la memoria es dbil- que los problemas de vivienda ya eran acuciantes cuando se construan edificios residenciales en cantidades ingentes (no por casualidad la PAH estuvo promovida por la misma gente que antes haba creado V de Vivienda para protestar contra las dificultades de acceso de los jvenes a una vivienda digna). Lo que hizo la crisis fue dar una oportunidad a las lites para imponer un nuevo ritmo a su programa neoliberal y agravar una tendencia estructural que vena de lejos. Por eso es compatible considerar que la crisis ha acabado y al mismo tiempo que sus efectos persisten en el tiempo.

En esto ltimo tambin hay una importante cuestin de perspectiva terica. Para muchos economistas la evolucin de la economa es una mera oscilacin en torno a un equilibrio (aunque ste sea dinmico e incorpore el crecimiento a largo plazo): tras una cada la economa recupera su situacin anterior y todo vuelve a ser igual que antes. En esto reside el manido eslogan de que hay que salir de la crisis, equivalente a salir de un valle y recuperar cota en cualquier travesa. Es lo que yo llamo un pensamiento de economa de pizarra, porque en la pizarra todo se puede borrar y reescribir. Pero el mundo real no funciona as y despus de una crisis profunda las cosas no son necesariamente iguales: la crisis ha contribuido a cambiar la estructura productiva, ha generado vctimas no siempre recuperables, ha afectado a las polticas econmicas y sociales, ha recompuesto los equilibrios de poder entre grupos capitalistas y entre stos y la sociedad. De ah que la salida de la crisis nunca sea una vuelta al pasado, sino slo la recuperacin de la dinmica capitalista en un nuevo contexto.

II

La pregunta que varas personas me han planteado es si se da la posibilidad de que en unos pocos meses volvamos a estar en crisis. (Curiosamente quienes me lo han planteado con mayor frecuencia son personas que tienen una cierta actividad de inversin en bolsa, ms preocupadas que la media por su dinero y ms seguidoras de los medios de comunicacin econmicos). Hay muchos indicios preocupantes desde una ptica convencional (muchos ms desde la otra, aunque se sitan en otro terreno) y el estancamiento de algunas economas europeas, as como las guerras comerciales impredecibles (sobre todo gracias a Trump) son lo que ms preocupan a los analistas que llenan los debates mediticos. Algunos ejercen de agoreros profesionales en el reparto de papeles que suelen practicar las tertulias de expertos.

Creo que la nica respuesta posible es seguir la lnea argumental que desarroll Lester Thurow en El futuro del capitalismo, publicado en 1996. En su anlisis destacaba que las sociedades capitalistas descansaban sobre fallas tectnicas cuyo movimiento podan generar terremotos econmicos. Vivir sobre una falla tectnica no supone estar en un terremoto continuo, pero s que sus habitantes perciben con relativa frecuencia esta posibilidad (como bien saben japoneses, mexicanos y californianos) y que en algunos casos la magnitud de escala provoca verdaderos desastres, como el de Fukushima (tambin con efectos irreversibles). No hay forma de predecir con precisin cundo las placas se pondrn en movimiento, pero s de establecer la probabilidad de que un territorio lo padezca.

Hay numerosas fallas tectnicas en nuestro subsuelo econmico, correspondientes a las diferentes explicaciones de las teoras sobre las crisis econmicas. Algunas escuelas de pensamiento rivalizan en considerar que su particular hiptesis es la esencial (por ejemplo, muchos acadmicos marxistas insisten en la tendencia decreciente de la tasa de ganancia). Mi punto de vista en este campo es eclctico: la economa capitalista real descansa sobre tal cmulo de contradicciones que cualquiera de ellas puede generar la crisis.

A ttulo de ejemplos:

- La especializacin productiva entre territorios se traduce en fuertes desigualdades en la balanza exterior de los pases, de modo que los hay con excedentes y los hay con dficits persistentes. stos pueden provocar desequilibrios financieros que estn en la base de crisis.

- Esa misma especializacin hace a algunos pases muy dependientes de la exportacin de unos determinados productos. Lo que ocurra en estos mercados particulares (aumentos o subidas de precios, alteraciones en la demanda) puede desestabilizar economas enteras y afectar al conjunto.

- Gran parte de la economa mundial se basa en mantener bajo el costo de determinados inputs, especialmente la energa. Si por ejemplo sta experimenta un brusco incremento (como ya ocurri en los setenta o como la que predicen los defensores del pico del petrleo), sectores enteros de actividad pueden quedar afectados.

- El cambio climtico puede afectar a la produccin de alimentos y otras materias primas con efectos parecidos a lo anterior (y como sabemos ya, con movimientos de poblacin de evidente impacto social).

- Los cambios en la distribucin de la renta afectan a la cantidad del gasto en consumo y a la estructura del mismo, y tienen impacto potencial en el volumen y composicin del empleo y la produccin. Nunca hay un ajuste fino y los impactos de un sector pueden extenderse a otros.

- En las economas capitalistas, los directivos empresariales toman un gran nmero de decisiones en funcin de la rentabilidad esperada y de la demanda. Son decisiones individuales basadas casi siempre en creencias, informacin imperfecta, etc. Un fallo en las previsiones o la inadecuacin de las mimas pueden conducir tambin a una crisis. La tasa de ganancia obtenida y los problemas de demanda son dos de las cuestiones recurrentes en el anlisis de las crisis.

- En las economas capitalistas reales el sector financiero juega un papel crucial. De hecho, la economa actual est basada en el endeudamiento: de empresas, particulares y estados. El sector financiero tiene una gran tendencia a la inestabilidad y a la generacin de burbujas especulativas. Juega un papel central en los procesos de especulacin urbana. Y ha sido, desde siempre, una fuente de generacin de problemas.

- El sector pblico tiene un papel crucial en el funcionamiento de la mayora de economas reales. Habitualmente es un factor de estabilizacin y regulacin para evitar que los desmanes del mercado afecten al edificio entero. Pero esto no est siempre garantizado, y decisiones polticas de los grandes estados pueden precipitar crisis. El impacto de las polticas de ajuste impuestas por la Unin Europea en 2010 por presin de Alemania y sus aliados son una buena prueba de ello.

En suma, la economa capitalista mundial tiene los mismos problemas que los sofisticados sistemas elctricos que ayudan a organizar nuestras vidas. Son enormemente complejos y sofisticados. Pero, al mismo tiempo, vulnerables. Y de vez en cuando colapsan, como ha ocurrido hace pocos das en Argentina, Uruguay y Paraguay. Una economa ms manejable y socialmente responsable exige otra lgica organizativa y social.

III

Es imposible saber si alguna de las fuerzas que he detallado, u otras omitidas, estn creando las condiciones para una crisis inmediata. Pero tenemos bastantes nmeros para que lo de 2010 pueda repetirse bajo otra forma y otros detonantes. La salida actual de la crisis se ha basado en una prctica desregulacin monetaria que ha facilitado crdito ilimitado a financieros y grandes deudores. El Estado espaol, por ejemplo, ha visto aumentar el endeudamiento desde un 64% en que lo dej el gobierno de Rodrguez Zapatero hasta cerca del 100% con que se encontr el nuevo gobierno de Pedro Snchez. Este aumento hubiera sido muy difcil de soportar si no se hubiera producido una fuerte reduccin de los intereses a pagar.

Hoy el endeudamiento masivo es mucho mayor, pero su coste se ha abaratado. Los bancos centrales (BCE, Fed) han generado grandes masas de dinero barato y lo que no est claro es qu podran hacer en caso de una nueva recesin. Adems de tener un sistema frgil, es posible que tambin estemos inmersos en una dinmica que nadie sabe como revertir. Y que nos puede conducir a nuevos desastres econmicos, sociales y ambientales.

Por ello, ms que preocuparnos por si viene o no la crisis (si sta viniera y solo afectara a los rentistas, hasta podra ser una buena ayuda para cercenar los impulsos especulativos de la sociedad, aunque no es esto lo que suele suceder y los grandes paganos suelen ser los ms pobres), lo que de verdad nos debera tener desvelados es pensar qu tenemos que hacer para afrontar los grandes problemas que ya tenamos y que la crisis acrecent.

Buen verano y pensad en ello. La rentre ser complicada.

 

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-181/notas/viene-otra-crisis



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter