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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2019

De qu PSOE estamos hablando?

Jaime Richart
Rebelin


Parece mentira que ahora el PSOE muestre la misma idea de Espaa, de la unidad de Espaa, que la de los dos partidos de la derecha y la del de ultraderecha, ste ltimo la misma cosa que los otros dos pero sin mscara; la misma idea de Espaa que tena el dictador. Esa idea que, con la mayor contumacia jams conocida, desde tiempo inmemorial acapararon los dueos virtuales de este pas, pretendiendo imitar la unidad francesa, pese a ser Espaa en materia poltica a Francia lo que es lo vasto respecto a lo refinado o el desperdicio respecto a lo impecable. No hay ms que echar un vistazo a la historia de ambas naciones: Espaa no le llega a Francia en este asunto a la altura del zapato. Una idea, la de unidad poltica, cuya interpretacin en libertad maneja varios matices pero que en la prctica sigue siendo la misma rgida franquista de la frrea centralizacin. Ya sabemos que la comparten los otros tres partidos, pero ya se viene viendo, que de ella participa n tambin el sector ms conservador, y por consiguiente menos socialista del PSOE. Lo queda por despejar es si la comparte tambin el actual presidente del gobierno...

Y digo que parece mentira, no slo por el alejamiento que supone esa idea de la Espaa plurinacional, idea madre del socialismo fundacional, sino porque la propia Constitucin de 1978 vigente posibilita otras opciones relativas a la organizacin territorial de este pas. Su artculo 149, sin ir ms lejos, confiere al Estado, es decir, al gobierno, la competencia exclusiva de autorizar referndums. Lo que pone de manifiesto, por un lado, que la celebracin del referndum en absoluto es inconstitucional, y por otro, que la autorizacin slo depende de la voluntad poltica del gobierno de turno y de su ideologa.

Todo lo que de dramtico y esperpntico tiene el conflicto cataln, que incluye el hecho de permanecer siete personas en la crcel preventiva en espera de una abominable sentencia condenatoria despus de tres meses de lo que ha parecido un simulacro de juicio justo, etc, trae su causa de una colosal bellaquera de tres caras. Una es la del cepillado del Estatut a cargo del Tribunal Constitucional compuesto bsicamente de magistrados formados en el Derecho de la mentalidad franquista de la una grande y libre. Otra es la de la respuesta sin respuesta del partido de un gobierno con un tal Rajoy al frente, a la solicitud del referndum del gobierno cataln. Y la otra es la de la saducea maniobra de este mismo Rajoy -saducea por tramposa -, no slo frente a la poblacin catalana sino tambin frente a toda la poblacin espaola, al haberse mostrado favorable al referndum que luego tcitamente deneg, cuando l en persona se lo exigi estentreamente en el Congreso en 2008 al presidente Zapatero. El caso es que el PSOE, ese ambiguo PSOE, ahora debe decidir entre secundar la idea de la compactacin forzosa de Espaa, es decir, tratar el conflicto cataln como los ultraconservadores, o actuar con valenta por la nica salida que sigue siendo el referndum...

Ellos, los del PSOE, se ufanan de pertenecer a un partido que tiene 140 aos. En efecto, el partido fue fundado en 1879 y durante cien aos se defini como un partido de clase obrera, socialista y marxista. Sin embargo ha ido dejando por el camino jirones de su ideario. Empez abandonando explcitamente el marxismo como definicin ideolgica en 1979 y luego y hasta ahora, empez a mostrar fragilidad en eso de ser un partido de la clase obrera a medida que fue conocindose el progresivo enriquecimiento de varios de sus lderes. Y si lo es, acaso ser el de los jefes de obreros y los capataces. Ms tarde, la energa, hasta entonces nacionalizada y punto fundamental del programa de 1979, pas a manos privadas, entrando a formar parte de las empresas adjudicatarias con retribuciones de escndalo polticos de los dos partidos principales y por tanto tambin suyos,...

Por todo lo dicho es notorio que el PSOE ha ido alejndose de su ideario de partida, y confluyendo tanto con las ideas econmicas y sociales de los partidos de la derecha como con la franquista en lo territorial. Y hasta tal punto me lo parece a m que, a lo largo de esos 140 a os , el cuadro del ideario del partido se ha ido desfigurando tanto como el irreconocible Dorian Grey en el retrato que le hizo Basil Hallward, de la famosa obra de Oscar Wilde...

Jaime Richart. Antroplogo y jurista

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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