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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2019

Nuevo rumbo o ajuste tctico?

Ricardo Torres
Progreso Semanal


El 27 de junio, el gobierno cubano anunci un conjunto de medidas econmicas para atender la delicada situacin socioeconmica del pas. Entre ellas se encuentran diversas provisiones para estimular las exportaciones incluyendo el sector no estatal, mayor capacidad en el manejo de recursos y fuerza de trabajo a la empresa estatal, flexibilizacin de la planificacin, diseo de alternativas para el uso productivo de las remesas, control estricto del presupuesto y los gastos, creacin de opciones para retener la salida de divisas asociadas a la compra individual de productos escasos en el mercado domstico, entre otras. Dentro de lo anunciado existen medidas concretas, mientras que en otros casos se trata de reas en las que se analizan diversas propuestas.

El conjunto de transformaciones anunciado tiene mritos indiscutibles. En primer lugar, el incremento salarial aplicado al sector presupuestado se acompaa de otras medidas de carcter estructural orientadas a incrementar la oferta y mejorar la integracin interna de la economa. Asimismo, varias de las modificaciones apuntan hacia dos de las reas ms rezagadas de la reforma: las exportaciones, claves en una economa pequea; y la empresa estatal. Por otro lado, se promueven los vnculos entre el sector pblico, el privado y cooperativo, lo que constituye un paso en el sentido correcto.

Durante las explicaciones se destac la idea de que la economa va a desplazarse gradualmente hacia una direccin basada en mecanismos econmico-financieros, que sustituirn a las directrices administrativas. Tambin se resalt el rol que debe desempear el sistema financiero, la centralidad de las exportaciones, y se desliz la idea de que se deben esperar cambios an mayores en la planificacin y la conduccin de la economa. No obstante, es difcil evaluar en toda su dimensin las propuestas anunciadas, teniendo en cuenta que no se cuenta con detalles de las mismas. En la mayora de los casos las intenciones son buenas, pero es en la implementacin donde se decide el juego. A pesar de ello, algunos casos especficos ameritan un anlisis preliminar.

El aumento de los salarios en el sector pblico resulta, a los ojos del ciudadano medio, la medida de mayor alcance. Los nuevos montos representan un aumento no despreciable para la mayora de los beneficiados, teniendo en cuenta el punto de partida. Se dio a conocer que la decisin supone recursos presupuestarios del orden de los 7 050 millones de pesos, que resultan en un aumento medio de casi 400 pesos por empleado, aunque la diferenciacin salarial se ampla con la medida. Para ponerlo en perspectiva, aquella cifra constituye el 10,7 por ciento de los gastos totales planificados para el ao 2019 en la Ley del Presupuesto, y el 18,2 por ciento del total de los gastos en el rea presupuestada. La medida es difcilmente cuestionable en el terreno social o poltico. Sin embargo, su xito depende de una respuesta productiva que se antoja difcil de materializar. Independientemente de las intenciones y deseos de los decisores, la nica garanta de que mejore efectivamente el bienestar de los beneficiarios recae en un incremento de la oferta de bienes y servicios en una proporcin similar al movimiento de la demanda. Este cambio no solo tiene que corresponderse en magnitud, sino en su estructura. Es decir, deben ofertarse en mayor cuanta productos que los ciudadanos quieran comprar con ese dinero adicional.

Aqu radica el mayor desafo. Los antecedentes son claros en indicar que la oferta en Cuba est notablemente estancada y tarda en reaccionar a los cambios en la demanda a partir de un amplio grupo de restricciones, que van desde lo funcional de las empresas hasta la disponibilidad de recursos. La naturaleza de los procesos productivos domsticos determina que una parte de estos recursos son de importacin, una caracterstica que no va a cambiar a mediano plazo. La oferta tambin podra aumentar a travs de la importacin de bienes de consumo finales, pero la situacin actual en la balanza de pagos no anticipa un incremento apreciable de las mismas. En definitiva, la dinmica de la oferta est condicionada, en gran medida, por la disponibilidad de insumos o bienes de consumo importados, lo que requiere de divisas. Si bien no est ocurriendo un colapso del comercio cubano como en los aos noventa, la situacin financiera externa no anticipa un proceso de esa naturaleza.

Los llamados a mantener los precios en los niveles actuales contradicen directamente el despliegue de mecanismos econmicos. El mercado, que siempre acta bajo un marco regulatorio determinado, opera tanto para la oferta como para la demanda. Si la oferta no se incrementa, el incremento de precios es el mecanismo de ajuste inevitable. Su negacin supone que se desencadenen otros procesos igualmente negativos como la escasez, las largas filas o el mercado negro. Si hay que escoger entre esos dos caminos, el mercado es una alternativa incomparablemente mejor, porque ofrece transparencia. Se puede conocer directamente cunto aumentan los precios y esa informacin est accesible a todos los agentes y decisores. Ello da una idea del retraso de la oferta. Los recursos adicionales que temporalmente pasan a disposicin de los productores les permitiran invertir en nuevas capacidades para aumentar la produccin, lo que actuara moderando los precios.

Desafortunadamente, este ltimo eslabn es el que usualmente no se completa en el contexto cubano. Y ello debido no solo a restricciones de recursos, sino a rigidez institucional y prohibiciones administrativas. La ampliacin de la produccin supone la compra de insumos y medios de produccin, que como norma no estn a disposicin de los productores. Tambin existe la percepcin errnea de que este incremento temporal de las ganancias es negativo, porque se entiende que no es legtimo. No es creble pensar que los mecanismos econmicos nos pueden ayudar a aumentar la produccin y van a dejar de actuar en otras esferas. Y esto no incluye la todava ms compleja discusin sobre la acumulacin de riquezas y capital. Si se quiere desatar un proceso virtuoso de crecimiento, habr que admitir que cierto nivel de diferenciacin es inevitable.

Los problemas que enfrenta la economa cubana, reseados a ratos en las explicaciones de los decisores, son bien conocidos, y han sido profusamente analizados en los estudios de los modelos de planificacin central. La asignacin centralizada de recursos debilita severamente las relaciones horizontales entre sectores y entidades de la economa: sector exportador y sus suministradores, sector estatal y privado, empresas extranjeras y nacionales, entre otros pares que se pudieran mencionar.

Ello va acompaado por la sustitucin casi total de los mecanismos econmico-financieros por sus correspondientes de tipo administrativo. El papel pasivo de los precios y otras categoras financieras despoja al sistema econmico de las seales que necesitan sus agentes, incluido el gobierno, para la toma de decisiones oportunas y giles, que sean coherentes con la mejora de la eficiencia. Estas y otras distorsiones que se generan llegan incluso a reforzarse mutuamente y derivan en fenmenos aparentemente inexplicables como la mentalidad importadora, la convivencia de escasez y capacidades ociosas, o la anulacin de los incentivos hacia el trabajo duro e innovador en amplios sectores de la sociedad.

Las debilidades del modelo generadoras de atraso, escasez y falta de oportunidades no son fundamentalmente el resultado de las acciones aisladas de ciudadanos inescrupulosos, cuadros incapaces o empresarios poco creativos. Esos comportamientos responden a un entorno socioeconmico que los ha modelado durante dcadas. Es cierto que las sanciones de Estados Unidos reducen notablemente el umbral de desarrollo de la economa cubana, pero tambin lo es que muchos pases que no estaban sometidos a una presin de esta magnitud fracasaron estrepitosamente, incluyendo algunos con recursos prcticamente infinitos. No hay que dirigir la atencin a Europa del Este, China y Vietnam constituyen ejemplos claros.

Por el bien de aquellos segmentos ms humildes del pueblo cubano, es deseable que el paquete anunciado sea exitoso. Ms importante an, ojal constituya el preludio de una transformacin ms radical del modelo econmico que ofrezca mayores cuotas de prosperidad. Lamentable resulta que tenga que apretar el cinturn para destrabar decisiones pospuestas una y otra vez. Ya se ha comprobado durante una dcada que el nfasis en la gradualidad trae sus propios problemas, tan o ms graves que los que pretende evitar.

Fuente: http://progresosemanal.us/20190711/nuevo-rumbo-o-ajuste-tactico/



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