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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2019

El Estado debe impulsar un cambio de cultura para que sea ms beneficioso producir que especular

Horacio Rovelli
Rebelin


La Argentina no es un pas pobre: es un pas injusto, donde se acumulan bolsones de pobreza con sectores enriquecidos que incluso figuran en la revista Forbes [1] entre los ms ricos del mundo. La Ciudad de Buenos Aires presenta un ingreso per cpita similar al de los pases europeos, pero todo el norte argentino tiene ingresos promedio similares a las naciones africanas subsaharianas. La Universidad Catlica Argentina reconoce que ms de la mitad de nuestros chicos son pobres.

Es ms, el padre de esa familia puede trabajar y percibe salarios que no alcanzan a cubrir la canasta bsica total que define la pobreza. Hasta a eso nos han llevado, se trabaja y se sigue siendo pobre.

Por ende, el primer deber de un gobierno, antes que nada, es partir de la injusticia distributiva y tomar medidas tributarias (que incluyen la persecucin de la evasin y de la fuga de capitales, como la modificacin del Impuesto a los Bienes Personales y Ganancias a nivel nacional y revaluar las propiedades para el cobro del impuesto a la tierra en las provincias), medidas acompaadas de subsidio a la energa, al transporte y a las personas y familias en condiciones de vulnerabilidad, para restablecer cierta e imprescindible equidad.

No puede haber contrato social si no se tiene para comer. Lo dice textualmente en ese trabajo su autor, Jean Jacques Rousseau: Ninguna democracia existe cuando un ser humano es lo suficientemente pobre como para venderse o suficientemente rico para comprar a otro hombre.

Desde el punto de vista de la economa es imprescindible fortalecer el mercado interno, porque an con la actual gestin, el consumo nacional representa ms del 70% del destino de lo que se produce. Por ende, si la poblacin tiene capacidad para adquirir, eso har que los empresarios puedan vender y tengan incentivo para invertir y producir (y por ende menos para fugar), reproduciendo el capital.

Por lo tanto no solo por una cuestin social y moral, sino tambin econmica, se debe mejorar la distribucin del ingreso, aumentando los salarios y reduciendo la renta y los intereses.

Dicha mejora en la distribucin del ingreso y en impulsar la produccin debe hacerse con el empresariado que est en el pas, que es el que mayoritariamente se aprovecha de la desigualdad y fuga capitales. Basta como ejemplo que, por el masivo apagn del domingo Da del Padre, el secretario del rea dijo que el culpable fue la empresa Transener (Compaa de Transporte de Energa Elctrica en Alta Tensin) que pertenece al grupo Pampa Energa que, supuestamente, lidera Marcelo Mindlin, quien fue presentado como comprador de IECSA al grupo Macri.

En nuestro pas el problema no son los pobres. El problema social ms urgente e importante son los ricos.

Explicndonos el por qu de la injusta distribucin de la riqueza, nos encontramos con asimetras no solo entre regiones, sino tambin y fundamentalmente en la produccin, donde prevalece el concepto de renta como plus que se obtiene principalmente no por mayor eficiencia, eficacia y productividad, sino por contar con los derechos de propiedad y mercado cautivo, como es el caso de la explotacin agrcola-ganadera y minera y otros sectores especializados en la captura y apropiacin de beneficios monoplicos como los productores de bienes o servicios, sean industriales, servicios privados o prestadores de servicios pblicos o de obra pblica. Ellos explotan su posicin dominante en el mercado, se benefician de mercados cautivos o bien basan su actividad en transferencias permanentes de recursos pblicos.

En el tema de la produccin primaria vinculada a la extraccin y/o explotacin de la tierra, el Estado est completamente ausente. El mercado internacional no slo determina las reglas que para los granos significan vender bajo sus condiciones, que incluyen la compra de las patentes por las semillas y la comercializacin por grandes acopiadores mundiales, sumadas a la especializacin de cultivos transgnicos y la incorporacin de las nuevas tecnologas de la informacin y, en el caso de la energa y combustible, la fijacin del precio interno y externo en connivencia con el Estado; sino que tambin ese Estado se retir del mercado financiero, dejando a los pequeos y medianos productores sin crdito accesible y como nico recurso el mercado de capital privado: bancos y cooperativas de 25 dueos.

Todo lo sealado en un marco de fuerte transnacionalizacin de la economa, donde las empresas extranjeras a su vez son apndices menores en la estrategia de dominacin dirigida por sus casas matrices, reducindose, en el caso de la industria, a tareas de armadura y que repiten, en el mejor de los hechos, el nivel tecnolgico, pero no son pocas las veces que el mismo no es de ltima generacin.

A su vez se da una relacin inversamente proporcional entre el valor agregado generado localmente y el nivel de complejidad tecnolgica: usualmente se da una relacin negativa entre los encadenamientos productivos que genera la fabricacin de un bien y sus proveedores y el contenido tecnolgico incorporado en el producto. Paralelamente, las ramas que producen (ensamblan) los bienes tecnolgicamente ms sofisticados suelen ser las menos integradas localmente; por el contrario, es en la produccin de bienes de bajo contenido tecnolgico donde se suelen verificar mayores encadenamientos productivos y por ende, donde ms empleo se genera [2].

Los pequeos y medianos emprendimientos de la ciudad [3] y del campo operan en una situacin adversa, dependen la ms de las veces de insumos o del mercado que generan las grandes empresas, bajo las condiciones que ellas imponen y con tasas de inters que son confiscatorias de su capital. Por eso el dueo de un mediano establecimiento textil afirma: Cuando compro la tela tengo que pagar a 15 das, pero hasta que puedo colocar ese producto en el mercado necesito unos 120 das para el proceso de teido y confeccin y despus me pagan con cheques a 90 das. Con tasas de inters tan altas, el costo del capital hundido es enorme.

Segn el INDEC, en agricultura, ganadera, caza y silvicultura se desempean de manera formal 335.000 personas. En intermediacin financiera, 227.000. Pero en la industria son 1.218.000, casi dos veces y media ms que aquellas actividades sumadas. Solo se logr con el gobierno de Cambiemos el comercio mayorista, minorista y las reparaciones superan a la industria en generacin de empleo, con 1.244.000 trabajadores, pero perciben en promedio una remuneracin marcadamente menor. La construccin aporta menos de 400.000 empleos registrados.

En sntesis, el capitalismo argentino tiende a configurarse en un modelo de negocios subordinado al capital financiero interno y externo, ms especializado en viabilizar operaciones especulativas que en apoyar la ampliacin de capacidad productiva; jugando alternativamente con el valor del dlar y la tasa de inters; propiciando la fuga de capitales, con empresarios y CEOs que estn cebados en esa cultura rentstica. Por eso la tarea que tiene por delante el Estado no es solamente el disciplinamiento y control, sino impulsar un cambio de cultura para que produzcan y trabajen, con lo que lo primero que debe hacerse es romper el carry trade y posibilitar que se obtenga ms beneficio en producir que en especular.

Los acuerdos internacionales con Brasil y los pases de la regin, con la Repblica Popular China y otros, deben hacerse bajo esa consigna, para que se obtengan beneficios produciendo eficaz y eficientemente. Toda la diatriba de la UIA en su momento con los acuerdos con China pasa por querer seguir manteniendo su coto de caza, para su beneficio exclusivo y fuga, no para que se crezca y se reproduzca el capital.

La propuesta

Las caractersticas salientes de la macroeconoma nacional son el faltante de divisas, un mercado de trabajo precarizado, la poca relevancia que se le da al desarrollo tecnolgico y la desigualdad social y regional. Por ende, es necesaria una intervencin estatal planificada, sostenida y dinmica que promueva y asegure un reparto equitativo de la renta nacional y la conformacin de un sistema industrial integrado aunque no sea autosuficiente, que procure la generacin de ventajas competitivas dinmicas con eje en una mayor productividad local y que logre financiarse interna y externamente. El Estado debe apuntalarla y protegerla.

La industria tiene un rol central por ser no solo la que est en mejores condiciones de generar empleo directo e indirecto, sino porque es la que puede abonarle la mejor remuneracin a esa mayor cantidad de trabajadores. Y pese a la desindustrializacin permanente que significa un mundo dividido donde el este asitico hace mayoritariamente de armadura y ensamble y los otrora pases centrales se reservan aquellas actividades de alto nivel tecnolgico [4], contamos con una base industrial y productiva nada despreciable.

Por un lado, parte de la demanda industrial (maquinaria agrcola, agroqumicos) la genera el campo, que es por definicin nuestra puerta de acceso al mundo; tambin, y mientras no se cumpla (y no se debe cumplir) con los compromisos asumidos por el gobierno de Cambiemos con la Unin Europea, se industrializan algunos sectores relacionados a Brasil (autopartes y otros), y ciertos rubros vinculados con la construccin, algunas industrias de elaboracin de bienes durables y todo lo que tiene que ver con la energa y Vaca Muerta, que conforman una masa crtica y punto de encuentro significativo.

A ello se le debe sumar otros actores y sectores productivos, ms ligados al mercado interno (o regional), ms articulados productivamente va encadenamientos, ms asociados a otro tipo de generacin de puestos de trabajo (en cantidad y calidad), etc.

Finalmente y en la medida de nuestras limitadas posibilidades, se debe propender a diversificar la actividad propiciando la construccin de viviendas y otras obras pblicas que requieren mano de obra, cemento, arena, hormign, hierro redondo, etc., que tenemos y podemos producir ms sin necesidad de importar. Igualmente, con polticas de ciencia, tecnologa e innovacin que se empleen en la produccin, pero tambin para la salud, la educacin y para mejorar la calidad de vida de la poblacin.

Por lo tanto, esencialmente y sin nimo de limitar las ciclpeas tareas a realizar, se debe plantear:

-Contar con un plan estratgico general como fueron en su momento los planes quinquenales, el plan del CONADE o el Plan Trienal, al que se le debe subordinar el plan industrial.

-Coordinar todas las polticas pblicas y fijar metas fsicas de cumplimiento. Esto es, el Estado mediante desgravaciones impositivas, proteccin aduanera, crditos blandos, etc., da determinado apoyo, como es la meta de produccin, creacin de puestos de trabajo, innovacin tecnolgica, etc., que es la contrapartida. Para el caso de inversiones extranjeras, cunto ingresa y cundo y cunto se remite en utilidades al exterior.

-Identificar e invertir en tecnologas emergentes que tengan potencial para generar empleo de alta calidad y fortalecer la competitividad global de la produccin en general y de la industria Argentina en particular, y el impulso y la concatenacin con las economas regionales. En ese sentido, sirve el ejemplo de la Red Nacional para la Innovacin Industrial de los Estados Unidos, que consiste en la creacin de ncleos regionales que sean catalizadores para el desarrollo y la adopcin de tecnologa de punta con el fin de producir manufacturas que puedan competir a nivel global. Nosotros podramos hacerlo asesorados por el Ministerio de Ciencia y Tecnologa y el INTI, el INTA, etc.

-Rgimen de compras pblicas priorizando a las pequeas y medianas empresas que por definicin son locales. Por ejemplo, si empresas como YPF logran ir desarrollando una red de proveedores de base nacional, en el mediano plazo estaremos teniendo un tejido productivo ms denso.

-Creacin de un Banco estatal de Desarrollo para financiar a las pymes a largo plazo.

Notas

[1] Forbes es una revista especializada en el mundo de los negocios y las finanzas, publicada en Estados Unidos, fundada en 1917 pblica las 2.000 personas ms ricas del mundo. Tiene una edicin Argentina con las 50 familias ms ricas (Los Rocca, Bulgheroni; Prez Companc; Eurnekian; Werthein; los Rey-Rodrguez de Pluspetrol; Roemmers; Sigman-Gold; Marcos Galpern; Madanes Quintanillas; familia Brito: familia Eskenazi; familia Urqua; Jorge Ezequiel Carballo; Eduardo Constantini; familia Supervielle; Alfredo Coto; Felipe y Marcela Noble Herrera; Hctor Magnetto, etc.), todos ellos con ms de mil millones de dlares de patrimonio

[2] Obviamente deben ser apuntalados por el Estado industrias como la textil, la de calzado o la de electrodomsticos.

[3] Existan en el ao 2015 alrededor de 509.000 empresas registradas en Argentina en sectores industriales, de comercio y de servicios. La mayor parte de esas firmas corresponden al segmento de microempresas (70% del total). Siguen en importancia el segmento de Pymes, con 141 mil empresas (28%), y el de grandes empresas, con ms de 9 mil compaas registradas (2%).

[4] Obviamente, los pases ms avanzados del este asitico, China, Corea del Sur y la India compiten de igual a igual en cuanto al conocimiento y la administracin de la tecnologa con Alemania o los Estados Unidos.https://www.elcohetealaluna.com/el-frente-interno/

Horacio Rovelli. Licenciado en Economa, profesor de Poltica Econmica y de Instituciones Monetarias e Integracin Financiera Regional en la Facultad de Ciencias Econmicas (UBA Fue Director Nacional de Programacin Macroeconmica en el Ministerio de Economa y Finanzas de la Nacin. Analista senior asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE).

http://estrategia.la/2019/07/09/argentina-el-estado-debe-impulsar-un-cambio-de-cultura-para-que-sea-mas-beneficioso-producir-que-especular/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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