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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2019

Caza de pobres, la distraccin perfecta

Jorge Majfud
Rebelin


En junio de 2019 el presidente Donald Trump anunci el inicio de redadas para cazar inmigrantes ilegales en las diez mayores ciudades de Estados Unidos a partir del da 14 de julio de este ao. El hecho de que se haya elegido a las grandes ciudades y no a las grandes plantaciones que no pueden levantar sus cosechas sin inmigrantes ilegales, se debe, muy probablemente, a un fenmeno que hemos sealado anteriormente: en Estados Unidos, las minoras (negros, latinos, asiticos) estn polticamente subrepresentadas, no slo porque los inmigrantes ilegales no votan sino porque el voto de los ciudadanos de esos grupos vale varias veces menos que un voto blanco en un estado ultra conservador, lo cual pone en tela de juicio la misma naturaleza democrtica de todo el sistema poltico y electoral, por no hablar del sistema econmico y financiero.

Por una razn histrica de marginacin de la propiedad de la tierra y por las necesidades presentes, las minoras se concentran en las grandes ciudades en el sector de servicios, las cuales estn en los estados ms poblados, los cuales tienen tantos senadores como cualquier estado despoblado, bastiones de los conservadores desde el siglo XIX: para sumar la misma poblacin que California (40 millones) o Nueva York (20 millones), dos bastiones progresistas y ms receptivos a los inmigrantes de todo tipo, es necesario sumar ms de diez estados conservadores (la gigante Alaska no llega al milln). No obstante, cada uno de esos grandes estados posee solo dos senadores mientras que una docena de estados conservadores y despoblados poseen veinticuatro. Texas es la excepcin inversa, pero no en su dinmica interior.

A esta realidad estructural hay que sumarle que, entre otras caractersticas, los gobiernos llamados populistas suelen buscar efectos especiales en decisiones espectaculares y simblicas cuando podran hacer lo mismo con ms discrecin. Los populismos de izquierda suelen jugar esta carta con los antagonistas ms poderosos, como lo son los imperios de diferentes colores. Los populismos de derecha suelen jugar la misma carta atacando y demonizando los gobiernos de pases pobres, cuando a estos se les ocurre jugar a la independencia, o a los sectores ms dbiles de una sociedad como los inmigrantes o los trabajadores pobres. Los inmigrantes no solo no votan sino que adems su poder econmico y meditico es irrelevante.

En el caso del populismo de derecha, expresin de los intereses de los de arriba proyectada en las frustraciones de los de abajo para linchar a los indeseados de ms abajo, es por lo menos una cobarda al cuadrado. Por no entrar a considerar que los fanticos post humanistas (los fanticos son los de abajo que defienden los intereses de los de arriba contra sus propios intereses, no los de arriba que simplemente defienden sus propios intereses) suelen ondear la diversa y contradictoria bandera de la cruz al tiempo que se rasgan las vestiduras y se golpean el pecho alegando que son los seguidores de aquel hombre que pregonaba amor indiscriminado y se rodeaba de marginados. Aquel a quien el poder imperial de turno y los siempre necesarios colaboracionistas locales crucificaron junto con otros dos criminales.

Diferentes estudios han mostrado que cuanto mayor son las diferencias sociales y econmicas que separa a los de arriba de los de abajo mayor espacio meditico se les da a los problemas de la inmigracin y la criminalidad. Esto es igual tanto en los pases centrales como en los perifricos, en los ricos como en los pobres. Hay que agregar otra caracterstica que se da incluso en las ponencias de los estudiantes universitarios: el debate (o mejor verbalizacin social) es planteado con su axioma y corolario desde el inicio al ser presentado como el problema de la inmigracin y no como el desafo o la gran oportunidad de la inmigracin.

Aunque el presidente Donald Trump perdi las elecciones en 2016, lleg a la Casa Blanca por un sistema electoral inventado para proteger a los estados esclavistas del sur en el siglo XVIII y con un discurso racista, como en Europa, apenas escondido en la eterna y cobarde excusa de la legalidad que, como ya hemos analizado antes, histricamente se ha promovido y respetado cuando convena a los grupos en el poder. Con notables y heroicas excepciones, siempre gracias a demonizados luchadores sociales. El racismo no se crea ni se destruye; solo se transforma.

La fecha del 14 de julio de 2019 como inicio de las redadas contra los inmigrantes ilegales es arbitraria pero consistente con la psicologa fascista que ama las decisiones intempestivas y simblicas (fcil de mediatizar) contra algn grupo especfico de los de abajo demonizados como el otro: judos de a pie, musulmanes de a pie, inmigrantes de a pie. Claro, no cualquier inmigrante ilegal sino los ms pobres, desesperados y con la piel ms oscura. Los otros inmigrantes ilegales, si son blancos, pasan desapercibidos o, si son blancas, hasta se convierten en Primera Dama, sin importar que sus padres fuesen (por voluntad propia y por la misma vocacin de alpinistas) miembros del partido comunista en algn pas de Europa. Otra prueba de que los inmigrantes hacen el trabajo que los ciudadanos no quieren hacer.

El tribalismo, la horda fascista, racista, misgina y el asco por los iguales derechos ajenos pasar. No sabemos cundo, pero estoy convencido que es una reaccin global a todo lo poco o mucho que se ha logrado en ese sentido en los ltimos siglos y una previsible mscara a un conflicto agravado entre los cada vez menos que cada vez tienen ms y los cada vez ms que sienten pero no entienden que estn siendo marginados, en el mejor de los casos convertidos a mansas bestias de consumo. Un proceso histrico que no puede perpetuarse, que explotar en una catstrofe descontrolada que nadie querr, ni siquiera los de arriba, tan acostumbrados a expandir sus feudos en cada crisis controlada, como la que vendr en el 2020.

Los poderosos ancianos que gobiernan el mundo llevan una ventaja existencial: no vern los frutos de su odio y de su codicia. Por eso no les importa nada a largo plazo, aunque repitan lo contrario. Sobre todo si creen haber comprado un pent-house en el reino del Seor a fuerza de limosnas y de rezar cinco minutos por da con caras compungidas. Para ellos y para los de abajo el tiempo es oro, un mito que se desmonta solo considerando que ninguna montaa de oro puede comprarles tiempo. Como no pueden acumular tiempo acumulan oro, destrozando la vida de los ms dbiles y desesperados, de los ms jvenes que son, por lejos, quienes tienen ms tiempo que oro. Algo que no se les perdona.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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