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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2019

Urab
A pesar de presencia de militares y policas, paramilitares controlan San Jos de Apartad

Comunidad de Paz de San Jos de Apartad
Prensa Rural


San Jos de Apartad se declar comunidad de paz el 23 de marzo de 1997. Aproximadamente 500 campesinos, pertenecientes a 17 veredas, decidieron organizarse para sacar la guerra de su territorio, para no colaborar con ningn actor armado, para llevar adelante un proceso de neutralidad respecto del conflicto.

La muerte lenta sigue siendo el mayor incentivo de terror para someter a la poblacin, pues cada rincn de la zona est cubierto por paramilitares que controlan las salidas y las entradas. El caso del corregimiento de San Jos es preocupante pues desde all los paramilitares controlan todas sus veredas y lo hacen ante la mirada de un puesto de la polica y de una base del ejrcito que hacen presencia permanente en el casero, all mismo donde los jefes paramilitares se coordinan con sus tropas y organizan festejos sin ser molestados por nadie.

Los hechos de los cuales dejamos hoy constancia son los siguientes:

En el mes de mayo de 2019, en la vereda La Unin del corregimiento de San Jos el reconocido paramilitar alias Ramiro, quien lleg all haces unos meses a controlar y someter a la poblacin civil al paramilitarismo, amenaz de muerte a su padrastro el seor Emilio el cual tuvo de que desplazarse a otros lugares por seguridad.

El martes 25 de junio de 2019, en horas del da, nuestra Comunidad de Paz recibi informacin sobre la ocurrencia de un posible asesinato en el sitio conocido como Cao Seco, en lmites con la vereda La Unin- Carepa. Segn dichas informaciones, ninguna persona poda denunciar el hecho y mucho menos venir a informar sobre el caso a nuestra Comunidad de Paz. Ese mismo da el programa Familias en su Tierra se reuna en la vereda Mulatos-Cabecera con las juntas de accin comunal de las veredas Mulatos, Resbalosa, La Esperanza, La Hoz, entre otras, en un evento que ocult el asesinato mencionado, del cual no se tuvo ms informacin.

El sbado 29 de junio de 2019 llegaron informaciones a nuestra Comunidad segn las cuales en el casero de San Jos de Apartad el reconocido comandante paramilitar alias Ren, quien ha sido el encargado de controlar y someter a la poblacin civil a sus proyectos de muerte, realiz una fiesta en la cual participaron muchos paramilitares; all lanz serias amenazas de muerte contra pobladores de la zona, algunos de los cuales se encontraban all mismo. La polica y el ejrcito que hacen presencia permanente en ese centro urbano conocen muy bien el accionar de los paramilitares y son totalmente permisivos frente a este fenmeno, el cual sigue evidenciando la complicidad de la fuerza pblica con el paramilitarismo, innegable durante varias dcadas. El mismo da 29 de junio de 2019, segn algunos pobladores, los paramilitares haban planeado asesinar a una familia de la regin, razn por la cual esa familia tuvo que desplazarse a otros lugares.

El martes 2 de julio de 2019, en horas de la maana, el seor Elkin Ortiz y su hijo Wilson Ortiz conocido como Morochito quien est integrado al paramilitarismo y quienes desde hace casi dos aos viven en el centro urbano de San Jos, daaron una de las plantaciones de cacao certificado y productos de pan coger que se ha cultivado en grupos de trabajo de nuestra Comunidad de Paz en la finca la Roncona, all cortaron y daaron los alambrados y de esta manera lo han venido haciendo desde hace ms de 6 meses. Nuestra comunidad se desplaz al lugar y tom evidencias, las cuales el joven paramilitar Wilson Ortiz rechaz y trat de impedir. La finca la Roncona es una propiedad que nuestra Comunidad de Paz ocupa en posesin legal desde hace ms de 22 aos y donde tenemos nuestras plantaciones de cacao certificado y cultivos de pan coger. El 11 de septiembre del 2018 sufrimos una invasin all en La Roncona por parte de ms de 100 personas, entre las cuales se encontraban el seor Elkin Ortiz y sus hijos paramilitares; en esa ocasin daaron muchas plantaciones de cacao y pan coger. Ahora el Seor Elkin Ortiz, quien ha buscado apropiarse de un espacio de La Roncona, supuestamente por rdenes de los antiguos dueos y adems utiliza a sus hijos paramilitares para amenazar a nuestra Comunidad de Paz. Este caso lo ha puesto la Comunidad en conocimiento de la Defensora del Pueblo desde hace 6 meses pero no se ha generado ninguna solucin para que el seor Elkin Ortiz deje de perjudicar a nuestra Comunidad de Paz.

El sbado 6 de julio de 2019, en horas de la tarde, el paramilitar Wilson Ortiz, junto a su padre Elkin Ortiz, intercept en la salida de San Jos a Sirly Cerpa, integrante del Consejo Interno de nuestra Comunidad y feligrs de la Iglesia Adventista del Sptimo Da, para enviar amenazas a nuestra Comunidad, manifestando: no me gust ni poquito que me tomaran fotos y videos all abajo en La Roncona y no voy a permitir que eso vuelva a pasar porque la prxima vez voy a reventarles esas cmaras.

El domingo 7 de julio de 2019, en horas de la tarde, fue asesinado por varios impactos de arma de fuego, en la vereda La Balsa, del corregimiento de San Jos de Apartad, el joven Yminson Borja Jaramillo, en hechos atribuidos a los paramilitares que controlan la zona, pues la carretera que conduce del corregimiento de San Jos hasta el rea urbana de Apartad est totalmente controlada por paramilitares que se movilizan permanentemente en motocicletas. Las razones o justificaciones que dan para matar es que son ladrones o marihuaneros. La verdadera razn de estas muertes es el sometimiento forzado de la poblacin al paramilitarismo; quien no se someta, simplemente es asesinado y as el terror les sirve de instrumento de sumisin. Ya hemos dejado muchas constancias pblicas sobre el avanzado reclutamiento de jvenes que son entrenados por paramilitares para matar; sobre el expendio de drogas; sobre los hurtos y el cobro de vacunas a los campesinos. La nula respuesta del Estado y sus instituciones las hace responsables de que los paramilitares terminen con la vida de personas inocentes, pues los verdaderos ladrones son los integrantes de toda esta estructura paramilitar que recluta y roba los sueos a nuestros jvenes y los somete al imperio de las drogas y dems formas de degradacin de la vida. Nos solidarizamos con la familia de Yeminson y pedimos a Dios que lo tenga disfrutando de la vida en plenitud.

El lunes 8 de julio de 2019, nuestra Comunidad parti hacia la vereda La Unin donde se realiz la conmemoracin de los 19 aos de la masacre de 6 lderes de nuestra Comunidad de Paz, perpetrada por paramilitares y militares el 8 de julio de 2000. Al regresar de all en horas de la tarde, al pasar por el casero de San Jos, el paramilitar Wilson Ortiz alias Morochito amenaz de muerte a dos miembros de nuestra Comunidad, manifestando: Ah vienen esos hp para llenarles la cabeza de plomo; me los quiero encontrar solitos. El lugar donde este paramilitar profiri estas amenazas fue desde una casa de balcn propiedad del seor Daro Tuberquia, en la entrada al casco urbano de San Jos. Desde hace ya ms de un ao reconocidos paramilitares han tenido concentraciones all junto a esta vivienda, a plena vista de la fuerza pblica ejrcito y polica- quienes patrullan da y noche el minsculo casero y donde muchas veces han amenazado a miembros de nuestra Comunidad de Paz.

El gobierno nacional sigue negando la existencia del paramilitarismo mientras su copamiento territorial sigue avanzando intensamente en todo el pas. Nadie ignora que el partido poltico del Presidente actual tiene vnculos histricos y estrechos con las formas ms atrevidas de paramilitarismo, incluyendo las Convivir, de las cuales ha sido intenso defensor y usuario el ex presidente Uribe, cerebro, dolo y gua del partido y de la poltica gobernante. Las formas de relacin entre el Estado y el ParaEstado se han ido remodelando y hoy predomina la combinacin entre el anonimato progresivo de los pistoleros y la tolerancia pasiva de las instituciones, frmula exitosa que le permite al pas posar de democracia ante la comunidad internacional mientras el asesinato de lderes sociales y de excombatientes desmovilizados supera los estndares mundiales de criminalidad poltica. El Senador Petro acaba de destapar los vnculos entre las guilas Negras, calificadas por muchos aos por el establecimiento como bandas criminales, y la inteligencia militar. Al mismo tiempo el Presidente Duque, al regular el porte de armas mediante el decreto 2362 del 24 de diciembre de 2018, volvi a legalizar el boquete que siempre ha permitido el paso de las armas oficiales a los criminales privados (art. 1, pargrafo) y al mismo tiempo volvi a canonizar el principio eje del paramilitarismo, o sea la vinculacin de los civiles a la guerra, al anunciar en Tolemaida, el 6 de febrero de 2019, que ya llegaba a un milln el nmero de civiles preparados para asumir tareas militares. Todo esto se camufla como poltica de seguridad nacional y se implementa a travs de las estrategias de vista gorda y de brazos cados de la fuerza pblica y de las dems instituciones, gracias a las cuales nuestras veredas caen todas bajo el dominio paramilitar sin que nadie pueda defender a las vctimas y ni siquiera reconocer la invasin paramilitar.

Una vez ms nuestra Comunidad de Paz agradece a la multitud de personas en el pas y en el mundo que se solidarizan con nuestra resistencia y que condenan con plena conviccin tica y moral la criminalidad del Estado colombiano. A todas ellas nuestra sincera gratitud.


Fuente original: https://prensarural.org/spip/spip.php?article24537



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