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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2019

Sara Mesa y los derechos de los animales

Rosa Guevara Landa
Rebelin


La escritora Sara Mesa, autora de Cara de pan y Silencio administrativo (a mi compaero y a m nos han encantado), ha publicado un buen artculo en el global-antichavista que, en nuestra opinin, no debera pasar desapercibido: Derecho animal [1]. Son muchas las virtudes del texto; sealar una crtica (que no es crtica, propiamente) al final de todo.

El pasado 14 de junio, el primatologista mexicano Jos Luis lvarez Flores fue asesinado a balazos tras haber recibido numerosas amenazas de muerte, seala Mesa.

lvarez Flores haba impulsado la creacin en 2012 de un rea protegida en el Estado de Tabasco, donde habitan, entre otras especies, monos saraguato. Recientemente denunci la extraccin ilegal de arena y piedra en el ro Usumacinta. Su denuncia tuvo un alto coste: claramente el inters ecolgico se enfrentaba a otro tipo de intereses ms violentos.

Nadie dudara en tachar este crimen de intolerable. Nadie por supuesto. Sin embargo, seala la joven escritora, el motivo de la lucha que lo ocasion s resulta cuestionable para muchas personas que a menudo se preguntan si tiene sentido dedicar recursos a preservar los monos saraguato -es un ejemplo- en vez de destinar ese esfuerzo a los seres humanos, como si fuesen los ecologistas quienes, con su actitud, estuviesen generando pobreza o sufrimiento en las personas. Este cuestionamiento es recurrente en su opinin. Su ilustracin:

As, la publicacin reciente en El Pas Semanal de un reportaje dedicado a Sandra, la orangutana a quien la justicia argentina ha reconocido sus derechos como persona no humana, suscit reacciones diversas entre los internautas, muchos de los cuales se preguntaban cmo puede el Estado argentino gastar dinero en traslados, pruebas y diagnsticos clnicos en un simple animal cuando el pas est asolado por la pobreza infantil.

Cualquier defensor de los derechos de los animales, cualquiera que se interese mnimamente por el asunto, prosigue Mesa, sabe que recibir la acusacin de desproporcionalidad y sentimentalismo: su preocupacin ser entendida, en muchos casos, como un mero capricho o ser objeto de chanza. No siempre, pero s en muchos casos (cada vez menos afortunadamente, tambin aqu hay cada vez ms conciencia). Es muy sencillo descalificar un movimiento de progreso moral ridiculizando sus manifestaciones ms anecdticas, atacando la superficie e ignorando la raz del debate, sostiene la autora con razn. Cmo puede ser una orangutana una persona? Qu ser lo siguiente? Una lubina? Una mosca?. Las tonteras y comentarios estpidos (desde pozos insonsables de ignorancia) se acumulan.

La consideracin de persona est relacionada con el reconocimiento de la capacidad sensitiva de los animales, con su naturaleza de seres sensibles. Su argumento:

La ciencia ya ha demostrado sobradamente que hay especies con una alta sensibilidad, en especial los primates y otros mamferos de alto coeficiente cerebral como elefantes y ballenas. Tambin caballos y cerdos y, por supuesto, perros y gatos, son sensibles al sufrimiento. Los animales con un sistema nervioso evolucionado experimentan dolor, ansiedad, alegra y tristeza, es decir, sensaciones y sentimientos que no son privativos de los humanos. Defender esto no significa desatender a los humanos; ms bien lo contrario.

Por otra parte, el avance de las leyes en materia de maltrato animal en los ltimos aos ha sido notorio. Sus ejemplos: Reino Unido ha endurecido su ley aumentando a cinco aos de crcel las penas; Holanda acaba de prohibir el uso de collares elctricos en los perros; en Espaa, se est tramitando una modificacin del Cdigo Civil para que la consideracin de animal como cosa pase a la de ser sensible. Quiz debido a esta mayor sensibilizacin social el Seprona, el Servicio espaol de Proteccin de la Naturaleza, recibe cada vez ms denuncias por maltrato animal.

Peridicamente nos encontramos en los medios noticias sobre detenciones y sentencias. Hace poco, un juzgado de Santa Cruz de Tenerife conden a un ao de crcel a un hombre que arroj a su perra a un contenedor metida en una maleta. En Crdoba, estos das se celebra un juicio contra otro individuo al que la Fiscala pide dos aos de crcel por dejar a sus 10 perros en un coche a 43 grados tres de ellos murieron y el resto se rescataron en muy mal estado. Y recientemente, la Audiencia Provincial de Madrid ha ratificado la condena de un ao y seis meses de prisin contra el dueo de la llamada Finca de los Horrores, donde 55 perros, vivos y muertos, estaban encadenados, al sol y sin comida ni agua suficiente, en condiciones realmente espantosas.

Si bien estos ejemplos son muy evidentes, no siempre se encuentra la misma unanimidad ante otros casos de maltrato o crueldad contra los animales, muchos de ellos amparados por la tradicin o por su explotacin econmica (en Catalua tenemos varios ejemplos de los primeros en les Terres de lEbre). Surge aqu, seala Mesa, el debate sobre los lmites:

Es lo mismo matar los animales por razones de alimentacin o experimentaciones mdicas que por diversin o espectculo? Dentro de esto: es lo mismo cebar a una oca para fabricar foie- gras que comer carne procedente de granjas sostenibles? Es lo mismo usar animales en la investigacin contra el cncer que en la industria cosmtica? Es lo mismo una cucaracha que Sandra, la orangutana?

El debate ha estado presente, y sigue estndolo, no solo entre los juristas, cientficos o filosficos Sino tambin en la obra de numerosos escritores. Sus ejemplos: desde Elias Canetti hasta Michel Houellebecq, pasando por Marguerite Yourcenar y J. M. Coetzee (hay que aadir su nombre). Quiz el debate ms complejo, seala, sea el referido al vegetarianismo aunque no est de ms recordar que muchos defensores de la dignidad animal comen carne.

Incluso Peter Singer, el autor de Liberacin animal -libro que en los setenta centr el debate sobre derecho animal y que hoy sigue siendo un manual de referencia-, distingue entre comer animales y torturarlos, y establece el principio de minimizacin del sufrimiento, basndose en la existencia de un sufrimiento necesario o imprescindible. En este sentido, es muy interesante la reflexin que Jenny Diski seala en Lo que no s de los animales: puede que lo que los humanos hemos hecho a los animales tras siglos de explotacin sea terrible, un exterminio en toda regla, pero la situacin ahora no es tan sencilla de deshacer. No pueden devolverse a la naturaleza millones y millones de gallinas, vacas, ovejas y cerdos que no tienen ya un lugar propio en ella, conducindolos a un exterminio de otra clase.

Ms all de la complejidad y contradicciones de estos debates, ante los casos evidentes de crueldad gratuita las penas deberan ser ejemplarizantes en opinin de la autora. Conviene antes, en mi opinin, mucha pedagoga, mucha paciencia, mucha tenacidad y mucho remar en sentido opuesto. Roma no se construy en un da.

La lucha contra el maltrato animal habla de nuestra propia construccin, sobre nuestro ser como sociedad ms humanitaria. Tiene razn Mesa quien cita a Basilio Baltasar, no se trata tanto de defender a los animales, vctimas propiciatorias de una gigantesca maquinaria sacrificial, como de proteger y salvar a los hombres que se comportan como verdugos sin piedad.Ambas cosas al mismo tiempo y sin contradiccin.

Tambin Sigrid Nunez, nos recuerda la autora, autora de El amigo: Conozco a gente que se indigna con este sentimiento, tachndolo de cnico, misntropo y perverso, pero creo que el da que ya no seamos capaces de tenerlo ser un da terrible para todo ser viviente, que nuestra cada libre hacia la violencia y la barbarie ser mucho peor. Por eso, concluye Mesa, el juzgado de Mrida que ha decretado el ingreso en prisin del hombre que apedre a dos perros hasta la muerte en presencia de un menor no lo castiga por la muerte concreta de esos perros. A su modo de ver, se le castiga por haber introducido un grado ms de maldad en el mundo, por haber contribuido a hacer peor, y ms deplorable, la especie humana. Coincido con su opinin sin olvidar el dolor animal que sentimos tan adentro.

La crtica? No es una crtica como les deca. Es el recuerdo de algunos nombres que han sido esenciales en nuestra conciencia, en la sensibilidad frente a estos temas de personas de mi edad, de personas jubiladas como mi compaera y yo misma. Aparte de Peter Singer, no podemos olvidar otras maestras y maestros. Cito algunos nombres: Priscilla Cohn, J. Ferrater Mora, Jess Mostern y el poeta, profesor, traductor, ecosocialista y filsofo Jorge Riechmann. Tambin ellos, especialmente el autor de Derechos de los animales, nos han hecho a nosotras.

Notas.

1) https://elpais.com/elpais/2019/07/14/opinion/1563105221_026562.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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