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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2019

La industria textil y la cuarta revolucin industrial

Eduardo Camin
CLAE


Si la Cuarta Revolucin Industrial ha de ser un motor de cambios positivos, como se pretende, debera sin lugar a dudas trabajar a favor de los sectores ms vulnerables de la sociedad. Esto incluye, entre otros, a los trabajadores que confeccionan la ropa que vestimos, quienes an no disfrutan de los derechos fundamentales en el trabajo.

Por lo tanto, al hablar sobre la Cuarta Revolucin Industrial puede fcilmente convertirse en algo abstracto. Ya que las discusiones viajan a la velocidad de la luz hacia un mundo de realidad aumentada de robots, cadena de bloques y biotecnologa.

Hace un tiempo atrs, en la cuna del capitalismo global, el Foro Mundial Econmico de Davos, se present con cierto tono apocalptico, e igualmente inquietante, un estudio donde se anunciaban ciertas consecuencias de la denominada Cuarta Revolucin Industrial en el mbito del empleo. Concretamente, el estudio haca alusin a la eliminacin de cinco millones de puestos de trabajo en los quince pases ms industrializados. Es decir, la interaccin entre tecnologa y economa actuara en modo tal de hacer desaparecer esta cantidad de puestos de trabajos, aunque fiando a un mediano o largo plazo la creacin de un nmero indeterminado de puestos de trabajo siempre inferior a los previamente destruidos.

En contra de la retrica determinista sobre los robots tomando el mando, un Informe de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) sostena un enfoque de la tecnologa bajo el control humano, dirigido a mejorar el trabajo, en vez que ser controlado por l, es posible.

os ordenadores (las computadoras), que la revolucin digital del siglo XX ha convertido en un elemento fundamental de nuestra economa y nuestra vida cotidiana, son en esencia mquinas capaces de ejecutar rdenes (operaciones lgicas y matemticas) a gran velocidad.Los seres humanos hemos aprendido a describir la realidad con ecuaciones matemticas y los ordenadores son las herramientas que hemos desarrollado para investigar y simular la realidad usando estas ecuaciones.

En los ltimos aos hemos asistido a un renacer de la investigacin en inteligencia artificial en gran medida gracias al xito demostrado por algunos algoritmos de aprendizaje de mquinas como las redes neuronales artificiales. Es un hecho inapelable ligado a la ciencia (no a la divinidad) que como adverta Isaac Asimov "Estamos llegando al punto en el cual los problemas que deberemos resolver sern irresolubles sin ordenadores".

No se aporta nada nuevo cuando se afirma que la digitalizacin es un hecho que est transformando en su conjunto las relaciones sociales, econmicas y polticas. La conectividad, el acceso a mucha mayor cantidad de informacin y la inmediatez en las comunicaciones, junto a un redimensionamiento del espacio y el tiempo han generado una revolucin en las relaciones sociales capaz de desmaterializar procesos sociales.

No obstante, planea sobre la produccin en la era de la Cuarta Revolucin Industrial una fuerte incertidumbre en el tipo de empleo y las condiciones de trabajo y de vida de las actividades econmicas digitalizadas.

Entre las certezas las dudas

Aquellos que hayan tenido oportunidad de visitar el museo de la Ciencia y de la Industria de Manchester, en el Reino Unido, pudieron comprobar como an se conservan algunos telares mecnicos originales utilizados en las primeras grandes fbricas textiles y fueron protagonistas de la Revolucin Industrial del siglo XIX.

Los visitantes pueden observar algunos de ellos en funcionamiento, como un telar que produce intricados bordados con el mtodo Jacquard, un sistema de tarjetas perforadas del telar que actan como una secuencia de instrucciones, una especie de algoritmo primitivo, mediante el se ordena al telar que haga una serie de operaciones y dibuje con el hilo sobre la tela una imagen de la realidad.

La Cuarta Revolucin Industrial parece querer aportar, entonces, nuevas expectativas en las relaciones de produccin de la mano de la digitalizacin del conjunto de la economa. De esta forma se ponen en valor determinadas caractersticas de los cambios introducidos de la mano de las tecnologas de la (des) informacin y la comunicacin que toman como objetivos aspectos conflictivos que estn causando una ruptura en la vida social y laboral de los sujetos. Por ello, no resulta extrao, por ejemplo, los intentos de asociar el uso de la tecnologa con determinados cambios como el destierro de una de las ideas-fuerza ms dramticas para las sociedades ordenadas en torno al trabajo como es la transferencia del riesgo empresarial a las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores a travs de la exclusiva consideracin de stas como un mero factor de produccin con el que asegurar un determinado nivel de beneficios. O lo que es lo mismo, la recuperacin de un equilibrio entre intereses econmicos y sociales que encontrara en la tecnologa su piedra fundacional, sin la cual las relaciones de produccin no podrn superar el momento de degradacin y banalizacin en el que se encuentran sumidas. De este modo, se reitera una relacin entre evolucin de la tecnologa y empleo donde este ltimo se ve seriamente amenazado en un sentido ya anunciado desde el siglo pasado, aunque concediendo gran importancia a la formacin que permitira afrontar dicho cambio de era evitando las consecuencias dramticas del desempleo.

Es decir, pese a las esperanzas depositadas en ese conjunto desigual que conforma hoy en da la economa digitalizada a nivel mundial, los documentos internacionales emanados al respecto advierten indirectamente de la incapacidad -o el fracaso- de esta economa de contribuir a una sociedad de pleno empleo.

Pero, se debe considerar que, por un lado, la cultura empresarial (eufemismo de explotacin) imperante en los ltimos tiempos se debe revisar necesariamente para pasar de una relacin entre capital y trabajo donde el beneficio empresarial que se conforma a travs del ajuste del costo laboral, a una relacin donde aqul encuentre su origen en la mejora de la calidad del bien o servicio que se coloca o ofrece en el mercado.

La economa en la Cuarta Revolucin Industrial se presenta como una alternativa posible a la crisis en la que se encuentra la economa actual. La investigacin ms reciente de la OIT, sobre el terreno, sugiere que mientras algunos segmentos de la industria textil se estn adaptando rpidamente a las nuevas tecnologas, las partes de la manufactura ms intensivas en mano de obra cortar telas, coser, controlar y empacar no lo estn haciendo.

Esto sugiere una oportunidad enorme, segn el organismo ya que, en la prxima dcada, la industria de la confeccin crear millones de empleos en lugares donde las personas los necesitan con urgencia. La mayora de estas personas sern mujeres jvenes, muchas migrantes y casi todas formarn parte del 40% de los ms pobres del mundo. Si estos empleos son seguros y protegidos, pueden ser transformadores.

La industria de la moda puede sacar de la pobreza a millones de personas a travs del trabajo decente y el empoderamiento de las mujeres, y puede impulsar el crecimiento econmico inclusivo. Asimismo, se llama la atencin sobre la importancia de la formacin como inversin necesaria para asegurar una transicin lo menos traumtica posible en trminos de destruccin de empleo. No resulta extrao a este relato relacionar un determinado uso de las tecnologas como requisito sine qua non para alcanzar una eficiencia econmica que consienta un crecimiento econmico sostenible que se nutra de un empleo de calidad.

Pero, en el marco de un sistema tributario de la rentabilidad sabemos que en su esencia no concibe otra utilizacin que no produzca ganancias, y en materia de empleo hasta ahora es la precariedad, y la baja calidad del mismo quien marca la tendencia. No deberamos perder de vista que estos avances comienzan a tener su peso de consecuencias sobre el mundo del trabajo.

Las nuevas tecnologas, en concreto derivadas del aumento de la automatizacin y del avance de la inteligencia artificial, estn sustituyendo empleos a mayor ritmo que los que somos capaces de crear. Slo este ao van a desaparecer, de forma neta, 3,4 millones de empleos en todo el mundo. Es un aumento del desempleo mundial del 5.7 al 5.8%.

Para muchos el optimismo es de rigor, para otros, las dudas prevalecen y muchos expertos de diversos mbitos estn en alerta ante la falta de capacidad de reinvencin del mercado laboral.

Eduardo Camin. Analista uruguayo, acreditado ante Onu-Ginebra, asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

http://estrategia.la/2019/07/14/la-industria-textil-y-la-cuarta-revolucion-industrial/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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