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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2019

Rquiem para un fracaso
La ruina de la poltica de Estados Unidos en el Medio Oriente

Sergio Rodrguez Gelfenstein
Barmetro Internacional


La exitosa ofensiva conservadora de Estados Unidos en Amrica Latina y el Caribe, tiende a ocultar el fracaso de su poltica en otras regiones del planeta. En semanas anteriores, hemos hablado acerca de las dificultades que han emergido tras los graves problemas que enfrenta su economa desde hace cuatro dcadas, y en fechas ms recientes de los apuros que encara para resolver la confrontacin que ha iniciado contra China, los cuales en su devenir van a causar mayor cantidad de problemas a los ciudadanos estadounidenses que a los del pas que pretende ser afectado.

En esta ocasin, intentaremos hacer una revisin de los acontecimientos ms inmediatos acaecidos en el Medio Oriente, el norte de frica y las regiones occidentales de Asia Central, conformados por una mayora de pases rabes y musulmanes, donde Estados Unidos tampoco ha logrado imponer exitosamente su expediente criminal

Si nos atenemos a que cualquier poltica y cualquier guerra -que conceptualmente es la continuacin de la poltica- se trazan en funcin del logro de objetivos estratgicos, se tendr que concluir necesariamente que Estados Unidos ha fracasado estrepitosamente en la consecucin de los mismos.

Las invasiones a Afganistn e Irak y las amenazas contra Irn han sido expresin de frustraciones y reveses toda vez que los objetivos no fueron cumplidos: la revolucin islmica contina en el poder teniendo incluso los aprestos suficientes para apuntalar el establecimiento de un gobierno aliado en Bagdad, tras la salida de Estados Unidos de Irak.

En el caso de Afganistn, despus de 18 aos de guerra, 3 presidentes, 3.564 muertos de de la coalicin creada para combatir al talibn (entre ellos 2.428 del pas norteamericano) y 20.467 heridos, adems de 841 mil millones de dlares gastados desde 2001 hasta 2018 segn cifras aportadas por el analista del Centro de Estudios Internacionales y Estratgicos, Anthony Cordesman, Estados Unidos no pudo ganar la guerra y hoy se ha visto obligado a negociar con sus enemigos el fin del conflicto. Vale decir, que, desde otra perspectiva, Neta Crawford, codirectora del Proyecto Costo de Guerras de la Universidad Brown en Rhode Island, ha calculado que el gasto total en esta guerra ha sido de aproximadamente dos billones de dlares.

Ante el peligro que significara para su poltica la continuidad de las negociaciones que el Talibn y el gobierno afgano han estado realizando bajo auspicio de Rusia, tomando en cuenta que alrededor del 60% de las fracciones del talibn han establecido una buena relacin con Irn y que esta organizacin ha instalado una Oficina en Doha, capital de Catar, Estados Unidos se ha visto obligado a cambiar el curso de las negociaciones, imponer sus propios planes para no verse apartado de una solucin que podra dejar sus intereses al margen del futuro del pas.

Por otra parte, la larga intervencin de Estados Unidos no ha logrado proporcionar mayor seguridad a sus aliados en la regin, Israel en primer lugar, por el contrario las fuerzas que no toleran la hegemona estadounidense se han incrementado toda vez que ha crecido la resistencia palestina y Hezbollah es hoy ms fuerte al haber aumentado su capacidad militar tras la experiencia de su participacin en la guerra en Siria y el mejoramiento de su potencial combativo con la adquisicin de moderno material de guerra que ha transformado a la organizacin libanesa en una potencia militar regional en la frontera norte de Israel.

A todo esto se suma el fiasco de la participacin de las fuerzas armadas y las agencias de inteligencia norteamericanas en Siria, el objetivo principal: el derrocamiento del presidente Bashar el-Assad no fue logrado y con ello fue imposible instalar un gobierno pro-occidental en el pas a travs del cual se proponan obtener aprobacin para construir oleoductos desde el Gofo Prsico hasta el Mediterrneo a fin de llevar petrleo y gas a Europa a travs de Irak, Siria y Turqua con lo cual se buscaba obtener mejores precios y competir con el gas de Rusia que teniendo costos ms bajos resulta ms beneficioso desde el punto de vista comercial para los pases del Viejo Continente. Esto oblig a Rusia a asumir una participacin ms efectiva en el conflicto, lo cual deriv en la derrota del terrorismo y su expulsin casi absoluta del territorio sirio.

En trminos geopolticos, esto encauz una mayor presencia de Rusia en el mar Mediterrneo, la cual se manifiesta en trminos militares en los acuerdos de fortalecimiento de sus fuerzas armadas en territorio de Siria y con los grandes proyectos de cooperacin en materia energtica, tras el descubrimiento de importantes reservas de petrleo en las costas de Siria, Lbano, Israel y Palestina.

En el plano energtico se debe entender tambin el incremento de la tensin en las rutas martimas a travs de las cuales se transporta el petrleo y sobre todo en los sensibles estrechos de Bab el Mandeb y Ormuz, en los que Estados Unidos tampoco ha podido lograr la hegemona para controlar dichas reas, estratgicas para la regin y para el mundo.

En el primer caso, Arabia Saud que cre una coalicin para desatar una guerra contra Yemen con el auspicio y apoyo de Estados Unidos y Europa, ha malogrado su esfuerzo sin conseguir xitos ostensibles, al contrario, la alianza se est extinguiendo despus de la desercin de los Emiratos rabes Unidos, tras los sensibles golpes recibidos de parte de las fuerzas armadas yemenes en cooperacin con el movimiento Ansarol. La alianza se ha debilitado a tal punto que Arabia Saudiita se ha quedado sola con socios menores que no aportan mucho en trminos militares. Los ataques yemenes al territorio saud han ido creciendo a partir de su capacidad para producir drones y misiles balsticos que golpean en la retaguardia de las fuerzas armadas de la monarqua wahabita, en la profundidad de su territorio.

Por su parte, el estrecho de Ormuz y el Golfo Prsico estn bajo control iran como lo demuestra el derribo por parte de sus fuerzas antiareas de un dron estadounidense que haba violado el espacio areo de la nacin persa. La incapacidad de Estados Unidos de responder a esta accin que podra traer represalias de incalculables costos polticos, militares y econmicos si Irn atacaba a Arabia Saud (en particular su zona de mayor produccin petrolera ubicada en el este del pas y en las cercanas de Irn), a Israel e incluso a la 5ta. Flota de de las fuerzas navales estadounidenses basificada en Bahrin, oblig al presidente Trump a limitarse a amenazas, tras el clculo de prdidas y las implicaciones estratgicas que podra ocasionar un ataque directo a Irn.

La consecuencia directa ms inmediata es que los aliados de Estados Unidos en la regin comienzan a percibir que el hermano mayor ya no puede garantizar su seguridad. Esto marca una diferencia sustancial con el pasado si se considera que antes, Estados Unidos utilizaba al Estado sionista y a las monarquas petroleras rabes para castigar a sus enemigos en la regin, mientras que hoy debe preocuparse de la seguridad de estos regmenes dado el cambio sustancial en la correlacin de fuerzas. En el momento en que esto ha empezado a ponerse en entredicho, se manifiesta otro aspecto de la decadencia occidental en la regin.

Todo esto, sin considerar los avances medulares que ha significado para estos pases la llegada del proyecto estratgico chino del Cinturn y la Ruta de la Seda que ha establecido un contacto directo de la gran potencia asitica con Pakistn e Irn. En una mirada estratgica, China ha logrado salida al mar Arbigo a travs del puerto de Gwadar en Pakistn tras un acuerdo de largo alcance con este pas. As mismo, a travs de la Ruta de la Seda, China ha podido firmar importantes acuerdos con Tehern que le va a permitir, adems, tener acceso a Irak y al puerto de Latakia en el Mar Mediterrneo sirio extensible a El Lbano, utilizando para ello el proyecto ferroviario acordado este mes entre esos pases y que Estados Unidos trata de impedir con todos los medios a su alcance.

La creciente presencia de Rusia y de China en la regin aunado a las alianzas de estas potencias con Turqua, Irn, Siria y Lbano son expresin de un gran bloque heterogneo basado en intereses comunes a pesar de las diferencias que tienen, sobre todo debe considerarse la particularidad que emana de la ubicacin de este conglomerado en las fronteras de Israel, lo cual crea un contratiempo de dimensiones colosales para la poltica de Estados Unidos en la regin.

Qu le queda a Estados Unidos en esta situacin? Solo orientarse a la bsqueda de salir de este desastre de la mejor forma posible y con la menor cantidad de prdidas, sabiendo que tras s, deja menos regmenes aliados a su poltica y que Europa ha comenzado a aceptar que debe construir una poltica propia hacia esta regin, alejada geogrficamente de Estados Unidos, pero muy cercana a su territorio, a donde emigran los millones de desplazados por el conflicto, en esa medida han resistido el abandono norteamericano del Plan Conjunto de Accin Comprehensiva (JCPOA, por sus siglas en ingls) e incluso estn evaluando la posibilidad de reabrir sus embajadas en Damasco a fin de ir normalizando las relaciones, de la misma manera que lo han hecho varios pases de la Liga rabe.

Finalmente, hay que decir que en el mbito diplomtico, Estados Unidos tampoco ha podido mostrar xitos en la aplicacin de su poltica, toda vez que tanto las iniciativas propias emprendidas como las de sus socios han terminado en absolutos fiascos.

Por una parte, la principal asociacin de aliados de Estados Unidos en la regin, el Consejo de Cooperacin del Golfo (CCG) se ha resquebrajado y ha perdido eficacia despus del bloqueo econmico que Arabia Saud, Emiratos rabes Unidos y Bahrin aplicaron a Catar por su poltica de mantenerse equidistante en el conflicto que la monarqua wahabita ha entablado contra Irn. Catar ha defendido su derecho de establecer relaciones de forma soberana y ha reiterado su decisin de mantener vnculos con el pas persa. Omn y Kuwait, tambin miembros del Consejo no se han plegado a las sanciones y han apostado por mejorar sus relaciones con Irn.

De la misma manera, Arabia Saud y Emiratos rabes Unidos estn siendo acosados por su desastrosa participacin en la guerra contra Yemen, que ha causado el peor desastre humanitario de la actualidad en el mundo.

A eso le se suma, el desprestigio de Riad y del prncipe heredero saud, Muhammad bin Salman Al Sad, que ha sido acusado de ordenar el asesinato y posterior desaparicin del periodista saud Jamal Khashoggi en el consulado de ese pas en la ciudad turca de Estambul. En este caso, hasta el propio Senado de Estados Unidos se distanci del presidente Trump -que ha buscado evitar una condena a su importante aliado- y aprob por unanimidad y de manera abierta, una resolucin no vinculante en la que seala al prncipe como "responsable" del crimen.

En otro mbito, hay que resaltar el estrepitoso chasco que ha significado el proyecto fallido del presidente Trump para construir un Acuerdo del Siglo con el objetivo de anular la causa palestina y favorecer a Israel, impidiendo al mismo tiempo el retorno de los refugiados a quienes se pretenda instalar en una patria alternativa en Jordania y la pennsula egipcia de el Sina.

Para esto se realiz en Manama, capital de Bahrin una conferencia entre el 25 y el 27 de junio, que finaliz en con un descalabro absoluto, tal como fue previsto de forma casi unnime. La reaccin del banquero sionista Jared Kushner, yerno de Trump y principal organizador del evento, fue insultar a los lderes y grupos palestinos a los que acus de actuar a espaldas de su pueblo, sin tomar en cuenta las manifestaciones masivas en ambos territorios palestinos contra el Acuerdo y el rechazo de todos los dirigentes y organizaciones palestinas al mismo.

La realidad es que se trat de tomar decisiones sin consultar a los palestinos y a la opinin pblica del mundo musulmn que, a pesar de sus contradicciones internas, en su gran mayora sigue apoyando la causa palestina, pese a las maquinaciones de Washington y sus aliados en la regin, entre otras razones porque Estados Unidos perdi su cualidad de mediador al apoyar irrestrictamente a Israel.

A este respecto, Abbas Daher, analista del diario libans El Nashra cree que la conferencia de Manama fue planteada por Bahrin, Arabia Saud y los Emiratos rabes Unidos como una oportunidad para lograr un acercamiento a Israel a costa de los intereses del pueblo palestino. A partir de ahora, estos tres regmenes y Estados Unidos han quedado al margen de opinar sobre la causa palestina, por el contrario, el protagonismo internacional de la misma ha quedado totalmente en manos del Eje de la Resistencia. Segn este analista, esto ser una verdadera calamidad para Riad, Abu Dhabi y compaa.

De la misma manera, otra iniciativa estadounidense se verific, durante la cumbre de la Liga rabe celebrada en Egipto en marzo de 2015, la cual intent resucitar el proyecto de una fuerza militar rabe, para hacer respetar la soberana y defender sus intereses, sin injerir en los asuntos internos de ningn Estado en medio de una situacin de inestabilidad general de la regin provocada por el accionar terrorista por un lado, la guerra en Yemen por el otro, as como la desarticulacin de Libia y su transformacin en Estado fallido y los intentos saudes de hegemonizar la regin.

La iniciativa que fue retomada y apoyada en primera instancia por Arabia Saud y los pases del Golfo Prsico en 2017, se inscriba en el viejo proyecto de Estados Unidos de establecer una OTAN rabe contra Irn, pero estuvo condenada al fracaso desde un inicio dada la inexistencia de una poltica comn entre estos pases. El certificado de defuncin de la misma fue firmado cuando Egipto, llamado a ser la principal fuerza dentro de la nueva coalicin, inform que se retiraba y no participara debido a las dudas sobre la seriedad de la iniciativa y por el peligro que puede suponer un incremento de la tensin con Irn segn informaron las autoridades de El Cairo en el mes de abril de este ao.

Estados Unidos, una vez ms no logr imponer el consenso para que los pases rabes consideraran a Irn un enemigo comn, idea que solo est presente en Arabia Saud y sus aliados menores del Golfo Prsico, sumando con ello una nueva debacle a la ya naufragada poltica estadounidense en la regin que no se ve por donde pueda ser reflotada.

Fuente: https://barometrolatinoamericano.blogspot.com/2019/07/requiem-para-un-fracaso-la-ruina-de-la.html



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