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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2019

La monarqua del 18 de julio

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


La revolucin // No puede comenzar su propia tarea antes de despojarse de toda veneracin supersticiosa por el pasado // debe dejar que los muertos entierren a sus muertos, para cobrar conciencia de su propio contenido.

El 18 brumario de Luis Bonaparte. Karl Marx.

 

El 18 de julio es el aniversario del golpe militar que la derecha nacional-catlica y los militares monrquico-franquistas denominan El Glorioso Alzamiento Nacional.

El adjetivar de monrquicos a los militares franquistas, que exaltan con entusiasmo la rebelin contra el legtimo gobierno de la Repblica, no es balad, pues Juan de Borbn, como tambin su padre Alfonso de Borbn, apoyaron desde el primer momento el golpe, parcialmente fallido, que deriv en la Guerra Civil, preludio de la Segunda Guerra Mundial.

Alfonso de Borbn, un rey fugado al exilio en Francia, acab sus ltimos aos en la Italia fascista de Mussolini. Fue anteriormente padrino de boda de Franco, distinguiendo de este modo a un sanguinario militar africanista en un pas que ya no era monrquico. Los preparativos blicos contra el pueblo trabajador, que dio la victoria en la urnas al Frente Popular, comenzaron a gestarse en el exilio mussoliniano del infame rey Alfonso.

La reciente orden del Gobierno de Espaa, presidido por el socialista Pedro Snchez, por la que se inicia el procedimiento de exhumacin del dictador, ha actuado como un lquido revelador, haciendo aparecer ntidamente sobre el papel fotogrfico de la historia lo que la brumosa Transicin ocult; a saber, la esencia franquista de la monarqua espaola, instaurada por el dictador.

Veamos.

  1. Un numeroso grupo de generales y almirantes -monrquicos, rabiosamente reaccionarios- que ocupaban hasta hace bien poco los ms altos puestos de mando en las Fuerzas Armadas, secundados por ms de un millar de oficiales, ha regurgitado el nauseabundo espectro franquista de viva la muerte! en forma de manifiesto contra una decisin del Gobierno legtimo. Dicho exabrupto, de haber sido realizado por un grupo de oficiales de cualquier pas de nuestro entorno democrtico -ya sea en la reserva, ya sea retirados- hubiese dado lugar a la apertura de un procedimiento penal. Sin embargo, en el Reino de Espaa, no ha dado lugar a ninguna sancin por parte de ningn autoridad del Estado, ya fuese esta civil o militar.

  1. Frente a dicho manifiesto franquista contrasta la ejemplar actitud democrtica de Marco Antonio Santos Soto, cabo del Ejrcito, por su posicionamiento republicano. Lo que ha dado lugar a su escandalosa persecucin por parte de las autoridades militares, sometindolo a sanciones y, finalmente, abrindole un expediente por falta muy grave que puede causar su expulsin del Ejrcito.

  1. Por si fuera poco, el Tribunal Supremo ha paralizado la orden del Gobierno de proceder a la exhumacin del dictador, atribuyendo al general golpista la condicin de jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936, cuando en realidad, por aquellas fechas, lo era el presidente de la Repblica Don Manuel Azaa. Lo que no es ms que un presunto intento de blanqueo y legalizacin del golpe militar franquista y de su dictadura, matriz del rgimen monrquico instaurado por Franco en la persona de Juan Carlos de Borbn.

  1. Por otro lado, un elevado nmero republicanos catalanes se encuentra desde hace ms de un ao en prisin preventiva acusados injustamente del delito de rebelin. Muchos de ellos son relevantes cargos electos de la Generalitat de Catalunya, del Congreso de los Diputados y del Parlamento Europeo, lo que pone en evidencia la crisis irreversible del rgimen de la monarqua, cuya superacin no puede ser otra que la proclamacin de la Repblica y la apertura de un proceso constituyente en libertad.

Frente a todo este desaguisado, es preciso recodar que la llamada Transicin fue en realidad un pacto a espaldas del pueblo espaol, con menoscabo de las naciones sin Estado, bajo la irresistible presin del ejrcito franquista del 18 de julio, capitalizado por la casta borbnica y sus aliados. Una farsa de la que no fueron ajenos algunos de los fundadores de la desaparecida Unin Militar Democrtica (UMD), devenidos en intolerantes defensores de la monarqua y del famoso artculo 155 contenido esencial, junto a otros artculos, del dictado constitucional- tras haber ocupado suculentos puestos en la Administracin.

Por el contrario, otros compaeros siguen manteniendo una actitud escrupulosamente democrtica, como puede constatarse en Capitanes rebeldes, imprescindible obra del teniente coronel de Infantera Fernando Reinlein. Tambin corroborado en su artculo Carta del nuevo presidente del FMD, en el que no desmiente que hubiera en la UMD militares republicanos, ni tampoco monrquicos, pues no se puede ser una cosa y la contraria al mismo tiempo.

Por todo ello es necesario que las fuerzas democrticas de la mayora de izquierdas que han de posibilitar la investidura del presidente en funciones, el socialista Pedro Snchez, aparquen sus diferencias, se coaliguen e inicien una senda de colaboracin, despejando el camino hacia un futuro republicano de concordia y justicia social.

Sin la proclamacin de la Repblica, y el desarrollo de un proceso constituyente, no se darn jams las condiciones necesarias para lograr una autentica democracia que revierta las leyes reaccionarias que atenazan y oprimen al pueblo trabajador.

La Repblica no solo es necesaria para hacer efectivo el anhelo de Verdad, Justicia y Reparacin que reclaman infructuosamente las vctimas del franquismo, sino, sobre todo, porque nos abre el porvenir.

Del dilogo con el pueblo de Catalunya ha de nacer la esperanza de una Repblica, libre y magnfica, que habr de librarnos de las ataduras del pasado, cerrando de una vez por todas el paso al fascismo y a la tragedia de una nueva guerra. Este es, sin duda, el mayor deber que los militares demcratas debemos asumir: nuestro compromiso consciente por la causa de la Libertad contra el franquismo por la Repblica.

Contribuyamos, pues, con nuestro modesto esfuerzo, al nacimiento de una Repblica federal en una Europa federal, en el que la justicia social sea pilar esencial de su fundamento, creando de este modo las condiciones necesarias para una paz duradera entre sus pueblos.

Por todo ello, compaeras y compaeros, digo alto y claro:

Abajo la Monarqua! Viva la Repblica! Libertad de los presos republicanos catalanes!

Manuel Ruiz Robles. Capitn de Navo, miembro del Colectivo Anemoi.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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