Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2019

Resea del libro Le premier ge du capitalisme, de Alain Bihr (tomo 2)
El papel del Estado en la gnesis del capitalismo en Europa

Guillaume Fondu
Viento Sur


Este tomo 2 prosigue el anlisis de Alain Bihr sobre la gnesis del capitalismo. Esta vez, ya no son analizadas las races coloniales de esa gnesis 1/ sino la manera en la que se encarna durante los trastornos que vivi Europa occidental durante esta poca. Para organizar su relato, Alain Bihr asume una metodologa marxista retrospectiva que toma como punto de partida el esquema del ciclo completo del capital industrial utilizado por Marx en el Libro II de El Capital, as como tambin la descripcin de relaciones de clases establecidas en el Manifiesto del Partido Comunista.

As, tratando de identificar, en la masa de fenmenos que se presentan al investigador, las primeras manifestaciones de estas realidades capitalistas se puede considerar que Marx las describe en su estado puro A. Bihr desarrolla la historia de este protocapitalismo europeo, formacin social de transicin ya que comprende tanto los problemas en cuestin como las estructuras feudales en declive con las que entran en conflicto: "Por donde quiera que sea, en todos los niveles, es el reino de lo doble, de la ambivalencia, de la ambigedad, de lo antiguo que no termina de morir y de lo nuevo que cuesta nacer" (p. 800-801).

La obra est pues ordenada en torno a cuatro partes, de las cuales la primera "La finalizacin de las relaciones capitalistas de produccin" se refiere ms especficamente a la gnesis del ciclo capitalista, mientras que las tres siguientes "Protocapitalismo y guerra, La formacin del Estado capitalista" y "La invencin de la modernidad" apuntan ms directamente a las transformaciones polticas y sociales implicadas por la sustitucin progresiva de las relaciones feudales por las relaciones capitalistas.

Como en el tomo anterior, la obra alterna fases propiamente narrativas, orientadas segn una progresin puramente cronolgica, y una divisin temtica que permite disociar claramente los componentes de este protocapitalismo. Esta alternancia produce efectos a veces sorprendentes: por ejemplo, las guerras y las revoluciones del perodo se estudian antes de que se hable de la formacin del Estado capitalista. Pero a menos de elegir entre un relato puramente cronolgico y un estudio puramente analtico, se trata de una solucin inevitable y coherente con el planteamiento de A. Bihr y confiere a la obra una unidad ms vinculante que la del tomo 1. En este tomo 2, es difcil seleccionar uno o varios captulos, independientemente del resto de la obra.

La primera parte, la ms directamente econmica, narra la aparicin, an frgil, de las diferentes condiciones y componentes del ciclo capitalista tal como lo describe Marx: la acumulacin de capital/dinero, que funciona por aqu como capital comercial y capital financiero, la existencia de un proletariado, un proceso tmido- de industrializacin HYPERLINK "https://vientosur.info/spip.php?article14968#sdfootnote2sym"2/ del trabajo y la formacin de mercados capitalistas.

Para cada una de esas realidades, Alain Bihr muestra cmo elementos feudales y capitalistas producen realidades hbridas que son la especificidad por excelencia de ese protocapitalismo: las compaas comerciales, principales actores capitalistas de esa poca, estn a la vez muy "avanzadas" desde el punto de vista de la forma, constituyendo verdaderas sociedades de accionistas, pero siguen vinculadas intrnsecamente a una forma poltica cada vez ms marginalizada a medida que se va desarrollando el Estado burgus, el imperio HYPERLINK "https://vientosur.info/spip.php?article14968#sdfootnote3sym"3/ . Asimismo, el sistema monetario sigue sometido a la arbitrariedad estatal, pese a los intentos de los comerciantes por constituir un sistema que funcionara de manera ms objetiva, etc.

La principal conclusin que saca A. Bihr de su descripcin o ms bien la que l prefiere destacar es la importancia del Estado en las dinmicas econmicas del perodo. En efecto, el Estado est presente y acta a lo largo de los ciclos capitalistas parciales del perodo. Est detrs de las compaas comerciales, de las primeras manufacturas, de las transformaciones del sistema monetario y del sistema de crdito as como de la formacin a travs de la expropiacin de campesinos- de una clase de proletarios, etc. Con ellos, tal como en el primer tomo de su obra, A. Bihr insiste en la dimensin poltica de la gnesis del capitalismo, oponindola a la idea que los fetiches capitalistas mercanca, moneda y capital- habran producido mecnicamente la realidad capitalista y que seguiran producindolo hoy.

A. Bihr otorga igualmente una dimensin estructurante para el capitalismo naciente a las polticas mercantilistas, indicadoras de la importancia del Estado y eso le permiten tambin al investigador efectuar una transicin entre la dimensin propiamente econmica de la primera parte y la dimensin ms directamente poltica de la segunda. Esta ltima est en efecto, dedicada a los diferentes conflictos engendrados por la importancia creciente de las relaciones sociales capitalistas, ya sean conflictos entre Estados las guerras, que en esa poca tienden a convertirse en guerras en Estados- o los conflictos inherentes a los Estados que acompaan el pasaje de una sociedad de orden a una sociedad de clase.

En ambos casos, esta narracin de los conflictos sirve ante todo para responder a la cuestin de los orgenes del Estado, visto principalmente aqu como el sujeto poltico intrnsecamente vinculado al capitalismo, ya que procede de sus conflictos, que organiza y regula.

Por tanto, el Estado y el capitalismo estn atrapados en un proceso de condicionamiento recproco, el desarrollo de uno se nutre del otro y viceversa. Una vez ms, la historia de los diferentes conflictos se encuentra en un marco susceptible de darle sentido, la progresiva constitucin de las relaciones sociales capitalistas.

La tercera parte de lo obra de A. Bihr estudia el Estado naciente, ya no slo a travs del estudio de las funciones que cumple para el capitalismo sino en forma especfica que adopta en esa poca, la de Estado capitalista. A.Bihr profundiza, para ello, las relaciones entre el Estado de derecho y el capitalismo, al parecer prosiguiendo la discusin con Max Weber HYPERLINK "https://vientosur.info/spip.php?article14968#sdfootnote4sym"4/ as como con otros tericos marxistas, en particular, E. Paukanis  HYPERLINK "https://vientosur.info/spip.php?article14968#sdfootnote5sym"5/ .

En la medida en que el orden capitalista supone una cierta objetivacin de las relaciones humanas, el derecho (y en particular el derecho de propiedad) participa del movimiento de capitalizacin de las sociedades, puesto que da vida a un orden racional y calculable (el trmino se encuentra, en particular, en Weber) que permite el desarrollo de las relaciones comerciales y la aplicacin de un espacio de intercambio amplio y no amenazado por la arbitrariedad de los poderes personales.

Por otra parte, en este marco se comprenden la despersonalizacin y la burocracia an muy parciales del Estado, que se acompaan de prcticas administrativas codificadas poco a poco y que van entrando tambin en marcos legales.

El Estado, con su creciente peso, se convertir en un sujeto econmico de pleno derecho, centro de recaudacin de recursos (en particular mediante impuestos) y de gastos (la guerra, principalmente), lo que dar lugar a bricolajes institucionales y econmicos muy curiosos (venta de los oficios, endeudamiento pblico con los ricos comerciantes), sin duda los mejores ejemplos de este estado hbrido y transicional de las realidades sociales de esta poca.

La ltima parte "La invencin de la modernidad" se refiere finalmente a la esfera ms "superestructural" del mundo social, es decir, la cultura, entendida aqu en sentido amplio. Se articula en tres captulos, que recogen momentos y temas considerados habitualmente como constitutivos de la modernidad occidental. La Reforma, el Renacimiento y la Ilustracin (estudiadas aqu como una sola dinmica) y la emergencia de lo que A. Bihr llama "individualidad esclavizada" (que afecta sobre todo a lo que comnmente se llama individualismo). Adems de una discusin de las tesis de Weber, apoyada claramente en una slida bibliografa, en esta parte se describe cmo estas revoluciones culturales fueron arrancando poco a poco la vida de los individuos a las instituciones que formaban el espacio feudal, en primer lugar la Iglesia.

Es tambin en esta ltima parte en la que A. Bihr se presta al difcil ejercicio del inventario de la cultura burguesa, progresista por algunos aspectos y nefasta por otros. El captulo de la Ilustracin es sintomtico: sin dejar de recordar los errores racistas, anti igualitarios, etc. de algunos pensadores de la Ilustracin (lo que, por otra parte, suscita interrogantes sobre la consistencia del trmino), A. Bihr concluye su intervencin recordando el hecho de que fue precisamente la herencia de la Ilustracin, abandonada por la burguesa, que sirvi de base para la formacin de una cultura progresista en el seno del movimiento obrero.

Al ofrecer una sntesis actualizada de la historia del capitalismo escrita desde un punto de vista y segn un mtodo rigurosamente marxista, A. Bihr nos permite volver a inscribir acontecimientos conocidos de nuestra historia en un marco que les d una inteligibilidad y un sentido innegables. En este sentido, se trata de una obra importante que puede servir de base para la construccin de otra narracin distinta a la hagiogrfica, construida por los idelogos del capitalismo sonriente y masivamente difundida todava hoy. Para ello, tal vez sea necesario presentar una versin abreviada de la obra (los tres volmenes deberan ser de unas 2.000 pginas).

Por otra parte, la obra peca por propios sus mritos: al insertar todos los acontecimientos significativos en la larga historia de la formacin del capitalismo, no responde a preguntas ms tericas sobre las relaciones lgicas entre las realidades sociales que vincula histricamente. La innegable importancia histrica del Estado de Derecho para el capitalismo, permite concluir que constituye la forma normal del Estado capitalista? Asimismo, qu hay de intrnsecamente burgus y de funcional al capitalismo en la lgica de individualizacin de las relaciones sociales?

Tal vez sobre estas cuestiones, que hoy se plantean de manera candente, puesto que ponen en juego la cuestin de las alternativas coherentes al capitalismo, que la historia y la lgica no se solapan totalmente y que hay que decidir en favor de una u otra. Pero es evidente que la obra de A. Bihr, por la amplitud de sus perspectivas y de los datos que rene, ser indispensable para proseguir estas reflexiones.

 

Notas:

 

1/ Ver la nota sobre el tomo 1 en https://correspondenciadeprensa.com/2018/10/11/historia-la-mundializacion-permitio-que-naciese-el-capitalismo-entrevista-a-alain-bihr/

2/ El trmino debe entenderse aqu en un sentido no directamente tcnico, ya que denota sobre todo el carcter cada vez ms heteronmico del proceso de trabajo, o sea, la desaparicin tendencial tambin tmida- del artesanado.

3/ No se trata aqu de imperialismo en el sentido econmico del trmino que ser al menos para los tericos marxistas de la primera parte del siglo XX- una manifestacin de una edad avanzada del capitalismo.

4/ Sobre todo, la seccin Economa y sociedad, (mal) traducida en francs bajo el ttulo Sociologie du droit.

5/ E. Paukanis, La thorie gnrale du droit et le marxisme [1924], Toulouse, ditions de lAsymtrie, 2018. Adoptamos aqu la grafa del apellido del autor propuesta por el editor.

Artculo original en francs: https://www.contretemps.eu/capitalisme-etat-bihr/

Traduccin: Ruben Navarro Correspondencia de Prensa

Nde. Sobre el Tomo 1, ver https://vientosur.info/spip.php?article14234

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article14968



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter