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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2019

Las contradicciones de Christine Lagarde

Alejandro Nadal
La Jornada


El clima de la economa mundial es inquietante. Las tormentas siempre son precedidas por un periodo de calma y negros nubarrones se vislumbran en el horizonte. Lo ms grave es que no se percibe un nuevo motor que permita reactivar la economa global. La guerra comercial es una realidad, la inversin en la economa real sigue aletargada y la amenaza de una nueva recesin sigue vigente.

En este contexto, qu significa el paso de Christine Lagarde del Fondo Monetario Internacional (FMI) al Banco Central Europeo (BCE)? Para apreciar esta pregunta es importante observar las contradicciones de Lagarde frente a las polticas de austeridad que tanto promovi el FMI en el pasado.

Durante dcadas el FMI aplic una despiadada poltica de austeridad fiscal en los pases subdesarrollados. El objetivo siempre fue generar un supervit primario en las finanzas pblicas para asegurar el pago de la deuda externa, aunque eso significara condenar a economas enteras al estancamiento, el desempleo y la pobreza. En pases como Mxico el paliativo fueron los programas focalizadoshacia la reduccin de la pobreza, otra frmula preferida del FMI. Los resultados estn a la vista: desigualdad rampante y pobreza para 60 por ciento de la poblacin.

La ayuda del FMI siempre tuvo el efecto de prolongar la agona econmica para asegurar la servidumbre financiera de pases enteros. Pero en la crisis financiera de 2008 todo cambi. El FMI descubri los beneficios de la poltica fiscal cuando se trata de rescatar a bancos y grandes corporaciones, y tambin acab por aceptar que los bancos centrales inyectaran cantidades astronmicas de dinero de alto poder al sistema bancario y financiero.

La gestin de Christine Lagarde al frente del FMI estuvo marcada desde el comienzo por los efectos de esa crisis. Al principio, el FMI vio con beneplcito los paquetes fiscales de rescate y estmulo activados por Paulson (secretario del tesoro bajo George W. Bush) y Geithner (bajo Obama). Pero las voces en contra de ampliar el dficit fiscal frenaron esa poltica fiscal.

Despus la Reserva Federal se dio cuenta que tena que colmar el vaco dejado por el por el retiro de los apoyos fiscales. Y la Fed inaugur su poltica de flexibilidad cuantitativa, que acab por inyectar ms de 4 billones (castellanos) de dlares al sistema financiero estadunidense. Nuevamente el FMI aprob este enfoque de poltica monetaria que iba en contra de los dogmas que el organismo haba exaltado durante decenios.

Estos movimientos en la poltica macroeconmica tuvieron su rplica en Europa, con los rescates operados por varios pases cuando el contagio llev la crisis a la UE. Y cuando Mario Draghi anunci que el BCE hara todo lo que fuera necesario para mantener el valor y la integridad del euro, el FMI nuevamente estuvo de acuerdo.

A 10 aos del desastre financiero, tanto la Fed como el BCE continan atascados en esta postura de generosidad extrema con el mundo financiero y fra indiferencia con la economa real. As, han anunciado el mantenimiento de tasas de inters bajas para el futuro previsible. Mientras tanto, la burbuja ms espectacular de todos los tiempos sigue creciendo en la Bolsa de Valores de Nueva York.

El fondo de todo esto es que tanto los bancos centrales en pases desarrollados y subdesarrollados por igual no tienen el control de la poltica monetaria. Que Lagarde o Draghi sean directores del BCE no cambia las cosas. Los bancos comerciales privados en Europa, al igual que en todo el mundo, son los que controlan la oferta monetaria. El papel del banco central es proporcionar la base monetaria acorde con el funcionamiento de los bancos comerciales privados. Si stos se exceden en la creacin de dinero (a travs de sus operaciones de crdito), al banco central no le queda ms remedio que acomodarse a la demanda de reservas proveniente de los bancos privados. El BCE sabe que cuando el sistema bancario necesita reservas, al banco central no le queda ms remedio que prestrselas (fijando la tasa de inters de corto plazo sobre esas reservas). El mecanismo no es suficiente para mantener el control sobre la oferta monetaria. Y la crisis del euro es la mejor prueba.

La designacin de Lagarde para dirigir el BCE coincide con la victoria electoral de Nueva Democracia en Grecia. Este partido representa los intereses de la oligarqua corrupta y rentista en ese pas y este resultado electoral es la consecuencia directa de la poltica de austeridad impuesta por la troika a partir del estallido de la crisis. El FMI jug un papel un poco menos terrible que la Comisin Europea en Bruselas y el BCE. Para la seora Lagarde era relativamente fcil aconsejar un poco ms de mesura al tratar a la economa griega porque saba que, a final de cuentas, Bruselas y Frncfort tenan ms peso en la decisin. Desde su nuevo puesto, a Christine Lagarde le ser difcil aplicar una poltica monetaria menos hostil a los pueblos de la eurozona que todava sufren los efectos de la crisis que estall hace 10 aos.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/07/10/opinion/023a1eco#



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