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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-07-2019

Quince encuentros, tres muestras temticas y mltiples acciones y muestras catapultan al Festival Internacional de Cine de Gibara hacia la adultez
Gibara pronto dejar de ser una nia

Sergio Benvenuto Sols
IPS


Se inicia el siglo XXI con nuevos bros para apostar por una nueva etapa en la democratizacin del cine, una profesin histricamente elitista. Durante el quinquenio precedente, los directores nucleados alrededor de Dogma 95 han llevado a las selecciones oficiales de los festivales clase A de Europa filmes realizados con cmaras muy imperfectas, han arrasado con palmars e impacto de crtica; mientras, en Estados Unidos, el cine independiente est en pleno apogeo.

Humberto Sols enunciaba en 2001 su Manifiesto del Cine Pobre, que deviene mezcla de proyecto social humanista y ventana de discusin y difusin de las alternativas para la produccin audiovisual del tercer mundo. Su proyecto brota en medio de las dificultades propias de la cinematografa cubana de finales de la dcada de los noventa, con una produccin que bordeaba la extincin e intentaba sobrevivir. El surgimiento del Festival Internacional del Cine Pobre, en abril de 2003, convoca adems a cineastas del primer mundo que, igualmente, se ven excluidos o invisibilizados. En esa primera edicin los ganadores, un estadounidense y un iran, unen simblicamente a dos mundos aparentemente irreconciliables.

El surgimiento de Cine Pobre, avalado y subvencionado por la institucionalidad cubana (Ministerio de Cultura e Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematogrficos), result una excelente prctica que exploraba un nuevo diseo en los imperiosos cambios institucionales para reformular las estructuras y formas de produccin audiovisual del pas, algo que gracias a las nuevas tecnologas digitales ya estaba a mano.

Por otra parte, todo esto representaba un reto conceptual en el mbito de los cineastas, porque implicara iniciar la despedida al celuloide y no todos estaran listos para ello; y se complejizaba porque, para el mundo de la produccin, representara igual trabajo con menos recursos. Planteaba Sols en su manifiesto: Ello repercute en una gradual democratizacin de la profesin, al desequilibrar el carcter elitista que ha caracterizado a este arte vinculado inexorablemente a la industria.

Humberto Sols entiende muy bien aquel contexto nacional y sus conexiones planetarias, cuando dice: Una gradual desalienacin del pblico solo ser fecunda si los diferentes gobiernos implantan acciones legales que apoyen la produccin y la distribucin de sus obras cinematogrficas autctonas. Se daba una coyuntura para actuar y convertir la pausa personal de casi una dcada sin filmar, cuando imparti -y de ellos se realiment- numerosos talleres y charlas en varios pases. Posteriormente, entre 1999 y 2008, Sols supo aprovechar la fortaleza y autoridad que le confera su precedente pasin por filmes costosos, plasmada magistralmente en sus grandes puestas en escena, para volcar su creatividad como cineasta y hombre de ideas en un proyecto de futuro, su Cine Pobre.

Quince festivales, tres muestras temticas, as como una multiplicidad de eventos, acciones y muestras realizadas en el extranjero y en Cuba catapultan en 2019 hacia la adultez al 15 Festival Internacional de Cine de Gibara, considera el actor cubano Jorge Perugorra. El FIC Gibara habr de recorrer, lidiando con las libertades y desafos que el contexto le imponga, su propio camino.

El Festival Cine Pobre pronto se universaliz. El proyecto multicultural y cinematogrfico era una picarda artstica o gran puesta en escena solasiana que cubra un vaco conceptual imperante en un mundo donde, como anunciaba entonces Humberto -y hoy sigue estando vigente-, el intento de globalizacin acenta el abismo entre el cine pobre y un cine rico. Ello comporta, definitivamente, el peligro de la implantacin de un modelo nico de pensamiento, sacrificando a su paso la diversidad y la legitimidad del resto de las identidades nacionales y culturales.

Gibara, la villa blanca, aportaba a los cineastas un espacio comunitario virgen, un caldo de cultivo perfecto para provocar el debate pausado y lmpido. Hoy la villa es un pueblo revitalizado y sigue teniendo un atractivo de fondo social, algo que nos condiciona emocionalmente cuando cada ao el arranque de un descomunal desfile popular avanza con su colorido humano, mientras su banda est tocando una partitura del filme 8 de Federico Fellini elegida por Sols. Esta clsica apertura deviene embrujo que enlaza a gibareos con figuras internacionales y nacionales, quienes deciden retornar una y otra vez de manera casi sacra al certamen en el que, durante una semana, la virginidad neoclsica y la pureza del mar propician la calma para la reflexin y el disfrute de su imponente multiculturalidad.

En Gibara, muchsimos debates y textos brotaron de sus dinmicas, se planificaron estrategias, se organizaron rodajes, alianzas, se cre una solidaridad que permiti al Festival rebasar la muerte de Humberto y la destruccin simultnea de la ciudad por dos huracanes.

Si a inicios de la segunda dcada de este siglo el certamen declinaba, se gest en ese periodo una conciencia general alrededor de su importancia y misin, de su ejemplo como apuesta cimera de comunidad-proyecto cultural con impacto en el desarrollo local. Afortunadamente, se dieron las condiciones para que estemos celebrando, al finalizar esta dcada, su nuevo resurgir, un arribo a los 15 en medio de un visible progreso de la comunidad que acompa al Festival y le entreg sus mximos encantos desde su exitoso debut en 2003. Aos de esfuerzos y vaivenes que, afortunadamente, consumaron la visionaria tesis de su fundador e impulsaron a Gibara a recobrar su lugar privilegiado en la nacin cubana.

El reto de FIC Gibara ante su evidente resurgir est en su capacidad de nuclear pensamiento y arte, de resguardar la organicidad contenido-despliegue cultural -dicotoma que ha acompaado a este evento peculiar del oriente del pas-, nico en su diversidad temtica y variedad cultural. Al mismo tiempo, se busca consolidar un crecimiento sostenido, multiplicar el impacto internacional y preservar una estabilidad que le permita, gradualmente, un posicionamiento internacional creciente y oportuno. Es esta la nueva espiral creciente en la que Cine Pobre y FIC Gibara se funden y se desmarcan continuamente, propiciando as el escenario para que logremos una continua evolucin de una cita de Gibara que pertenece a su tiempo.

Sergio Benvenuto Sols es promotor de cine

Fuente: http://www.ipscuba.net/espacios/altercine/luces-de-solas/gibara-pronto-dejara-de-ser-una-nina/



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