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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-07-2019

UE-Mercosur, cheque en blanco para violar derechos humanos y devastar el planeta

Tom Kucharz
El Salto

Aclamado por Pedro Snchez, el acuerdo comercial entre la Unin Europea y los pases del Mercosur est recibiendo muchas crticas por blanquear a la ultraderecha brasilea o por las consecuencias devastadoras del comercio entre ambas regiones para las personas y el clima.


Concentracin en Bruselas en contra del tratado con Mercosur. Foto: Tom Kucharz.

"Histrico fue el adjetivo manoseado hasta el infinito para anunciar a bombo y platillo un acuerdo comercial de la Unin Europea (UE) con los gobiernos del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay). Primero se public el acuerdo en principio, con tan slo 17 pginas y que no era un texto legal", con la intencin de confundir a la opinin pblica mientras an se est terminando de redactar el tratado final, que tendr ms de 1.500 pginas.

Como en las ltimas dos semanas se haban multiplicado las crticas por la falta de transparencia de las negociaciones, el Gobierno de Uruguay empez a publicar partes de los textos consolidados del tratado. Presionada por esta circunstancia, la Comisin Europea tuvo que publicar tambin una parte de los textos legales en su pgina web. Lo hizo el viernes a las 23:00.

Una vez finalizada la letra pequea, habr una revisin legal del tratado, la traduccin a los idiomas de la UE y luego comenzar el proceso de ratificacin que puede durar aos.

En una entrevista en El Mundo, la comisaria de comercio de la UE, Cecilia Malmstrm, dijo que "El acuerdo con Mercosur no se puede reabrir ni mejorar". Afirmando as la naturaleza antidemocrtica de la poltica comercial de la UE y enviando una seal clara de que los parlamentos no pintan nada (ni el europeo ni los nacionales) y que ni siquiera los gobiernos puedan modificarlo.

Una cosa parece segura: cuando en octubre se retire la actual Comisin Europea dejar un regalo envenenado. Y se est viendo ya.

UNA SEMANA CALIENTE

Las protestas y el debate poltico en Francia se estn extendiendo. El Parlamento holands ha adoptadodos mociones sobre el acuerdo comercial, instando al Gobierno que se haga pblico todo y obligndole a evaluar el impacto para la agricultura familiar antes de que el tratado se discuta en el Consejo de la UE.

Tambin hubo movilizaciones de agricultoras/es en Irlanda y Blgica. La manifestacin de miles de personas en Dubln fue decisiva en el voto simblico del Parlamento de Irlanda que expres mayoritariamente su oposicin al acuerdo con Mercosur.

Por su parte el presidente valenciano Ximo Puig, ha viajado a Bruselas para trasladar a la comisaria de Comercio, Cecilia Malmstrm, el temor del sector citrcola por los perjuicios econmicos que el acuerdo provocara a la regin de Valencia.

EN CLAVE GEOPOLTICA

No fue casual que la noticia se divulgase justo el da que empez en Osaka la cumbre del G20. La UE, y muy especialmente la canciller alemana Angela Merkel, pretendan restar protagonismo al presidente estadounidense, Donald Trump, y a su poltica de amenazas constantes, en un momento en el que toda la atencin mundial est centrada en las negociaciones EE.UU.-China. Las lites europeas intentan desesperadamente recuperar cierto poder econmico y poltico y muy concretamente para el capital transnacional europeo y la economa digital (incluso asumiendo los riesgos por hacerse la foto con el ultra Bolsonaro el mismo da, por cierto, del Orgullo LGTBIQ+).

UN REGALO PARA LA OLIGARQUA LATINOAMERICANA

El retorno de la derecha a los gobiernos de Argentina y Brasil gobernados por polticos neoliberales, autoritarios y sumisos a los intereses extranjeros as como la expulsin ilegal de Venezuela del bloque, haban permitido acelerar el proceso negociador con Bruselas. Pero la mayora de sus poblaciones sufre una crisis econmica que sacude la regin y va a peor.

Al presidente argentino Mauricio Macri le puede ayudar a mejorar sus posibilidades en las elecciones presidenciales el 27 de octubre de 2019. En el contexto brasileo, este acuerdo forma parte de un proyecto del golpe institucional contra Dilma Rousseff que contina. Y al presidente ultraderechista brasileo, Bolsonaro, le ayuda a limpiar su psima imagen internacional cuando enfrenta varios escndalos. Entre ellos, las revelaciones sobre Srgio Moro, ministro de Justicia, su falta de parcialidad como juez y amaos con la fiscala para encarcelar a Lula da Silva. O la detencin de un militar de la comitiva presidencial con 39 kilos de cocana cuando viajaba a Osaka. Ambos utilizan ahora el acuerdo como medio para evitar que la izquierda vuelva a gobernar y blindar las reformas neoliberales que impulsan en la regin (como las privatizaciones).

NEOCOLONIAL

El mandato con el que la Comisin Europea negocia con Mercosur es de 1999 y se basa en la vieja doctrina que busca reafirmar el papel dominante y neocolonial de la UE en el mundo a travs de su poltica comercial comn.
Ambas regiones ya sufren ese modelo comercial depredador. Los pases del Mercosur exportan mayoritariamente materias primas que generan por ejemplo importantes impactos sobre la agricultura y el mundo rural europeos. A su vez son inundados con productos y servicios de las empresas transnacionales europeas, lo que genera ms desempleo, desigualdades, desequilibrios econmicos y una concentracin de la riqueza.

EL MODELO BRUMADINHO

El 25 de enero la empresa minera brasilea VALE, la mayor productora de mineral de hierro del mundo, caus la rotura de una de sus represas con desechos en el estado de Minas Gerais, provocando la muerte de ms de 300 personas y derramando millones de metros cbicos de lodo txico que afecta a ms de 100 municipios. Slo tres aos antes, una negligencia similar de la multinacional en un pueblo llamado Mariana provoc el peor desastre ecolgico en la historia de Brasil y dej 20 muertos. No son casos aislados. Es el modelo de extractivismo que impera en el Mercosur y el mundo. Los accionistas de VALE, aseguradoras como Mapfre o la industria que compra el hierro (una buena parte llega a Europa), se llenan los bolsillos y las comunidades cargan con todos los impactos sociales y ambientales.

El gobierno espaol y el IBEX35 slo piensan en la venta de coches, farmacuticas o bienes de consumo, la importacin barata de soja y minerales o en sacar petrleo en las costas de Brasil o la Vaca Muerta de Argentina, sin preocuparles las poblaciones, sus derechos, ni el etorno. Esto completa una forma de genocidio que comenz con el colonialismo espaol a partir del siglo XIV.

UE CMPLICE DE BOLSONARO

El acuerdo es una amenaza para los derechos humanos. En el caso de Brasil ampara a Bolsonaro, quien desde el 1 de enero de 2019 ha arremetido contra los defensores de los derechos humanos y los movimientos sociales, cumpliendo su promesa electoral de "poner un punto final a todos los activismos" del pas. Se ha registrado un aumento dramtico de los ataques contra pueblos indgenas, comunidades afrobrasileas, lderes comunitarios, campesinos y activistas.

Es muy sintomtico que la polica brasilea haya encontrado vnculos entre el asesino de Marielle Franco y la familia Bolsonaro. La feminista, poltica brasilea y militante de los derechos humanos, fue asesinada el 14 de marzo de 2018 por criticar e investigar la intervencin militar y policial en las favelas de Ro de Janeiro y asesinatos y abusos contra sus habitantes.

VIOLENCIA MACHISTA Y HOMOFOBIA

Bolsonaro ha declarado la guerra contra las personas LGTBIQ+ y defiende un proyecto poltico contra las mujeres que busca lapidar derechos y conquistas del movimiento feminista y LGTBIQ+. En su primer discurso tras jurar el cargo, ha prometido combatir la ideologa de gnero igual que la extrema derecha en Europa. Pregona impunemente su homofobia (Brasil no puede ser un paraso para el turismo gay) y misoginia (reivindic el turismo sexual). Sus discursos y polticas que fomentan el odio y la violencia deberan ser perseguidos y no premiados con un acuerdo de asociacin.

UNA BOMBA CLIMTICA

El acuerdo comercial exacerbar la deforestacin al legitimar el desmontaje de regulaciones ambientales y seguir exportando masivamente productos agrcolas a Europa. Por el otro lado, favorecer la explotacin y la quema de combustibles fsiles as como la exportacin de automviles europeos al Mercosur, especialmente de vehculos 4x4 que tienen una gran huella ecolgica. La Asociacin de Fabricantes Europeos de Automviles (ACEA) est encantada.

DEFORESTAR LA AMAZONA

Se prev aumentar la exportacin de carne, soja y agrocombustibles a Europa. En 2018, el 78,5 % de las importaciones de vacuno de la UE ya procedan del Mercosur, uno de los mayores impulsores agrcolas de la prdida de bosques y un sector responsable adems de trabajo esclavo.

Ms de 600 cientficos europeos y 300 grupos indgenas alertaron a la UE de la deforestacin en Brasil. Bolsonaro ha desmantelado protecciones ambientales y ha facilitado el dramtico incremento en las tasas de deforestacin en la Amazona, socavando as aos de progreso en la materia. Solo el procesador de carne ms grande del mundo, la multinacional brasilea JBS, emiti en 2016 ms gases de efecto invernadero que Holanda.

LAS MENTIRAS DE MACRON

El presidente francs Emmanuel Macron prometi ante la asamblea general de la ONU que no firmara ms acuerdos que comprometieran la lucha contra el cambio climtico. En mayo su Gobierno dijo en el Parlamento francs que no permitira un tratado con Mercosur.

Macron crea que enfatizando con que Brasil cumpliera con el Acuerdo de Pars iba ser suficiente para esquivar las crticas por apoyar el tratado con Mercosur. Pero no. El debate en Francia est cogiendo impulso. Manifestaciones de agricultores, protestas de ecologistas, sindicatos y ONG de derechos humanos y divisin interna en la mayora gubernamental. La extrema derecha de Le Pen e incluso los republicanos critican el texto como "traicin". Acusan a Macron de desproteger la agricultura familiar francesa, un tema muy sensible en el pas. Solo el fallido acuerdo comercial con Estados Unidos (TTIP) haba suscitado tanta oposicin en Francia.

LA TRAMPA CON EL ACUERDO DE PARS

El preacuerdo habla de implementar efectivamente el Acuerdo de Pars, pero no es vinculante, como tampoco las alusiones a la deforestacin o la biodiversidad. Incluir un lenguaje engaoso sobre clima, derechos laborales y gnero en los tratados comerciales, proporciona a las lites una coartada perfecta para decir que han abordado el problema, sin realmente hacer nada.

Aunque Bolsonaro haya dicho a Macron que Brasil permanecer en el Acuerdo de Pars (a pesar de la presin de Washington), tanto el Ministerio de Medio Ambiente como el Ministerio de Asuntos Exteriores estn encabezados por quienes niegan el calentamiento global. Es improbable que tomen las medidas necesarias para implementar el Acuerdo.

En estos acuerdos comerciales las medidas para frenar la emergencia climtica son consideradas "barreras no arancelarias". Penalizan, por ejemplo, la salida de las energas fsiles, el fomento de la agricultura sostenible o favorecer empresas locales en la contratacin pblica para los planes de transicin energtica.

NEGOCIOS PARA LA AGROINDUSTRIA, POBREZA PARA EL RESTO

Todos los pases involucrados en el Acuerdo se encuentran en una situacin agronmica catastrfica, con cierre de explotaciones y prdida masiva de empleos, con la concentracin y conflictos por la tenencia de tierras, con suelos esterilizados por el uso masivo de productos fitosanitarios, impactos del cambio climtico, as como graves problemas para la salud y la biodiversidad por los pesticidas txicos.

Este acuerdo complace los intereses de las multinacionales de la agricultura industrial, pero mina los esfuerzos por una la agricultura sostenible. Cuestiones urgentes como la soberana alimentaria, la transicin al modelo ecolgico, el vaciamiento del territorio rural, planes para adaptacin al cambio climtico o los derechos campesinos son vendidas en el altar del comercio internacional. Se rebajarn o incumplirn an ms las normas sanitarias y ambientales. Las organizaciones agrarias espaolas advierten de que muchos sectores quedarn desprotegidos.

QUIN PUEDE TUMBAR EL ACUERDO?

Aunque la poltica comercial sea una competencia exclusiva de la UE, el Acuerdo de Asociacin UE-Mercosur ser en principio de competencia compartida, al incluir elementos de dilogo poltico y cooperacin. Eso significa que debe ser adoptado primero por el Consejo de la UE (los gobiernos) y por unanimidad (si un slo gobierno se opone, el tratado cae). Luego, el Parlamento Europeo decide por mayora. Finalmente, al igual que con el acuerdo comercial con Canad (CETA), los parlamentos nacionales (y regionales en el caso belga) tendrn la posibilidad de pararlo.

Podra pasar que la Comisin Europea divida el acuerdo en dos partes para acelerar la ratificacin. Los gobiernos de la UE decidieron en mayo de 2018 que Bruselas puede dividir los acuerdos comerciales para aprobar sus partes de comercio por una va rpida excluyendo a los parlamentos nacionales. Este procedimiento ya se aplic para los acuerdos con Japn, Singapur y Vietnam. Sin embargo, el Consejo decidi el ao pasado que Mxico, Mercosur y Chile sigan siendo acuerdos mixtos.

La trampa est en que mientras llegue a los parlamentos nacionales (pueden pasar aos e incluso dcadas), las partes de competencia exclusiva podran aplicarse de forma provisional despus del voto del Parlamento Europeo, sin esperar a la decisin del poder legislativo. Antes de eso, los gobiernos y los parlamentos del Mercosur tendrn que ratificarlo y no est nada claro que eso ocurra sin dificultades.

En marzo el Parlamento Europeo rechaz abrir negociaciones comerciales con Trump. Por qu no puede repetirlo?

NECESITAMOS MOVILIZARNOS

Es posible frustrar el acuerdo y hay muchas oportunidades. Primero, de cara al Consejo de la UE (donde decide el gobierno de Pedro Snchez), luego en el Parlamento Europeo (donde Iratxe Garca preside al grupo socialdemcrata S&D) y, si no ha dado frutos, en Las Cortes. Si hay una mayora para investir a Snchez como presidente del Gobierno, debe haber una mayora para vetar a estos tratados neoliberales. Necesitaremos un frente amplio entre movimientos ecologistas, feministas, LGTBIQ+, campesinos y organizaciones en defensa de los derechos humanos. Nuestros aliados son los movimientos de resistencia en Europa y Amrica Latina.

Tom Kucharz, investigados y activista. Miembro de Ecologistas en Accin y de la campaa NO A LOS TRATADOS DE COMERCIO E INVERSIN

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/union-europea/tratado-comercial-ue-mercosur-violar-derechos-humanos-medioambiente

 



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