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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-07-2019

Nueva hegemona poltica en el Mercosur

Julio C. Gambina
Rebelin


El lenguaje de las declaraciones al finalizar la cumbre del Mercosur en la ciudad de Santa Fe en la Argentina mantiene el carcter diplomtico, a veces anodino, pero queda muy claro el cambio de la hegemona poltica de hace pocos aos.

Se trata de un regreso al origen por constituir la institucionalidad de la liberalizacin econmica en la regin sudamericana. Recordemos que el Mercosur surge en 1991, momento de auge de la liberalizacin y el neo liberalismo, consecuencia directa de la ruptura de la bipolaridad entre capitalismo y socialismo derivado de la cada del Muro de Berln y la desarticulacin de la URSS. Es un proceso desplegado entre 1989 y 1991, con antecedentes diversos en los 80, sea un nuevo papado en la Iglesia catlica, la crisis polaca y la impronta global de las presidencias de Thatcher y Reagan en Gran Bretaa y EEUU. Es una historia larga, de remotos antecedentes por enterrar cualquier posibilidad de construccin social no capitalista.

La ofensiva liberalizadora de los 80 se consolid en la regin latinoamericana y caribea en los 90, Consenso de Washington mediante. La ofensiva liberalizadora del capital impona la agenda de reorganizacin del sistema mundial y de las relaciones capitalistas, afectando derechos laborales, sper explotando a la Naturaleza y modificando la funcin del Estado. Claro que al mismo tiempo los pueblos presentaron resistencia, especialmente en los territorios de Nuestramrica y se habilit una experiencia de cambio poltico que gener expectativas en el mbito mundial.

Experiencias de cambio poltico

El laboratorio de los nuevos gobiernos surgidos de la dinmica de la resistencia popular a la globalizacin neoliberal y capitalista, retard el proceso imaginado de una integracin subordinada en la lgica imperialista del ALCA o de las negociaciones lideradas desde Europa por los pases de la pennsula Ibrica.

La novedad nuestramericana deba ser abortada y se aplicaron todas las estrategias posibles para revertir un fenmeno que aluda y ejercitaba nuevos mecanismos de una integracin no subordinada, incluso con ideas en la articulacin productiva del petrleo y la soberana energtica; la alimentacin y la soberana alimentaria; e incluso con propuestas sobre una nueva arquitectura financiera sustentando la soberana financiera.

Con la foto de la cumbre presidencial de estos das en Argentina, se consolida una nueva hegemona de orientacin de derecha en el Mercosur, con el alineamiento y sintona muy especial de los presidentes de Brasil y de Argentina, los dos mayores entre los socios de la articulacin regional, los que se suman a la tradicin derechista en Chile y Paraguay, condicionando fuertemente al Uruguay. Solo Bolivia sustenta hoy los valores que hasta hace pocos aos hegemonizaban el proyecto de integracin en la regin, donde Hugo Chvez y Venezuela aportaban la dinmica de creatividad y renovacin de los principales instrumentos de una integracin no subordinada. Venezuela est afuera del Mercosur por la decisin de la hegemona en el bloque, crecientemente subordinado a la poltica exterior de EEUU.

La disputa es por la institucionalizacin de instrumentos que faciliten la libre circulacin de capitales, mercancas y servicios en el Mercosur. En esa disputa se juegan los acuerdos recientes con la Unin Europea, probables con EEUU y con variados pases. Son acuerdos polticos entre Estados capitalistas para favorecer negocios de las transnacionales con origen en esos territorios o pases.

Insercin mundial de la regin

Es por eso que gana espacio la extensin de la mercantilizacin en tiempo de dominacin transnacional de la economa mundial, y que define el lugar de la regin en el sistema mundial.

De hecho, se configura una especializacin productiva que privilegia un modelo primario exportador sustentado en la histrica dotacin de recursos naturales, sea la tierra, el agua, los minerales, el petrleo, el gas, el cobre, la biodiversidad, etc.

La poca industrializacin construida en tiempos de sustitucin de importaciones deriva en una lgica de ensamble subordinada a la dominacin tecnolgica y financiera de las grandes corporaciones transnacionales.

Todo acompaado de una dinmica de especulacin financiera, que al tiempo que alimenta el endeudamiento pblico y privado, compromete las finanzas en la regin.

En rigor, se es parte de un proceso que apunta a alimentar un ciclo mundial donde la valorizacin del capital potencia la integracin de los mbitos productivos y de circulacin con gran peso de la banca, los mercados de capitales y una poltica monetarista en los organismos internacionales y los principales pases del capitalismo.

Aclaremos que los gobiernos del cambio poltico no modificaron esencialmente ese perfil productivo y el modelo de desarrollo consecuente, asociado al consumismo, aun cuando aparecieron novedosas propuestas de articulacin productiva y financiera como comentamos.

Los gobiernos de la derecha en la regin, pretenden en la coyuntura retomar el rumbo de los noventa, de insercin subordinada, y consolidar unas relaciones socio econmicas convergentes con la demanda poltica de la hegemona mundial capitalista. Por eso gana el discurso de apertura al mundo, lo que supone subordinacin a la lgica de la dominacin, sustentada en la concentracin y centralizacin del capital.

Recreacin de la hegemona neo liberal

En ese camino se debe retomar el desarme de la lgica reformista construida por medio siglo entre 1930 y 1980.

Aun con matices en distintos pases del mundo, las polticas de Estado benefactor o keynesianas son las que otorgaron dinmica en lo esencial a las polticas pblicas en todo el mundo, con un resultado favorable a la ganancia, s, pero tambin para el salario, el empleo y la seguridad social, con derechos sociales, individuales y laborales extendidos. Se pretenda alejar la demanda socialista entre los trabajadores y las trabajadoras

La poltica neo liberal se propuso desmantelar esas conquistas sociales, matizadas segn la realidad de la lucha de clases en cada territorio.

Ese propsito fue interrumpido en el cambio de siglo en Nuestramrica, que, con la subsistencia del proyecto cubano, se reanim la posibilidad de imaginar un destino socialista, del Siglo XXI para nuestros pases. Eso era y es lo que haba que frenar.

Solo as se puede explicar lo que viene aconteciendo, ms all de opiniones que puedan verterse sobre las diferentes realidades y experiencias. No es lo mismo el imaginario por el socialismo construido en algunos de los procesos, que las propuestas por un capitalismo serio o normal formulados por algunos gobiernos. Aun as, lo comn era la crtica al discurso hegemnico de corte neo liberal, ms all de la no realizacin de mutaciones estructurales que afirmaran un rumbo anticapitalista o incluso reformista en el marco de las relaciones capitalistas.

Se trata ahora de recuperar el tiempo perdido y por eso se avanza con definiciones polticas por la apertura y la liberalizacin, las que inducen cambios estructurales de fondo, caso de las reformas laborales, previsionales y tributarias, con distinto nivel de avance segn las realidades de cada pas.

Desde el Mercosur se consolida un discurso por la liberalizacin, habilitando condiciones para la disputa hegemnica de los capitales ms concentrados del sistema mundial, apoyados por las burocracias de los principales Estados del capitalismo y de su propio peso en los organismos internacionales. El interrogante pasa por las acciones de confrontacin derivadas de la iniciativa popular, permeada por la lgica comunicacional contempornea, tambin definida por la acumulacin de poder econmico y cultural del orden capitalista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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