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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2019

Trump y AMLO ante el "acuerdo" migratorio

Carlos Heredia Zubieta
Nueva Sociedad

Andrs Manuel Lpez Obrador resisti durante un tiempo los embates de Donald Trump. Sin embargo, el acuerdo migratorio firmado por Mxico y Estados Unidos no est en sintona con la posicin que vena adoptando el presidente progresista de Mxico.


Entre el asilo y el rechazo

Durante su campaa electoral, el ahora presidente Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO) afirm repetidamente que la poltica interior es la mejor poltica exterior. Si bien como presidente electo y en su toma de posesin recibi a numerosos mandatarios, se ha abstenido de viajar al exterior ya como presidente en funciones, para concentrarse en sus programas prioritarios y enviar un mensaje de austeridad. En el caso de los mexicanos en el exterior, dio instrucciones a los consulados en Estados Unidos y en el resto del mundo de que la defensa y proteccin de los derechos sobre todo de los trabajadores migratorios sera una alta prioridad de su gobierno. Pero esto sucedi hasta que Donald Trump le rompi el guin.

El 7 de junio, con la amenaza de Trump de imponer aranceles a las importaciones de productos mexicanos, el presidente de Mxico vio que un imperativo de poltica exterior prevaleca sobre su propsito inicial de privilegiar una poltica migratoria humanitaria y un programa de cooperacin para el desarrollo integral de Guatemala, El Salvador y Honduras. Y ese imperativo era simple: mantener buenos trminos con el presidente del pas al que se dirigen casi el 80% de las exportaciones mexicanas y del que provienen casi 60% de sus importaciones.

La Casa Blanca hizo saber que esta amenaza estuvo antecedida por sendas advertencias de la entonces Secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y de Jared Kushner, yerno del presidente Trump. Frente a ellas, el gobierno mexicano, no haba acusado recibo en plenitud, ni cambiado su poltica migratoria que incluy el otorgamiento de tarjetas de visita humanitaria a los migrantes centroamericanos que quisieran atravesar su territorio para pasar a Estados Unidos. Esto, al menos, fue lo que sostuvieron voceros de Washington.

Con ese anuncio inicial de una poltica migratoria humanitaria se produjo un efecto llamada que se escuch hasta Camern, Mali, el Congo y Nigeria. Es decir, migrantes extra-continentales cuyo nmero se ha incrementado sustancialmente. Y por supuesto, en Centroamrica se interpret como fronteras abiertas y libres. Aunque no era esto lo que afirmaba el gobierno de Mxico, la desesperacin hizo que muchos lo escucharan as.

Sin embargo, hubo tambin otro efecto llamada mucho ms poderoso: se corri la voz de que la poltica de asilo estadounidense hace imperativo que si una familia con nios alega tener miedo creble y tambin peligro inminente contra su vida de permanecer en su pas y solicita asilo, la legislacin mandata que su caso sea escuchado y procesado. No necesariamente anticipa un desenlace favorable, pero le compra tiempo al solicitante para ver de qu manera le permiten quedarse en suelo estadounidense.

Con la amenaza trumpista, el pragmatismo poltico le gan la partida a la solidaridad internacional. La instruccin a la delegacin mexicana encabezada por el canciller Marcelo Ebrard fue contundente: evitar a toda costa que se impusieran los aranceles. Aunque no se tena la certeza de que Trump pudiese salvar la oposicin de numerosos empresarios y actores polticos estadounidenses incluso dentro de su propio partido, el gobierno mexicano quiso disipar de inmediato cualquier asomo de aranceles.

Las felicitaciones de Trump

AMLO marc temprano en su mandato el contraste respecto a la administracin anterior, emprendiendo una poltica migratoria humanitaria, expidiendo tarjetas de visita a centroamericanos y prometiendo un respeto absoluto a los derechos humanos. Sin embargo, en sus primeros siete meses, Mxico expuls a 82.132 personas, 22.000 ms que en el mismo periodo en el gobierno de Enrique Pea Nieto. Tras el chantaje de Trump el 7 de junio de 2019, las deportaciones de centroamericanos aumentaron un 37%, incremento que perfil ya un elogio de Trump. El 1 de julio alab las medidas sin precedentes tomadas por el presidente Lpez Obrador para contener a los migrantes centroamericanos: Lo aprecio y quiero darles las gracias por ello: tienen 6,000 tropas en su frontera sur, es muy difcil entrar ahora.

El historiador Carlos Bravo Regidor se pregunt en un artculo titulado Elogios que son insultos publicado en el peridico Reforma hace pocos das, si AMLO, una vez en la presidencia de Mxico, es el mismo que en campaa presidencial le mand decir a Trump: que no maltrate a los mexicanos, no queremos racismo ni discriminacin, queremos respeto mutuo.

En vez de resistir a Trump, numerosos mexicanos adoptaron sus prejuicios e hicieron suyo su lenguaje. Bravo Regidor, profesor en el Centro de Investigacin y Docencia Econmicas (CIDE), afirma: El problema, en ltima instancia, no es Lpez Obrador. l es un presidente mexicano que est actuando como a veces actan los presidentes mexicanos frente a las presiones de Estados Unidos, haciendo de la necesidad virtud. El problema es esa mayora de mexicanos que est apoyando tan decididamente la poltica migratoria que nos impuso bajo amenaza, Trump. No queramos pagar por el muro, pero encantados nos estamos convirtiendo en l. Que Trump elogie a Mxico no deja de ser un insulto, pero es un insulto que la mayora de los mexicanos est dispuesto a recibir (no como a los migrantes centroamericanos) con los brazos abiertos.

Los escenarios polticos analizados a fines de junio por el Grupo de Economistas y Asociados (GEA) e Investigaciones Sociales Aplicadas (ISA) registran un panorama poco halagador respecto de la decisin mexicana de ceder ante la amenaza y endurecer la poltica migratoria. Es mayor el nmero de encuestados que piensan que prevalecieron los intereses del presidente de Estados Unidos (48%) frente a quienes ven que prevaleci la dignidad de Mxico (40%). Asimismo, un 54% de los encuestados cree que el gobierno mexicano debe impedir la entrada a centroamericanos, frente a un 28% que favorece enfrentarse comercialmente a Washington. Una mayora (51%) postula que el gobierno mexicano debe deportar a los migrantes centroamericanos que entran por Mxico, mientras que solo 29% sostiene que se debe permitirles el paso a Estados Unidos. Finalmente, una abrumadora mayora se muestra escptica sobre las posibilidades de xito del acuerdo: mientras solo 15% piensa que se resolvi el problema con Trump, un 77% plantea que Trump seguir presionando y atacando.

El escenario pesimista

Transcurridos 45 das del plazo establecido por Trump para constatar que el flujo migratorio hacia el norte ha disminuido sustancialmente, el 22 de julio vendr otro forcejeo entre Mxico y Estados Unidos. Incluso es previsible que el gobierno de Mxico adelante los plazos, con la expectativa de satisfacer la exigencia trumpista de la contencin migratoria, y as retirar la espada de Damocles sobre su cabeza.

El problema es que Trump ya midi que Mxico est preparado para ceder una y otra vez, y nos dejar ver una vez ms que es insaciable. Para l, que su rival ceda no es un gesto de conciliacin, sino una muestra de debilidad.

Lo que es seguro es que la respuesta a la amenaza de Trump marcar al gobierno de Lpez Obrador. Tal como escribi Rodrigo Morales Elcoro en el diario Reforma el 3 de julio: El mismo da de la amenaza, sin tomar tiempo para evaluar respuestas alternas ni de conformar un equipo de decisin, AMLO envi al mandatario estadounidense una carta que estableca de inicio que no quera la confrontacin. Desde la ptica perversa de Trump, ello presagiaba la rendicin. Los americanos supieron que haban ganado cuando se envi intempestivamente al Canciller a Washington. Y el analista contina diciendo: Cmo responder al prximo chantaje? Se deber mostrar que Mxico est dispuesto a perderlo todose deber conformar un equipo deliberativo capaz de reaccionar, procesar informacin, adoptar un proceso de accin ordenado, responder oportunamente, y aprovechar la buena voluntad en segmentos de la clase poltica americanadada la incapacidad del gobierno de funcionar estratgicamente hasta hoy, existen razones para el pesimismo.

Lo nico previsible hacia adelante es que Donald Trump continuar presionando al gobierno de Mxico con nuevas embestidas chantajistas. Lo ha hecho ininterrumpidamente desde julio de 2015, cuando empez su precampaa para alcanzar la candidatura Republicana a presidente de Estados Unidos. Continuar hacindolo porque ha constatado una y otra vez dos cosas fundamentales. La primera es que no paga costo poltico alguno por insultar o hacer bullying a los mexicanos. La segunda es que, por el contrario, la base electoral de Trump se energiza cuando ataca a Mxico.

El arsenal de Trump no tiene lmite. Si se termina la excusa de los aranceles porque enfrenta oposicin de su propio partido y de sus legisladores, as como de la Cmara Estadounidense de Comercio (United States Chamber of Commerce), entonces tendr a la mano algn otro chantaje, como detener el flujo de drogas de Mxico hacia Estados Unidos, propsito que tendra que abordarse fundamentalmente desde el lado de la demanda, representada por los vidos consumidores estadounidenses que registran adicciones mltiples, y que constituye un grave problema de salud pblica.

El viraje estratgico

En contraste con el escenario anterior, podra ocurrir que el presidente de Mxico le volteara el tablero a Trump y decidiera hacerle frente con una estrategia que combine resistencia y negociacin. En esta tesitura optara por la imposicin quirrgica de aranceles a los productos estadounidenses, destinada a afectar principalmente a sus electores en los estados que le dieron la victoria en 2016, es decir Michigan, Pennsylvania y Wisconsin, donde gan por 107.000 votos, menos de uno de cada mil sufragios. O tambin podran aplicarse a productos originados en estados campos de batalla como Florida, donde el desenlace favoreci a Obama en 2008 y 2012, pero se inclin por Trump en 2016.

Otra caracterstica de este viraje es el llamado bypass por el cual Mxico diversificara su poltica de alianzas externa para darle la vuelta a Trump sin confrontarlo, ruta que ya ha empezado a recorrer Canad en sus diferendos comerciales con la Casa Blanca.

Como lo ha expresado la ex embajadora de Estados Unidos en Mxico, Roberta Jacobson (designada por Obama, quien permaneci en su cargo durante el primer ao del cuatrienio de Trump): a AMLO le va a llegar muy pronto el momento en que tenga que decidir si va a seguir haciendo espacio para complacer a Trump o va a tener que confrontarlo forzado por las circunstancias.

La llamada crisis migratoria es una fabricacin de Trump, un invento que no se sostiene pues las ciudades ms seguras de Estados Unidos son precisamente las ubicadas en los estados fronterizos con Mxico: San Diego, El Paso, San Antonio, Austin, entre otras.

A final de cuentas, no estamos ante una pelea arancelaria ni ante una negociacin migratoria. Se trata de una disputa poltica. Asistimos al inicio de la campaa electoral de Donald Trump para reelegirse el martes 3 de noviembre de 2020. La calidad del anlisis, de la estrategia y de las alianzas del gobierno de Mxico dependen de un buen diagnstico y de una comprensin plena de que para Estados Unidos, paradjicamente, toda la poltica sigue siendo local. Tal como nos advierte Jorge Durand Arp-Nisen,las medidas actuales de control migratorio forzado, de concesiones extraordinarias en la relacin bilateral y de sometimiento a la poltica del garrote, llegaron para quedarse.

Fuente: http://nuso.org/articulo/mexico-trump-amlo-migracion-acuerdo/



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