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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-07-2019

Para salvar el euro Christine Lagarde deber enfrentarse a Berln

Yanis Varoufakis
El diario


- La candidata a la presidencia del BCE deber desviarse del guion ya caducado de Draghi y abogar por poner fin a las "reglas fiscales suicidas" de la eurozona

- Antes, como directora gerente del FMI, Lagarde tiene una trayectoria de favores a Berln por encima de los intereses de la institucin

- Reconoci que Grecia haba recibido un trato injusto

Mario Draghi (presidente del BCE) y Christine Lagarde (directora gerente del FMI) en una foto de archivo EFE

Christine Lagarde actu como miembro clave de la infame troika , los acreedores oficiales de Grecia que aplastaron la resistencia de nuestro pueblo a la perpetua servidumbre por deudas. Junto a la entonces directora gerente del Fondo Monetario Internacional, la otra figura clave fue Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, quien desempe un papel central en el drama al ingeniar el cierre de los bancos griegos. Ahora, cuatro aos despus, Lagarde ha sido sealada para suceder a Draghi al mando del BCE.

A pesar de su cargo y las interacciones que tuvimos cuando fui ministro de Finanzas de Grecia, no sent animosidad hacia ella ni una sola vez. Me pareci inteligente, cordial, respetuosa. Incluso reconoci, al menos en privado, que Grecia haba recibido un trato injusto y que mi campaa para reducir nuestra deuda pblica era correcta y adecuada. La prioridad de Lagarde era defender la lnea de la troika y minimizar cualquier desafo a su autoridad colectiva.

La pregunta ahora es sobre las habilidades de Lagarde y su compatibilidad con la tarea de liderar el BCE en la era pos-Draghi. Sus partidarios y detractores han hablado extensamente de su incuestionable talento para manejar complejas tensiones institucionales y su inexistente formacin en poltica monetaria. Quizs no sea coincidencia que los dos bancos centrales ms influyentes, la Reserva Federal de Estados Unidos y el BCE, ahora sern dirigidos por abogados sin preparacin acadmica en economa monetaria.

El mayor desafo de Lagarde ser reemplazar a quien se le atribuye la salvacin de la eurozona mediante polticas que ya no son las adecuadas para este fin. Si se desva del guion de Draghi, se enfrentar a fuertes crticas. Y si no lo hace, el BCE perder an ms control sobre la crisis interminable de la eurozona.

Draghi salv la eurozona al imprimir billones de euros para los bancos en quiebra y permitir que Italia, Espaa y otros pases en crisis aunque no Grecia renovaran sus deudas. Para realizar esto, tuve que subvertir hbilmente las reglas de la eurozona, lo que requera una labor meticulosa para cooptar a la canciller alemana Angela Merkel en su gran enfrentamiento con el Bundesbank, el poderoso banco central de Alemania, y Wolfgang Schlube, su ministro de Finanzas.

Si bien el muro de dinero de Draghi ayud a estimular a la eurozona, no pudo curarla de su enfermedad subyacente y ocasion algunos efectos secundarios bastantes desagradables. Las persistentes tasas de inters negativas continan debilitando los fondos de pensiones, las aseguradoras alemanas y ms all. Las tasas permanecen negativas porque el nivel de inversin es lamentablemente bajo, debido al pesimismo autorrealizador de los inversores ante la posibilidad de mayor austeridad.

Esto crea presiones deflacionarias que consumen los ahorros de la clase media, reemplazan los empleos de calidad con los precarios y, por lo tanto, generan monstruos polticos en toda Europa.

La mayora de los comentaristas se preguntan si Lagarde dispondr de suficiente valenta para continuar con las polticas "no convencionales" de Draghi. Se trata de la pregunta incorrecta, ya que el truco de Draghi para mantener a los pases clave como Italia en la eurozona, ha llegado al final de su camino tanto tcnica como polticamente.

Tcnicamente, porque el xito de Draghi en persuadir a Berln de que le permitiera comprar deuda pblica italiana (y as mantener a Italia en la zona euro) dependa de la promesa de comprar deuda de cada estado miembro en proporcin al tamao de su economa. Es decir, comprar aproximadamente dos euros de deuda alemana por cada euro de deuda italiana. Sin embargo, como Alemania no genera nueva deuda pblica, cortesa de tener un supervit presupuestario, la estrategia de Draghi para comprar deuda italiana se ha desvanecido.

Y polticamente, el truco de Draghi tambin ha expirado porque la dinmica deflacionaria de la ltima dcada ha dado lugar a un gobierno italiano euroescptico de derechas que no se ve desconcertado por la perspectiva de que Italia abandone la eurozona.

La pregunta pertinente sobre el mandato de Lagarde en el BCE sera: puede ella presionar a Berln para que abandone las reglas fiscales suicidas de la eurozona (que refuerzan la dinmica deflacionaria de Europa) y aceptar la idea de una deuda comn y segura? Si no lo logra, no importa cun enrgicamente contine imponiendo las polticas de Draghi, no pasar la prueba de la historia. Para ser exitosa, ella necesita ser sutil, creativa y combativa.

La sutileza requiere que no le pida a Berln explcitamente que denuncie dogmas que a travs de los aos han adquirido un estatus cuasi religioso. La creatividad la ayudar a vender la idea del abandono de las reglas fiscales como su refuerzo, mediante el mecanismo de la tasa de inters. Por ejemplo, Lagarde podra proponer que el BCE ayude a los estados miembros a refinanciar su deuda, pero solo la porcin que se les permiti tener de acuerdo con las propias reglas de la eurozona, dndole a Roma un desincentivo basado en el mercado para obtener prstamos excesivos.

Del mismo modo, hay formas imaginativas de crear la deuda comn que Berln detesta pero que es esencial para el buen funcionamiento de cualquier unin monetaria. Por ejemplo, se podra insistir que el BCE tome prstamos por cuenta propia para renovar la deuda italiana, espaola o alemana, ya adquirida bajo Draghi.

Ciertamente, Lagarde posee la suficiente inteligencia para comprender la necesidad de tal hazaa, y para lograrlo si se lo propone. La verdadera pregunta es si ella tiene la inclinacin de enfrentar a Berln directamente, hasta el punto de ofrecerle al Gobierno alemn un ultimtum: su camino o, en ltima instancia, el fin del euro y un regreso catico al deutschmark. Los augurios, me temo, no son buenos.

Durante sus das en el FMI en Washington, Lagarde a menudo tena que elegir entre las polticas que prefera Berln o los intereses del fondo. El ejemplo ms claro fue el debate sobre la extensin de la insolvencia de Grecia por una combinacin letal de ms prstamos y ms austeridad. Si bien el personal del FMI insisti en que Grecia necesitaba una reduccin total de la deuda, Lagarde se aline reiteradamente con Berln. Obligada a elegir entre el favoritismo por Berln y los intereses de la institucin que diriga, opt infaliblemente por la primera. Si contina este comportamiento despus de su mudanza a Frankfurt, su carrera en el BCE resultar poco propicia.

Traducido por Victoria Villavicencio

Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/salvar-euro-Christine-Lagarde-enfrentarse-Berlin_0_921108184.html

 



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