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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2019

ltimo Jueves

Romn de la Campa
Sin Permiso

Prlogo al volumen 9 de la coleccin ltimo Jueves, ediciones Temas, La Habana, Cuba. Febrero, 2019.


Estas lneas acoplan un reto que he querido aceptar por motivos personales e intelectuales. Nacido en Cuba, emigrado a Estados Unidos en los 60, acadmico de profesin, soy un lector atento a los asuntos cubanos pero no subsumido por ellos. Desde los 70 guardo una relacin con mi pas natal demarcada por viajes de vuelta recurrentes, una especie de peregrinaje que ya no busca nostalgia ni verdades, pero que siempre intuye un derroche ontolgico que excede la piedad de los recuerdos, como dira Giorgio Agamben sobre el enigma de las memorias (Profanaciones, p. 43). Con ese espritu me propongo presentar estos debates sobre la realidad social cubana en un momento acechante de compleja e ineludible inmanencia neoliberal.

El volumen aqu recogido contiene 18 encuentros que se celebraron entre los aos 2010 y 2015. Los temas son mltiples y a menudo entrelazados. Muchos han sido deliberados en otros debates auspiciados por Temas, si bien desde distintos ngulos, en correspondencia a otro momento, o quiz como testimonio de la persistencia de los problemas sociales que ventilan. La repeticin siempre se torna reveladora. Se aborda la universidad, los premios, la medicina, el debate pblico, la emigracin, el patrimonio, los gustos, el delito, el mercado del arte, la demografa, los textos escolares y los regionalismos, entre otros. Cada uno aparece con un subttulo ms especfico que anuncia actualidad social, cultural o poltica. Dos de ellos, uno sobre la formacin de dirigentes del Estado (El Educador Educado) y otro sobre el estado de la medicina en Cuba (El Brujo de la tribu) fueron tambin publicados en la Revista Temas, sin duda un indicio de la urgencia que ambos temas advierten.

Muchos lectores quiz no precisen una introduccin, pero importa ensayar una breve descripcin. Ultimo Jueves concierta un evento reconocido en el marco nacional cubano como espacio de dilogos y debates pblicos. Convocados mensualmente desde el ao 2002, por regla general, estos encuentros procuran siempre dar la palabra a una variedad de voces en torno al devenir social de la nacin, esgrimiendo la relacin inquieta entre el saber profesionalizado de diferentes grupos de acadmicos, polticos y algunos artistas, muchos de ellos figuras distinguidas en sus respectivas disciplinas, y los sectores del pblico presente en cada evento que son invitados a ofrecer su pensar y sentir. Se hace palpable de tal modo el vnculo orgnico pero desafiante entre Ultimo Jueves y La Revista Temas, en s inaugurada en 1995, una publicacin muy reconocida internacionalmente en el mundo de la investigacin, sobre todo en el mbito de las ciencias sociales. Los debates de Ultimo Jueves, podra decirse, configuran un experimento de intelectualidad pblica que anhela poner a prueba el pensamiento especializado, encauzndolo ms all de su propio enclaustro. Adems de estas publicaciones, se observa que el rtulo Temas hoy ya configura toda una empresa virtual que enlaza mltiples pginas y noticias sobre la produccin y difusin acadmica cubana.

Quisiera aadir que durante uno de mis peregrinajes tuve ocasin de participar en uno de estos eventos, celebrado el 28 de junio del 2012 en el saln de conferencias de la Asociacin Cultural Yoruba de Cuba. El tema anunciado era Cultura Cvica, Dilogo, Reconciliacin, Discrepancia (pp. 218-238). Anteriormente slo conoca la revista, al igual que a su director Rafael Hernndez, con quien haba coincidido en varios congresos internacionales sobre estudios cubanos. El encuentro prometa algo distinto para mi, digamos un matiz ms vivencial de voces cubanas en la actualidad. En camino por las calles de la Habana Vieja no pude dejar de recordar otro dilogo que me haba tocado presenciar muchos aos antes, en este caso el primer encuentro oficial entre exiliados y el gobierno cubano que se produjo despus del triunfo revolucionario. Aconteci en noviembre del 78, una poca todava nutrida por la oposicin casi siempre binaria y triunfalista entre imaginarios republicanos y socialistas. Pensaba no obstante que haba sido un paso frtil en la larga y triste historia del diferendo Cuba-Estados Unidos. De cualquier forma, era obvio que ya para el 2012 los contactos entre ambas orillas se haban vuelto ms dinmicos. No saba cunto, pero esperaba presenciar nuevas inquietudes y quiz aportar algo al respecto. A fin de cuentas pude comprobar que el pblico presente ya no se interesaba tanto por el diferendo, el exilio o la dispora, ni remita automticamente al discurso de los viejos triunfalismos. Las preocupaciones eran otras. Cean mas bien un cuestionamiento interno, una indagacin del trato comunicativo entre cubanos durante el Perodo Especial. Era una realidad que yo desconoca en detalle.

La brevedad define al prlogo, slo busco hilos conductores que trasluzcan el conjunto de encuentros. Ms all de reflexionar sobre la cotidianidad Temas sondea la esperanza que de ah salgan salidas o soluciones a los problemas recurrentes de Cuba, muchos de ellos emblemticos del Perodo Especial que surgi hace casi 30 aos. Habr preguntas, no cabe duda. Cuan efectiva es la zona de contacto entre intelectuales, funcionarios y pblico que all se rene? Se gestionan primordialmente miradas que localizan los problemas ante las dificultades que se registran, una gestin hegemnica capaz de auto-inmunizarse? Se ensaya tambin una reflexin crtica en torno a la difcil coyuntura de la inmanencia neoliberal? El Perodo Especial configura un plazo precario en muchos sentidos, periodiza la historia cubana contempornea como un evento cuya demarcacin permite precisar el inicio pero no el fin, con todas las contradicciones y pautas que se puedan trazar desde el comienzo de los 90 cuando se produjo el desplome del proyecto sovitico. Temas nace en este momento, un cruce indeterminado de tiempo que condiciona sus proyectos y debates, de ah surgen sus posibilidades de articular discursos de la diferencia, de encadenar voces opuestas o resentidas, o de ensartar equivalencias dismiles ms all de toda dialctica imaginada por la poltica oficialista.

Los trminos que definen globalmente la coyuntura neoliberal son bastante conocidos. Entre ellos se encuentra la tercerizacin de mercados laborales exportados generalmente al sur global; la emigracin interna y externa de la poblacin que en muchos casos desdobla el concepto tradicional de la nacin; la produccin inmaterial que fusiona las ramas del conocimiento, tecnologa y creatividad, creando una nueva rama incalculable de valores; la economa informal, cuyo dinamismo se expande mientras se generaliza la ilegalidad; y la automatizacin que redefine radicalmente la relacin entre trabajo y remuneracin establecida durante la poca fordista. Esta parece ser la estructura general del entorno neoliberal, al menos en trminos econmicos. Confirma en muchos sentidos una condicin de inmanencia definible, un sentido de crisis endmica que condiciona y subsume al ciudadano. Este de pronto se ve ante la necesidad de modelarse como un ser vuelto empresa cuya soberana ahora proviene de su capacidad de individualizarse como sujeto capaz de riesgo, segn explica el filsofo Maurizio Lazzarato en La fbrica del hombre endeudado. En esta lgica, a veces llamada biopoltica, el ciudadano ya no se ve abrigado por el bienestar de pactos sociales sostenidos por el Estado en otras pocas, su relacin con el mundo circundante ahora le exige inmunizarse ante el riesgo neoliberal. Se sistematiza de tal modo la inseguridad y se merman los lazos que cohesionan la sociedad.

Surgen conductas polticas altamente difciles de acoplar a partir de los discursos conocidos, entre ellas populismos y nacionalismos de todo tipo, en muchos caso amparados legalmente por maniobras y rejuegos electorales cada vez ms sofisticados.

A modo de cierre, sera conducente entrever, al menos implcitamente, la incidencia de la lgica neoliberal en las pginas de este volumen. Cuba quiz todava preserve parte del valor simblico que una vez tuvo como espacio primordial de resistencia anticapitalista para la izquierda universal, pero no est fuera del mundo ni del tiempo. Estimo que los Debates de Temas enarbolan esta difcil coyuntura, a veces de forma implcita, a veces directamente, si bien casi siempre cotejando el deseo de resistencias deseables.

Varias instancias me parecen particularmente ilustrativas, algunas vivamente descritas a partir de expresiones populares. Es interesante comprobar, por ejemplo, que el fenmeno de la austeridad se haya hecho patente debido a la contraccin de las funciones del estado durante las ltimas dcadas. Uno de los participantes lo llama destete de la ciudadana (p. 149) otro lo percibe como un dao afectivo causado por la cultura timbiriche de pequeos negocios informales dispersos como estrategia de sobrevivencia (340). Por otra parte, se difunde la desigualdad debido a la ambigedad inherente al mercado cuentrapropista, que si bien sugiere cierto grado de privatizacin, permanece propiedad del Estado, en cuyo caso la cuenta propia de algn modo le cuesta a todos (p. 136). El arte de la calle es otra instancia de gran importancia, en cierto modo dialctica. Se enuncia desde una marginalidad que atrae al turismo y otros artistas pero que no deja de formular una respuesta cimarrona a situaciones de desventaja y de dominacin, que no deja de ser hija de la dominacin (p. 302). Importa ver tambin que la migracin interna hurga tanta o ms atencin que la emigracin externa, que el encuentro imprevisto de culturas dismiles, sobre todo en La Habana, ahora define un problema referido como crisis esttica, afectiva o de racionalidades alternas (p. 58). La emigracin externa, por su parte, de pronto refleja un orden de atencin aparentemente empresarial. El dficit de mercado de trabajo para el personal calificado producido en el pas era antes un dilema del bienestar socialista cubano, ahora esa produccin de capital humano representa un valor destinado a nutrir las necesidades del mercado exterior, es decir, puede ser instado a emigrar (p. 459).

Finalmente, un comentario sobre el debate dedicado a la universidad, el cual remite directamente a mi profesin. Se tratan all varios aspectos interesantes, entre ellos si la extraordinaria expansin de universidades municipales en Cuba era costeable. Pero me interesa ms la crisis epistmica que se manifiesta. Alude especficamente a la historiografa nacional, la cual no ha logrado abrirse a nuevas corrientes disciplinarias porque mantiene un alto grado de afinidad al positivismo decimonnico encauzado por la sovietizacin de la universidad (p. 499). Importa notar, sin embargo, que la duda epistmica y la educacin universitaria constituyen un problema universal que trasciende la obsolescencia positivista. Muchos pensaron que la verdad se haba relativizado con el discurso de la posmodernidad durante los 80, en cuyo caso el positivismo quiz no pareca tan descartable, pero era slo una antesala. Se avecinaba prontamente el exceso de documentacin y la saturacin virtual que fundamentalmente desborda cualquier evento o fenmeno. Relatar un hecho, articular un evento, definirlo y representarlo objetivamente, escribirlo o llevarlo a una imagen, todo ello se vuelve cada vez ms mltiple. Un ejemplo medular, y un gran reto para la universidad del futuro, quiz se encuentre en los discursos de la memoria colectiva que piensan el pasado ms como devenir afectivo que como hechos histricos y que de pronto inspiran multitudes y aglutinan manifestaciones polticas populares. En tal caso el quehacer intelectual, al igual que su encuentro con el pblico, quiz se hayan tornado ms inseparables e indeterminados que nunca. Mi impresin es que Temas, y Ultimo Jueves en particular, se vienen percatando de ello.

Romn de la Campa es Catedrtico de lengua espaola en la Universidad de Pennsylvania

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/cuba-ultimo-jueves



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