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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2019

Energa renovable y economa circular contra la pobreza en Argentina

Daniel Gutman
IPS


En el lmite entre la Buenos Aires formal y la informal: donde terminan las calles y comienzan los pasillos estrechos de uno de los asentamientos precarios ms grandes de la ciudad y de Argentina, est el comedor social En Haccore.

Aqu se desarrolla una experiencia que, con base en energas renovables y a prcticas de economa circular, busca mejorar la calidad de vida de las personas.

Aqu nos desbordaba la basura, porque los camiones recolectores a veces vienen y a veces no vienen. Gracias a un biodigestor ahora estamos convirtiendo esos residuos en biogs, lo que nos permite pagar menos energa para cocinar. Es un sueo cumplido, cuenta a IPS la fundadora y referente del comedor, Bilma Acua.

Ella cuenta que cre el comedor social en 1993, cuando perdi su trabajo como obrera en un frigorfico, igual que le sucedi a muchos otros en el barrio durante el gobierno del neoliberal Carlos Menem (1989-1999), que llev al desempleo a tasas cercanas a 20 por ciento.

Lo llam En Haccore, que es una expresin en arameo que hace referencia a un manantial de la historia bblica de Sansn y Dalila. El comedor est en el sur de la capital argentina, a 15 minutos del centro por una autopista, en la entrada del asentamiento en el que viven hacinadas unas 25.000 personas, conocido como Ciudad Oculta, un nombre sobre cuyo origen hay distintas teoras.

Hoy, en el contexto de un pas de 44 millones de habitantes que ha generado 2.650.000 nuevos pobres desde el ao pasado al actual, segn datos oficiales, Acua dice que en el barrio hay ms necesidades que nunca.

Basta caminar pocos minutos con ella para comprobarlo: los vecinos se le acercan y le piden leche, arroz, fideos (pasta) o cualquier alimento que puedan llevarse a sus casas. El comedor brinda almuerzo y merienda a 300 personas de lunes a viernes, pero cada da hay otras nuevas que piden sumarse a las mesas.

En el comedor funciona desde 2017 lo que sus promotores llaman biosistema urbano, cuyo objetivo es replicar en el mbito de la ciudad el funcionamiento propio de la naturaleza, donde todo lo que se consume es generado dentro del propio sistema y todos los residuos son aprovechados, una frmula propia de la economa circular.

As, el biodigestor, que es un recipiente hermtico donde la falta de oxgeno posibilita la aparicin de las bacterias que descomponen la materia orgnica, no solamente es utilizado para producir biogs con las cscaras de decenas de kilgramos de papas o zanahorias que se pelan cada da en el comedor.

Adems sus residuos se aprovechan para optimizar la produccin de compost y como abono para la huerta que funciona en el techo del edificio de una planta del comedor.

Tambin sobre el techo se instal un colector solar que calienta el agua mediante energa trmica y que permiti reducir la compra de gas envasado, ya que en esta zona desfavorecida de la ciudad no hay conexin a gas natural.

Entendemos que el principal problema ambiental es la exclusin de los ms vulnerables. Y que el cuidado del entorno puede realizarse mejorando la calidad de vida de la gente y facilitando su acceso a la energa y a la alimentacin sana, dice a IPS el responsable final de la iniciativa, Gonzalo del Castillo.

Queremos desmitificar la idea de que solo pueden cuidar el ambiente aquellos que ya tienen sus necesidades bsicas satisfechas. Por el contrario, creemos que aumentar la calidad ambiental contribuye a que las personas que enfrentan mayores obstculos desarrollen su resiliencia, que es la capacidad de adaptarse a los problemas del entorno, agrega.

Del Castillo es el director del Captulo argentino del Club de Roma, una organizacin internacional nacida en Italia en 1968 que rene a personas de distintos mbitos y que fue una de las primeras voces en plantear los desafos para el bienestar humano que provoca el deterioro ambiental.

La filial local del Club de Roma cre en Argentina el Centro de Sustentabilidad para Gobiernos Locales (CeSus), que brinda asistencia tcnica a municipios en asuntos ambientales y sociales y fue convocado por el gobierno de la Ciudad Autnoma de Buenos Aires para trabajar en Ciudad Oculta.

El proyecto busca romper con la lgica de que en los mbitos urbanos se consumen alimentos y combustibles producidos en el mbito rural, y que esos procesos dejan residuos que deben ser enviados a disposicin final, a menudo en las propias zonas rurales.

Del Castillo explica que la idea en el comedor En Haccore fue construir un sistema integrado, en el cual la energa solar sirve para reducir el consumo de gas al cocinar, a la vez que los residuos generados en la cocina alimentan el bidiogestor y este genera nueva energa en forma de biogs, al mismo tiempo que deja otros residuos que se utilizan para fertilizar la huerta orgnica y la mquina que hace compost.

La huerta no es otra cosa que cajones con tierra instalados en el techo con piso de cemento, donde se producen verduras y hortalizas y tambin se experimenta con la produccin de hongos comestibles a partir de residuos celulsicos (por ejemplo, restos de caf) y cultivos hidropnicos, que no utilizan tierra y hacen un consumo ms eficiente del agua.

Tambin existe un punto de acopio de aceites vegetales usados, que son retirados peridicamente por una fundacin que los utiliza para fabricar biodiesel.

El aceite era un problema muy grave aqu, porque a menudo era arrojado a caeras o pozos y alteraba todo el sistema, debido a la precariedad de la infraestructura sanitaria, que es informal, explica a IPS la coordinadora del proyecto en Ciudad Oculta, Milagros Snchez.

El proyecto, de carcter experimental, incluye una participacin central de la comunidad a travs de talleres de capacitacin, porque el objetivo es que contine una vez que el CeSus se retire.

Ahora sueo con tener un biodigestor y un colector solar para producir mi propia energa en mi casa, cont Alejandra Pugliese, una vecina que, a partir de su participacin en los talleres para aprender a cultivar huertos urbanos, asegura que cambi su forma de ver la vida.

Tom conciencia de que si uno se conecta con los ciclos de la naturaleza es posible mejorar la calidad de vida aun con pocos recursos, agrega a IPS esta vecina que trabaja cuidando nios y ancianos y ltimamente ha visto reducidos sus ingresos, por la severa cada de la actividad econmica que comenz en Argentina en 2018.

El biosistema urbano ya comenz a experimentarse tambin en otro comedor de Ciudad Oculta y en un tercero en otro asentamiento precario del sur de Buenos Aires: la llamada Villa 21.

En este pas del Cono Sur americano hay ms de 4.000 asentamientos precarios, tradicionalmente denominados villas, como Villa Lugano, dentro de la que se ubica Ciudad Oculta. En ellas viven unos tres millones de personas, de acuerdo a un relevamiento realizado el ao pasado por el gobierno junto con organizaciones sociales.

El CeSus busca apoyo del sector pblico para demostrar que es posible que en las comunidades urbanas, no solo en estos asentamientos, se aplique la lgica circular de los ecosistemas naturales, de manera que sean autosustentables.

La economa circular consiste, justamente, en sustituir el modelo basado en producir-consumir-desechar por el de producir-consumir-reciclar.

Un sistema que trasciende a cambios en la produccin y consumo de bienes y de servicios, as sean virtuosos, para sumar la transicin a energas limpias entre otras metas, con el objetivo del aprovechamiento, regeneracin y convivencia con el entorno.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2019/07/energia-renovable-economia-circular-la-pobreza-argentina/



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