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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2019

Los dueos del pan
El lobby y los peligros del trigo transgnico

Daro Aranda
Lavaca

Un reducido sector, con aval del gobierno, impulsa el pan transgnico (y con agrotxicos). Quines y cmo buscan aprobarlo. El factor Brasil. La interna empresaria. Y la voz de quienes reclaman: No se metan con el pan.


Un puado de funcionarios. Una encumbrada cientfica del Conicet. Y medio centenar de empresarios. Ellos son los responsables de que 44 millones de argentinos estn a un paso de comer pan en base a trigo transgnico (y con restos de agrotxicos), con consecuencias impredecibles en la salud y el ambiente. El macrismo lleva aprobados veinte transgnicos, de manera irregular, en tres aos. Un verdadero experimento masivo a cielo abierto.

La principal estrella transgnica de Argentina es la soja, aprobada en 1996 por el entonces Secretario de Agricultura, Felipe Sol. Lo que sobrevino es historia conocida: uso masivo de agrotxicos, desmontes, desalojos rurales y concentracin de tierras en pocas manos. Fue un cambio radical en la estructura agraria del pas. El modelo transgnico (llamado agronegocio por sus propios impulsores) avanz luego en Argentina con otros dos cultivos: maz y algodn. Se sabe que en Argentina el modelo agropecuario es poltica de Estado, sin importar los gobiernos de turno. Pero el macrismo dio un paso ms: avanz en la aprobacin del primer trigo transgnico del mundo, cultivo que en Argentina abarca 5,6 millones de hectreas y es central para el pan, uno de los alimentos ms populares del pas.

El trigo transgnico no est impulsado por Monsanto-Bayer, ni Syngenta-ChemChina, ni Corteva (fusin de Dow y Dupont). Se trata de una empresa nacional, conformada por medio centenar de empresarios del agro, entre ellos los millonarios Hugo Sigman (presidente del Grupo Insud, con presencia en cuarenta pases, desde laboratorios farmacuticos hasta medios de comunicacin), Gustavo Grobocopatel (el llamado rey de la soja) y Vctor Trucco (presidente honorario de Aapresid, cmara que rene a empresarios referentes del agronegocio e impulsores de los transgnicos en Argentina).

Bioceres se presenta como proveedor totalmente integrado de soluciones en productividad de cultivos y publicita que cuenta con alianzas estratgicas con lderes mundiales, tales como Syngenta, Valent Biosciences, Dow AgroSciences, Don Mario y TMG. Sus ejes de negocios incluyen semillas de soja, maz, alfalfa y trigo.

En noviembre de 2018, la empresa Bioceres haba presentado su trigo HB4. La publicidad corporativa celebr su tolerancia a la sequa.

Ya pas el visto bueno del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y de la polmica Comisin Nacional de Biotecnologa (Conabia). En Argentina, los estudios de inocuidad son realizados por las mismas empresas que producen los transgnicos y los expedientes son confidenciales. La Conabia, dirigida por Martn Lema, est controlada por las empresas: de 34 integrantes, 26 pertenecen a las compaas o tienen conflictos de intereses.

Para que los argentinos coman pan con trigo transgnico slo resta un paso burocrtico: la firma de la Secretara de Mercados.

Ciencia de mercado

Raquel Chan es una investigadora conocida en el mbito cientfico. Docente de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), del Instituto de Agrobiotecnologa del Litoral y el Conicet, tom notoriedad pblica cuando desarroll una soja resistente a la sequa. La presidenta Cristina Fernndez de Kirchner y el entonces (y actual) ministro de Ciencia, Lino Baraao, la mencionaban como ejemplo de la ciencia productiva para el pas. Este desarrollo significara mayor produccin de alimentos, con una poblacin mundial que crece cada vez ms, afirm Chan en 2012, en sintona con el argumento central del agronegocio y la falsa necesidad de ms alimentos para la humanidad, mientras en el pas los precios suben y la comida escasea. Por cadena nacional, la presidenta Cristina Fernndez de Kirchner la felicit: Me siento muy orgullosa de formar parte de un gobierno y de un proyecto que ayude a que cientficos argentinos puedan desarrollar estas aptitudes que le sirven a todo el mundo y que nos constituyen en un verdadero ejemplo.

Lo que celebraban Chan, los funcionarios y empresarios era, para ellos, una buena noticia: ms soja. Es decir, visto por las vctimas del agronegocio, ms avance de la frontera agropecuaria, ms desmontes, ms agrotxicos. Raquel Chan suele evadir la cuota de responsabilidad de los posibles impactos de su desarrollo.Es algo que no va a depender de nosotros, va a depender de una decisin poltica. Estas cuestiones no dependen ni de nosotros ni de la empresa, se excus ante el diario El Litoral en 2012.

La cientfica trabaj con financiamiento estatal, junto a Bioceres en la soja y tambin en el trigo transgnico. El 18 de noviembre de 2018, la empresa emiti una gacetilla de prensa: El trigo tolerante a sequa ya es una realidad. Explicaba que fue presentado en campos de Alto Alegre (Crdoba) y Pergamino (Buenos Aires). Y destac que el trigo HB4 (como fue bautizado) es un desarrollo conjunto de Bioceres, la multinacional francesa Florimond Desprez y la doctora Raquel Chan.

La posibilidad de un alimento masivo como el pan proveniente de semillas transgnicas fue decidido entre un muy reducido grupo, sin debate social, y denunciado en pocos medios masivos (los no alineados con el agronegocio). En una inusual y sesgada columna en el diario Pgina 12, Chan defendi la (irregular) forma de aprobar transgnicos en Argentina, minimiz el uso de agroqumicos, omiti las consecuencias (sociales, ambientales y sanitarias) del modelo y resalt el aspecto cientfico-empresario: Su liberacin (de transgnicos) comercial constituira un hito en la historia de nuestro pas ya que por primera vez se aprobaran tecnologas desarrolladas en Argentina y nacidas en laboratorios pblicos. Las instituciones madres (Conicet y universidades nacionales) recibirn regalas por la comercializacin de estos desarrollos que servirn para retroalimentar el sistema cientfico. En lnea con el discurso de Monsanto-Bayer, argument que los transgnicos son necesarios para alimentar a la creciente poblacin mundial.

No se metan con el pan

Fernando Frank, integrante de la Asociacin Campesina del Valle de Conlara e ingeniero agrnomo, estudia la situacin del trigo desde hace una dcada pero mucho ms desde 2016, cuando la agencia de noticias Reuters inform que un cargamento de trigo argentino haba sido rechazao en Corea del Sur por estar contaminado con una variedad transgnica que, encima, no estaba autorizada en el pas. Una hiptesis fue que estaba sembrada de forma ilegal.

Fernando Frank, que tambin integra el Colectivo AgroCulturas (grupo interdisciplinario que investiga el agro argentino), le respondi a Chan: Realiza afirmaciones alejadas de la realidad, repite lugares comunes de la ciencia adicta a las transnacionales que concentran la venta de semillas y agrotxicos, y oculta informacin que debera tener presente en su rol de investigadora del sistema pblico de ciencia.
Le recuerda la forma irregular de aprobacin de transgnicos (con la Conabia dominada por las empresas), la ausencia de debate pblico, y precisa que el modelo actual degrada los suelos y potencia la expansin de especies resistentes a herbicidas, que refuerza el crculo vicioso de ms agrotxicos. Le recuerda a Chan que, no inocentemente, ella omite mencionar que su trigo transgnico incorpora el uso del peligroso herbicida glufosinato de amonio.

La ciencia adicta a las trasnacionales del agro repite una y otra vez falsas soluciones que omiten amplia documentacin y experiencias en torno a las prcticas agroecolgicas para salir de la grave calamidad ecolgica, social y sanitaria que hoy atraviesa la agricultura, es decir la humanidad, cuestiona Frank.

Una decena de organizaciones sociales lanz en 2016 la campaa No se metan con nuestro pan, que alert sobre los riesgos de comer pan con organismos genticamente modificados: Sabemos que los transgnicos son una amenaza para la biodiversidad, para el ambiente y la salud de todos. Sabemos que las aprobaciones y los controles son, en la Argentina, muy poco serios. Pero esto es peor. No queremos trigo ni pan transgnico. Exigimos saber qu estamos comiendo. El documento estuvo firmado por la Ctedra de Soberana Alimentaria de la UBA (Facultad de Medicina), Accin por la Biodiversidad, Naturaleza de Derechos, Huerquen Comunicacin, Foro Ecologista de Paran y BePe, entre otras.

Frank explica que otro agravante es que el trigo transgnico puede fecundar al trigo convencional. Alerta que si las empresas logran la nueva ley de semillas (Cambiemos dio dictamen en la Comisin de Agricultura de Diputados y planea aprobarla antes de las elecciones), las cosechas convencionales podrn contener transgnicos (por simple contaminacin) y los productores podran ser obligados a pagar a las empresas.

El Grupo de Filosofa de la Biologa (de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet) cuestion que sea el mercado quien digite la poltica agraria y se dejen de lado las consecuencias sociales y ambientales. Tambin remarc que no se trata de una discusin de especialistas ni de cientficos, sino que debe participar toda la sociedad y, sobre todo, los afectados directos por el avance del agronegocio (campesinos, indgenas, pueblos fumigados): Las investigaciones en torno a vegetales genticamente modificados muchas veces se enmarcan en el modelo de cooperacin pblico-privado, articulacin entre organismos estatales de investigacin y empresas; modelo orientado a maximizar las ganancias privadas, mientras que el bienestar de la poblacin y de la naturaleza aparece en un segundo plano.

Interna empresaria

El trigo transgnico abri una discusin dentro del empresariado del agronegocio y tambin del gobierno nacional. Slo resta la firma de la Secretara de Mercados (segunda lnea de Agroindustria) que an no sucedi porque desde Brasil (principal comprador del trigo argentino) advirtieron de un posible rechazo al nuevo transgnico. Los productores locales temen no poder venderlo y esto provoc todo una debate en la llamada cadena triguera.

Bioceres y la cientfica Raquel Chan salieron de recorrida meditica defendiendo su producto (y negocio).

El secretario de Agroindustria y ex presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel Etchevehere, tom partido por los productores y pidi frenar la aprobacin. Lino Baraao, ex kirchnerista y actual macrista (Secretario de Ciencia) apoy sin tapujos a la empresa Bioceres junto a Aapresid. El argumento de Baraao-Bioceres-Aapresid promete que los dems pases aceptarn el trigo argentino y que, si no lo hacen, de alguna forma se impondr igual. Recuerdan que la soja transgnica hizo punta en Argentina, y comenz a cultivarse de forma masiva e incluso sin aprobacin en Brasil, Paraguay y Uruguay.

A fines de 2018, el director de Bioceres, Federico Trucco, se reuni con el jefe de Gabinete, Marcos Pea, y le argument todas las supuestas ventajas que Argentina tendra con el trigo transgnico. A fines de enero pasado, el presidente Macri recibi a Trucco. Se repitieron los argumentos favorables. En febrero hubo una tercera reunin, donde tambin estuvo Gustavo Grobocopatel (accionista de Bioceres), funcionarios de Agroindustria, INTA, Ciencia, Produccin y exportadores, entre otros. Los trascendidos (en los medios del agronegocio) coincidieron que el Presidente pidi una solucin en 60 das. Hay riesgos que hay que asumir, desafi el empresario Grobocopatel en una entrevista al diario Perfil.

En marzo, el ministro de Produccin, Dante Sica, design al ex presidente de Aapresid Pedro Vigneau como subsecretario de Mercados Agroindustriales, el rea que debe firmar la aprobacin final de los transgnicos.

Hoy, mayo de 2019, an no se resuelve si Argentina ser el primer pas en contar con trigo (y pan) transgnico.

S est confirmado que la decisin ser tomada por un puado de funcionarios, empresarios y cientficos, de espaldas a la sociedad.

Gobierno transgnico

En tres aos, el gobierno aprob 20 transgnicos (55 desde 1996).

La Secretara de Agroindustria celebr el 14 de marzo pasado la aprobacin de un nuevo maz, de la multinacional Corteva, con uso de glifosato, 2-4D y glufosinato de amonio.

Nuestra vocacin es seguir promoviendo la biotecnologa en nuestro pas. Este es el camino que estamos haciendo para mejorar los rindes, la productividad y la competitividad de este sector, seal el secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere.
No hay ninguna ley que obligue en Argentina a identificar qu producto contiene transgnicos (como s sucede en la Unin Europea, Rusia, India, China y Australia, entre otros).

Y ningn pas del mundo se anim a experimentar el pan transgnico con su poblacin.

El presidente Macri tuvo un apoyo explcito al agronegocio en abril pasado en Entre Ros. Ante un fallo judicial que protegi las escuelas rurales de las fumigaciones con agrotxicos, el Presidente cuestion al Poder Judicial: Es un fallo irresponsable. Pone en peligro el trabajo de muchos entrerrianos.

La Coordinadora Basta es Basta (que rene a asambleas socioambientales, organizaciones sociales y docentes) le contest en un comunicado: Seor presidente, nuestros gurises merecen el mismo ambiente que Antonia.

Recordaron que el cinismo es inherente a la casta poltica: a poco de instalarse en la Quinta Presidencial de Olivos, Macri y la primera dama, Juliana Awada, inauguraron una huerta con produccin orgnica, libre de transgnicos y agrotxicos.

Fuente: https://www.lavaca.org/mu135/los-duenos-del-pan-el-lobby-y-los-peligros-del-trigo-transgenico/



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