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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2019

Nios en la frontera: No es un cuento de hadas
La declaracin de derechos inhumanos de Trump

Karen J. Greenberg
TomDispatch.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


ltimamente he estado pensando en el cuento de hadas Hansel y Gretel de  los hermanos Grimm. Aterrados por las crueles condiciones en su hogar, el hermano y la hermana huyen, atravesando -hambrientos y asustados- bosques desconocidos. All se encuentran con una anciana que les atrae con promesas de seguridad. Pero lo que hace es encerrar al chico en una jaula y convertir a la nia en sirvienta mientras se prepara para devorar a ambos.

Escrito en la Alemania del siglo XIX, debera resonar  de forma inquietante en la Amrica de hoy. En lugar de Hansel y Gretel, tendramos que centrarnos claramente en las nias y nios que por cientos huyen de la crueldad y el hambre en Centroamrica creyendo que encontrarn una vida mejor en Estados Unidos, para acabar arrojados a las jaulas por fuerzas mucho ms poderosas y agentes mucho ms crueles que aquella perversa anciana. No hay poltica en la historia; solo cosas buenas y malas, correctas o incorrectas. Al igual que en ese cuento de hadas, en vez de registrar el sufrimiento involucrado en el cautiverio y el castigo de esos nios en la frontera entre Estados Unidos y Mxico, la administracin ha optado por la defensa absoluta de sus polticas y, por ello , ha dado un paso de gigante en una misin: redefinir (o ms precisamente tratar de abolir) la idea misma de los derechos humanos como parte de la identidad del pas.

Esta semana, el secretario de Estado Mike Pompeo no dej ninguna duda: la realidad de esos nios encerrados en jaulas, privados de las necesidades ms bsicas y sufriendo abiertamente los abusos de la administracin para la que trabaja, ha sido parte esencial de la determinacin del equipo Trump de abandonar los derechos humanos en un sentido ms general. Esa voluntad de dejar a los nios desprotegidos es parte de un mensaje mucho ms amplio, no solo un desafortunado subproducto de acciones mal pensadas y torpes por parte de una desbordada fuerza policial fronteriza.  

Nios en campos de detencin  

La historia de los nios en la frontera es realmente espantosa. Estados Unidos ha tenido migrantes durante mucho tiempo en su frontera sur, a menudo en mayor nmero que en la actualidad. De hecho, desde la dcada de 1980, los seres que cruzan esa frontera superaron el milln en diecinueve aos diferentes. Mientras que la Oficina de Aduanas y Proteccin Fronteriza (CBP, por sus siglas en ingls) contina estimando que las tasas de inmigracin actuales van camino de superar el milln en septiembre, muchos otros expertos ni siquiera creen que eso se produzca este ao.

Lo que es realmente nuevo en los cruces fronterizos actuales es el nmero de nios entre los migrantes. Segn el aleccionador testimonio reciente del secretario de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, ante el Comit Judicial del Senado, el 72% de todas las acciones de aplicacin de la ley en la frontera en mayo estuvieron relacionadas con nios no acompaados y unidades familiares. Y aunque el mes pasado el gobierno detuvo oficialmente su cruel poltica de separar a las familias dejando a muchos de esos nios (incluso nios pequeos y bebs ) bajo custodia, Vox informa que en un determinado momento , durante las ltimas semanas, ms de 2.000 nios han estado bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos sin sus padres.    

Las condiciones en los campamentos, diseminados a lo largo de las fronteras de Estados Unidos desde Arizona hasta Texas, son vergonzosas y afectan a esos nios en su forma ms dura. Un informe reciente del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional, que se public censurado apenas unos das antes de la fiesta del 4 de julio, que celebra el nacimiento de este pas como un faro de vida, libertad y bsqueda de la felicidad, describa la miseria impactante y los peligros en esas instalaciones de confinamiento. All, a menudo, los nios no podan cambiarse de ropa, ni disponan de cama, comida caliente, cepillos de dientes, jabn, duchas e incluso atencin mdica adecuada.

Otros relatos de testigos presenciales han proporcionado detalles grficos sobre la naturaleza y la escala de esas privaciones, mostrndonos a nios con paales sucios, teniendo que vivir en medio del hedor a orina , durmiendo sobre un suelo de hormign y llorando muchos de ellos. En una sesin del quiz algo ms civilizado Senado, se les dijo a sus miembros que haba nios durmiendo a la intemperie, expuestos a los elementos y que los alimentos estaban en mal estado en los campamentos.

Aadan a esto el coste emocional que las separaciones familiares han causado a miles de nios y nias, como revela un nuevo informe publicado por el Comit de Supervisin de la Cmara de Representantes, que otros tambin han documentado. Un abogado de inmigrantes de El Paso que visit una instalacin describi , por ejemplo, haber visto cmo un nio se rascaba la cara hasta sangrar. Hay relatos de primera mano de los visitantes a los campamentos de nios que intentan asfixiarse con los cordones de sus propias tarjetas de identificacin y otros que soaban con escapar saltando al suelo desde ventanas elevadas. No es de extraar que hayan muerto al menos siete nios en esas circunstancias y muchos ms sufran de piojos , sarna, varicela y otras dolencias. Sin embargo, cuando los mdicos de la Asociacin Americana de Pediatras viajaron a los campos para ofrecer su ayuda, se rechazaron sus servicios. Michelle Bachelet, la Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, pediatra, ha calificado la situacin de los migrantes de espantosa y seal que varios organismos de derechos humanos de la ONU han descubierto que la detencin de nios migrantes puede constituir un trato cruel, inhumano o degradante prohibido por el derecho internacional. Otros han sido menos circunspectos, comparando explcitamente el trato a los nios con la tortura.

Es difcil no suponer que, por muy desbordada que est la guardia fronteriza, al menos parte de este trato es intencionado. Por qu otro motivo rehsan la ayuda que ofrecen los mdicos o rechazan los suministros de la ayuda donada enviados por preocupados ciudadanos? Por qu arrestan a un voluntario de la ayuda humanitaria que dio comida y agua a dos desesperados migrantes centroamericanos indocumentados y trat de conseguirles ayuda mdica? La administracin reconoce que la situacin general es grave, pero sus funcionarios sobre el terreno se limitan a levantar las manos y a quejarse de que se vieron "desbordados por la situacin que ellos mismos crearon, que no estn entrenados para separar a los nios y que no tienen poder para abordar el problema de los escasos recursos.

Mientras que quienes se encuentran sobre el terreno se declaran impotentes ante el desafo, el resto de la administracin se niega incluso a admitir las terribles condiciones. (Funcionan a la perfeccin, dijo el presidente Trump de las instalaciones fronterizas, culpando a los demcratas de cualquier problema que all haya). Y an ms , altos funcionarios han definido en repetidas ocasiones como aceptable lo vergonzosamente inaceptable. La exsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, que es la responsable de gran parte del desorden, asegur en el Congreso que los nios estaban bien cuidados, afirmando que tenemos los estndares ms altos. El exfiscal general Jeff Sessions se hizo eco de sus palabras . Los nios, insisti, estn bien cuidados. De hecho, reciben mejor atencin que muchos nios estadounidenses.

En el tribunal, la abogada del Departamento de Justicia, Sarah Fabian, se neg a admitir que la carencia de jabn, cepillos de dientes, camas y sueo constituyeran condiciones inseguras e insalubres, los estndares legales que se aplican a la detencin de nios migrantes. El jefe de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos para la regin de El Paso coment cruelmente: Hace veinte aos, tenamo s suerte si disponamos de zumos y galletas para los detenidos. Ahora, nuestras comisaras se parecen ms a Walmarts, con paales y leche maternizada para bebs y todo tipo de cosas, como comida y bocadillos.

El vicepresidente Mike Pence se destac recientemente por su negativa a reconocer la realidad al llamar a los dos campamentos que visit viviendas familiares y no campos de concentracin para nios, un ejemplo de cuidados compasivos ... unos cuidados de los que todos los estadounidenses estaran orgullosos.

De verdad? En qu clase de mundo son aceptables la inmundicia, la enfermedad y la persistente crueldad emocional? En qu Estados Unidos el encarcelamiento brutal de nios no representa una violacin de los principios fundadores ? En qu Estados Unidos se estn rechazando los avances en protecciones que han sido un sello distintivo del pas y de la poltica internacional desde el procedimiento operativo estndar de la II Guerra Mundial? Desde cundo los funcionarios estadounidenses se limitan simplemente a levantar las manos y declarar su derrota (como una especie de victoria de la crueldad) en lugar de reunir sus mejores talentos, energas y recursos para enfrentar este problema? La respuesta, por supuesto, est en los Estados Unidos de Donald Trump. Y no piensen ni por un momento que solo se trata de una acumulacin de consecuencias no deseadas. No lo es.

Una declaracin de derechos inhumanos

Recientemente, el secretario de Estado Mike Pompeo ofreci  algunos puntos de vista sobre la mentalidad de su administracin respecto a la idea misma de los derechos humanos en el pas. Poco despus del 4 de julio, anunci la creacin de una nueva Comisin de Derechos inalienables en el Departamento de Estado. Afirm que su propsito era reflexionar sobre la ampliacin de las protecciones de los derechos humanos como parte de la poltica exterior estadounidense. La idea misma de los derechos, insisti Pompeo, se haba salido de madre. La defensa de los derechos humanos ha perdido su rumbo y se ha convertido ms en una industria que en una brjula moral, dijo, sealando amenazadoramente setenta aos de historia con su dedo ndice . La charla sobre los derechos se ha convertido en un elemento constante de nuestro discurso poltico interno, sin ningn esfuerzo serio que distinga qu significan los derechos y de dnde provienen.

En vez de ampliar derechos, explic, el pas hara bien en volver (segn su idea) al contexto de los padres fundadores y explorar qu significaban realmente esos derechos en sus escritos clsicos. Esencial para este objetivo, sugeran los expertos, era reducir los derechos relativos al aborto. De hecho, gran nmero de miembros de la comisin eran conocidos por sus posturas antiaborto, y esto no debera haber sorprendido a nadie, porque el Departamento de Estado haba retirado ya toda la asistencia sanitaria de las organizaciones internacionales que ofrecen asesoramiento y atencin sobre el aborto. Al hacerlo as , se ampliaba lo que, en anteriores administraciones de la Repblica, eran restricciones ms modestas en la atencin relacionada con el aborto. Sin embargo, por muy sorprendente que pudiera ser esta posicin global contra el derecho al aborto, las ansias de Pompeo parecen ir mucho ms lejos. Resulta evidente que su objetivo es rechazar unilateralmente la evolucin de los derechos humanos que ha definido de forma destacada al pas desde la era posterior a la II Guerra Mundial, que ha sido una pieza esencial de la retrica democrtica estadounidense desde su fundacin.

Para iniciar el proceso, Pompeo tergivers de inmediato el lenguaje de la Declaracin de Independencia para promover una agenda que exija explcitamente la eliminacin de derechos. Mi esperanza", anunci , es que la Comisin sobre Derechos Inalienables fundamente nuestro entendimiento de los derechos humanos de forma que informe y proteja mejor las libertades esenciales, y subraye que estas ideas no solo son importantes para los estadounidenses, sino para toda la humanidad. Como demostr el resto de sus comentarios, invocaba la libertad de privar a otros, de excluir a otros y de causar dificultades a otros. Todo esto, colocado junto a las realidades fronterizas, fue un testimonio de la determinacin de la administracin de eliminar los derechos de la identidad de la nacin. Dando el toque final a sus objetivos, Pompeo agreg que, en su opinin, los derechos humanos y la democracia estaban claramente en oposicin entre s. Como expres de forma sarcstica: La charlatanera sobre los derechos nos aleja de los principios de la democracia liberal.

El intento de Pompeo de remodelar la intencin de los fundadores en el contexto de la crueldad actual puede ser la articulacin ms completa hasta la fecha de lo que esta administracin ha estado haciendo. El maltrato continuo de los nios en la frontera, una historia que dura ms de un ao, sugiere que el espritu de la Declaracin de los Derechos Inhumanos de Pompeo lleva mucho tiempo en la agenda. Sin embargo, tena razn en una cosa: esos campos fronterizos parecen pertenecer a otro tiempo y lugar, a un tiempo y lugar que precedieron a la Declaracin Universal de los Derechos Humanos de 1948 de la ONU, otro documento que invoc con la intencin de reformular la adhesin estadounidense.

El nuevo statu quo

Esta no es la primera vez que la administracin de Trump revela su cinismo respecto a la democracia. La redefinicin del propsito mismo de democracia liberal, como escrib hace ms de un ao, ha sido parte de su misin desde el principio. En sus primeros 18 meses, la administracin elimin el lenguaje de la democracia de las declaraciones de objetivos de muchos de sus departamentos, incluida la frase nacin de inmigrantes de las de los Servicios de Ciudadana e Inmigracin de Estados Unidos. No obstante, despus de dos aos y medio de reorientar la rama ejecutiva del gobierno para alejarla del principio de igual proteccin ante la ley, igual derecho de voto y respeto ante la idea misma de recibir a los inmigrantes, la comisin de Pompeo puede constituir el acto conceptual ms descarado en cuanto a eliminar el lenguaje de los derechos humanos de la identidad del pas.

Es en este contexto an en desarrollo en el que debera entenderse la crisis de los nios migrantes. Debera verse como una versin grfica de la insistencia de esta administracin en cambiar el significado mismo de la vida, la libertad y la bsqueda de la felicidad en la era moderna. Para Pompeo (as como para su presidente), la evolucin del pas hacia ms derechos para ms personas no es ms que un estigma vergonzoso. Hasta dnde nos llevara? Hasta antes de la Guerra Civil?

No es de extraar que, al enterarnos de las noticias que llegan cada da desde la frontera, sintamos que hemos entrado en un lgubre cuento de hadas de una poca de ogros y brujas, donde las fuerzas del mal y la maldad estn al mando de todo y la perspectiva de salvar a nios indefensos parece tan irremediablemente lejana como esas migajas comidas por los pjaros que siguen a Hansel y Gretel en su horrible viaje hasta la guarida de la bruja. Atacar a los ms vulnerables de entre nosotros, a bebs, nios pequeos, adolescentes, deja poco espacio para la duda. Esta administracin est decidida a deshacer el compromiso del pas con los derechos humanos y, por lo tanto, a cambiar su identidad de una manera que debera preocuparnos a todos.

Karen J. Greenberg, colaboradora habitual de TomDispatch , dirige el Center on National Security de Fordham Law, y es editora-jefe del CNS Soufan Group Morning Brief. Es autora y editora de muchos libros, entre los que figuran Rogue Justice: The Making of the Security State y The Least Worst Place: Guantnamos First 100 Days . Julia Tedesco, Jonathan Ellison y Andrew Steffan colaboraron con sus investigaciones en la redaccin de este artculo.

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176589/tomgram%3A_karen_greenberg%2C_what_the_child_detentions_at_the_border_really_tell_us/#more

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y a  Rebelin.org  como fuente de la misma.



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