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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-07-2019

Pobreza sin techo
La calle es una mierda tambin cuando no hace fro

Roly Villani
Revista Anfibia


El cronista Roly Villani * recorri San Telmo de noche, el barrio porteo con ms gente durmiendo en la calle. La exclusin, la solidaridad estacional, la red de paradores alternativos, el derecho a la ciudad y la ley de proteccin que no se aplica por una decisin ms ideolgica que financiera. El 15% de lxs sin-techo de Buenos Aires cay en la va pblica en lo que va del 2019: esta es la pobreza que se acerca.  

Mientras las Fuerzas Armadas desfilaban en Plaza de Mayo para las autoridades nacionales en la celebracin del 9 de Julio, la Polica de la Ciudad reprima a pocos metros de all, en el Obelisco, a personas en situacin de calle. En rigor, impidieron que las organizaciones que trabajan sobre el derecho a la vivienda se instalaran una carpa para protegerlos del invierno. Un derroche de simbologas que haba empezado una semana atrs, cuando el estadio de River abri sus puertas con el mismo objetivo y la noticia dio la vuelta al mundo. En ese caso, el oficialismo dijo que la del club era una accin oportunista. Unos das antes, la muerte por fro de Sergio Zacariaz, un hombre que dorma en la calle a pocos metros de la Casa Rosada, haba encendido la chispa de la indignacin popular y el gobierno dijo entonces que el hombre haba muerto por negarse a recibir ayuda.

Sabs lo que nos duele y nos molesta? Mirame a los ojos. Que vengan corte ahora que hace frodice Ariel. Estamos en la esquina de Tacuar y Estados Unidos, son las once de la noche del viernes 5 de julio.

Hace un rato, en conferencia de prensa, los realizadores del ltimo Censo Popular de Personas en Situacin de Calle anunciaron que encontraron 7251 personas y no 1000 como dice el Gobierno, sin techo en CABA. Ariel repite la frase mirame a los ojos cada vez que est por decir algo importante. Se le hizo costumbre que pasen y ni lo miren. Estamos en el horno pero con fro. Ariel se re de su propio chiste.

Se acerca gente con cosas calentitas y est bien dice. Pero estar en la calle es una mierda tambin cuando no hace fro. Los dems estn de acuerdo. Los dems son Caterina y los hermanos Diego y Miguel. Diego est acostado sobre unos cartones y no se va a levantar en las casi dos horas que me qued conversando con ellos.

El otro da se muri un amigo nuestro de un paro cardaco. Gonzalo. Se nos muri en la plaza. Mrame a los ojos. Se muri y todava no haca fro dice.

En cul plaza? pregunto.

En la del subte contesta Caterina.

Es la plaza breve de Independencia y 9 de Julio. Me acuerdo que la Red Solidaria inform que durante la ola de fro hubo cinco muertos en el pas, y uno era de San Nicols. Chequeo el dato: era de la localidad bonaerense de San Nicols, no del barrio porteo. Gonzalo no fue incluido en la lista por no morir de fro.

Caterina me habla en un idioma extrao porque es de madre italiana y padre brasileo. Mezcla acentos y palabras. Vivi hasta los once aos en Ro de Janeiro y me cuenta que fue paquita de Xuxa. Antes tena el pelo largo y mir ahora, se lamenta. Tuve y destuve, dice. Repite la frase. Que tuvo y destuvo.

Tuve cuatro hijos, pero en un accidente de moto se muri mi hija ms grande. Yo tuve desprendimiento de retina y por eso no veo nada de este ojo. Me deprim y me vine a la calle.

Caterina es la nica mujer de la ranchada y, mientras hablo con ella, no puedo evitar pensar que este grupo reproduce a nivel micro la proporcin de mujeres en situacin de calle que encontr el censo popular: cerca del 20%.

A m no me violaron sigue Caterina sin que se lo pregunte. Tengo mi marido pero no puedo vivir con l porque es millonario y yo no agrega. Los dems le hacen chistes. Ella se enoja pero un poco se re.

*****

En CABA (Ciudad Autnoma de Buenos Aires) , el 80% de la poblacin en situacin de calle son varones, el 19% mujeres -40 de ellas estn embarazadas- y el 1% restante (42 personas) pertenece a la comunidad travesti trans.

Que haya ms hombres en la calle tiene que ver tambin con los estereotipos patriarcales explica Florencia Montes Pez, integrante de la Organizacin No Tan Distintas. Las mujeres cis tardan mucho ms tiempo en quedar en la calle porque se habilita toda una red familiar que lo evita. Se las refugia por la idea de fragilidad. Pero la mayora de las pibas que estn en situacin de calle escapan de escenas de abuso intrafamiliar o de violencia dentro de esas mismas redes de contencin.

No Tan Distintas coordin hasta hace pocos meses el Centro de Integracin Frida, primera institucin de esas caractersticas para mujeres en situacin de calle. Ese espacio contina ahora coordinado por sus fundadores del Proyecto Siete, y No Tan Distintas impulsa proyectos de vivienda, trabajo y activismo feminista en el Gran Buenos Aires. En el caso de la poblacin trans, la cantidad relevada fue relativamente poca. Eso se explica porque las compaeras tienen una trayectoria muy fuerte en organizacin popular. En condiciones precarias logran sostenerse. Y tambin es cierto que muchas se dedican al trabajo sexual y los censistas no las identifican habitando en la calle sino trabajando, agrega Montes Pez.

El Segundo Censo Popular de Personas en Situacin de Calle (CPPSC) se llev a cabo entre el 25 y el 28 de abril de este ao por varias docenas de organizaciones. Ochocientos voluntarios barrieron la Ciudad de Buenos Aires con un mtodo de bsqueda y registro que era respetuoso con la voluntad de las personas censadas, pero a la vez consistente y de alta calidad metodolgica. Quienes lo llevaron a cabo conocan la realidad que se estaba mapeando. Los nmeros del censo fueron ampliamente difundidos: 7251 personas que viven en la calle. Poco ms de la mitad aceptaron ser encuestadas, y de ellas, 1461 afirm que es la primera vez que est en esa situacin. De ellos, casi 900 dicen que se quedaron sin casa por haber perdido el trabajo.

Pero este censo popular es la foto. Hay una historia atrs que tambin explica bastante cmo se lleg hasta ac. Es la historia del incumplimiento de la Ley 3.706, sancionada en diciembre de 2010 por la Legislatura portea luego de una enorme lucha llevada a cabo por buena parte de las organizaciones que llevaron adelante el censo. El Ejecutivo porteo, encabezado entonces por Mauricio Macri, vet esa ley unos meses despus de sancionada. Vet el artculo 5 que dice El derecho a la Ciudad es definido como una atribucin de libertad sobre el uso igualitario y no discriminatorio del espacio pblico, su uso y disfrute y el derecho al acceso a los servicios por parte de todos los habitantes, conforme los principios constitucionales.

Con el veto, el macrismo se reservaba el derecho de sacar del espacio pblico a cualquiera que quisiera dormir ah. Porque esa era la poltica que impulsaba en ese momento y a la que nunca renunci, aunque fue suavizando el tono. Las organizaciones aceptaron ese veto parcial, porque estaban interesadas en que se aprobara el resto. Sobre todo, la parte de la ley que dice que el presupuesto asignado al sector debe basarse en un relevamiento anual de las personas en situacin de calle o en riesgo a la situacin de calle con informacin desagregada que posibilite un diagnstico y fijar polticas puntuales para los distintos subgrupos. Es decir, que deba ajustar el presupuesto a la cantidad de personas que encontrara. La ley se public en el Boletn Oficial. Pero nunca se ejecut. Por eso, las organizaciones tomaron en sus manos la realizacin del Censo. El primero se hizo en 2017 y haba encontrado 4394 personas.

Si se aplicara la Ley este desastre no se habra provocado dice Manupela. O Manu, como lo conocen todos en el Monteagudo, donde vive. Lo encuentro seguido en las movilizaciones porque es periodista, trabaja en radios comunitarias. Cada vez que me lo cruzo, me recuerda que la pasin por el periodismo le surgi en los talleres que hicimos en 2013.

En el ao 2012 llegu al Centro de Integracin Monteagudo para hacer una nota. Trabajaba entonces en el diario Tiempo Argentino y olfateaba que poda haber una historia importante ah: me haban dicho que era un hogar de y para gente sin casa. Administrado por ellos mismos. Me qued un ao dando un taller de periodismo en el que se generaban los contenidos de la revista Nunca es tarde, escrita ntegramente por gente en situacin de calle. Adems escrib no una sino seis o siete notas sobre el tema. Una de ellas deca: Hasta el 2001, Horacio vila viva en una casita en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires. Era tapicero, tena una mujer y dos hijos. Haba laburado toda su vida, igual que su padre, de quien hered el oficio. Cuando el gobierno de la Alianza se fue en helicptero por el techo de la Casa Rosada y sobrevino la crisis ms grande de los ltimos cincuenta aos, los que estaban menos preparados fueron los que ms sufrieron. Horacio vila se fundi. Tuvo que vender las herramientas para pagar varios meses de alquiler atrasado de la casita y el resto se lo dio a su esposa para que se fuera con los chicos a vivir a Crdoba, a lo de sus viejos. Y con las monedas que tena, se vino a la Plaza Congreso. Era la primera noche de lo que iban a ser seis aos en la calle. Yo tuve un colchn ms grande que Horacio, pienso. Y se es todo el chiste. Yo tambin me fund en el 2002, pero tuve a mis viejos, tuve amigos y tuve parientes que me prestaron una casa. Que me dieron changas para hacer unos mangos hasta que remontara. Yo era, yo soy, de clase media. Horacio no tena tanto, no lo tuvo. Por eso termin en la calle.

Escrib eso en 2013. Tampoco poda saber que la historia iba a repetirse y que iba a poner a prueba nuevamente el colchn de mi pertenencia a la clase media. Hace ms de dos aos que estoy sin trabajo fijo. Tuve tres amigos propietarios que me prestaron su casa o me la alquilaron en condiciones de amistad. Y, en definitiva, siempre tengo la casa de mi vieja. Pero cuntos tienen esa red? Y una pregunta ms inquietante. Cunto aguantar la red?

Estando en la calle, Horacio se organiz con otras seis personas y llamaron a esa organizacin Proyecto Siete. Inicialmente, trataban de que la polica no les pegara ms. No les pegara tanto. Despus empezaron a pelear por subsidios y ms tarde, en una de esas volteretas que pega la poltica, Proyecto Siete termin administrando el Monteagudo con pautas bien distintas de los Paradores del GCBA: la cama que cada persona ocupa no la tiene que pelear cada noche, est abierto las 24 horas y las tareas de limpieza y administracin la llevan adelante los propios usuarios. Esta pequea enorme diferencia hace del lugar algo muchsimo ms amable que los dispositivos oficiales. Pero tambin hace que el Monteagudo tenga una tasa impresionante de reinsercin. Conoc no menos de quince personas algunos de ellos eran parte del taller de periodismo que, luego de una temporada en el Monteagudo, pudieron alquilarse una pieza, una casita. Porque la certeza de tener una cama donde dormir cada noche, un techo y un plato de comida sin mendigarlo, es el ms poderoso reestructurador de la vida. Siempre que haya una economa en movimiento, claro. Por eso los paradores, con su lgica de reinicio cada tarde, generan clientes. No reinsertan a nadie.

No voy a los paradores porque los conozco dice el flaco que se hace el remiso para darme su nombre. Est junto a unas ocho personas en la Recova de Irigoyen. La mayora de ellos est acostada. Son las diez de la noche del sbado. No hace tanto fro como el jueves y el viernes pero hay gente en cada ranchada repartiendo bebidas calientes, guisos. Es por lo de la tele, me explica el flaco. Lo de la tele debe ser la noticia de la muerte de Sergio Zacaras.

Los paradores son una mierda, tens a los policas que te verduguean hasta las dos de la maana, no pods llevar tus cosas, se arma un ambiente muy tumbero, hubo casos de violaciones. Mir, es muy fcil: si fueran mejor que dormir en la calle yo no estara en la calle.

Agarro por Paseo Coln y encuentro a Fabin, que est solo en la recova frente a la plaza de la Aduana. No quiere juntarse con ms gente. Tiene unos modales muy amables y tranquilos. Tiene 41 aos y es de Mar del Plata. Su madre es abogada. Hace unos aos tuvo una pelea fuerte con el padre y no puede, dice, volver a su casa. Trabaj de su oficio de herrero en Buenos Aires hasta que, hace tres aos, cerraron la herrera. Se fue cayendo y un da no pudo pagar ms el alquiler. Tiene un colchn semilimpio, bastantes frazadas y una pila de discos de vinilo. Los encontr en un container -me explica-. Voy a ver si los vendo en San Telmo maana.

Sigo por Paseo Coln hasta Independencia y por esa hasta Tacuar. En casi todas las cuadras hay ranchadas. Y en todas las ranchadas hay gente acercndoles bebidas calentitas o comida. Por qu el gobierno elige confrontar y decir que sto no existe? Por el mismo motivo que hicieron los bancos de la va pblica con diseos anti siesta y pagaron por ellos ms de lo que invierten en los paradores. Por el mismo motivo que el 9 de julio reprimieron a las organizaciones que instalaban una carpa y nos tiraron gases a los periodistas que cubramos el episodio.

El dirigente del Movimiento de los Trabajadores Excluidos Juan Grabois estaba el 9 de julio en el Obelisco. Me dijo: Hay un sector que, a pesar de estar explotado directa o indirectamente, no es funcional al proceso de acumulacin, es molesto. Y la estrategia del capital es una poltica de exterminio. Porque permite despoblar lugares que valen ms por su riqueza inmobiliaria que por la posibilidad de explotar mano de obra. Si pudieran, nos mataran.

Cmo explicar, si no, la falta de aplicacin de la Ley de Proteccin de los Derechos de las Personas en Situacin de Calle? Una ley aprobada, renegociada y publicada en el Boletn Oficial. Una ley que habra evitado el estallido de esta indignacin y que, segn Cecilia Segura, Presidenta de la Auditora General de la Ciudad, demanda solo el 2% del presupuesto porteo. Los fondos estn dice Segura. El motivo para no ejecutarlos es ideolgico, no econmico.

Llego, finalmente, a Tacuar y EEUU. Diego sigue acostado sobre los cartones. Caterina me saluda desde lejos. Miguel duerme y Ariel no est.

Vino el BAP me dice Diego, y me muestra juguitos en sobre, galletitas y saquitos de mate cocido. El Buenos Aires Presente es el equipo del GCBA que hace recorridas por la ciudad para atender a las personas de la calle.

Estuvieron bien. le digo.

Diego se re.

Estar bien es otra cosa, amigo.

Por lo menos no quisieron pegarnos para que nos vayamos dice Caterina.

Uno de los grandes xitos del macrismo es que en toda esta indignacin social, con la apertura de los clubes de ftbol para dar alojamiento incluida, no se mencion a la sigla UCEP. Salvo en algn posteo perdido en las redes o en la cabeza de alguna persona memoriosa, la Unidad de Control del Espacio Pblico, la primera poltica de Macri para el sector qued silenciada. En noviembre de 2009, entonces Jefe de Gobierno, Macri anunci que la UCEP sera disuelta y sus empleados redistribuidos en otras reas. Intentaba acallar el escndalo surgido en la causa tramitada en el Juzgado Nacional en lo criminal 49 y denunciada por la Defensora del Pueblo, periodistas y vecinos por ejercer violencia fsica y verbal contra indigentes y sustraerles sus pertenencias. En ese proceso se demostr con filmaciones que los integrantes de la UCEP despejaban los espacios a las pias y patadas, de noche y quemaban las pocas pertenencias de los pobres. El propio Macri estaba muy complicado por su responsabilidad en la creacin de la banda parapolicial, pero el juez de instruccin Facundo Cubas cerr la causa en plena campaa del 2015, meses antes de que Macri ganara las elecciones. Sin embargo, la contundencia de las pruebas era tal que el magistrado dej procesados a varios funcionarios. Entre ellos, a Fabin Rodrguez Simn.

Si la UCEP les quemaba los colchones, es tan ilgico que unos vecinos hayan querido prenderle fuego directamente a los indigentes en Mataderos? La lgica de responsabilizarlos por haberse cado de un sistema que los expulsa no es nueva. Una noche de 2004, cuando dormamos en el Spinetto, nos despertamos porque Corcho se estaba prendiendo fuego cuenta Horacio vila poco despus de la presentacin de los datos de censo. Esas cosas pasaban pero no se denunciaban porque la UCEP y la polica metan miedo todo el tiempo.

*****

La actividad econmica se redujo un 4,6% en los primeros cuatro meses del 2019 con relacin al mismo perodo del ao anterior. El empleo privado registrado cay en los ltimos ocho meses en forma consecutiva, segn los informes que publica la Secretara de Trabajo en base a los datos del Sistema Previsional Argentino (SIPA) de la Afip. Los datos oficiales dicen que, desde enero, cerraron 43 empresas por da. Quizs, para quienes tienen que medirla, la pobreza pueda pensarse como un lmite del cual se est de un lado o de otro. Pero para quienes la padecen o la empiezan a padecer, la pobreza es ms como un gas que se instala de a poco. Vas recortando cosas como quien respira el gas sin darse cuenta. Para que te asfixies falta bastante y quizs no te asfixies nunca del todo, pero el gas est. El 53% de las personas encontradas en la calle por el censo empez a vivir en la va pblica a partir de 2016. Y de ese porcentaje, el 30% vive en la calle desde este ao. Esa es la pobreza que se acerca. Es una de las variables que explica la repentina indignacin masiva.

Ya no hace tanto fro, pero la noche de este sbado de julio est cargada. Son las dos de la maana y Diego se re porque una cucaracha sali corriendo de abajo del colchn. Caterina dice que le da risa eso porque se fum un porro. l lo niega.

Yo no me drogo dice Caterina. Yo tuve y destuve. Cuando tena, le daba mucho a la gente que viva en la calle. Ahora espero que me den.

Roly Villani, fue redactor del diario Tiempo Argentino y editor en los sitios iProfesional, Infonews y Minutouno. Escribe habitualmente en la revista Brando y es miembro de Socompa) otras en posteos de Facebook y Twitter.

Fuente: http://revistaanfibia.com/cronica/la-calle-una-mierda-tambien-cuando-no-frio/ 


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