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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2019

La crisis del Colegio de Profesores o la victoria prrica del gobierno

Ral Romn
Rebelin


Caracterizacin de la movilizacin docente

El paro indefinido que esta semana entraba a su 8 semana y que vio su fin, tiene caractersticas propias y particulares, que lo diferencias de los anteriores. Partiendo por el petitorio construido durante aos y escasamente aprehendido por los docentes, que mut desde las 10 peticiones iniciales hasta las 13 que se levantan actualmente, hasta la forma darle termino al movimiento. Lo que es una muestra del fuerte control de la dirigencia nacional, y que comienza a ser resistido por los docentes de base.

Esta extraa situacin en que, se negocia por ms de dos aos, pero cuando el MINEDUC responde de forma insatisfactoria, el directorio del Colegio de Profesores retrasa su movilizacin hasta el ao que hay elecciones internas. Contexto en que se genera un movimiento irracional, que acelera el nivel de movilizacin de 0 a 100 Km por hora, al llamar a Paro Indefinido.

El movimiento se genera producto de la extraordinaria incapacidad y desatino del gobierno, que rechaza el petitorio y lanza la reforma curricular el mismo fin de semana del patrimonio cultural. Lo que comunicacionalmente so ciabiliz el movimiento. Son estas coincidencias polticas las que facilitaron el robustecimiento d el movimiento, no la existencia de una direccin del Colegio de Profesores firme y unida. Lo que ayud tambin fue, que la base del Colegio de Profesores se encontr enfrentada a una potencial prdida de horas de clases producto de la reforma planteada, que era transversal. Fue por esta va, por la cual se fueron sumando los dems temas; horas de extensin, reconocimiento de la mencin a las Educadoras de Prvulos, Deuda Histrica, etc. Con la paradoja de que el directorio, y en particular su presidente, no haba dado la relevancia necesaria al tema de la reforma curricular, demorando casi una semana, para tomar esta reivindicacin y hacerla parte del petitorio.

Mientras la base se movilizaba y ganaba espacios, la direccin con una ineptitud que caracterizaremos, por el momento, como de principiantes, se centraba en esperar que el MINEDUC, los llamara a conversar. La misma direccin que buscaba un desgaste acelerado convocando a un paro nacional indefinido, sin el menor anlisis poltico de la situacin, ahora llamaba a marchas nacionales en Santiago y Valparaso, de forma apresurada, quedando sin iniciativa para la siguiente semana.

Lo anterior, unido a una sobreexposicin y ultra personalismo de Mario Aguilar que se paseaba por los canales de televisin y radios, haciendo reflexiones personales por medio de grabaciones sociabilizadas por las redes sociales, determinaban un contexto acelerado, en comparacin con el proceso socio-poltico nacional. Dichas intervenciones personales se caracterizaban por una pretendida empata con los docentes, tratando de generar un lazo de confianza personal, no institucional, en medio de un proceso en el que cada vez se haca ms patente la falta de iniciativa de la direccin del movimiento. En contraste con esta bsqueda desesperada de cercana del presidente con las bases, nunca se demostr lo mismo con los miembros del directorio, ya que no se mostraron juntos, ni en marchas ni frente a la prensa, proyectando la crisis interna, las divisiones y la correlacin de fuerzas favorable al presidente, que consolidaba el personalismo desgastante y agotador.

Mario Aguilar se transform en un esclavo de sus concepciones oportunistas de vincular a las bases a las decisiones, pero no al proceso de direccin, no logra percatarse del desgaste de su capital poltico, situacin que lo fue convirtiendo en un mero vocero, como aprendiz de brujo, se transform en un ttere de las fuerzas que haba desatado, pero que no poda controlar, dejo de ser un dirigente con iniciativa que canaliza las fuerzas de un gremio en post de un resultado positivo.

En todo movimiento en su fase de crecimiento, no se nota ni se siente el desgaste que provoca la lucha, ms si el paro estaba concebido para un periodo corto. Sin embargo, el conflicto se fue prolongando, y al no tener una estrategia ms all de esperar respuestas del MINEDUC y apelar a la buena voluntad de los polticos, el movimiento se comenz a debilitar por sus propias contradicciones internas. Dirigentes que no actan segn la realidad y un plan global de desarrollo (desde la movilizacin a la educacin de sus bases), sino a sus intenciones subjetivas e intereses polticos ajenos a los trabajadores. Todo en medio de los vaivenes asamble sticos de regiones y comunas sin una direccin clara, donde mezclaban el seguidismo, el oportunismo y el personalismo desvergonzado, con otras con un nivel de conciencias mucho mayor, donde existan anlisis de la situacin poltica, un trabajo de educacin de la base, cuya conciencia gremial dejaban de lado la ineptitud de los dirigentes locales o nacionales, y sostenan la movilizacin con fuerza y dedicacin.

En este contexto, es donde se debe entender el rol que juegan las consultas nacionales ante las respuestas del MINEDUC. Es aqu donde la c onsigna Nunca ms sin los profes, tom un carcter interno de rol peligroso y debilitador, tanto del movimiento como su direccin. Surgida dicha consigna en las relaciones con el MINEDUC y el gobierno de turno, ahora se reverta, contra los mismos dirigentes, que crean que el mtodo asamblestico, llevado a nivel nacional y en proceso negociador, la respuesta deba ser responsabilidad de todos. Se revirti porque Aguilar y compaa, nunca pensaron que las bases estuvieran dispuestas a ir mucho ms all que sus planes, condenndolos a mantenerse a la siga de un movimiento dominado por una conciencia mucho mayor, que la que posean los burcratas.

Aqu debemos separar tres elementos importantes, para entender la separacin de la direccin y la base; el petitorio, la negociacin y las respuestas (consultas). El petitorio fue una amalgama de reivindicaciones que los docentes vienen sintiendo desde hace aos, pero no fueron ellos los que decidieron su constitucin, ya que el petitorio fue consensuado en el directorio nacional, lo que no significa que necesariamente fuera bien formulado. La negociacin se implement por medio de una direccin que no estaba convencida y cuyo plan fue apresurado e irreflexivo; y la respuesta, dadas por los docentes en una forma acelerada, poco debatida y muy inorgnica, donde votaron docentes que jams estuvieron en paro ni reconocan la direccin de la movilizacin. Participacin que se plasmaba en un voto, con fuertes rasgos de inducido y muchas veces ambiguo. Esta situacin, como hemos dicho ms que fortalecer a la direccin lo debilit ante la expectativa y la incertidumbre, a la que sta se expona, cada vez que se realizaban. Demostrando que la concepcin democratoide y asamblesta es inoperante, poco seria y muy infantil en cuanto al desarrollo de la conciencia de las bases.

 

Las consultas a los docentes y la crisis abierta en el Colegio de Profesores de Chile

 

Desde el 2013-2015 el sector que hoy conduce el Colegio de Profesores de Chile, arremete con un fuerte componente joven que Mario Aguilar sabe capitalizar y con cuyo apoyo logra salir elegido presidente. No sin antes apropiarse de la consigna Nunca ms sin los profes, que convierte lentamente en una poltica contrara a los mtodos de los dirigentes del PC, que no poco ayudaron para su propio desprestigio durante el movimiento huelgustico ms largo del profesorado el 2015 (58 das). Este mismo sector liderado por dirigentes del PH, Frente Amplio y el MUD, al cual no le import estadstica alguna, al generar una paralizacin en el sur por varias semanas y otras comunas con el objetivo de que Jaime Gajardo renunciara a la presidencia.

En esta movilizacin se templ la base docente, aguerrida y comprometida, pero con una fuerte debilidad poltica y un personalismo que rayaba en un herosmo circunstancial. Sin embargo, oblig a los dirigentes y, especialmente, a Mario Aguilar, a una postura asamblestica en la conduccin de la organizacin que rompe con los cnones de una democracia representativa y la prctica de dirigentes responsables de las negociaciones. Ahora seran las bases las responsables de las decisiones, pero no de la estrategia ni de las tcticas usadas en dicha organizacin, lo que le dar un fuerte contenido federativo, perdiendo la centralidad que lo fortalece.

Dichas prcticas vinieron a coronar el fraccionamiento del directorio nacional desde su eleccin, donde la mayora en las votaciones la daba una alianza sin principios, en oposicin al PC, y no a la conviccin de lo que se estaba haciendo era lo correcto.

Esta profunda divisin interna, llev al directorio a una crisis permanente, y al presidente en particular, a un personalismo y sentimentalismo gremialista, sobreexponindose y debilitndose por falta de apoyo. Se haba contagiado del carcter de herosmo circunstancial propios de un sector juvenil, sin la menor experiencia poltica, e imbuidos de una arrogancia que rayaba en la insolencia. Donde la memoria histrica no serva ni menos las viejas prcticas en la conduccin de la organizacin. Con est e apoyo Aguilar crey poder imponer sus criterios por sobre el alicado PC y un inefable Daro Vsquez, y rodearse de aduladores, que proliferaron durante las primeras semanas. Y que hoy dudan estar cerca, aunque no les queda alternativa alguna.

Sin embargo, este ego inflamado no le sirvi de nada en la negociacin con el MINEDUC, donde ste utilizando la vieja prctica del desgaste, conversacin y luego la posta donde el Ministerio del Interior, disea el camino, apostando al desgaste y a la crisis interna , conocedor de los conflictos propios de la organizacin. Se le suma de forma impensada a su estrategia, las sucesivas consultas que el Colegio implement, que en cada una de ellas se tensionaba, divida y agotaba al movimiento, cristalizando la crisis del directorio en las bases.

En la primera consulta del 17 de Junio, se aplic en gloria y majestad la participacin de las masas, sin que el directorio ni el presidente, tuvieran opinin. Autocensura ridcula e infantil. Se lleg a lo grotesco de pretender que los dirigentes comunales no tuvieran opinin para que las bases no se contaminaran. En esta el rechazo fue contundente de un 92% a la propuesta del MINEDUC. Pero lo que no fue entendido por los dirigentes, fue que esto, no obstante, fortaleca la base, debilitaba al equipo negociador, que demostraba debilidad, falta de iniciativa y carencias de habilidades, ya que no lograban avanzar.

En la segunda del 1 de Julio, la propuesta del MINEDUC, fue recibida por los primeros rasgos de un quiebre en el monoltico molde del directorio que haba sobrevivido durante los ltimos 3 aos, el aplastamiento del PC. Dos hechos fundamentales deben ser considerados: 1.- Mario Aguilar y compaa, el viernes 28 de junio, pretende tibiamente inducir el voto haca la aceptacin. Pero al correr de la tarde y el sbado, y percibir que entre las bases cunda el rechazo comienza a cambiar su discurso y sus insinuaciones tendan al rechazo. Ms cuando, el sbado, los dirigentes del PC encabezados por Jaime Gajardo, aparecen llamando al voto de rechazo. Esto obliga a Aguilar a reposicionarse, entrando en una crisis personal que se profundizar durante todo el resto de la movilizacin. Comienza a no ver salida al movimiento y su debilidad se acrecienta da a da. Ya el PC lo haba empujado a tener que reposicionarse, lo que en poltica significa falta de iniciativa. Esta situacin, para que el ego de un dirigente nacional lo acepte, es muy difcil, lo internalizar de forma que no le vuelva a pasar de ninguna manera. Lo que implica que el hecho se transforme en prioridad, no un contexto, transformndose en una verdadera obsesin.

Todo lo cual, unido a la situacin nacional, explica que el gobierno, va MINEDUC, sealar a los cuatro vientos que no negociara ms y que esa era la ltima oferta. Sin embargo, es el mismo gobierno agobiado por la tendencia clara a la cada en las encuestas, que obliga una vez ms a la ministra Marcela Cubillos, a sentarse a la mesa y solucionar el conflicto. En la semana que tena 4 das hbiles, acadmicamente hablando, ya que el 12 de Julio era jornada de reflexin docente y comenzaban las vacaciones, el MINEDUC llama a Mario Aguilar, para negociar.

Ante esto, el directorio fuertemente dividido y un presidente al que le pasaba la cuenta su impericia poltica, su personalismo, su desgastada capacidad de negociacin y su falta de perspectiva del movimiento, no analiza la coyuntura poltica y corre a sentarse a la mesa, sin la conviccin necesaria de una victoria. No tom en cuenta que el gobierno tena una crisis ms profunda que el movimiento docente; que jams una administracin del tinte que sea, negocia con un movimiento que caracteriza como debilitado y en decadencia; menos a 4 das de salir de vacaciones donde todo movimiento sufre una merma natural; que tanto Piera como Chadwick estaban asustados que tras las vacaciones el movimiento continuara, como el ao 2015, porque las encuestas daban una rotunda y constante prdida de apoyo, especialmente de la ministra que arrastrara a todo el gobierno. Esto y ms le permitan negociar de mejor forma, pero su desgaste, la fractura del directorio y la falta de perspectiva le pasaron la cuenta a l y por tanto al movimiento.

Es tal la falta de liderazgo, que Mario Aguilar a la salida de la reunin, con claros visos de cansancio y agotamiento mental, buscando posicionarse antes que lo hicieran la base y el PC, en su discurso slo revisa lo expuesto otra vez desde la primera respuesta. Su imagen era de un derrotado que pretende tomar la iniciativa, pero no contra el que se enfrenta, el gobierno, sino que al interior de su propio movimiento.

De esta manera, vuelve a aparecer el fantasma de una derrota interna y se apresura, pisoteando todo su discurso democratoide de que las bases decidan , arrastrando a los 7 dirigentes nacional (socialistas, MUD, PH, F.A.), a llamar a la aceptacin de la propuesta. Que no era ms que una falta de respeto a las Educadoras Diferenciales al cambiar su mencin por $15.000, una transformacin vergonzosa de calidad en cantidad. Dicha accin demuestra que sus objetivos, estaban trastocados y lejos estaba de entender lo que haba retrocedido en la ltima oferta. No obstante, su partido el Humanista, el MUD, el Frente Amplio y los independientes, a nivel nacional se apresuraron a seguir a su lder, en una actitud inconsulta, impositiva y carente de todo anlisis, asustados por el anlisis estadstico de su jefe, se lanzan a realizar el trabajo de convencimiento de las bases para la aceptacin, encontrndose con una actitud digna y muy crtica de los docentes, que comienza a trabajar por el rechazo. Desenmascarando a los dirigentes comunales y regionales que das antes defendan a ultranza, que las bases decidieran, ahora volvan a caer en lo que por aos le criticaron al PC y dems partidos, el monolitismo y el obedecimiento ciego al caudillo.

Cunto criticaron el 2015 la actitud vergonzosa y sumisa que los militantes del PC tuvieron en el Congreso Nacional! Mientras los docentes en las afueras se manifestaban, que ahora agachaban la cabeza de vergenza los que entendan lo que suceda, los otros como si nada pasara.

En este contexto, es donde se realiza la tercera consulta el 10 de Julio ante una nueva respuesta de la ministra. Donde aparecen todos los vicios de las antiguas prcticas, que tanto quisieron erradicar. Presiones, extorsin a los otros dirigentes, reuniones, negociaciones, silencios cmplices de prcticamente 5 horas, reportes de votos con claros visos de distorsiones en los resultados (que alguien muy acertadamente, compar con Alberto Cardemil en el plebiscito de 1988), etc., todo lo cual expresaban manipulaciones evidentes de la situacin. A tal punto, que pocos creen que la votacin se decidiera por 250 votos. Ms parece una imagen de una vergonzosa manipulacin de votos y negociaciones de alto nivel, que de resultados reales.

Con esta puesta en escena se determina que la crisis que se vena arrastrando, se cristalice al interior de la direccin del Colegio de Profesores y que el pnico de estos dirigentes en buscar la forma de como bajar el paro, fuera lo nico que los una, ya que la base no haba escuchado a su presidente y ni a sus representantes.

Prrafo aparte merece la actitud de Mario Aguilar, quin de adalid de las bases deciden paso a ser impulsor de la aceptacin, aplastando todas sus convicciones electorales que lo hicieron llegar a ser presidente y conducir este movimiento. Cuando un DIRIGENTE llama a sus bases a una opcin abierta y pblicamente y, ests no lo siguen, la dignidad lo obliga a RENUNCIAR. Pero su ideologa de respeto por las bases no llegaba a tanto y se mantiene en el cargo, sabiendo que la mayora de los docentes rechazaba su gestin por tercera vez. Si tres veces vas a negociar y te rechazan dos y la tercera, aunque las llames a lo contrario te vuelven a rechazar, no tienes base real de apoyo. Mientras el gobierno vea la situacin ponderaba en silencio y con mucha claridad, saba que su ms importante instrumento para evitar que el paro continuara, ya no era ni Marcela Cubillos ni el Ministerio del Interior, sino que Mario Aguilar.

 

 

 

Explicacin de clase de la direccin del movimiento

Pero, por qu sucedi esto, si en las calles miles de docentes esforzadamente se movilizaban da a da? Aqu debemos comenzar a buscar una respuesta ms profunda, que slo culpar a las personalidades de turno a nivel comunal, regional o nacional, aunque estas tengan como hemos dicho, gran responsabilidad de lo sucedido.

El profesorado durante los ltimos 25 aos ha ido sufriendo una transformacin en su contenido socio-econmico. No obstante, ser siempre un asalariado, un trabajador, persisti una ideologa en su interior, de pequea burguesa ideolgica . Es decir, laboraba como un trabajador normal, pero su paso por la universidad le otorgaba un plus ideolgico distinto, que en la mayora de las manifestaciones sociales y personales se presenta como un arribismo social. Sobr e todo, si el docente provena de la pequea burguesa acomodada (abogados, ingenieros, comerciantes, etc.) o de una aristocracia obrera (ENAP, CODELCO, etc.). Sin embargo, durante los 80 y 90, en mayor medida se pobl las universidades de hijos de trabajadores y junto a los crditos, becas y el CAE, los ltimos 20 aos se fueron incrementando los docentes que, no obstante, estudiar bajo el influjo del neoliberalismo y la ideologa pequeo burguesa, al salir se enfrentan a condiciones de trabajo no muy diferentes a las de sus padres. Un maestro de la construccin gana, por ejemplo, lo mismo o algo ms que un profesor joven. Lo que llev a ir eliminando estas brechas sociales, que en algunos lados sigue existiendo (ciudades y/o comunas), pero en otros existe una mimetizacin social con los educandos y sus vecinos, amalgamndose con su entorno y sus expectativas.

Sin embargo, esto no ha sido total, siguen manteniendo caractersticas que el ambiente universitario impregno en ellos, como el contexto social de apata, individualismo, egosmo cultural, sobre dimensin personal de sus capacidades profesionales, etc. Incluso es tpico en las marchas la demostracin artstico cultural, que en muchos casos minimiza el objetivo de la manifestacin, ya que el norte individual de mostrarse y plasmar una imagen, est por sobre el objetivo colectivo, de demostrar fuerza, conviccin y contundencia. No son pocas las que parecen carnavales, en vez de manifestaciones, llena de alegoras y presentaciones, que invisibiliza la rabia y la bsqueda de una solucin a los problemas. Otro rasgo es que no importando quien sea el dirigente que d el discurso final, la banda o la batucada o la presentacin artstica, se superpone por sobre el inters colectivo de saber el informe de la movilizacin.

Esto no slo en las manifestaciones, pero tambin se presentan en distintos mbitos laborales o personales, que limitan el avance de la conciencia socio-poltica del docente. Su afn de inmediatez es el que ms prevalece, por sobre la perseverancia y el esfuerzo, que aprenden en estos movimientos reivindicativos.

Todo esto, explica el comportamiento del profesorado durante el movimiento. Por ejemplo, no es extrao que Antofagasta, Valparaso y Coronel sean los que presentaban mayor compromiso de los docentes en la lucha reivindicativa. La mimetizacin social de la que hablamos, juega un rol fundamental. Ciudades con grandes problemas econmicos y sociales empujaron una acelerada conciencia social, debido a que el proceso de proletarizacin del docente, convive con las carencias de vastos sectores sociales que educa y los cuales permean el quehacer educativo y su propia existencia.

No obstante, tambin se manifiestan las diferencias en la base del profesorado, producto de sus ttulos, lugar de estudios, comuna, sector de la comuna, etc., que conforman su mbito socio- econmico y cultural de desarrollo profesional, contextualizado por su eventual conciencia poltica. La direccin del movimiento, el directorio nacional y algunos comunales, responden con mayor o menor rapidez a la ideologa pequeo burguesa adquirida y consolidada por su alejamiento del lugar de trabajo docente. Para ellos, mientras ms tiempo pasan de dirigentes, ms se vuelve un objetivo por alcanza y retener, ya que lo aleja de las penurias del trabajo docente; agobio laboral, evaluacin, etc., por lo que su aproximacin al mundo laboral se vuelve tangencial. Perdiendo dicha realidad, remplazndola por un idealismo propio de quin no quiere volver al aula.

Su pe nsamiento de pequeo burgus ideolgic o lo predispone a l impresionismo, a la manipulacin del idealismo, a la negociacin, a la componenda y muy profundamente a tener un verdadero objetivo subyacente que es la proteccin de un sistema por sobre cualquier reivindicacin del movimiento. Valga de muestra las acciones siguientes; el directorio nacional se impresiona por las cifras que ellos mismo deban haber conocido y por la situacin poltica; manipulacin y vaciamiento de consignas, que al momento de que los docentes den muestra de independencia, las distorsionan y manipulan; propensin a la negociacin por sobre la movilizacin de masas o la accin directa, que durante todos los 51 das, su caracterstica principal fue esperar que los llamaran a conversar, en vez de presionan en bloque al ministerio; su bsqueda permanente de la componenda poltica, que se percibi en la lucha fraccional en el directorio, para saber qu sector dirige el Colegio de Profesores en Noviembre, en plena paralizacin; y por ltimo, el profundo afn de proteger un sistema econmico y social, que en su interior como buenos pequeos burgueses ideolgicos , creen que seran unos mejores administradores. No es extrao, en la historia del Colegio de Profesores como organizacin gremial, ver como dirigentes nacionales han pasado al gobierno, donde han defendido con uas y dientes la explotacin del profesor.

Es por ello, que el entreguismo y la traicin, est en el ADN del dirigente arribista que suea ser, no el representante del profesor de base, sino un dirigente nacional para vivir, de no trabajar en un establecimiento, sino de las prebendas del poder. Pero como hemos dicho no es un problema de personalidad solamente, esto es lo menos importante, sino el inters de clase que defiende y en cuya organizacin poltica milita. El Partido Humanista y el Frente Amplio, como el MUD en cuanto grupo pedaggico organizado, son dignos representantes de dicha ideologa. Cuando la situacin poltica se tensa no asumen responsabilidades polticas y huyen a esconderse en la ideologa de lo posible, segn su pobre anlisis y el seguidismo de sus dirigentes. Esto se debe a la caracterizacin de los partidos en donde se encuentran, partidos pequeos burgueses que renen las fuerzas que tiene el sistema para mantener su vigencia a costa de los intereses de los trabajadores, porque en lo profundo de sus pensamientos y principios, creen que el sistema no tiene los recursos para satisfacer las necesidades de todos y ellos deben obtener lo suyo, como administradores ms eficientes.

Por tanto, el comportamiento de los dirigentes nacionales del Colegio de Profesores, es fiel a sus intereses socio-econmicos y sus principios polticos, a su idealismo oportunista, al impresionismo y arribismo pequeo burgus ideolgico, que est muy alejado de los intereses de los trabajadores que todos los das, laboran en las aulas.

 

Perspectiva del Movimiento docente en el contexto de la lucha de clases y la situacin poltica

Tras la tercera votacin donde las opciones obtuvieron un virtual empate, slo separadas por 250 votos(sic), la crisis ya se haba instalado al interior de la huelga, del directorio y de la alianza que conduce el Colegio de Profesores. Como verdaderos agentes gobiernistas la direccin de Aguilar y compaa y la condescendencia del PC, comienzan una campaa para poder revertir el rechazo. Como toda crisis de direccin (falta de conviccin, idealismo oportunista, entreguismo, falta de racionalidad poltica, etc.), las culpas jams son asumidas por sta, sino que buscan que dichas culpas sean asumidas por la base. La nica posibilidad ante esta burda maniobra vergonzosa, era que la Asamblea Nacional pudiera retomar el rumbo (pedirle la renuncia al presidente y generar un comit de huelga que tuviera la intencin de ganar), debido a que ninguna iniciativa desde la base (acto, propaganda, etc.) poda revertir la crisis. Pero esta Asamblea Nacional se comport tan timorata como la direccin, donde esta tena la mayora poltica, sumisa y entreguista.

La Asamblea Nacional no tuvo ni la menor iniciativa de lucha, no comenz con una marcha al MINEDUC, ni menos una convocatoria movilizadora. Sus apegos polticos al Parido Humanista, al Frente Amplio o al MUD, fueron ms importantes que la conviccin de lucha y dignidad del profesorado movilizado. Por su parte, los dirigentes del PC, sin iniciativa ni menos conviccin de lucha, por el burocratismo y los intereses partidistas (de alianzas y compromisos con el sistema) se imponen como en los mejores tiempos del estalinismo. Vergonzosa actitud que lo ha llevado, durante todo el paro, a mantenerse tangencial al movimiento; Brbara Figueroa directora del Colegio de Profesores y presidenta de la CUT, no tuvo la ms mnima iniciativa de apoyo, que no sea una declaracin pblica. El PC estuvo ms preocupado del Informe de Bachelet sobre Venezuela que del Paro docente. Posicin que descubre una pobre estrategia poltica que pretenda una derrota del sector que hoy domina el directorio, para que luego se puedan imponer en Noviembre.

Ante esto, la Asamblea Nacional slo viene a ratificar la DERROTA del movimiento y la TRAICIN de la direccin, al hacer una virtual unidad de accin con el gobierno. Por lo que haba que pasar la responsabilidad a las bases. Esto fue diseado en torno a la estadstica de comunas y docentes en paro. Premunidos de un profundo estudio estadstico que fuera irrebatible y un discurso vergonzoso de que deba la base ser responsable, ya que la ltima vez se haba sido irresponsable al votar el rechazo, se pretendi aplastar toda oposicin. Dicho discurso fue vergonzosamente replicado en comunas, por sumisos militantes aguilistas, que no pudieron sostenerlo por mucho tiempo hasta que se les replicara la responsabilidad de la direccin.

Premunidos de ste manipulado anlisis estadstico [1] , porque se tom el 100% de las comunas, siendo que JAMAS han estado en paro todas ni menos se ha tomado en cuenta el 100% para una paralizacin, se PRETENDIO CONVENCER de la DEBILIDAD DEL MOVIMIENTO, para que se pudiera realizar una nueva consulta, pero ahora, sobre la continuidad del paro.

Esto determin que existiera un rechazo automtico en las bases, ya que el cien veces manoseado discurso de que nunca ms sin los profesores, al primer momento que la decisin no les gustara recurran a las viejas y superadas prcticas para revertirla. Dicha actitud tiene una sola calificacin, TRAICIN a los profesores que por 50 das haban estado movilizados y seguan con la frente en alto con profunda dignidad. Las bases esperanzadas en la Asamblea Nacional, estuvieron ajenas a la traicin entreguista del movimiento que el directorio, en su conjunto, y el presidente, en particular, preparaban. Porque no solamente, era atribuirle la derrota a las bases por medio de una consulta, que claramente iba a tener una menor participacin, sino que el discurso posterior sera que lo que se haba avanzado deba consolidarse. Esto era asumir como ganado las migajas que las bases del profesorado haban rechazado en las tres consultas, especialmente, la ltima. Esto demuestra otra vez, como se haba urdido la traicin de estos dirigentes a lo decidido por las bases movilizadas. Claro que, para no se notara, que otra vez estaban pasando por encima de las bases del profesorado, lo acompaaba con una verborrea farsante de seguir movilizado s para conseguir lo que falta o en lo que no hay acuerdo.

El gobierno por su parte, hbilmente se ve con esta victoria en las manos, con la cual no sabe qu hacer. Primero, mantiene un silencio distante, con una declaracin respetuosa , que amerita un calificativo de cmplice, por su extrema cautela. Que uno podra llegar a pensar que estaban de acuerdo. Sin embargo, no puede hacer mucho. Sabe que cualquier declaracin irrespetuosa puede activar el movimiento, ya que el presidente no tiene su representatividad, ni ningn miembro del directorio. Es decir, es una unidad de dbiles, tanto Mario Aguilar como Marcela Cubillos, comparten el reproche, uno de los profesores que dieron todo en esta paralizacin y la segunda, de la poblacin a nivel nacional. Ambos se han caracterizado por lo incompetente, la falta de recursos y el doble discurso.

 

 

 

 

Perspectivas

 

En este panorama el movimiento docente se encuentra en crisis, las bases se repliegan con un sabor amargo. No saben cmo llamarlo o temen llamarlo derrota. Si, es una doble derrota por parte del MINEDUC y por parte de la traicin de los dirigentes, pero no es un aplastamiento. En otras palabras, es una victoria prrica de ambos; el gobierno tiene que ceder cada punto que logr acordar con Aguilar, de forma dadivosa y sin refunfuar, porque sabe que al menor intento de implementar su agenda el movimiento se podra activar (sin un interlocutor vlido se le hace ms peligroso), y es un lujo que el MINEDUC no puede darse, ya que en el rechazo al gobierno, tiene gran parte de culpa. Por su parte, Aguilar logr salir, por ahora de una DERROTA propinada por las bases, con una verdadera concomitancia del gobierno, sin embargo, las bases a n tienen una cuenta que cobrar, que hoy no lo pueden hacer, pero su movimiento en las elecciones sufrir su traicin en los dirigentes que lo siguen.

Las bases de los profesores no fueron derrotadas, los 51 das de paralizacin demostraron un nivel de conciencia que sube ao tras ao. Que, no obstante, los movimientos polticos renovadores de la poltica se presenten con discursos floridos y sentimentales, no son ms que una verborrea hueca sin sustancia, defensores de privilegios burocrticos y no de los profesores. Timoratos ante las dificultades, que apelan al sentimentalismo, a lo alegrico y a legitimacin por actos, pero sin la menor capacidad de dirigir con la claridad necesaria de un dirigente. Un dirigente no es el que tiene un discurso altisonante o l que est en todas las actividades, obediente y sumiso, sino que el que analiza, expone y clarifica, muestra caminos y canaliza impulsos, independiente y autocrtico, informado y cuestionador. Pero la caracterstica principal es que demuestre estar al lado de los trabajadores y sus intereses, no del partido ni movimiento que quiere un dirigente ms o menos en tal o cual directorio. Estar al lado de los trabajadores; es estar junto a ellos, dirigirlos y fortalecerlos en una ideologa no colaborativa con quienes los explotan; no usarlos para conseguir prebendas personales u organizativas.

Son los profesores que han logrado un incremento en el nivel de conciencia y organizacin que cada vez ha sido ms importante. Cientos de profesores de afiliaron al Colegio de Profesores porque lograron aprender que lo colectivo est por sobre el individualismo, lo que demuestra que han logrado superar una ideologa individualista y personalista, que lo mantena en una vereda de espectador y hoy est junto a sus pares que han pasado de ser colegas a compaeros de lucha por la dignidad docente.

Esto hace que las perspectivas del movimiento docente, no se cerrarn, a pesar de la victoria prrica del gobierno o la traicin de Aguilar y los suyos. Las perspectivas del movimiento obrero y social, en la cual est inserto, estn abiertas, porque mantener una huelga de 51 das, sin una derrota aplastante de parte de gobierno, ningn otro gremio lo podra hacer, y al haberse acabado por una colusin poltica del gobierno con la burocracia, demuestra que el movimiento social ests en ascenso, zigzagueando y exponindose a traiciones de la burocracia, pero con la conviccin de estar vivo, con dignidad y la suficiente fuerza. Por ello, es necesario levantar las siguientes consignas;

 

A unir fuerzas contra los entreguistas del movimiento docente!

Contra la traicin de los dirigentes-burcratas, a levantar candidatos de base honestos y de clase!

A la consigna nunca ms sin los profes, levantemos la Con los trabajadores siempre!

 



[1] Los movimientos huelgusticos docentes no tienen nada que ver con las estadsticas, sino con un anlisis cualitativo donde las comunas y dentro de ellas los establecimientos, con mayor decisin y poder de movilizacin tienen un rol fundamental. Por ello, que las comunas rurales o interiores o secundarias en cuanto a las capitales regionales, slo son un acompaamiento importante, pero no fundamental. Ya que, si de ellos dependiera, la presin y el chantaje, de alcaldes y directores de educacin, los hara renunciar a sus reivindicaciones. Son destacables los casos que han mantenidos sus luchas, pero son una excepcin y todos lo saben. Por ello, las comunas ms importantes y con mayores carencias, pasan a ser fundamentales.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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