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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2019

Podemos al todo o nada

Iosu Perales
Rebelin


Demasiadas veces la pica est presente en la poltica, sobre todo en las posiciones ms de izquierda. Es entonces cuando se nubla la vista y apelando a principios y a la razn moral, se termina tomando decisiones equivocadas. Creo que es lo que ocurri en la jornada del 25 de julio en el Congreso cuando Podemos rechaz la ltima oferta del PSOE. Una oferta insuficiente que, sin embargo, poda haber sido el punto de partida para una recuperacin poltica, interna y externa, de Podemos.

Para hacer poltica hay que tener presente tres factores sin los cuales las tomas de decisiones pueden ser errticas: la correlacin de fuerzas, las nuevas oportunidades y el arte de lo posible.

Empiezo por esto ltimo diciendo que lo posible no es la resignacin, la auto imposicin de lmites, sino la aceptacin de un punto de partida para ir conquistando nuevos posibles. Lo posible significa la aceptacin en un momento dado de que tu fuerza, la fuerza de los otros, y las circunstancias de un pas, no admite ir tan lejos como puedas desear. Sin embargo, la aceptacin pragmtica de los lmites no supone renuncia por cambiar todo lo necesario, polticas, leyes e instituciones, tratando de ir todo lo lejos que se pueda. La noticia, en el caso Podemos/PSOE es que lo posible daba herramientas, aunque limitadas, para proyectar hacia la ciudadana una gestin con talento, hacer crecer la idea del voto til a Podemos y tratar de recuperar un peso electoral que se va perdiendo. Pero fallaron los reflejos y se impuso una decisin tomada a media maana.

Lo posible va de la mano de la correlacin de fuerzas. Por ms que la razn asista a quien hace demandas justas, en poltica es la relacin de fuerzas la que manda. En este caso, en lgica matemtica, el peso de Podemos es de un tercio, siendo para el PSOE los dos tercios. Pero esta es una foto fija. Es imposible evitar que los nmeros se valoren en lo que significan como tendencia. No son lo mismo 42 escaos viniendo de 20 que viniendo de 71, pues aqu vemos una tendencia a la baja; ni son lo mismo 123 escaos viniendo de 90 que viniendo de 150. Mal que pese es inevitable que en la subjetividad de una mesa de negociaciones las tendencias jueguen un papel de resituacin. Y juegan tanto que Snchez quiere nuevas elecciones tras una campaa que culpe a Podemos, PP y Ciudadanos, por haberle empujado a esa decisin. Claro que le puede salir mal. A dnde nos lleva la reflexin que propongo? A la necesidad de evaluar no slo los escaos actuales de cada parte sino que tambin los nmeros que pueden darse en unas nuevas elecciones. Snchez las quiere e Iglesias debera evitarlas.

Las oportunidades suelen decirse que van en el ltimo tren. Podemos querer viajar en primera pero a lo mejor toca hacerlo en tercera, pero subidos al tren. La verdad es que para una fuerza poltica fundada en enero de 2014 entrar en el gobierno, aunque no fuera de la mejor manera, hubiera sido un xito. No ya slo la oportunidad de rebasar en expectativas al otro partido que naci para contrapesar a Podemos, sino que sobre todo para la autoestima propia de un colectivo que necesita de alguna alegra. Y, tambin, para entrenarse en grandes reas de gestin pblica.

La resultante de esta reflexin general es que en poltica no vale actuar con las tripas, ni siquiera con el corazn. Es necesario hacerlo con la cabeza fra. Alguien me ha dicho que tal vez cuando Adriana Lastra reiter la oferta del PSOE en el ltimo minuto de su intervencin, pareciera que Pablo Iglesias estuviera mentalmente en otra parte y apenas se enter de que ese s era el ltimo vagn. No lo s. Pero puede ser, tras unos das de locura que desgastan y enredan a cualquiera.

Pienso que Podemos no debe perder tiempo. Necesita armarse de un relato que ponga las responsabilidades en su lugar. Las del PSOE y las de Podemos mismo. Pero no ser fcil pues la maquinaria de medios se pondr al servicio de los otros: del PSOE y de las derechas. Pero creo que el mejor relato es aquel que proponga, esta vez s, un gobierno de coalicin en donde lo ha dejado el PSOE. Y debe hacerlo de manera rpida, antes de que el PSOE extienda y asiente la idea de buscar de nuevo como socios preferentes a las derechas o en su caso proceda a la convocatoria de nuevas elecciones.

Jugar al todo o nada es peligroso. Puedes quedarte con nada. Con la razn, pero con nada.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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