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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-07-2019

Entrevista al economista Julio Gambina
"El epicentro del Grupo de Lima es subordinar a Venezuela a la lgica derechista que se est expresando como nueva hegemona en el Mercosur"

Mario Hernandez
Rebelin


M.H.: A raz de la reunin del Mercosur en la ciudad de Santa Fe, sacaste un artculo donde habls de una nueva hegemona.

J.G.: Lo digo a propsito de la foto de los Presidentes, donde se ven como figuras centrales a Macri y a Bolsonaro. Creo lo que representan Argentina y Brasil en la regin, no solo econmicamente, sino culturalmente, polticamente; son dos de los tres pases ms importantes de Amrica Latina y el Caribe. Ambos concentrados en Sudamrica y a su lado an como invitados el Presidente de Chile y el paraguayo con total sintona ideolgica. Ah lo nico que se diferenci fue la presencia de Evo Morales de Bolivia, que incluso muchos lo critican por estar asociado en una foto de ultraderechistas, pero es imposible pensar que Bolivia se asle de sus vecinos con quienes tiene relaciones econmicas intensas, mucho ms all de las polticas econmicas o internacionales que expresen los gobiernos en la regin.

Esta foto de los Presidentes del Mercosur, que claramente estn abocados a modificar la agenda del debate poltico de Sudamrica y de toda la regin, de alguna manera es una vuelta al origen del Mercosur, que naci en 1991.

Hay que ubicarse en esa poca, haba cado el Muro de Berln y se estaba desarmando la URSS, el mundo bipolar dejaba de existir. Francis Fukuyama planteaba desde EE UU el fin de la historia, el fin de las ideologas. En Washington, Williamson escriba en 1990 El consenso de Washington que era el declogo de medidas sostenidas por el FMI, el Banco Mundial y el gobierno de EE UU. El poder econmico financiero mundial deca que Amrica Latina tena que ir a un ajuste, al aliento y desarrollo de la economa privada, por ende las privatizaciones, la desregulacin y una insercin subordinada en el sistema mundial capitalista que ahora era un mundo unipolar, ya no estaba la bipolaridad Socialismo/Capitalismo. En esas condiciones se instala el Mercosur, el propio nombre lo denuncia: Mercado comn del Sur. Filosficamente los lderes polticos de Brasil y Argentina, Collor de Mello y Menem se daban a la tarea de construir un mercado, insertar a los pases en la mercantilizacin mundializada en tiempos de transnacionalizacin de la economa. Ofrecer el acervo de capital pblico de Brasil y Argentina a la voracidad de los capitales ms concentrados a escala mundial.

Eso fue interrumpido con las resistencias populares del no al ALCA, No a la deuda, No a la militarizacin que habilitaron la perspectiva de los cambios de gobierno, el cambio poltico en Amrica Latina.

Estamos hablando ya de los primeros aos del Siglo XXI, de un debate que modific la agenda de la accin, el 2005 en Mar del Plata, la pretensin de EE UU de reinstalar el debate por el Area de Libre Comercio en las Amricas (ALCA) se derrumba por la combinacin de la Cumbre popular que vena en ascenso con muchas actividades de masas en toda la regin; ac hubo un gran plebiscito con ms de 2 millones de participantes, en Brasil hubo un plebiscito con cerca de 11 millones, o sea, el No al ALCA fue un rechazo popular, de masas organizadas, no espontneo, de movimientos sociales muy diversos como el MST, el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra en Brasil o las CTA en la Argentina que en aquel tiempo no estaban divididas como ahora.

Eso habilit a gobiernos que se pueden calificar de distintas maneras: progresistas, de izquierda o crticos a las polticas neoliberales y no slo se habl en otro lenguaje de integracin sino que empezaron a haber cambios al interior del Mercosur, donde se habilit un dilogo entre los movimientos populares y los gobiernos, hubo nuevas iniciativas de integracin como Petroamrica, que aunque no funcion es una idea que tiene absoluta validez por las ventajas comparativas y relativas de reservas petroleras tradicionales de toda la regin. Venezuela puso a disposicin de Latinoamrica y el Caribe las reservas petroleras hoy demandadas por EE UU y las principales potencias del capitalismo mundial.

Eso es lo que expresa incluso la reunin que hubo en Buenos Aires del Grupo de Lima. El epicentro del Grupo de Lima es cambiar el gobierno venezolano para subordinar a Venezuela a la lgica de las trasnacionales del petrleo, a la poltica exterior estadounidense y a esa lgica derechista que se est expresando como nueva hegemona en el Mercosur.

Se habl tambin del Banco del Sur, que no existi, nunca se form, pero el Banco del Sur es una idea que tiene plena validez cuando alguien pregunta qu cosas se podran hacer en la Argentina y en la regin. Se podran hacer Petroamrica sobre la base de soberana energtica, el Banco del Sur, sobre la base de una nueva arquitectura financiera en la regin, pensando en soberana financiera, se podran articular las ventajas comparativas alimentarias desarrolladas por pases como la Argentina, el propio Brasil, Uruguay, sustentando una estrategia de soberana alimentaria y no el agronegocio cada vez ms fuertemente vinculado a la agro energa, mal llamada bioenerga o biodisel, porque eso no estimula la vida sino que es resolver la demanda de combustible de la maquinaria del modelo productivo capitalista contemporneo.

Entonces, ante todo ese avance de una integracin alternativa que hubo en Amrica Latina entre 2005 y 2010, dando estmulo a la Unasur que encontr una perspectiva de foro poltico ms que interesante, sobre todo la Celac, que supuso la unin de gobiernos desde el revolucionario cubano hasta el ms reaccionario de Amrica Latina y que incluso en 2013 estuvo bajo la presidencia de Cuba. Y la Celac fue un ejemplo de convivencia de derechas y de izquierdas sin EE UU y Canad. Mostraba una perspectiva posible de aquel viejo proyecto de la patria grande nuestraamericana, de Bolvar, de San Martn, luego de Mart, de todos los que buscaban un proyecto nuestroamericano que haba fracasado histricamente, hasta esta posibilidad que se habilit en la primera parte del Siglo XXI. Esto es lo que hay que parar, el pensamiento del imperialismo, de la dominacin estadounidense, de las clases dominantes en la regin.

El acuerdo UE-Mercosur est en lnea con el proyecto que empujan los capitales ms concentrados a escala mundial

M.H.: Podramos ver el acuerdo entre la Unin Europea y el Mercosur como una alternativa a este intento de los EE UU?

J.G.: No. Es totalmente convergente. EE UU no est preocupado por que Argentina haga negocios con el Mercosur y la UE. De alguna manera favorece al objetivo principal que EE UU tiene hoy, que es consolidar el gobierno brasileo y el argentino como puntas de lanza de una disputa poltica muy fuerte por la dominacin territorial en Nuestramrica, con epicentro principal en Venezuela, en Cuba en segundo lugar y preparate que en cualquier momento va a aparecer en el horizonte Bolivia, en tanto y en cuanto se consolide un nuevo gobierno de Evo Morales y de Garca Linera, que es todo lo que parece ya que se acaba de lanzar la campaa presidencial en Bolivia y EE UU va a intentar atacar ese prestigioso gobierno. Lo digo en el sentido que aparecen muchos elogios a cmo funciona la economa boliviana, no aparecen algunas debilidades que tienen otros proyectos como es la experiencia venezolana o la cubana.

EE UU tiene un inters muy fuerte hoy y lo demuestra con el prstamo viabilizado va FMI a la Argentina, para que el macrismo se consolide un perodo ms en la Argentina como una frmula de asegurar un gobierno de derecha elegido por el voto de la sociedad para liderar un proyecto contra las experiencias venezolana y cubana. El canciller argentino hizo unas declaraciones muy provocativas dando cuenta de la reunin del Grupo de Lima y de inmiscuirse en los asuntos internos del pueblo y el proceso de Venezuela, que contrasta con lo que est discutiendo el Foro de San Pablo en estos das en Caracas.

El Foro de San Pablo est constituido por los pases que se constituyeron precisamente en los 90, que empez llamndose Foro de partidos de izquierda y que un ao despus se transform en el Foro de San Pablo, menos identificado con la izquierda, pero un foro que viene sustentando en sus ltimas reuniones la defensa de las experiencias diversas, dismiles de Amrica Latina que como punto en comn tenan la crtica a la hegemona de las polticas neoliberales, aun cuando algunos de ellos no hicieron un solo cambio estructural de los condicionantes neoliberales generados en tiempos de las dictaduras militares, en los 80 y 90.

Aun as el discurso crtico a las polticas hegemnicas a muchos de ellos les cost el gobierno con mecanismos no tan santos como es el caso de Honduras, Paraguay, Brasil y hasta podramos decir de la Argentina, porque el mecanismo de los medios de comunicacin, de las noticias falsas, de las operaciones judiciales y mediticas intervino en el triunfo de Macri del 2015, algo que est muy presente incluso en la actualidad.

Este acuerdo UE-Mercosur est en lnea con un proyecto general de liberalizacin que empujan los capitales ms concentrados a escala mundial. Adems EE UU sabe que este acuerdo tiene que pasar por una cantidad de etapas antes de que se apruebe efectivamente y mientras tanto apuesta a un manejo geopoltico de dominacin en la regin, que el tema principal y el epicentro es el petrleo venezolano y la potencialidad que puede tener el curso de un proyecto socialista en la regin.

Cuba pese a toda la crtica de la derecha es un proyecto prestigiado en vastos sectores de la sociedad, de la intelectualidad, de la juventud, del movimiento popular, social, tiene un prestigio muy importante y por lo tanto EE UU quiere generar condiciones de deterioro de ese prestigio.

Pero apunta en primer lugar a Venezuela, por el petrleo y el proyecto poltico subyacente, ms all de que nadie pueda explicar claramente qu es el socialismo del Siglo XXI y poco se hable en la actualidad de eso, a todo proyecto poltico que no acompae el proceso civilizatorio que hoy encarnan derechas muy diversas como es la de Trump, o la derecha gobernante en Italia, en Francia o la britnica que ha designado a un nuevo Primer ministro a quien se conoce como el Trump britnico.

Hay una orientacin del sistema mundial ante el deterioro de las perspectivas alternativas y revolucionarias. Hay un espacio creciente para alimentar y estimular procesos de dominacin de derechas muy retrgradas como las que hoy gobiernan en muchos pases del mundo. Por lo tanto, no veo contradiccin entre la suscripcin al acuerdo UE-Mercosur, con la estrategia ms general que lleva EE UU que tiene como punta de lanza en la regin, sobre todo por el cambio de hegemona poltica electoral en Mxico, a Argentina y Brasil con dos gobiernos que han llegado a esa posicin con millones de votos en procesos electorales.

Y para EE UU el macrismo en las nuevas condiciones, con parte del peronismo adentro con Pichetto, es crucial y clave que esto contine. Si no contina ya encontrar la forma de aprovechar el condicionante del acuerdo con el FMI para seguir intentando subordinar a la Argentina a la poltica internacional de EE UU.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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