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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2019

Resea del ltimo libro de la filsofa francesa Isabelle Garo
Comunismo y estrategia

Observatorio de la crisis


El trabajo terico de Isabelle Garo combina el rigor filolgico y la reflexin en funcin de los modernos desafos planteados a la tradicin marxista. La obra de Garo que adems de docente y directora de la Grand dition de las obras de Marx y Engels en francs es sumamente seria pero tambin original, puntillosa e imaginativa.

En su libro Comunismo y estrategia (Pars, ditions msterdam) Isabelle Garo propone debatir el comunismo no como proyecto o idea sino como el comunismo pensado desde el punto de vista de la estrategia.

Para la autora el punto de vista estratgico requiere de una amplia concepcin que se sustente en la construccin de un conjunto de mediaciones sociales, ideolgicas y polticas para desarrollar el comunismo como un movimiento real que busca abolir el estado actual de las cosas [1]. Desde esta particular visin plantea una aguda crtica de las teoras de Alain Badiou, Laclau/Mouffe, Negri/Hardt y a los tericos del comn.

Badiou, Laclau, Negri: entre la novedad y la resignacin

El libro est organizado en una introduccin, seis captulos y una conclusin. La introduccin seala las coordenadas de la discusin, replanteando la necesidad de volver a discutir cul es y cmo se construye la alternativa al capitalismo; en ese sentido la importancia de volver a hablar de comunismo y de estrategia.

El primer captulo se propone reconstruir las principales elaboraciones del filsofo ex maosta francs Alain Badiou, haciendo hincapi en el carcter abstracto de su Idea de Comunismo que va acompaada de una militancia anti-estatal y anti-organizacional, imposibilitada por sus propios presupuestos de estructurar una poltica y una estrategia.

Siguiendo la lgica de expresin de la poltica en la filosofa, caracterstica de la filosofa francesa desde los aos 70, Badiou construye una filosofa erudita que tiende al desarrollo de un sistema filosfico en el sentido tradicional del trmino.

Su mrito es el de preservar la idea del comunismo como motor revolucionario en ausencia de procesos revolucionarios reales, pero al costo de suprimir la poltica, en otras palabras el difcil y complejo camino de transformarla en fuerza material.

El segundo captulo debate con Ernesto Laclau, que intenta rediscutir el balance y la posible continuidad del socialismo, proponiendo una teora poltica de carcter estratgico, no tanto por su reivindicacin de la poltica entendida en trminos de una estrategia clsica [2]sino por su intento de ofrecer una alternativa al marxismo desde el punto de vista terico. Esta elaboracin terica tiene correlato en su propuesta poltica de radicalizacin de la democracia primero y posteriormente del populismo.

Garo somete a crtica la teora laclausiana de la dislocacin (del capitalismo, de las clases, de la sociedad), as como la concepcin de que el antagonismo surge desde fuera de las relaciones de produccin, que es central para desligar lucha de clases y explotacin y por esa va separar a ambas de la poltica. Destaca que las concepciones de hegemona y populismo del filsofo argentino de exportacin terminan en una teora poltica pragmtica y voluntarista.

Siguiendo la evolucin de las teoras de Laclau, lo que comienza como una tentativa de radicalizar la democracia concluye en un discurso poltico que reproduce las formas de representacin poltica tradicional, alejndose de cualquier dinmica de activacin y democratizacin desde abajo, tanto por la importancia del lder como por la insignificancia de la explotacin en su propia teora.

El tercer captulo debate las teoras de Toni Negri y Michael Hardt (de Imperio a Commonwealth) analizando sus elaboraciones sobre el capitalismo contemporneo y su concepcin del comunismo que termina siendo el capitalismo tal cual es. La relectura de los principales problemas del marxismo, como los del imperialismo, la ley del valor, la lucha de clases o el Estado a travs de los prismas de Deleuze y Foucault se combina con la vieja lgica que Negri hered del autonomismo italiano sobre la clase obrera (en este caso la multitud) como causa del desarrollo capitalista.

El resultado es un embellecimiento del progreso capitalista, por supuesto con nula fundamentacin emprica. Junto con esto, Garo analiza las elaboraciones de Christian Laval y Pierre Dardot, tericos del comn, debatiendo las limitaciones de un cooperativismo que pretende eludir la esfera estatal por un lado pero cae en una posicin de reformar el capitalismo por el otro.

Reproducir exhaustivamente las crticas certeras de Garo a cada uno de estos pensadores excedera ampliamente el espacio de estas lneas. A este pequeo resumen agregaremos que cada uno de los captulos aborda a estos autores en funcin de problemas importantes que plantearon: la necesidad de un horizonte comunista, la redefinicin de una poltica autodenominada socialista, los problemas de la propiedad y las formas de asociacin. Temas que son cruciales para la propuesta de reflexin que realiza Communisme et stratgie, buscando confrontar aquellas posiciones con las de Marx.

En busca de la estrategia de Marx

El captulo cuatro retoma los orgenes del comunismo en el movimiento obrero francs, las condiciones de surgimiento y primeras delimitaciones del pensamiento de Marx y Engels y su modo de comprender el comunismo. Aqu juega un importante papel la diferencia entre el comunismo como objetivo o proyecto de sociedad y la militancia comunista, como accin poltica que impulsa el movimiento real.

El captulo va recorriendo el proceso de politizacin de Marx hasta el balance de las revoluciones de 1848 y su formulacin de revolucin permanente, planteada en su carta al CC de la Liga de los Comunistas en marzo de 1850, que como veremos juega un rol central para comprender posteriores elaboraciones.

El captulo quinto aborda propiamente la concepcin del comunismo en Marx y los posicionamientos estratgicos que le son consustanciales, as como distintos elementos que hacen a la evolucin del Marx maduro y tardo: los problemas de los pueblos colonizados, el balance de la Comuna de Pars y la cuestin de la comuna rural rusa. En este punto del libro, Garo introduce una de las reflexiones ms polmicas frente a la cual uno debe de mnima ponerse a estudiar el tema: la relacin entre revolucin permanente, transicin y prefiguracin de la construccin del comunismo en dos etapas. Veamos.

El problema de la transicin

Garo realiza una relectura audaz y sugerente de la Crtica del Programa de Gotha. En ese texto, Marx haba realizado una distincin ms o menos tajante entre dos etapas, una socialista en la que rigen las normas burguesas de reparto -especialmente la relacin salarial- y otra comunista en la que cada cual trabaja segn su capacidad y recibe segn sus necesidades.

Garo sostiene que esta distincin tajante es producto de la canonizacin posterior de este texto iniciada, paradjicamente, por Lenin en El Estado y la revolucin. Afirma que Marx realiz esa distincin como una forma de discutir partiendo de los presupuestos de los redactores del Programa de Gotha, quienes sostenan una visin jurdica del socialismo, desconociendo la crtica de la economa poltica, el problema del Estado y la estrategia.

Aqu hay una cierta oscilacin en el argumento de Garo, porque parecera afirmar que el sentido correcto de la posicin de Marx es el que ella propone en esta nueva interpretacin, pero a la vez seala la tensin que existe en el texto entre esta distincin de dos etapas (reconocindola implcitamente como establecida por el propio Marx) y una idea de transicin identificada con la dictadura del proletariado, que es la que Garo toma sin duda con razn como la ms representativa del pensamiento de Marx.

La discusin apunta fundamentalmente a diferenciar a Marx de las experiencias de los llamados socialismos reales y tambin de los reformismos europeos de la segunda posguerra que sostenan que las nacionalizaciones limitadas eran un paso hacia el socialismo, que despus no llegaba nunca.

A esta distincin rgida de una etapa socialista y otra comunista, Garo le contrapone un concepto amplio de transicin que como decamos ms arriba Marx identificaba con la dictadura del proletariado, como resultado de una revolucin, el cual combina la creacin de las condiciones econmicas y sociales de la sociedad comunista con la movilizacin y politizacin de masas.

Es decir, la autora no propone un comunismo aqu y ahora o sin transicin, sino que apunta a una prefiguracin de la transicin en trminos de movimiento real, sin etapas predefinidas de antemano.

Afirma de paso que esta mirada anti-etapista se condice mucho ms con la concepcin de revolucin permanente de Marx as como con sus posteriores reflexiones sobre la comuna rural rusa. Esta reflexin de Garo tiene tambin sus posibles contradicciones, por ejemplo, darle mucho peso a la cuestin de la auto-organizacin y la politizacin desde abajo y menos a las condiciones econmicas de la construccin del comunismo que es un debate en s mismo, no tanto por la divisin en una etapa socialista y otra comunista sino por el problema de la transicin como tal.

Sin embargo, si tomamos en cuenta los debates sobre la transicin al socialismo en los aos 20 y 30 en la URSS, pero tambin en Cuba en los aos 60 o en Yugoslavia y los pases del Este en los 50 y 60, la distincin entre etapa socialista y etapa comunista jug el papel de una referencia, pero lo central fue precisamente el problema de la transicin en pases que partan de un capitalismo atrasado (con baja productividad del trabajo, entre otros problemas), es decir de condiciones previas a las sealadas por Marx en su texto clsico.

Y en la transicin, la activacin y auto-organizacin desde abajo se demostraron como indispensables para enfrentar la burocratizacin (que busc liquidarlas a toda costa y de hecho lo logr).

Esta problemtica se integra en la teora de la revolucin permanente, que postula la relacin consustancial entre revolucin a escala nacional e internacional, entre tareas democrticas y tareas socialistas y concibe la transicin como un proceso constante de transformaciones al interior de la sociedad posrrevolucionaria.

En este sentido, la lectura anti-etapista que propone Garo puede servir para llamar la atencin sobre la importancia de la transicin, en especial sobre la necesidad de una dinmica social y poltica expansiva desde abajo, que es fundamental para enfrentar cualquier tipo de burocratizacin y podra tener importantes puntos de contacto con las elaboraciones de Trotsky, aunque su libro est centrado especialmente en Marx.

Una estrategia de mediaciones para repensar la revolucin

Para Garo, en una realidad moldeada por dcadas de neoliberalismo, el problema de la estrategia se plantea hoy como un problema de triangulacin que requiere la construccin de mediaciones polticas, articulando formas de movilizacin y de organizacin, programa y proyecto, pero tambin reconstruccin de una cultura contestataria comn asociada a las formas de vida social reinventadas, atractivas y capaces de expansin (p. 267).

Retomando las reflexiones de Aristteles, Hegel y Marx sobre el problema de la mediacin, Garo rescata este concepto, distinguindolo del sentido que tiene en la actualidad: una instancia de resolucin de conflictos en la que dos partes buscan un acuerdo por intermediacin de un tercero en apariencia neutral.

Para Marx, la mediacin no es la puesta en relacin ms o menos arbitraria de tres trminos externos entre s, sino el producto de las relaciones sociales que construyen representaciones que les son consustanciales, en el caso del capitalismo, el dinero, el Estado, pero tambin las formas que adquieren la conciencia y el conocimiento.

La mediacin y representacin propiamente marxista consistira en el desarrollo de una organizacin y cultura poltica que partiendo de las contradicciones del capitalismo y sus representaciones pueda ofrecer una alternativa que surja desde dentro de los procesos y movimientos de resistencia al capitalismo y no como una idea abstracta.

En este marco, Garo rescata las elaboraciones de Gramsci sobre los problemas de la hegemona, diferencindolas de las lecturas vulgares en clave de hegemona cultural y proponiendo la construccin de una articulacin de prcticas sociales, polticas y culturales que pueda poner en pie una alternativa al capitalismo, basada en la movilizacin y organizacin desde abajo. Aqu Garo destaca la importancia de instituciones como soviets, consejos, fbricas bajo control obrero, pero tambin la organizacin poltica, en la que visualiza una crisis, tanto de las izquierdas reformistas como de las revolucionarias.

Subrayando los problemas actuales del Estado (y los partidos), el trabajo y la propiedad, la ecologa, el antifascismo, el gnero y la raza, Garo concluye en la necesidad de repensar la revolucin. En su perspectiva es necesario unir estos combates para dar una alternativa que vaya ms all de la lucha por demandas puntuales y simultneamente evite las vas muertas de las izquierdas reformistas electoralistas y los autonomismos que pretenden hacer a un lado al Estado, de hecho coexistiendo con l o planteando enfrentamientos que no responden a relaciones de fuerzas reales.

 

Fuente: https://observatoriocrisis.com/2019/06/23/libro-estrategia-y-comunismo/


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