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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2019

Memoria colectiva afroecuatoriana
"De esclavizados a comuneros"

Juan Montao Escobar
Rebelin

Resea del libro de Roco Rueda Novoa


Hasta aqu hemos llegado, en este andar y caminar por das, porque para llegar, si no alcanzan, hemos tomado prestadas las semanas [1] . Somos nosotros el Pueblo Negro del Ecuador al cual le han buscado las costuras historiogrficas, se escribe para perpetuar la mala comprensin de nuestros andares y suponemos que son indignos safaris de la sociedad mayor dominante para curiosear y catalogar su menosprecio. La mayora de los historiadores, de academia o no, revisan cada papelito para justificar sus dudas sobre nuestras existencias ms picas y productivas de lo que hasta ese momento suponen, ellos interpretan con las frmulas de su desconcierto los hechos narrados por la memoria colectiva afroecuatoriana, un poco antes de los repetidos cantos de gallo marcadores sonoros de la negacin de la Historia de las comunidades negras de las Amricas, incluyendo las del Ecuador. Todava es as. Aunque tambin estn quienes amando al rbol y enaltecen a la raz, parafraseando a Malcolm X. Ese es el preciso caso de este libro titulado, en buen ax, De esclavizados a comuneros, de Roco Rueda Novoa.

Libros como este de Roco Rueda son la excepcin que certifica el estndar de desconocimiento conducido e inducido. Y con plusvala, por si faltan algunas onzas a la libra. Peor ahora, que la historieta del Pueblo Negro del Ecuador la escriben los asalariados de la depredacin ambiental. Y ocurre que cierto liderazgo pendejn afroecuatoriano saborea a satisfaccin esos caldos de piedra del racismo ecuatoriano. Nunca como estos das, si se quiere prevalecer en nuestros derechos humanos, son de liberacin mental. Es imprescindible dar el salto de esclavizados a comuneros, sin demoras, con ms lecturas y reflexiones. Y por eso nos alegran estas pginas de Roco. Tambin para renovar el cimarronismo colectivo dentro de las organizaciones sociales y polticas, con arte y estudio de nuestras Historias. Las Historias de las comunidades negras o mejor dicho de los procesos comunitarios negros.

En la primera dcada del siglo XIX los esclavizados del norte de Esmeraldas, como resultado de una dinmica combinada de estrategias como la adaptacin y resistencia, producto de la experiencia colectiva, conformaron sociedades domsticas mediante la paulatina ocupacin y control de los reales de mina en medio de cierta libertad, movilidad y autonoma, escribe Roco Rueda (p.116) [2] . No eran geografas de resignacin o de conformismo, el cimarronismo era sentido y pensado. Sentipensante . Esa es la eficacia del desafo crtico y pedaggico del libro. Para redondear este bembeteo comparativo: un patacor literario. 

Jam-conection  

De repente, llegar ese tiempo en el cual ya no se escribirn y leern libros para solaz y arrugas de conciencia, para el conocimiento sin conflictos polticos. Este libro de Roco es para tomar decisiones, las que sean para homenajear a los Ancestros combatientes, ms an si quebranta el dominio colonialista interno, suavizado coloquialmente como centralismo. Roco, en una jam conection con la filsofa afrobrasilea Makota Valdina, no se escabulle hablando de esclavitud, porque sabe que esos trgicos siglos para los pueblos de origen africano no son para rebajarlos al conformismo perpetuo o al aguante vitalicio. En la matemtica de la justicia reparadora no se puede prescindir de la exactitud sentipensante: fue esclavizacin. No esclavitud, sino esclavizacin. Es el camino que ha de recorrerse con compromiso fanoniano [3] implcito, sea en el ghetto de las ciudades americanas pero, adems buscando sus comienzos humanos y diaspricos necropliticos por la desterritorializacin de nuestras comunidades negras americanas y ecuatorianas.

Nuestra hermenutica precisa de Achille Mbembe: Despus de todo, ms que el pensamiento en trminos de clases sociales (), la raza ha constituido la sombra siempre presente sobre el pensamiento y la prctica de las polticas occidentales, sobre todo cuando se trata de imaginar la inhumanidad de los pueblos extranjeros (cursivas, JME) y la dominacin que debe ejercerse sobre ellos [4] . Entindase para nuestra lectura crtica del libro De esclavizados a comuneros, occidental es referencia al eurocentrismo epistemolgico contumaz de las parroquias acadmicas americanas y ecuatorianas. Y extranjero es la invisibilizacin de las comunidades negras ecuatorianas. Colonialidad del saber, les parece? Es extranjerizacin en las ciudades, por las demandas polticas de la negritud urbana o rural y la carencia de respuestas estatales satisfactorias. Si acaso, la condescendencia del grupo dominante se permite cierto folklorismo acadmico y poltico, ambos sentimentaloides.

Nada para asombrar al activismo afroecuatoriano que viene de regreso en muchas de estas vainas que se diseccionan y discuten por moda intelectual, por fingir ser progresista o simplemente porque s. Este libro de Roco, con algn probable error que no afecta el resultado esclarecedor, debe cambiar esa lectura sobre nuestros procesos comunitarios confundidos como actos de grupos exticos con un chininn de historia. O es el entretenimiento de los planificadores del pas durante sus divagaciones a satisfaccin de la sociedad blanca dominante. Ellos son quienes condenan a los condenados por la desterritorializacin de Esmeraldas. Cmo causarles ansiedades polticas para que lean De esclavizados a comuneros? Y tengan el decoro de hablar de las comunidades negras de Esmeraldas, planificar la atenuacin de sus dificultades histricas, pero tambin valoren el caudal secular de las luchas libertarias, por fin entiendan que negros rebeldes los habr siempre y no escamoteen la geopoltica del desamparo estatal con eso de frontera norte.

Construccin de la nueva sangre

Estos insurgentes llegaron a las montaas de Malbucho, zona de cimarrones o fugitivos que albergaban a esclavizados procedentes de las haciendas del valle del Chota, Chamanal, Cuajara y Tumbabiro; los de propiedad del rey comprados a propsito de los proyectos viales y todos aquellos prfugos considerados por el sistema colonial fuera de la ley (p.127). Los insurgentes eran Rosa Zrate, Nicols de la Pea, entre otros, ellos huan de la represin por los acontecimientos del 10 de agosto de 1809. Y cuando se refiere a esos fugitivos de la esclavizacin, no es porque fueran almas escondidas monte adentro o nimas en pena clamando un mnimo de misericordia; no era as. Estos negros rebeldes, narra Roco Rueda, mantenan contacto e intercambios de suministros con esclavizados de las haciendas del valle del Chota, Malbucho y los reales de minas de Esmeraldas [5] . Esas lneas testimonian, que los emancipados llegados de puntos dismiles construan una nueva sangre, que podra estirarse hasta donde alcanzara la huida cimarrona, pero nunca se desarraigara. Dicho ancestral vigente: la sangre estira mas no se arranca. La solidaridad Casa Adentro. La casa comn del infortunio o la casa comn de la libertad, durante este itinerario de vicisitudes, haban sido los opuestos ontolgicos de las personas esclavizadas de origen africano en las Amricas y en el norte del Ecuador.

Bueno, principalmente de all sin obviar la totalidad del pas que sera despus y la dispora nacional que produciran los episodios triunfantes y al revs. Por ahora ya es posible ubicar detalles decisivos de este movimiento histrico de la negritud de la costa afropacfica colombo-ecuatoriana, si leemos De esclavizados a comuneros. El flow de la lectura no sacrifica el ritmo de historicidad [6] , eso acarrea cierto virtuosismo al relato, porque sostiene la tensin de leer y el ax del propsito. Explicado como una contradiccin al cachumbamb historiogrfico del Ecuador: escribir biografas de prceres blancos para confundirlas con las historias de nuestras comunidades negras. Esa es la misin del buen libro: cimarronear el nimo de la sociedad lectora. De acuerdo, suena desafinado, pero los libros de historia son para bien leerlos y as comprender que las historias de los grupos perifricos, paradoja necesaria de por medio, no son temas perifricos. O mejor, para cuestionar la centralidad o el centralismo de los relatos nicos convertidos en manto poltico-cultural de los adueados de la historia nacional.

No habr segunda independencia, o las que se crean obligatorias, sin descolonizacin de los haceres comunitarios de antes y ahora, al tiempo puntual que se revalorizan los saberes ancestrales. De esclavizados a comuneros plantea distancias crticas espaciales y temporales, que se caminaron, desafiaron y aproximaron mediante batallas jurdicas, por ejemplo, recurriendo a los cdigos de ley monrquicos que suponan algn ablandamiento de la esclavizacin. Con frecuencia se denunciaba el incumplimiento de obligaciones por la no provisin de alimentos, vestido y aun el maltrato. Esos gestos heroicos personales o de pequeos grupos se completaban con otra estrategia utilizada [] la resistencia activa que consisti en formar palenques o comunidades de esclavizados fugitivos, en un claro desafo al poder de los hacendados, como ocurri en el valle del Chota, en el sitio denominado Hato de la Cocha, donde se concentraron negros alzados [7] . Los cuerpos no tenan tregua de reposo que no fuera y la planificacin de la prxima accin libertaria. Ese cimarronismo cognitivo deberamos, nosotros, los continuadores menores o mayores de aquellas luchas, imitarlos en estos procesos comunitarios del siglo XXI.

Volver andar el camino de esclavizados a comuneros?

Los palenques son esas primeras clulas de territorialidad, ah donde fue necesario. El territorio, de breve amplitud fsica controlada por la gestin poltica cimarrona, fue lugar de creatividad y reinvenciones previo trabajo con la memoria colectiva de los auto liberados, lugar de decisiones y evaluaciones para sostener la combatividad de los procesos emancipatorios y sitio para que los Ancestros combatientes valoraran su ahora, para que nosotros desde estas semanas prestadas valoremos nuestro ayer. Roco Rueda explica: Estos diversos caminos por los que transitaron, en busca de su liberacin, demuestran la capacidad de accin de estos sujetos sociales para organizarse, plantear sus propias aspiraciones y ser protagonistas en la consecucin de la libertad; una dinmica que contribuy a reducir el nmero de esclavizados y a la disolucin del sistema esclavista [8] .

Por boca del Abuelo Zenn hablan las comunidades ancestrales: El ayer tiene que ser visto como el tiempo cuando nuestros ancestros con sus formas de vida y sus filosofas para usar los dones de la madre tierra, anclaron el derecho ancestral que reclamamos ahora [9] . Y la libertad era (es) el oxgeno para que ese ayer no se perpetuara en alguna curva de infortunio y recuperara el ahora bienhechor de las comunidades. Si asumimos que la sabidura fue la tctica ms efectiva de su filosofa, significa que las comunidades negras validaban todos los pensares estratgicos y aquellas tcticas que correspondan a la condicin del momento y del lugar. Volvamos al inicio del libro enfocado en Alonso de Illescas y sus herederos de sangre y ejercicio liberador. No estaban en sus actos reflexivos, congolas vespertinas en la boca de por medio, considerar ni una pizca de rendicin o negociacin a prdida. Ellos (y ellas) estaban ah, en esas dismiles circunstancias, para triunfar.

Todas las formas de lucha adems de necesarias resultaban tiles. Para el trnsito histrico de esclavizados a comuneros deban recorrer todas las vas sin importar cuantas veces deban volverlas a andar. Estos diversos caminos por los que transitaron, en busca de su liberacin, demuestran la capacidad de accin de estos sujetos sociales para organizarse, plantear sus propias aspiraciones y ser protagonistas en la consecucin de la libertad; una dinmica que contribuy a reducir el nmero de esclavizados y a la disolucin del sistema esclavista [10] .

Nuevos desafos de las comunidades negras

No hay pensamiento crtico con sus significados revolucionarios, si no hay desafo a la epistemologa del opresor. Aunque algn testimonio documental todava no haya sido encontrado, seremos suspicaces a la inversa de la etimologa, la negritud no abandona resistencia y persistencia dentro de unos difciles lmites a la existencia, en el ayer y en el ahora. Su existencia no sera tal ni tendra plenitud sin un territorio liberado, pero convertido en territorialidad. Otra vez: ayer y ahora.  Roco Rueda: hay que tratar los temas del territorio y la territorialidad necesariamente a partir del establecimiento de los esclavizados en los reales de minas, una zona de frontera donde se inician formas de vida en medio de un entorno complejo de selva hmeda tropical, con encuentros intertnicos, prcticas culturales diversas, y de relaciones caracterizadas por acciones de tensin y mediacin [11] .

Al contenido fsico del territorio se le incorpora el proceso civilizatorio de las comunidades negras. Proceso con sus motivos culturales individuales y colectivos, con sus cimarronismos promotores del conjunto de avances sociales y para contrarrestar la avalancha de siglos deshumanizantes. Un grupo coral: Ah donde nos asentemos, en nuestro pas o quizs fuera de l, construiremos territorialidad recreando nuestras estticas de resistencia y nuestras mitologas, interpelaremos a la memoria colectiva para perseverar en la espiritualidad de nuestra existencia. Tambin sin dudas nos daremos el ideario poltico de las comunidades negras de aqu y de all, para prevalecer sobre la negacin en su historia nacional. O algo peor, afiliarnos a la historia del opresor para negar la nuestra.

Los opresores casi con los mismos apellidos variaban estrategias y para la segunda mitad del siglo XIX, los reales de minas se transforman en minas-haciendas o complejos agromineros bajo el sistema laboral del concertaje [12] . Haba concluido aquella etapa de insurgencia de los mineros de Playa de Oro, Cachav y Wimb el 5 de agosto de 1820. Se derrota el colonialismo espaol, pero no el hegemonismo racial que no renuncia a perpetuar la esclavizacin ms all de las leyes bolivarianas y los almanaques independentistas.

Y nos devolvemos al presagio del libro. Cul es el feeling que da ttulo al itinerario inconcluso de la negritud colombo-ecuatoriana? Cabe, entonces, indagar ms directamente: por qu De esclavizados a comuneros?

Roco Rueda ya respondi: Porque La lucha y combatividad de los esclavizados, que desde los reales de minas pusieron en prcticas estrategias de adaptacin y resistencia, expresaba sus deseos de vivir en espacios de libertad y autonoma [13] . Y abunda para disipar dudas: Esto los llev (a los esclavizados, JME) a desafiar y a enfrentarse a diversos sectores de la sociedad dominante que, sustentados en una estructura de dominacin sociorracial, desplegaron formas de control represivas para someter a los negros [] La habilidad con que operaron los negros, durante diversas coyunturas, fue crucial para obtener una serie de beneficios que se tradujo en la conquista de la libertad [14] Amn, por ahora.

Notas:

[1] En realidad los versos son: Vengo de andar/ de largo a largo,/ ms de mis propios das,/ porque para llegar,/ si no me alcanzan,/ voy tomando prestadas las semanas. Corresponden al poema Dos solos de tambor de Cuam Bamba, del libro Tal como somos (1969), de Antonio Preciado.

[2] De ahora en adelante las referencias al libro De esclavizados a comuneros ser pus Citatum (obra citada), con sus siglas p. Cit.

[3] Por Frantz Fanon.

[4] Necropoltica . Achille Mbembe, Espaa, Editorial Melusina S.L., 2011, p. 22.

[5] p. Cit., p. 127.

[6] historicidad se refiere al conjunto de circunstancias que a lo largo del tiempo constituyen el entramado de relaciones en las cuales se inserta y cobra sentido algo, es el complejo de condiciones que hacen que algo sea lo que es: puede ser un proceso, un concepto o la propia vida, Historicidad y temporalidad de los conceptos sociolgicos, Lidia Girola, Sociolgica, ao 26, nmero 73, mayo-agosto de 2011, pp. 13-46.

[7] p. Cit., p.188.

[8] p. Cit., p. 191.

[9] Pensar sembrando/Sembrar pensando, Juan Garca Salazar y Catherine Walsh, Quito: Editorial Abya Yala y UASD, p. 63

[10] p. Cit., p.191.

[11] p. Cit., p. 206.

[12] p. Cit., p. 209 .

[13] p. Cit., p. 262.

[14] p. Cit., p. 262.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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