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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2019

Saludo por los detenidos del caso Andino

equipojuridicopueblos.sder


Saludamos fraternalmente este evento, a sus organizadores, participantes y asistentes. Creemos que en la actual situacin poltica de Colombia y Amrica Latina encuentros como este son de gran importancia para la denuncia, el activismo, la defensa de derechos sociales y la ampliacin de perspectivas para todos los comprometidos con la transformacin social y la defensa del humanismo en nuestro pais.

Sea lo primero indicar que la criminalizacin y la persecucin judicial son herramientas polticas tradicionales de los regmenes antidemocrticos en la Colombia de los ltimos 30 aos, pero en pocas recientes han alcanzado un nivel de "refinamiento" y "sofisticacin" tal, que incluso las vctimas de la persecucin y la criminalizacin resultan normalizando o aceptando esa situacin.

Sobra decir que al lado de estas herramientas hay un lugar destacado para el asesinato sistemtico de lderes populares y de los que se oponen en regiones y territorios a proyectos econmicos extractivistas; de apropiacin de tierras mediante el robo y el desplazamiento; de privatizacin y despojo de los bienes sociales.

Queremos decir: El asesinato, la criminalizacin y la persecucin judicial sirven al sostenimiento y desarrollo de proyectos econmicos y de dominacin poltica. Ms an, se constituyen en mtodo de gobernabilidad y pacificacin en un "posconflicto" que, ya se ha visto suficientemente, no implica apertura poltica, ni que cese la agresin contra organizaciones, movimientos o lideres sociales.

En palabras cortas: al que no lo matan lo judicializan y, en el mejor de los casos, lo convierten en indeseable o sospechoso para sostener un regimen anacrnico pero rentable para los que gobiernan.

La legalidad, los derechos universales, el debido proceso son solo formas, trucos publicitarios que resultan ser incomodos estorbos a la hora de darles eficacia o fuerza material, pues impediran la gobernabilidad que estilan los gobernantes y que se caracteriza por que todo est en funcin de sus intereses econmicos o sus componendas polticas. Lo que necesiten sus proyectos polticos es lo que define el rumbo de procesos judiciales; la situacin jurdica de los chivos expiatorios de turno ; la opinin generada sobre tal o cual dirigente opositor, incluso la vida o muerte de dirigentes populares

Se advierte lo dicho, en el manejo de la extradicin y la pugna por la hoy inexistente "segunda instancia" para otro de los segundones de Uribe. Todo alrededor de la situacin de Arias es ilegal e irregular pero, no importa, ya equilibrarn las cargas para que se imponga lo que polticamente requiere el gobierno de Uribe-Duque.

Jess Santrich es, en s mismo, otro ejemplo de cmo las definiciones judiciales son, en ltimas, siempre definiciones polticas pues desde el montaje judicial, la prisin, la privacin ilegal de la libertad, su recaptura, la liberacin y hasta en el sainete de la mancillada "dignidad" (como si la tuviera) del ex fiscal Nstor Humberto Martnez. Se manifest una pugna entre sectores del poder en la que el santismo le gan el pulso jurdico al uribismo en algunos aspectos. No para "defender la paz" ni proteger la persona de Jess Santrich, sino para garantizar el control de la "legalidad institucional" con intereses polticos distintos (aunque no necesariamente divergentes).

"En la pelea de mulas el que paga es el arriero", dicen en el campo y Santrich fue el arriero que sali pateado, vilipendiado, criminalizado, desprestigiado, perseguido judicialmente y huyendo luego de firmar un acuerdo con el que pretenda integrarse a la vida poltica legal.

Cuando se trata de proteger los intereses del establecimiento todo es vlido: Nstor Humberto Martnez renuncia pocos das antes de ser destituido por la Corte Constitucional y en su "salida triunfal" ordena el allanamiento, sin orden judicial, por parte del CTI a la oficina del fiscal ad hoc y la sustraccin de pruebas que incriminan al exfiscal en corrupcin, suicidios, ocultamientos, fraudes, etc.

Sin enfatizar, vale mencionar nuestro caso (llamado del Andino) claramente orientado desde la ejecucin de una operacin de falsa bandera, pasando por el montaje judicial hasta las aberrantes irregularidades jurdicas y procesales impulsadas por la fiscala y la polica, cohonestadas por jueces inescrupulosos o temerosos del poder ejecutivo, mas el largo etctera que nos mantiene hasta hoy en prisin, objetos de dos montajes judiciales.

Como se ve, la justicia en Colombia es cada vez menos una garanta ciudadana universal y cada vez ms un instrumento de control social y dominacin poltica que golpea a sectores progresistas, alternativos, populares y sirve a la concentracin del poder poltico. Lo "novedoso" se encuentra en la criminalizacin como sentido comn que justifica la persecucin y el asesinato.

Un sentido comn impuesto por el establecimiento y los medios afines que se orienta a que todo lo de la izquierda, en todos sus matices, es sospechoso, riesgoso, criminal e inexplicable. Es una manera inapropiada de hacer poltica, por lo que la mejor izquierda es "la verde", es decir, la que va al centro y ya en el centro apoya los proyectos polticos y econmicos de los gobernantes tradicionales en alguna de sus expresiones, teniendo mucho cuidado de no cuestionar esa legalidad institucional criminalizadora, perseguidora y asesina.

Entonces se generan percepciones y opiniones sobre lo que es la solidaridad, la resistencia, la accin poltica y la dignidad que llegan a recortar de tal modo la vision sobre estos conceptos que siempre est atravesado el temor a ser considerado subversivo, demasiado radical o amigo del terrorismo. TODO un problema TICO ni ms, ni menos.

La criminalizacin seala, acusa, sustenta montajes y persecuciones pero es tambin "Estado de opinin". Todos los que no son ciudadanos merecen castigo o exterminio. Colados, eros, sin techo, desempleadas, campesinos, feos, indeseables o rebeldes, con la casualidad dada de ser todas ellas pobres.

El polica ya no solo quiere estar en cada esquina, sino en cada cabeza y as todas las posibilidades creativas, subversivas, de ruptura de y con lo establecido se limitan a la medida del poder y es todo lo contrario a lo que Colombia y Latinoamrica requieren.

De ah la importancia de eventos como el que aqu nos convoca y la necesidad de proyectarlos ms ampliamente en el debate poltico nacional.

Mil gracias.

Desde Eron-picota.



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