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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2019

Estado, Gobierno y elecciones en Guatemala 2019 (I)
Patetismo, incertidumbre, astucia y corrupcin

Marcelo Colussi y Mario de Len
Rebelin


Parte 1

Hay varias interpretaciones del Estado guatemalteco sobre su formacin, su composicin, su funcionamiento y sus finalidades. Estas interpretaciones describen varios tipos de Estado, su naturaleza histrica, poltica, econmica y social. Los anlisis combinados son negativos, complejos y perversos. Esta naturaleza orgnica del aparato de Estado guatemalteco se ha esbozado analtica y comparativamente, enfocndose mayormente los ltimos 50 aos, desde el perodo que antecede al comienzo de la ltima guerra civil, pasando por los aos de transicin civil-democrtica, a la firma de los acuerdos de paz y a los gobiernos que han seguido en el post-conflicto, llegando hasta la actualidad alrededor del proceso electoral del 2019.

El Estado guatemalteco ha sido definido e interpretado desde varios puntos de vista: acadmicos, meditico-noticiosos, cibernticos de redes y oral-populares. El Estado, entonces, es un aparato post y neocolonial oligrquico-monoplico; un Estado corrupto y partidista-clientelar; un Estado fallido hiper explotador clasista, racista y excluyente; un Estado cooptado por grupos mafiosos del crimen organizado; un Estado narco-cleptocrtico; un Estado patrimonialista-depredador, etc. Estas definiciones y otras que estn en constante construccin, complementacin, discusin, aceptacin o rechazo, tratan de conceptualizar en teora y en la prctica su naturaleza, su formacin/deformacin, su composicin y sus fines histricos: en lo poltico, en lo econmico y en lo social.

Relacionado a lo anterior y regresando al perodo de la administracin demcrata de Barack Obama y del embajador Todd Robinson en estas tierras, el proyecto de alto impacto guerra a la corrupcin, al contrabando y al narcotrfico dentro y fuera del Estado guatemalteco, consisti en abrir una serie de medidas relativamente fuertes para desactivar a los CIACs, (grupos mafiosos del crimen organizado, vinculados a contratos lesivos al Estado, a narcotrfico, a lavado de dinero, a contrabando de mercaderas y bienes en gran escala, a la trata regional e internacional de personas, a la evasin de impuestos y otras actividades ilcitas y violentas). Ello dio como resultado la desarticulacin de un grupo delincuencial que se haba apoderado del Estado, bajo las rdenes de la ex-vicepresidenta Roxana Baldetti y del ex-presidente Otto Prez. La jugada poltica tuvo efecto, puesto que una buena cantidad de funcionarios pblicos fue detenida y enfrenta procesos judiciales (La Lnea 1, como se le llam). No obstante, varios empresarios fuertes de algunos sectores del CACIF, miembros de lo que se podra llamar La Lnea 2, no fueron prcticamente tocados. Fueron detenidos y puestos en prisin una serie de polticos y militares ligados a estructuras criminales (sea por contrabando, narcotrfico, lavado de dinero, cooptacin del Estado y corrupcin monetaria y de activos). La Comisin Internacional contra la Impunidad en Guatemala -Cicig-, de Naciones Unidas, y el Ministerio Pblico, en coordinacin, jugaron un papel clave en todo ello.

El calor popular que se haba generado para ese entonces era de un rechazo mayoritario a la corrupcin en gran parte de los sectores sociales del pas. Fue all donde apareci en las elecciones del 2015 la figura de Jimmy Morales quien, en una nueva presentacin actoral tal como es su profesin, se disfraz de candidato honesto (no robo ni miento). La experiencia de su gobierno ha demostrado todo lo contrario. El grupo que quiz para sorpresa de muchos, pero no de todos, gan las elecciones estaba ligado a lo ms corrupto de la clase poltica, militar y empresarial. Ese grupo es el que ha gobernado durante estos aos. Y con el cambio de gobierno en Estados Unidos, llegando el republicano Donald Trump a la Casa Blanca, cabilde para sacar, bloquear y disminuir a la Cicig, y terminar con esa cruzada anticorrupcin que se haba iniciado y se estaba extendiendo. En definitiva: el llamado Pacto de Corruptos se sali con la suya, y Washington dio su consentimiento para ello (negociando, por supuesto. El gobierno guatemalteco se ofreci como absoluta alfombra para las polticas de Estados Unidos: traslado de su embajada en Israel, luz verde para la entrada de tropas norteamericanas en suelo guatemalteco, aceptacin de lo que el presidente estadounidense ordene).

Ms recientemente y relacionado tambin a lo anterior, ha finalizado la primera vuelta de las elecciones generales de Guatemala en el 2019, la cual ha sido muy cuestionada desde sus inicios, principalmente debido a la judicializacin y politizacin de los procesos de revisin y aceptacin legal, de acuerdo con la idoneidad, honorabilidad y el estatus tico-moral y legal-judicial de los candidatos y candidatas, sea para la presidencia, el congreso o a las alcaldas. Los organismos de auditora y justicia estatales se vieron muy sesgados, favorecedores, ineficaces, tolerantes, antojadizos, incoherentes y contradictorios; dependiendo del candidato(a) que fue sometido(a) a estos procedimientos y requisitos de acuerdo con los cambios de la nueva Ley electoral y de partidos polticos en Guatemala.

La situacin preelectoral se mostr pattica, incierta, confusa, calculada y corrupta. Faltando tan poco tiempo para el segundo acto electoral (11 de agosto), an hay una enorme decepcin, una apata y una creciente incertidumbre y muchas y variadas dudas sobre el proceso. La judicializacin de varias de las candidaturas se vio como una estrategia manipulada para impedir abiertamente y/o apoyar simultneamente, algunas candidaturas con posibilidades de pasar a la segunda vuelta. La estrategia fue enfocada mayormente contra la participacin de dos de las tres mujeres candidatas, que hasta hace un par de meses atrs venan (con diferencias porcentuales relativas entre ellas) encabezando las encuestas. Las ex-candidatas afectadas Zury Ros y Thelma Aldana quedaron fuera de la contienda.

Sandra Torres ha terminado en el primer lugar de la primera vuelta, pasando a la segunda vuelta con la mayor cantidad relativa de votos, aunque sin mayora absoluta por las razones sabidas a travs de los medios de comunicacin. En el segundo grupo de candidato(a)s, quienes venan mucho ms atrs del primer grupo inicial de mujeres candidatas, favorecido por las cancelaciones y ausencias de ellas, qued en segundo lugar Alejandro Giammattei del partido VAMOS, quien tambin pas a segunda vuelta. En la situacin actual, mientras se llega a la votacin de la segunda vuelta, Torres, la candidata de la UNE, tiene an problemas de aceptacin, segn los anlisis preliminares de la cuarta encuesta de intencin de voto para la segunda vuelta, recientemente publicada y explicada por los medios. Sigue persistiendo el anti-voto en las ltimas semanas, principalmente en la ciudad capital y los centros urbanos secundarios. La poblacin guatemalteca en los centros urbanos ms grandes del pas como parte del electorado, ha manifestado su rechazo a dicha candidatura, tendencia que se mantiene, aunque un tanto ms reducida, desde y con relacin a las encuestas previas a la votacin en la primera vuelta.

La opinin en las redes sociales, en los medios de comunicacin y la opinin en general es que se ha favorecido a su candidatura con las reformas, con el manejo prolongado y tardo de la sancin del antejuicio y con varias demandas legales-judiciales que no prosperaron en las instancias o instituciones legales-judiciales correspondientes. Torres tiene an pendiente un proceso de antejuicio por financiamiento ilcito del partido poltico que representa. Se espera(ba) que tenga/tuviera una segunda vuelta difcil contra Giammattei, tratando de formar alianzas y convenciendo a ese electorado urbano de su idoneidad para el cargo presidencial. Al mismo tiempo, se ha escrito y hablado tambin de un relevo de los CIACs en estas elecciones del 2019, colocndose estratgicamente detrs de varios candidatos de la extrema derecha. El grupo de inteligencia militar de antao llamado La Cofrada salt al conocimiento nacional e internacional a travs de varias actividades ilcitas que realiz el grupo de crimen organizado llamado La Red Moreno (el cual se supone fue desmantelado en aos pasados). Como ya es sabido, varios de sus elementos han estado en el gobierno de Jimmy Morales a travs de AVEMILGUA (oficiales veteranos de la guerra interna), la llamada Juntita Militar y otros grupos muy cercanos al poder ejecutivo y al legislativo.

En esta eleccin, La Cofrada sustituira o relevara (temporal o permanentemente) al otro grupo de inteligencia militar llamado El Sindicato, representado por los grupos del crimen organizado La Oficina 1 y 2 (los cuales tambin se supone fueron desmantelados recientemente). Entonces, se habla en los medios de comunicacin de algunos personajes y/o grupos oscuros del pasado, pertenecientes a estos grupos de relevo militar-civil en el control del Estado tras bambalinas, quienes podran/estaran asociados o detrs de la candidatura y del partido VAMOS de Giammattei. Asimismo, con respecto a los resultados de la primera vuelta, se ha especulado de un fraude tcnico, se ha corrido la voz mayormente en las redes sociales y en algunos medios de comunicacin masivos y alternativos, que los grupos detrs de Jimmy Morales o los grupos adyacentes a l, lo habran tramado, tejido, lo promovieron y difundieron para tratar de concretarlo, sin xito. Esta supuesta maniobra intentara evitar cualquier tipo de cambio en los poderes del Estado, tratando de continuar con el esquema actual a partir de una campaa meditica y de redes virtuales de desinformacin.

Se ha hablado tambin sobre la posibilidad de un fraude institucional planificado, donde los errores tcnicos de software y de digitacin en el procesamiento de los datos electrnicos, que difieren de los que aparecen registrados en las actas a mano de las urnas, no han sido accidentales, no han sido algo casual, fortuito e inocente, sino algo planificado con antelacin y propsito. Se cree que el llamado Pacto de Corruptos enquistado en la estructura estatal, intocable, inamovible est detrs de una renovacin aparente con la misma intencin anterior. Incluso se ha escrito en algunos de los medios de comunicacin muy recientemente que los acuerdos negociados casi en secreto con EE.UU., y que han resultado infructuosos y fallidos de momento, a saber: la militarizacin interna y de fronteras por parte del propio ejrcito guatemalteco (aunque se han enviado efectivos de la Polica Nacional Civil), la aceptacin de tropas norteamericanas en puntos estratgicos de la frontera mexicano-guatemalteca, y el ms sonado de los tres, el intento para convertir a Guatemala en un Tercer Pas Seguro, es parte de la estrategia descrita arriba. Es decir: una negociacin secreta, absolutamente a espaldas de la poblacin, lo cual desvirta por completo la idea de democracia y transparencia.

El escndalo llamado Pacto del Loroco, como consecuencia de la captura por parte de la DEA del ex-candidato presidencial Mario Estrada del partido UCN en Florida, tiene dentro de esta teora de la conspiracin un peso relativo, que cada vez parece gravitar ms en esta maniobra estratgica de retardar o cancelar las elecciones y el cambio formal eleccionario de poderes dentro del Estado guatemalteco. Simultneamente, la discusin en los medios ha visto una tendencia, a partir de la captura del ex-candidato presidencial, de tratar de agradar, alinear y abrirse ms a las demandas de la poltica norteamericana de seguridad nacional. Es decir, a crear una barrera de control, detencin y castigo para reducir las migraciones del Tringulo Norte de Centroamrica (Guatemala, Honduras y El Salvador) e internacionales, y para tratar de controlar el trfico de personas, el contrabando de bienes y mercancas, y principalmente el narcotrfico en/desde/a travs del territorio guatemalteco. Esa preocupacin de la Casa Blanca, en realidad, tiene como fundamento, si no el principal al menos de gran importancia, la campaa proselitista de Donald Trump buscando su reeleccin, levantando una vez ms la promesa de mano dura contra los migrantes ilegales que van a quitarle puestos laborales al trabajador estadounidense..

No obstante y de momento, el TSE ha adjudicado formal y oficialmente los resultados presidenciales de la primera vuelta y tambin las diputaciones nacionales y centroamericanas, quedando pendientes las alcaldas. Lo cual pareciera desvanecer y desmentir el proceso fraguado del complot del fraude eleccionario para quedarse un tiempo ms en el poder. Se habla, en los medios y redes sociales tambin, que las autorizaciones internacionales del caso no cedieron, no permitieron, no dieron su aval, para realizar otro golpe tcnico y de facto por parte del actual gobierno (como de alguna manera se dio meses atrs para cerrarle el paso a la Cicig). Se ha dicho en algunos medios de comunicacin que las presiones internacionales principalmente del norte siguen apoyando la trama de la segunda vuelta; se tiene que continuar con ella como fue programada, de acuerdo con el ciclo electorero del pas. Y donde manda capitn, no manda marinero...

Como se ha explicado anteriormente, ha quedado un sabor de cuestionamientos e incertidumbres, un sentimiento reflejado en varios artculos de opinin en la prensa nacional e internacional, en las redes sociales y en la opinin general de los analistas, fiscales y profesionales que han participado en elecciones pasadas y en la actual eleccin. Consideran que habra que darles certeza jurdica a los resultados de la presente eleccin, contratando una empresa con prestigio internacional en procesamiento de datos, la cual llevara a cabo una auditora rigurosa de todo el proceso: revisando el software, la digitalizacin y los resultados parciales y finales, la metodologa del recuento, manejo, seguridad y transportacin de cajas de votos y documentacin relacionada, etc. Sin embargo, con la adjudicacin de candidaturas presidenciales a segunda vuelta, con la aprobacin del listado oficial de diputaciones, parece poco probable que se haga una revisin como la descrita arriba. Quedan pendientes las alcaldas donde incluso el proceso de votacin o el conocimiento local de triunfos no oficializados causaron conflictos, demostraciones y protestas serias en el interior del pas.

A lo anterior, habra que agregar el ltimo escndalo de Jimmy Morales con las controversiales, discutidas e ilegales compras de dos aviones y un barco para el ejrcito, sin seguir los procedimientos administrativo-contables legales y debidos de compra, motivo por el cual ambas transacciones estn tambin suspendidas. Ser que muchos funcionarios de la administracin del actual presidente, incluyendo l mismo, van a ser formalmente acusados, enjuiciados y condenados, o incluso extraditados por las acciones ilegales, inconstitucionales, irregulares y corruptas que se han llevado a cabo durante su gobierno, una vez que entreguen el poder estatal? Quedan estas interrogantes y otras para el futuro.

Ahora bien, no olvidar que los funcionarios electos y los que estn por ser electos, son una expresin del pueblo, de lo que es efectivamente la sociedad. La impunidad y la corrupcin, jams debe perderse de vista, estn atravesadas en toda la sociedad: evadir impuestos, pagar un salario bsico que apenas cubre la tercera parte de la canasta bsica (y se paga slo a un 50% de trabajadores urbanos y apenas a un 10% de trabajadores rurales), no pagar la cuota del Seguro Social de los empleados, son tan deleznables como el diputado que se roba un vitico o que manda a quemar un archivo que lo compromete. La corrupcin atraviesa la sociedad desde la colonia: si los de arriba lo hacen, por qu los de abajo no lo van a repetir? Hay necesidad de cambiar tambin los malos hbitos, las relaciones e interacciones sociales, la psiquis colectiva, los imaginarios y los valores ticos y morales de los distintos grupos sociales guatemaltecos. Se necesitar volver a apreciar el respeto a la vida, los derechos humanos y civiles en todas sus expresiones y formas, la verdad, la honradez y la transparencia, todo lo cual trastoc de un modo pattico la reciente guerra interna. El racismo, la discriminacin y las distintas exclusiones: social, tnica, de clase, siguen siendo una terrible realidad. Si eso no cambia (60% de la poblacin bajo el lmite de pobreza, 12% de analfabetismo, primer lugar en Latinoamrica y sexto en el mundo en desnutricin infantil crnica, migraciones irregulares hacia Estados Unidos como salvacin para amplias masas de poblacin) por ms que se cumpla con el rito formal de elecciones peridicas, no se asegura la paz. Con una democracia tan endeble, la sociedad que se construye/destruye es una bomba de tiempo.

Desde un mal llamado Estado nacional poli-formado/deformado en sus races histricas, con aberraciones polticas, econmicas y sociales, con sus diferentes definiciones descritas al inicio de este ensayo, tratando de interpretar su naturaleza perversa, permanece la cuestin central, que no estriba solamente en esa corrupcin/transgresin omnipresente desde su creacin. Est la cuestin esencial en la forma en que el Estado ha sido utilizado para repartir la riqueza nacional: por qu, cmo, para quin y para qu (el 2% de la poblacin detenta el 70% de las tierras cultivables; mientras el salario bsico ronda los 400 dlares mensuales, los grandes grupos econmicos se apropian, en ese mismo tiempo, de muchos millones de esa moneda en exportaciones o la transaccin de las remesas). Y, por lo visto, ningn candidato habl o ha hablado en primera o en segunda vuelta de esto claramente. A lo sumo, las tristes campaas que se estn viendo no pasan de invocaciones recicladas, repetitivas, obvias y vacas. Se menciona por momentos a la corrupcin, pero no se habla a profundidad del Estado que la regula, la facilita y la perpeta. No se habla extensiva y crticamente del modelo, su estructura, su sistema que la propicia, la crea y la reproduce. Qu esperar entonces de estas elecciones democrticas, ms con lo mismo o lo mismo con ms?


Marcelo Colussi, Analista poltico e investigador social.

Mario de Len, Consultor, investigador, analista y ensayista internacional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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