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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2019

Es lo que hay

Diego Vintimilla Jarrn
Rebelin


Este fin de semana result novedoso encontrar circulando por redes sociales la entrevista que Carlos Vera realiza al Secretario Anticorrupcin del Gobierno, Ivn Granda, en la que entre otra cosas afirma, con la vehemencia de quien tuvo un buen media training, que lo que l hace lo hace porque no es Correa.

Siendo honestos, uno espera que en una entrevista un representante que tiene a cargo una responsabilidad tan grande como la lucha contra la corrupcin diga cosas que no sabemos y que adems sus afirmaciones sean sustentadas en las convicciones y no en las negaciones psicoanalticas. Pero no, el Secretario Granda es radical es autodefinirse como un "no Correa". Y basta un pequeo conocimiento de la realidad no de la realidad poltica, de la realidad noms- para darnos cuenta que el Secretario efectivamente no es Correa. Adems de que la falta como medio metro, 20 kilos aproximadamente, la carencia de convicciones y personalidad no permite la mnima duda de que Granda no es Correa.

Ms, no se trata de colocar a Correa y Granda en las antpodas de los modelos de ser humano posible, o de beatificar a uno y crucificar a otro. Talvez sirva para rerse un poco de la suerte de complejo edpico de ciertos personajes de la poltica nacional que orbitan su existencia en torno a Correa. Una especie de secta fundamentalista que construye sus valores, principios y metas en torno a un anticristo. Si Correa se llegase a morir, pobre gente, van a enfrentar una crisis existencial tan profunda. A quin van a acusar de su dolor de cabeza? A quin le van a maldecir si el da amanece lluvioso?

No obstante, yendo al fondo complejo del asunto. La poltica ecuatoriana est carcomida de unas subjetividades tan antipolticas que nos ubican en una arena similar a la de los juegos del hambre, donde vale todo con tal de que quedes en pie; para qu? Por qu?... eso se ver luego.

A diferencia de muchas de estas corrientes populistas, tan latinoamericanas, de construir un cuerpo ideolgico a partir de la idea de una persona; el caso ecuatoriano debe ser uno de los pocos en los que el correismo fue construido desde sus detractores. Ha sido la derecha el sector desde el que se enuncia, se carga de contenido, se construye esa identidad correista.

Pero, lejos de ser un ejercicio pueril de generar un foco de odio como el que practica Ivn Granda, la construccin de este relato del correismo omnipresente ha sido la herramienta ms potente con la que se ha operado la contrarreforma neoliberal pues ha explotado las propias contradicciones del personaje para deslegitimar lo poco o mucho, ya depende de cmo se lea- que el tejido social ecuatoriano fue construyendo en el transcurso trgico de las ltimas dcadas.

La situacin llega a tal nivel de absurdo instrumental, que incluso se le acusa a Correa de las cosas que no hizo. El oligopolio corporativo meditico planta permanentemente tpicos para el debate nacional como si lo que hoy se est haciendo es para arreglar lo que se hizo en el gobierno de la Revolucin Ciudadana. Pero la realidad es que Correa no implement la ideologa de gnero (entindase formacin con enfoque de gnero y DDHH) en los colegios sino que incluso implement el Plan Familia, Correa no liberaliz la venta de drogas, incluso se modific el COIP en la ley de drogas para aumentar las penas, Correa no aisl la inversin extranjera y hasta firmo un TLC con la UE; un largo etctera ms, y lo ms importante Correa no implement el socialismo en el Ecuador.

Es impensable suponer, mucho ms afirmar que el gobierno de Correa estuvo exento de inconsistencias, cambios de posiciones, errores, limitaciones de la realidad concreta. Y lo que se requiere es que el juicio de ese periodo de tiempo se realice con justicia y ecuanimidad. Ser implacables en reconocer lo que falt, lo que no se hizo, lo que se hizo mal; y a la vez con la mesura de admitir que lo que se hizo fue posible por una correlacin de fuerzas sociales y no por obra y gracia de un personaje.

El correismo es una categora poltica que cumple un rol paradjico, pues mientras ms atacan al nombre ms lo fortalecen, y al mismo tiempo mientras ms atacan al nombre, ms se diluye el contenido ideolgico y programtico que supuso una lucha en las que, incluso muchos de los hoy anticorrestas, participaron.

Juzgar a la Revolucin Ciudadana no es el juicio a Rafael Correa. Simplemente es una injusticia, con las seoras que defendan el estado democrtico desde su ventana el 30S; con las personas que lucharon a favor de ese gobierno, pero tambin las que lucharon en contra. Es reconocer y poner en el lugar que corresponde a cada uno de los sujetos que tomaron posicin al respecto, aun as hoy renieguen de la misma. Ese juicio ser y necesitar de muchas cosas, menos de lo que Granda y otros barrabravas del anticorresmo hacen hoy en da.

Lo que llama la atencin es la falta de vergenza de estos vengadores de la historia para argumentar que para derrotar al correismo hay que subir el IVA, privatizar empresas, acabar con los textos y desayunos escolares; disminuir la atencin bsica y fundamental de los ministerios. Al menos si hicieran el intento de proponer algo para arreglar, pero son los autnticos vende gato por liebre, al puro estilo de un grafito en alguna exrepblica de Europa del Este: Pedimos democracia nos dieron capitalismo

Es que a toda persona le asiste el derecho de cambiar de pensamiento, aunque sorprenda no han faltado cosas de personas que a lo largo de su vida poltica han transitado por varias representaciones ideolgicas diversas, otros que han hecho del camisetazo su modus operandi, pero lo que la historia y los pueblos no perdonan es el ridculo, por eso este gobierno ha puesto en su delantera a Grandas, Cuestas, Morenos; quienes cual quijotes del ridculo montan sus batallas contra molinos, mientras que los tipos Nebot guardan prudencia, incluso silencio mientras el circo cumple su trabajo, aguardando les llegue el momento.

Por estas razones es que, aunque cueste esfuerzo y los resultados parezcan tomar ms tiempo, necesitamos voceras polticas que superen la binaridad correa/no-correa que ha sembrado la derecha y que posibiliten que nos volvamos a encontrar como ya lo hizo el pas contra el feriado bancario, las privatizaciones y la amenaza de los derechos de la gente.

Esta semana tuve que llamar al ECU911 para una emergencia grave, no me preguntaron si era corresta, morenista, lassita, socialcristiano, comunista o cualquier cosa, lo que si me dijeron fue que no haba una ambulancia disponible y que vea como acercar al paciente al hospital ms cercano. Seguramente Granda estar tranquilo porque ahora faltan ms ambulancia que con Correa; de la misma forma que convencernos del derecho a tener una ambulancia no es una prerrogativa corresta. Lo s, suena ridculo. Pero es lo que hay, pero no pierdo la esperanza de que podremos salir de estos tiempos de farsas.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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