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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2019

El ngulo muerto

Yayo Herrero
Ctxt


Tengo que confesar que despus de la resaca electoral y el debate de investidura he empezado y borrado esta carta varias veces y, al final, lo que me ha salido es desnudar las dudas, preocupaciones y reflexiones de estos ltimos tres meses.

No voy a perder muchas lneas describiendo el contexto de crisis civilizatoria en el que nos encontramos, pero lo hago porque si no, no se entiende mi reflexin. Ya lo hemos dicho muchas veces: crisis de energa y materiales, estado de emergencia climtica, prdida de biodiversidad En definitiva, nos encontramos ante el desmantelamiento de la base material que sostiene la economa, la sociedad, la vida humana.

En esta situacin, con la economa globalizada estancada y teniendo problemas estructurales para que crezca de forma sostenida y permanente, generando puestos de trabajo, asistimos a un proceso de saqueo, desposesin, expulsin de personas de sus territorios, fragilizacin del derecho al trabajo, empobrecimiento acelerado de muchas personas que solo cuentan con el colchn familiar como seguro. La precariedad vital se encierra en las casas y all, mayoritariamente, las mujeres sostienen de manera cotidiana la vida como pueden.

En Francia, esta semana Greta Thunberg intervena en el Parlamento y la extrema derecha se burlaba de ella; ese mismo da, se aprobaba all tambin el CETA, otro tratado de libre comercio que apuntala la arquitectura de la impunidad, blinda privilegios y beneficios de sectores econmicos y empresas a las que, sin duda, veremos dentro de poco declarando situaciones de emergencia climtica, como las hemos visto incidiendo en las metas y medidas que plantean los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La extrema derecha irrumpe y, a pesar de discursos y cordones, ha sido asimilada. Coincido con el ltimo editorial de CTXT cuando deca que ha costado tres meses normalizar a la extrema derecha y se lleva cinco aos de guerra contra una socialdemocracia que es presentada como antisistema o lesiva para el orden. Manifiesto mi preocupacin ante el Abascal menos franquista y ms neofascista que hemos visto en el debate de investidura.

Con toda esta complejidad delante, falta, me parece a m, una buena reflexin y evaluacin de lo que ha sucedido en los ltimos aos con los proyectos emancipadores, y es imprescindible hacerla sin crispacin y con tranquilidad. Evaluar con sinceridad significa exponer la propia vulnerabilidad, pero es necesario hacerlo para no seguir alimentando las cegueras epistmicas de las que habla Fernando Broncano en su ltimo libro. Sin duda, ha habido anlisis interesantes y acertados sobre los resultados de los ltimos procesos electorales. Muchos de los que ms me han interpelado son antagnicos entre s, pero creo que cada uno de ellos encerraba un trocito de verdad.

Coincido con Rita Maestre cuando afirmaba que el Ayuntamiento de Madrid no se ha perdido por falta de unidad de la izquierda. Creo que la idea aeja de unidad de la izquierda concebida como la negociacin de listas por arriba, aunque por abajo la gente no se soporte, no funciona, no ha funcionado nunca y no creo que lo haga jams. Cuando no soportas a la gente, es difcil echar las horas que hay echar codo a codo para construir en comn, ni se tiene tolerancia y comprensin con los errores que se cometen. En los ltimos aos he ido a muchsimos pueblos y ciudades, y he participado en cientos de conversaciones y encuentros. He escuchado, me han contado y he visto una violencia y desprecio brutales entre quienes supuestamente caminaban juntos.

Lo que sucedi en Madrid en 2015 no fue esa unidad de la izquierda. Fue un proceso de confluencia, de encuentro, insuficientemente estudiado, que no resultaba sencillo, que tena algo de catico y desordenado, pero que funcion. La conformacin de Ganemos Madrid se gest durante aos. Eran claramente sectores minoritarios, pero muy militantes, que trabajaron de forma ms o menos coordinada alrededor de los municipalismos.

Mientras tanto, se produca la irrupcin de Podemos, que tena la mirada puesta en las elecciones generales y no tanto en las municipales. En el caso de Madrid, Podemos tard meses en decidir si se presentaba y si hacerlo en una candidatura amplia. Para cuando lo hizo, Ganemos ya tena cierta fuerza para negociar el acuerdo. Estamos hablando de un Podemos con montones de crculos repletos de personas entusiasmadas y con ganas de cambiarlo todo.

La negociacin y el acuerdo no fueron nada fciles: listas plancha o proporcionales, carta financiera, programa, agrupacin de electores o partido instrumental Pero con mucho esfuerzo y voluntad de ir juntos, se logr. Manuela Carmena se configur como una candidata muy adecuada para contrarrestar un liderazgo tan slido como el que tena Esperanza Aguirre. Muchas personas nunca habamos odo hablar de ella, pero todo el mundo se sum a construir el personaje y apoyar la candidatura.

Todos los que la vivieron coinciden en sealar la excepcionalidad de aquella campaa electoral. En todos los barrios, casi manzana por manzana, se sac literalmente a la gente a votar. Miles de personas militantes, de Ganemos y de Podemos, buzonearon, hicieron charlas informativas, debates, acciones de calle, performances, carteles, teatro. A aquella explosin, incontrolable por quienes gestionaban la campaa, se le puso incluso un nombre: desborde.

El resultado es que se consigui gobernar por una diferencia de apenas unos miles de votos. Es importante recordar esto porque ganar no tuvo nada que ver con la unidad de la izquierda clsica. Fue algo que la super, fue ms bien la fuerza sinrgica de colectivos y personas que empujaban desde diferentes ngulos en la misma direccin. Una pasada.

En la primavera de 2018, una encuesta encargada por el grupo municipal de Ahora Madrid adelantaba los resultados que finalmente se produjeron en 2019. Hace tres meses, los votos de las generales hacan temer que el ayuntamiento se perdiese.

Solo con el nimo de pensar y mejorar conviene hacerse algunas preguntas o consideraciones.

Es obvio que Madrid En Pie obtuvo unos resultados bajsimos. En mi opinin, se esper demasiado. Hubiese sido preciso, creo, empezar mucho antes, inmediatamente despus de ver que no haba posibilidad de generar un proceso como el de 2015. Hay quien dijo que fue embarcarse en una misin imposible. Hay que reconocer que durante estos cuatro aos se abandon y no se cuid la tremenda red de personas que configuraron por abajo Ahora Madrid. Los crculos de Podemos se fueron marchitando pero tambin muchos de los espacios de Ganemos. La cosa es que cuando se quiso tirar de ellos, quedaba poco y mucha gente no estaba dispuesta a meter la energa que meti entonces.

Yo fui, por trabajo, a hacer unos talleres en barrios en los que creci la abstencin y me encontr con la sorpresa de que algunas de las personas que asistan, personas de las que esconden los pies debajo de la silla para que no se vean los zapatos gastados, de las que llevan la pobreza escrita en el cuerpo y en la mirada, no eran conscientes de que tres semanas ms tarde haba elecciones municipales. No es que manifestasen enfado o decepcin con nadie, es que simplemente sentan que las elecciones no tenan que ver con ellas, no esperaban nada de ellas.

Tambin fue pasmosa, para m, la laxitud con la que IU se tom la campaa.

Pero ms all de lo que sucedi con Madrid en Pie, que quizs se haya hablado y reprochado ms en redes, es importante hacer algunas reflexiones sobre Ms Madrid. Conociendo la encuesta del ao anterior y viendo el ascenso y fuerza del trifachito, no se hubiera debido hacer el esfuerzo, por responsabilidad, de recomponer la confluencia en vez de hacerla saltar por los aires? Igual que se apel a la responsabilidad para que no se presentase Madrid En Pie, creo justo apelar a la responsabilidad de no perder a nadie.

Creo que quienes lideraban los proyectos, siendo conscientes de la diversidad y escasa diferencia con la que se haba ganado Madrid, tenan la responsabilidad de hacer lo imposible por mantenerlos unidos. Era responsabilidad del equipo de Manuela Carmena resolver el disenso hablando, deliberando y dialogando.

Se fio todo al poder de la marca Carmena y se perdi. Se hizo una buena campaa considerar que fue buena no significa compartir los mensajes y se obtuvieron buenos resultados pero el bloque de derechas gan. Creo, sin actitud de reproche y solo por aprender y reflexionar, que no fue responsable ni inteligente prescindir de nadie. Ms Madrid est explorando un camino alternativo pero es preciso reconocer que, aun pegndose a la marca Carmena, con bastante tiempo y recursos para pensar la estrategia en Madrid, con un importante apoyo meditico y teniendo enfrente a los lderes de la derecha menos brillantes desde las primeras elecciones de la democracia, los resultados conseguidos han sido modestos. Si la contienda era contra Podemos bastante desarbolado en Madrid, desde luego han sido muy buenos, pero se corre el riesgo de creer que se ha ganado cuando en realidad se ha perdido menos que otro.

Y no es slo lo que pas en Madrid en 2019. Unidas Podemos est, creo, muy descompuesto a nivel interno y cada una de sus partes, dividida en varias. Cuando hablas con gente de dentro dicen que es una verdadera picadora de carne humana. En todos los territorios, con alguna excepcin, las peleas y desconfianzas entre los partidos emancipadores, nuevos y viejos, son tremendas.

El reciente debate de investidura ha plasmado lo difcil que va a ser que llegue al gobierno una opcin que simplemente quiera mejorar las condiciones laborales o convertir la vivienda en un bien de uso y no en un negocio especulativo. No digamos ya afrontar la crisis ecosocial desde una perspectiva justa. Esta negociacin ha sido una vergenza, una tomadura de pelo por parte del PSOE que profundiza una desconfianza hacia la poltica que en el momento que vivimos es muy peligrosa y abre el paso a opciones muy oscuras. No quiero ni pensar en las presiones internas y externas que habr para que en la Vicepresidencia del Gobierno se haya llegado a manipular documentos antes de filtrarlos.

Lo preocupante del debate de investidura es que la falta de honestidad, la mentira, la manipulacin y el ruido meditico ya no son solo patrimonio de la ultraderecha. Lo preocupante es constatar que los programas de mnimos que pretenden mejorar las condiciones de vida de la gente no son tolerables.

Creo que nos hace falta un movimiento social y ciudadano fuerte. No s si Pedro Snchez hubiese podido actuar igual con miles de personas en la calle, exigindole lo que haba prometido. No hablo de crear nuevos partidos polticos, sino de cohesionar un movimiento diverso, dentro y fuera de las instituciones, de personas y grupos conscientes de los retos que afrontamos y que aborde desde diferentes miradas la autodefensa colectiva que vamos a necesitar, que necesitamos ya.

Verse obligado a optar entre eliminar del discurso todo lo que suene feo, incmodo o radical, y una izquierda a la que se arrincona como vieja, radical o perdedora, es una trampa muy poco til, y no hay que caer en ella.

Una persona que fue importante en el proceso de construccin de Ahora Madrid me deca hace poco: Construimos un proyecto en el que cabamos todos, un proyecto que s fue ganador y ahora nos llaman perdedores quienes todava no slo no han ganado nada desarrollando su estrategia, sino que han perdido lo que ganamos.

Hace aos particip en una mesa redonda sobre los liderazgos en la izquierda en la que tambin estaban Pablo Iglesias y Miguel Romero. Volviendo sobre ella, me reafirmo en lo que plante. Necesitamos liderazgos colectivos, compartidos, menos viriles ya sean hombres o mujeres quienes encarnen esa virilidad. Necesitamos entender que los lderes son mucho ms que portavoces brillantes. En una organizacin hace falta debatir, organizar reuniones, preparar documentos e ir construyendo el consenso a la vez. Hace falta mediar, estudiar, construir organizacin, hay que festejar y celebrar y una persona puede no ser la ms adecuada para liderar todo eso. Hacen falta perfiles diferentes, reparto del poder, contraste permanente, poder discrepar con tranquilidad y tener espacios para hacerlo.

Las polticas feministas, que ponen la vida en el centro, requieren ms que simplemente nombrarlas. Por lo que veo a mi alrededor, los partidos de viejo y nuevo cuo son espacios de violencia y maltrato permanente: purgas, descalificaciones en pblico y en privado, traiciones, despidos con unas formas que no he visto ni cuando trabajaba en empresas transnacionales. Resumiendo, un intenso dolor y rabia desde los que no es posible construir nada que sirva para regenerar la vida poltica.

Estas actitudes, exhibidas impdicamente en los medios de comunicacin y redes sociales, generan desconfianza y falta de credibilidad. Si el cambio climtico es el gran problema de nuestro tiempo, si lo ms importante es frenar a la ultraderecha, si lo fundamental es proteger a las personas ms vulnerables, si los feminicidios, las muertes en el Mediterrneo son tan importantes, cmo es posible que el grueso del tiempo se emplee en pelear, conspirar, o expulsar a aquellos que supuestamente estn ms cerca de ti? Cmo es posible que todo lo importante sea permanentemente pospuesto?

La parte del coche que no vemos a travs de los retrovisores, que permanece oculta e invisible, se llama ngulo muerto. Es pequea pero tremendamente peligrosa. El ngulo muerto de los grupos polticos es el tipo de vnculos, relaciones y organizacin interna que se construye en ellos. Podemos considerarlo un asunto menor y decir que la izquierda siempre se pelea, como si fuese una especie de ley natural, como la ley de la gravedad.

O podemos trabajar las relaciones, hacer visible su importancia y dotarlas de naturaleza poltica. Tan importante como el programa que defendemos es cmo nos organizamos y relacionamos para hacerlo.

Vengo de una experiencia modesta, pero creo que Ecologistas en Accin es la nica organizacin que conozco que adems de sumar cientos de grupos ecologistas ha sabido mantenerse unida, creando una identidad y orgullo de pertenencia. Sigue existiendo, no sin conflicto pero s con la conviccin profunda de que estamos mejor juntos que separados, que somos ms eficaces y ms fuertes. Invertimos mucha energa mediadora para conseguirlo. Es cansado porque mantener es mucho ms laborioso que crear. Son tareas de Ssifo, cclicas, recurrentes, menos brillantes y visibles pero imprescindibles, como el propio trabajo de cuidado en las casas.

Quiero reivindicar la renuncia activa a la poltica de la humillacin. La humillacin solo puede generar sumisin, rabia y violencia. Humillas cuando ninguneas, insultas, agredes, cuando quieres exigir que la gente renuncie a sus convicciones y trayectorias vitales y acate decisiones no explicadas ni debatidas; humillas cuando desprecias el exceso de memoria o la falta de experiencia; humillas cuando engaas o incumples compromisos.

Quiero reivindicar la honestidad, la lealtad, el dilogo, la escucha de verdad, la construccin colectiva y el amor poltico amor por la vida y por la gente como valores bsicos para construir un movimiento fuerte y potente.

Habr quien al leer esto enarque una ceja y le parezca buenrollista e ingenuo pero, aunque un partido puede alcanzar un buen resultado con una campaa de 'marketing' electoral, afrontar la crisis de energa y minerales, resolver los conflictos por el agua que vamos a vivir, encarar las migraciones forzosas, la precariedad ya estructural y creciente, el odio a las diversidades sexuales... requerir incorporar todo eso que est fuera de los imaginarios comunes y tomar opciones que si benefician a unos, no gustarn a otros.

Para eso hace falta organizacin, pedagoga social y construir procesos que acojan, cuiden y protejan con una lgica diferente a la de las expulsiones.

Crear este movimiento requerir curar heridas, pedir perdn y perdonar, formarse para construir alternativas, respetar que unos queramos hacerlo fuera de las instituciones y otras quieran hacerlo dentro. Quienes no sepan pueden aprender, y quienes no quieran creo humildemente que deberan dar un paso a un lado hasta que entiendan que lo que est en juego que es lo que ellos mismos dicen que est en juego es tan incierto que organizarnos para afrontarlo juntos es probablemente la tarea poltica ms hermosa y llena de sentido vital que tenemos por delante.

Estas son mis preocupaciones y las quera compartir. Tengo pocas certezas, muy pocas, pero la de que la poltica exige sacar lo mejor y ms bonito de nosotras mismas es una bien firme.

Fuente: http://ctxt.es/es/20190724/Firmas/27596/liderazgo-unidas-podemos-unidad-de-la-izquierda-ahora-madrid-yayo-herrero.htm


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