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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2019

El valor y los valores de Francisco de la Torre

Ricardo Rodrguez
eldiario.es

La tendencia de los aparatos de los partidos a amarrar fidelidades, ignorar o silenciar cualquier atisbo de disidencia, sealar y marginar a "traidores" y buscar el triunfo sobre la base de consignas simples carentes de matices arrincona la razn


No he tenido la oportunidad de conocer personalmente ni de trabajar con Francisco de la Torre en la Agencia Tributaria. Por compaeros que coincidieron con l durante su paso por la Inspeccin y en el Instituto de Estudios Fiscales se de su extraordinaria competencia profesional y de su profundo conocimiento tanto de nuestro sistema tributario como de la fiscalidad internacional. De su capacidad para explicarlo de manera sencilla y sin que el rigor se resienta tengo constancia por haber sido lector atento de sus artculos y de su libro Hacienda somos todos?. De tal modo que, a pesar de la divergencia de ideas polticas que saludablemente nos separe, me considero en alguna medida uno de sus discpulos.

Desde su poca de portavoz de la Organizacin de Inspectores de Hacienda se esforz por desvelar, con slido conocimiento de causa, cules son las ms graves quiebras estructurales de nuestro ordenamiento fiscal. Denunci que se arrebatara a la Agencia Tributaria, por medio de una perversa triquiuela legal, el control sobre las Sociedades de Inversin de Capital Variable (las clebres SICAV), lo que no supuso tan colosal quebranto para nuestras cuentas pblicas como a menudo se piensa, pero s que se sentara el antidemocrtico y peligroso precedente de que una determinada categora de contribuyentes quedara eximida de responder ante la Hacienda Pblica. Apunt los huecos de desfiscalizacin abiertos por el mecanismo de exencin por doble imposicin en dividendos y plusvalas, que adems estimula que las grandes empresas se endeuden aqu para sacar fuera la inversin productiva. Alarm sobre la erosin de las bases imponibles de Impuesto sobre Sociedades y el descontrol de las deducciones, y ha criticado con toda razn que la competencia a la baja entre Comunidades Autnomas haya vaciado de sentido los impuestos de Patrimonio y Sucesiones y Donaciones, pero no para reclamar su eliminacin sino una reforma de raz que permitiera que cumpliesen la finalidad para la que fueron concebidos.

Ms all de las diferentes opiniones acerca de qu impuestos elevar y cules bajar, urge reconstruir un sistema tributario que se desmorona trgicamente desde hace lustros a golpe de improvisaciones legislativas ms o menos electoralistas de los sucesivos gobiernos y a fuerza de negligencia del Estado. Los polticos gustan a menudo de inventar un nuevo impuesto cada vez que se ha de financiar un determinado programa social, pero nuestro gran mal estriba en la irresponsabilidad con que se ha dejado agujerear y corroer los grandes tributos, que son a fin de cuentas los que poseen capacidad de sustentar el grueso de nuestro Estado de Bienestar. Slo con abordar a fondo alguno de los problemas que arriba enumeraba, an sin variar tipos impositivos, se producira un vuelco casi revolucionario en el sistema y se cerraran algunas de sus ms sangrantes vas de agua. Y en tan trascendental tarea, la aportacin de quien acumula la experiencia profesional y la formacin de Francisco de la Torre posee un valor inapreciable.

La dimisin de sus responsabilidades directivas y de representacin en Ciudadanos coincide con otras conocidas fugas debidas a la desbocada derechizacin de este partido poltico. Desde luego, muy mal cuadra la racionalidad de los textos de Francisco de la Torre con la desmesura verbal y crecientemente demaggica de la que viene haciendo gala en los ltimos tiempos Albert Rivera. Y aunque algunos pensemos que el centrismo poltico de Ciudadanos supona como mnimo una realidad problemtica desde sus orgenes, resulta comprensible que otros muchos, incluido el propio seor de la Torre, lo vieran de modo distinto y buscaran una formacin liberal que respondiera a sus ideales y aspiraciones de participacin poltica. Y qu bien le hubiera ido a este pas, vive Dios, si alguna vez hubiese existido un partido de peso al que de verdad pudiera llamarse liberal!

Francisco de la Torre es un autntico liberal que entiende la necesidad de los bienes pblicos y de un Estado social y democrtico de derecho que garantice una vida digna a toda la ciudadana, sin dejar a nadie en la estacada. Y no slo eso, posee adems los conocimientos econmicos y jurdicos y sobre todo prcticos necesarios para contribuir a la reforma radical entindase, de nuevo, por ser reforma de raz que nuestra precaria democracia precisa.

Por ello, y por encima de la coyuntura en la que su renuncia se produce, es sntoma de una enfermedad de la que la vida poltica de nuestro pas viene dando inquietantes avisos de tiempo atrs. El caso de Ciudadanos es muy llamativo pero no el nico. La tendencia de los aparatos de los partidos a amarrar fidelidades, ignorar o silenciar cualquier atisbo de disidencia, sealar y marginar a "traidores" y buscar el triunfo sobre la base de consignas simples carentes de matices arrincona la razn de nuevo y como tantas veces a lo largo de nuestra historia y expulsa a las personas que como Francisco de la Torre, desde diferentes pticas polticas y fundndose en los ms dispares idearios, pueden hacer aportaciones muy sustanciales al bien comn. El populismo, por lo que se ve, impregna a bastantes ms partidos que aquellos a los que de manera convencional se atribuye.

Si finalmente Francisco de la Torre se reincorpora a su trabajo en la Agencia Tributaria, sus compaeros y compaeras podremos felicitarnos por haber recuperado a un magnfico profesional y la ciudadana por recobrar a un entregado servidor pblico. Pero todos habremos perdido la contribucin, en la ms alta instancia de representacin democrtica, de un conciudadano cargado de ideas de reforma, naturalmente siempre discutibles pero basadas en la razn y no en el prejuicio, ni en el odio, ni en las orejeras ideolgicas.

Ricardo Rodrguez. Tcnico de Hacienda y escritor

Fuente: http://www.eldiario.es/tribunaabierta/sueno-razon_6_926417369.html


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