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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2019

Un gobierno de corta y pega

Antonio Gmez Movelln
Rebelin


Lo hemos venido denunciado desde estas pginas: los ciudadanos han votado hacia el progreso y sin embargo el sistema poltico parece bloqueado y hace tender la poltica haca lo moderado y conservador. El rechazo de un gobierno de coalicin de PSOE y Podemos es un ejemplo de lo que decimos. Ahora el partido socialista pretende, con el amparo de algunos movimientos sociales, condicionar a Podemos para que ste le d un cheque en blanco y que acepte pacficamente su exclusin del gobierno. El veto a Podemos por el PSOE y por el IBEX es tambin el veto a muchas de las demandas sociales que vindicamos desde las asociaciones cvicas y movimientos sociales.

La vindicacin del laicismo y la instauracin de un Estado laico y lo que esto significa ( la denuncia de los Acuerdos con la Santa Sede, la religin fuera de la escuela, la no financiacin pblica de las iglesias y en definitiva la ruptura con el confesionalismo finisecular espaol) es algo que , desgraciadamente, ni siquiera Podemos ha planteado en su programa electoral y mucho menos el PSOE que ha entrado en una entente cordial con el clericalismo de la iglesia catlica incumpliendo, en los once meses del gobierno, los compromisos que haba adquirido con las asociaciones y plataformas laicistas como ha sido, por ejemplo, la publicacin de la lista de inmatriculaciones con la iglesia catlica o la denuncia de los Acuerdos con la Santa Sede ,algo que expresamente ya ha abandonado. Incluso en la reforma educativa, que dice estar diseando, ni siquiera ha concretado sacar la religin fuera de la escuela y mucho menos poner las bases de un sistema pblico educativo que no est comprometido con los centros concertados, verdadera lacra para el sistema pblico y amplificador principal del segregacionismo social en nuestro pas, como bien se ha destacado en los ltimos informes de la OCDE.

El PSOE suele utilizar las vindicaciones de los movimientos sociales para hacer propaganda electoral y despus olvidar stas en su accin de gobierno. Recientemente, en unas desafortunadas y arrogantes declaraciones, la Vicepresidenta ha declarado que el movimiento feminista es cosa del PSOE, intentando pratrimonializar dicho movimiento social, cuando eso no se corresponde, ni mucho menos, a la realidad. O debemos recordar al PSOE que mantuvo la penalizacin del aborto o una ley de divorcio vergonzosa, por dcadas, solamente para contentar a la Iglesia catlica? En una de las pocas pginas brillantes del parlamentarismo espaol, el que fuera destacado socialista y secretario general de la UGT, Nicols Redondo, junto a otro diputado socialista ,ngel Saracibar, abandonaron sus escaos, en 1987, en protesta a unos presupuestos generales del Estado antisociales con graves recortes en pensiones y salarios. Fue entonces Marcelino Camacho, el dirigente de CCOO, quien salud esta renuncia parlamentaria ya que manifest que los lderes de los sindicatos o de los movimientos sociales deberan conservar su independencia por encima del gobierno o de su propio partido.

Pero ltimamente ya no existe siquiera promesas para no cumplirse. Prima la moderacin, la vaguedad y el conservadurismo en las propuestas. El programa que present Pedro Snchez para la formacin de un gobierno y que pretenda suscitar el apoyo parlamentario de Podemos y de otros grupos ha sido calificado, por Pablo Iglesias, como un programa de corta y pega y efectivamente, aunque parece contener elementos declarativos atractivos, peca de una gran moderacin y no existen muchos compromisos precisos y ni siquiera las escasas promesas electorales que hizo el partido socialista en el periodo electoral aparecen recogidas. Por ejemplo, en el mbito econmico, el PSOE parece ms un partido liberal que uno socialdemcrata. Lo que s existe son propuestas de bienestar o asistencia social pero no de gran calado y todo se supedita a un objetivo genrico de crecimiento del empleo. Aunque se proclame un nuevo estado de bienestar ste se sigue haciendo con los mimbres del actual e inyectado financiacin presupuestaria al dficit de la seguridad social que se sustentara sobre una ms que tmida propuesta de reforma fiscal. Las propuestas que se realizan, por ejemplo, en relacin a las rentas mnimas, son no solamente timoratas sino tambin evasivas en cuanto a su implantacin; tampoco existe ningn plan concreto para acabar con la pobreza en Espaa ya que no se plantea, con rigor, medidas que hagan efecto en la distribucin diferente entre rentas. Cuando se plantea la restitucin del gasto pblico social, referido a los principales servicios pblicos, no se aborda la amenaza y la realidad de la privatizacin de los mismos y ni siquiera se plantea la derogacin de la ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, algo muy vinculado a la restitucin del gasto pblico social.

Quizs la declaracin ms progresista de todo el discurso se refiri a la enseanza ya que se habl de la derogacin de la LOMCE y poner en el centro del sistema educativo espaol a la educacin pblica, adems que se esboz la necesidad de una reforma de la formacin profesional y extender la gratuidad hasta los primeros aos de los grados universitarios al tiempo que se programa el objetivo del alcanzar el 5% de gasto del PIB en educacin para el ao 2025. Si estos son los elementos declarativos progresistas, despus existe poca definicin para implementar la reforma educativa en Espaa. Por ejemplo, ni se menciona a la enseanza concertada y el papel que sta juega en la segregacin social o sobre la privatizacin de la universidad. La enseanza en nuestro pas ha dejado de ser un factor que jugaba a favor de la igualdad social y de la emancipacin personal, como incluso signific en los ltimos aos del desarrollismo en el franquismo, para convertirse en un factor de ampliacin de la desigualdad social. Por eso la derecha espaola esta cada ao ms comprometida con la escuela concertada en base a la ideologa de la libertad de educacin y la eleccin de las familias algo que tambin comparte la derecha nacionalista y el partido que se autotitula liberal de Ciudadanos, sin entender que muchos de los partidos liberales en Europa defienden una escuela nica, pblica y laica desde hace muchas dcadas. Desde esta situacin un gobierno progresista debe ser ms ambicioso en cuanto la enseanza con medidas claras y concretas de defensa de la educacin pblica.

En el mbito de la democracia, el programa, prcticamente, no plantea impulso legislativo alguno. No se anuncian iniciativas de medidas contra la corrupcin sistmica que existe en nuestro pas o medidas que impulsen o tiendan hacia un cambio en el sistema poltico, como impulso de una nueva ley electoral que garanticen la representatividad y la separacin de poderes, por no hablar de la ausencia total de medidas que impulsen el dialogo que canalicen los deseos de autodeterminacin de los pueblos en Catalua y en el Pas Vasco. Uno de los dficits ms importantes, en este terreno, es el laicismo ,una asignatura pendiente que parece imposible de abordar en Espaa .El discurso del Presidente estuvo ms enfocado a lograr la aceptacin de la derecha que la aquiescencia de la izquierda.

Se requiere otro programa y un gobierno progresista de verdad no un gobierno de corta y pega. En todo este viacrucis nos han sorprendido que, tanto el PSOE como Podemos, hayan defendido las necesidad de garantizar la discrecin y el secreto en las negociaciones y recientemente ha insistido en este asunto hasta el parlamentario de Podemos, Gerardo Pisarello. No hemos estado en las plazas para esto: entonces exigamos transparencia y ahora se reclama discrecin y secreto. El secretismo es el fracaso del parlamentarismo y por eso lo rechazamos .El jefe del gabinete del Presidente, extrao personaje para ser el jefe de gabinete de un presidente que quiera encabezar un gobierno progresista, fue tambin el jefe de la campaa electoral mas xenfoba que se conozca en nuestro pas que utilizando el odio y la xenofobia logr alcanzar la alcalda para un poltico del partido popular. Ahora se trata de utilizar ardides para alcanzar un gobierno de corta y pega, desprovisto de un verdadero espritu reformista. Para los movimientos sociales, gobierne quien gobierne, lo esencial es el compromiso por la solucin de las necesidades sociales y en nuestro caso, el compromiso con el laicismo como principio indisociable de la democracia, principio que parece estar ausente en estas discretas negociaciones para la formacin de un gobierno de corta y pega.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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