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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2019

Se abre la puerta a ms reclamaciones similares
El cruel papel del amianto

Adrin Legasa
Deia

Reconocen el origen laboral de un cncer a una viuda que trabaj en una papelera, en la que inhal amianto mezclado con polvos talco, lo que facilita reclamaciones en este sector


Josefa Ibarbia, sentada, escucha las explicaciones de su hija Larraitz en la cita con NOTICIAS DE GIPUZKOA en su casa de Tolosa.

AJosefa Ibarbia el fantasma del amianto no le deja dormir. En su casa de Tolosa explica despacio cmo el calor y el viento sur del verano le oprimen el pecho por las noches y le impiden respirar. Tiene 78 aos y hace ao y medio que le detectaron un cncer de pleura causado, segn reconocen Osalan y la Seguridad Social, por exposicin al amianto en la papelera en la que trabaj de joven hace ms de 50 aos. Su caso abre la puerta a reclamaciones similares en este sector, aparentemente menos expuesto al mineral que otros como la construccin o la siderurgia. Todo apunta a que en la papelera Uranga, donde trabaj Josefa, el amianto estaba mezclado con los polvos de talco que se usaban para dar consistencia al papel.

Construccin, fundiciones, empresas ferroviarias... hasta ahora el problema del amianto se haba asociado a un perfil determinado de actividades, en las que se usaba como aislante trmico de bajo coste. Por eso cuando a Josefa le aparecieron los primeros problemas pulmonares nadie pens en el amianto. Quin iba a imaginar que tambin se usaba para fabricar papel. Le costaba respirar y los mdicos le preguntaban dnde haba trabajado. Al hablarles de la papelera pues casi descartaban el amianto, explica su hija Larraitz, que ayuda a su ama a relatar a este peridico cmo ha sido su particular calvario.

En la conversacin est presente tambin Jess Uzkudun, alma materde la asociacin vasca de vctimas Asviamie y una referencia en la lucha contra el amianto. Uzkudun se revuelve en el sof cuando se toca el tema de los mdicos. En el caso de Josefa el mdico de Osakidetza estaba obligado por ley a comunicar sospecha -de enfermedad profesional- y no lo hizo, apunta. Por eso digo que hay una conspiracin para ocultar todo lo que est pasando con el amianto.

Y lo que est pasando es muy grave. Asviamie contabiliz 34 muertes el ao pasado por amianto en Euskadi, aunque el dato no refleja la magnitud del problema. Estos son solo los casos en los que se ha constatado el origen del cncer, pero el nmero real de afectados es muy superior. Muchos enfermos no llegan nunca a vincular formalmente su problema de salud al amianto por desconocimiento o por falta de nimo para iniciar procesos administrativos y judiciales.

Se calcula que al menos 25.000 trabajadores vascos han estado en contacto con este mineral a partir de los aos 80 -el uso de amianto se prohibi en Espaa a finales de 2001 pero gran parte del mismo sigue presente en edificios, tejados o tuberas-. A ellos habra que sumar quienes, como Josefa, lo respiraron en las dcadas anteriores, en las que ni siquiera es posible realizar una estimacin. Teniendo en cuenta que el periodo de latencia medio -el tiempo que pasa desde que se inhala el amianto hasta que se desarrolla el cncer- es de entre 30 y 40 aos, los expertos calculan que el pico de afectados llegar hacia 2025, aunque habr fallecidos al menos hasta 2040. Lo peor est por llegar.

estaba dormido El caso de Josefa ilustra todo esto. Trabaj en una papelera de Berrobi, cerca de su Berastegi natal -ambos municipios estn al lado de Tolosa- entre 1955 y 1963, tal y como figura en el informe de Osalan. Es decir, empez a trabajar con solo 14 aos y dej la fbrica con 22. En aquella poca inhal amianto que, como ella misma cuenta, ha estado dormido en su cuerpo todos estos aos para despertar ya en plena vejez. Fuerte que es una, dice la guipuzcoana, orgullosa de sus races baserritarras.

Uzkudun aclara que estos largos periodos de latencia son habituales. Ella con 14 aos no poda trabajar con amianto. Las mujeres lo tenan prohibido hasta los 21 y los hombres hasta los 18. El amianto ya estaba regulado en los aos 40, justo despus de la guerra. En el 47 ya se reconoce la asbestosis como enfermedad profesional, cuenta el veterano sindicalista de CC.OO., central con la que sigue desempeando batallas como la de Josefa.

Haba regulacin pero pocas empresas la cumplan. Estaban obligadas a hacer mediciones en los trabajos con polvo y a tomar ciertas precauciones. Todo eso se lo han saltado, denuncia Uzkudun. El informe de Osalan concluye que es perfectamente posible que en la papelera de Josefa se usaran polvos de talco mezclados con amianto para dar consistencia y blanquear el papel, con los que ella y sus compaeras habran estado en contacto directo.

Al tratarse de un caso de hace ms de medio siglo sobre el que hay poca informacin -para hacer el informe ha sido determinante el testimonio de un antiguo encargado de produccin con el que contact la familia- los tcnicos de Osalan se limitan a dar por probable esta exposicin, sin confirmarla. Aun as, el informe ha sido clave para que la Seguridad Social haya reconocido a Josefa, ya viuda, la incapacidad permanente -lo que viene a confirmar el contacto con amianto- y, con ello, una mejora en su pensin. Hasta que no cobre no me lo creer, dice la guipuzcoana con sorna, fruto del hartazgo que causan los largos trmites administrativos en una situacin as. Con el informe de Osalan en la mano la Seguridad Social ha tardado casi un ao en resolver el caso.

Es un escndalo. Las empresas tenan que notificar quines estaban en contacto con amianto pero incumplan la ley. Ahora es el enfermo el que tiene que demostrar lo que pas, critica Uzkudun, que retrocede de nuevo a la papelera Uranga. Haba amianto en el polvo que le echaban al papel, pero tambin en la caldera y en otros muchos sitios. En aquellos aos todas las papeleras tenan una caldera forrada de amianto. Las traan de los barcos de guerra americanos. Desprendan un polvillo..., explica.

sin mascarilla Yo no me lo poda ni creer. Cuando me hablaron del amianto... Fue un palo morrocotudo. Estbamos cinco hermanos trabajando all y nadie hablaba nada de eso, recuerda Josefa que, como recoge Osalan, manipulaba la pasta de papel sin ninguna proteccin, ni siquiera una mascarilla.

Josefa y su familia deben decidir ahora si emprenden la va judicial para lograr una indemnizacin por daos y perjuicios, para lo que deberan ir contra quienes compraron Uranga, en este caso el grupo Sarri. Quien compra una empresa hereda todas las responsabilidades, apunta Uzkudun, que menciona una de las grandes reivindicaciones de su asociacin como es la creacin de un fondo a nivel estatal que ayude econmicamente a las vctimas sin tener que pasar por los tribunales. La ley para ponerlo en marcha lleva tiempo atascada en el Congreso a la espera de la formacin de un nuevo gobierno.

La victoria de Josefa crea un precedente para otras vctimas del sector papelero. Se sabe que aqu mismo, en Tolosa, ha habido fallecidos en papeleras por mesotelioma. Pero claro, hay que tener ganas de mover el asunto, reclamar, buscar los testigos... El caso de Josefa es muy importante, subraya Uzkudun.

Y ahora? Hay riesgo en las papeleras? Uzkudun hace una mueca: En las empresas hay muchas sustancias cancergenas. El amianto ha podido desaparecer, no en todos los sitios, pero hay otras sustancias que no se valoran. Hace poco han tenido que retirar de la industria un tipo de polvos de talco. La Comisin Europea ha dicho que el 53% de las muertes en el trabajo son por un cncer laboral. Tommoslo en serio de una vez.

Fuente: https://m.deia.eus/2019/08/04/economia/el-cruel-papel-del-amianto



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