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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2019

Los pases ricos se quedan sin vertedero, Asia se planta

Adriana Lpez
Naiz


La gestin de residuos slidos nos afecta a todos. Sin embargo, los ms perjudicados por el impacto negativo de la basura mal administrada son los ciudadanos de los pases que resultan ms vulnerables: pierden sus casas y, en los peores casos, incluso sus vidas, debido a desprendimientos de vertederos situados cerca de sus viviendas, a las condiciones laborales poco seguras de las personas que trabajan en recogida de basura y a las repercusiones en la salud que acarrea.

El medioambiente es el otro gran perjudicado por esta situacin. Segn datos de un informe del Grupo del Banco Mundial, en el que varios de sus miembros realizan una instantnea mundial de la gestin de restos slidos hasta 2050, en 2016 se generaron 2,01 billones de toneladas de residuos y para 2050 la cifra puede crecer hasta los 3,4 billones. De estos, 242 millones de toneladas son plstico, lo que supone un 12% de toda la basura producida.

Emisiones

Los pases y sus ciudades continan con su evolucin sin previamente desarrollar sistemas adecuados que permitan manejar los hbitos de consumo de desechos de las personas.

El pobre tratamiento de estos restos ocasion que se generasen aproximadamente 1,6 billones de toneladas de carbono dixido en 2016. Esto supone cerca de un 5% de las emisiones globales. Si no se producen mejoras en este sector, las cifras aumentarn hasta alcanzar los 2,6 billones de toneladas en 2050.

Ms de 80 pases se comprometieron en el Acuerdo de Pars suscrito en 2017 a adoptar medidas que redujesen estas emisiones, por lo que est por ver si podrn cumplir su objetivo.

Conforme los pases evolucionan, su planteamiento en cuanto a la gestin de la basura que producen tambin lo hace. El crecimiento de la prosperidad y los traslados hacia reas urbanas estn estrechamente ligados al incremento per cpita de la generacin de desechos. Adems, el crecimiento de la poblacin supone que la recogida de restos y la obtencin de tierra para su tratamiento y eliminacin sea ms difcil.

Todos estos factores hacen que la gestin urbana de basura resulte cara. Los distritos de pases de bajos ingresos estn gastando cerca de un 20% de su presupuesto en esta tarea.

Realizar una adecuada distribucin es esencial para poder mantener unas comunidades limpias y unos ciudadanos saludables. Sin embargo, debido a la desmedida cantidad de basura que se produce, una correcta administracin resulta un hecho complicado, y es por esto que los ocanos estn altamente contaminados, los desages se atascan a menudo, ocurren inundaciones con ms facilidad, aumentan los problemas respiratorios causados por las partculas que se propagan tras la quema de restos, el crecimiento econmico no es el deseado y los animales se ven afectados debido al consumo inconsciente de desechos.

Los pases del primer mundo se libran de gran cantidad de material residual debido a las importaciones de los pases en desarrollo, que reciben aquella basura que los pases occidentales envan. O, por lo menos, as era hasta hace un tiempo, ya que actualmente la situacin est cambiando. Entre todos los restos, hay numerosos que estn contaminados y que no pueden ser reciclados tan fcilmente. Por ello, los pases asiticos, principales importadores, han dicho basta. China fue la primera en tomar la decisin. En enero de 2018 prohibi la importacin de desechos de plstico, papel y electrnicos. Hasta entonces, haba recibido hasta el 56% de los desperdicios plsticos del mundo.

Efecto domin

Esta medida adoptada por el gigante asitico caus un efecto colateral por el que los envos fueron desviados a los pases del sudeste asitico, que pronto se vieron colapsados debido a las enormes cantidades de basura con las que no podan lidiar. Malasia, por ejemplo, triplic sus importaciones de plstico.

La situacin se torn complicada de gestionar y comenz un efecto domin que complicara la estabilidad de los pases exportadores. En julio de 2018, Vietnam aplic medidas enrgicas a las importaciones ilegales de desechos de plstico, papel y metal. En octubre, Tailandia decidi dejar de conceder licencias de importacin para restos de plstico y Malasia prohibi su importacin. India hizo ms de lo mismo en marzo de este mismo ao, y en junio fue Filipinas la que, cansada de residuos contaminantes, mand de vuelta a Canad 69 contenedores. Indonesia, por su parte, opt por endurecer las reglas de importacin al hallar desechos txicos no declarados provenientes de EEUU.

Antes de esta espiral de prohibiciones y restricciones de residuos, la situacin era beneficiosa para ambas partes. Los pases ricos se libraban de sus desechos y, adems, reciban dinero a cambio. Mientras tanto, los pases en desarrollo los reciclaban para darles uso con diferentes fines.

Sin embargo, este intercambio pronto dej de ser favorable para todos. Muchos residuos requeran tratamiento extra por llegar sucios, mal ordenados o ser txicos y, como consecuencia, resultaban demasiado caros para el reciclaje. Esto provocaba que tuviesen que ser quemados, en la mayora de los casos en operaciones ilegales, y resultasen as potencialmente txicos para los ciudadanos.

Entre enero y noviembre de 2018, cerca de 5,8 millones de