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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2019

De relatos y cuentos
Sobre la no negociacin de la no investidura

Marisa del Campo Larramendi
Rebelin


1.- Dicen que hay dos relatos principales que narran la investidura fallida a la presidencia del gobierno. Uno de estos relatos culpara a Snchez de su propia derrota: prepotencia, falta de voluntad negociadora, abulia; el otro cargara contra Pablo Iglesias: soberbia, ambicin desmedida, exigencias desmesuradas, inexperiencia juvenil

2.- Dicen que hemos asistido y vamos a asistir a la lucha entre estos dos relatos para ver quien persuade mejor y a ms gente, en plata, para ver quin se lleva el gato al agua del electorado progresista en unas prximas elecciones.

3.- Sin embargo, desde la segunda sesin fracasada de investidura est forjndose un tercer relato: la incapacidad de entenderse de la izquierda, la prdida de una oportunidad histrica, la inmadurez de la clase poltica espaola y de su total carencia de una cultura de pacto y de gobiernos de coalicin.

4.- Como la mayora de los relatos polticos, estos a los que nos estamos refiriendo son una mezcla de crnica sesgada y cuento de hadas. No mienten completamente, pues entonces resultaran increbles, pero no pretenden exponer la verdad, ni hacer un anlisis racional de la realidad, sino maravillarnos y convertirnos en nios: la cuna del hombre la mecen con cuentos.

5.- Por debajo o ms all de estos relatos, palpita otro, el ms peligroso, el ms insidioso, el ms falso: aquel que nos pretende hacer creer que lo que realmente estaba en juego estos das era la formacin de un gobierno progresista en Espaa o, en su calificativo ms rimbombante: del primer gobierno de coalicin de izquierdas en la moderna democracia espaola.

6.- Sin embargo la realidad, lo que en verdad se estaba jugando, el verdadero argumento de la obra", era y es uno muy diferente. Estbamos y estamos asistiendo al intento de derrota total del bloque de cambio que surgi con la crisis econmica, estall en el 15M, tuvo sus continuidades en las marchas de la dignidad, las Mareas y mltiples manifestaciones y protestas, y trat de dotarse de estructura poltica organizada con Podemos, Unidos Podemos y Unidas Podemos.

7.- Los resultados de las ltimas elecciones legislativas y an ms de las municipales y autonmicas mostraron el declive y reflujo de la marea de protesta social que alimentaba al bloque de cambio en Espaa. La ventana de oportunidad se cerraba, las esperanzas de un proceso constituyente moran, las posibilidades de una transformacin progresista de la democracia demediada realmente existente en nuestro pas se acercaban a cero. La operacin gatopardiana Felipe VI con su remozamiento del sistema poltico nacido de la transicin estaba siendo un xito: la parcial prdida de legitimidad del bipartidismo borbnico generada durante la crisis econmica estaba en vas de solucin favorable para los de arriba.

8.- Este diagnstico no se le pas por alto ni a Snchez y sus eminencias grises, ni a Pablo Iglesias y las suyas.

9.- Dada esta nueva situacin socio poltica, dada esta nueva correlacin de fuerzas, lo que no iba a hacer de ningn modo el PSOE era insuflar vida a Unidas Podemos, muy por el contrario iba a tratar y est tratando de rematar a la coalicin representante, con todas las luces y sombras que se quiera, del debilitado bloque de cambio. Un gobierno de coalicin era conceder oxgeno a Unidas Podemos. Por eso la primera reaccin del PSOE tras las elecciones fue el gobierno monocolor, por eso Snchez no movi un dedo hasta una semana antes de la investidura, por eso ha puesto inconveniente tras inconveniente. Por eso no hay gobierno de coalicin: porque ni al PSOE, ni a los que realmente mandan les interesa. Lo prioritario: acabar con la capacidad poltica de Unidas Podemos.

10.- Pablo Iglesias se mesar los cabellos pero no se chupa el dedo. Era y es muy consciente de la situacin de debilidad de su organizacin y del movimiento social que pretende representar. Ante el reflujo social, ante el retroceso electoral, antes la adversa correlacin de fuerzas, caban a bote pronto dos opciones: una, elaborar una estrategia defensiva con miras al largo plazo; dos, liarse la manta a la cabeza y lanzarse al ataque, en la conviccin de que por un largo periodo no se iban a tener ms fuerzas de las que ahora se posean. Pablo Iglesias opt por la segunda opcin y se jug el todo o nada con su exigencia de entrar en un gobierno de coalicin con competencias y ministerios. Pareci seguir la mxima napolenica, citada por Lenin: On sengage, et puis lon voit.

11.- Es esta pelea entre el bloque que auspicia la vuelta al bipartidismo y el mantenimiento del sistema borbnico como asegurador de los privilegios de los que realmente mandan, y el debilitado y menguante bloque de cambio lo que de verdad haba detrs del gran parip en torno al gobierno de coalicin al que hemos asistido. El primer bloque busca la destruccin del segundo; este su supervivencia con un mnimo de relevancia poltica.

12.-. En cualquier caso queda septiembre, qu hacer?

13.- En septiembre se quitar la red y los trapecistas se vern ante el vrtigo de unas nuevas elecciones. No todos las temen por igual, no todos andan por el mismo alambre, no todos tienen las mismas medidas de seguridad. Algunos poseen manos invisibles en el mercado de los votos, flautistas de Hameln entre los constructores de relatos y ngeles de la guarda mediticos.

14.- El que menos parece temerlas es el PSOE. Tezanos mediante, el marco electoral previsto por el PSOE es el siguiente: uno, crecimiento del PSOE; dos, bajada substancial de Unidas Podemos; tres, fracaso de Cs en el asalto de la hegemona de la derecha; cuatro, posible aparicin en la contienda electoral de Iigo Errejn con su Ms Espaa", lo que podra significar un golpe muy serio para Unidas Podemos; cinco, bajada de VOX; sexto, subida del PP.

15.- Este panorama soado por los socialistas, aunque no les dara la mayora absoluta, tendra como principales consecuencias: primera, la prdida de influencia de Unidas Podemos; segunda, el aval de la teora de que el gobierno socialista es el nico posible; tercera, la derrota de la estrategia de Rivera y, por ende, la posibilidad de la alianza preferida por los que realmente mandan y por el PSOE: una coalicin con Cs; cuarta, la posible aparicin de una izquierda "razonable y amiga" con la que se podra pactar: igo Errejn, con Carmena o sin Carmena.

16.- Por el contrario, a quien peor le vendran unas nuevas elecciones es a Unidas Podemos. Tiene poco que ganar y mucho que perder. Ya no es solo que se quedara probablemente con cinco o siete diputados menos, sino que corre el riesgo de patentizar ante todo el mundo su tendencia al declive, su camino a la esquina de ese tablero poltico que otrora aspir a marcar, dibujar y hegemonizar, en definitiva, su conversin en la IU orillada de toda la vida.

17.- En poltica son muchas las variables que cuentan y mltiples las interacciones posibles entre ellas. Por eso es fcil errar cuando se habla del futuro en el campo poltico. Para tratar de reducir las posibilidades de equivocarse se suele recurrir a la construccin de escenarios, esto es, de posibles situaciones que dadas las circunstancias de hoy se pueden producir maana.

18.- ltimos datos a tener en cuenta: el PSOE da portazo a las negociaciones de un gobierno de coalicin; Unidas Podemos pide seguir negociando; IU se decanta cada vez ms por un acuerdo programtico; el PP descarta abstenerse, pero varios dirigentes creen que habra un debate interno si el PSOE hace una oferta seria; Cs sigue con lo de la "banda" en su infumable camino a Salvini y cierra Espaa.

19.- El escenario ms probable si hay nueva investidura es la oferta de un gobierno monocolor del PSOE. Si obviamos la posibilidad de una abstencin del PP o Cs, de nuevo sera Unidas Podemos quien tendra la llave para dar el ejecutivo a Snchez. Aqu hara la aparicin estelar un nuevo relato; el gobierno a la portuguesa o el acuerdo programtico.

20.- Para algunos sectores de Unidas Podemos principalmente IU un gobierno a la portuguesa demediada o un acuerdo programtico es el precio que hay que poner a Snchez por darle el voto afirmativo a su investidura.

21.- Este planteamiento se pretende realista y se fundamenta en dos apreciaciones: una, no hay ms cera de la que arde; dos, madrecita, que me quede como est. Para los defensores de este planteamiento la correlacin de fuerzas es desfavorable. An ms: el reflujo de la marea de cambio no ha terminado y todava puede ser mayor. Una repeticin electoral no solo traera el riesgo de una abstencin de la izquierda y un posible triunfo de la derecha, sino que significara un descenso importante del peso poltico de Unidas Podemos. En definitiva: uno, hay que conservar como sea el actual grupo parlamentario de Unidas Podemos, cuyo nmero de diputados descendera ineludiblemente con una nueva cita electoral; dos, hay que aprovechar el estado de opinin entre los ciudadanos favorable a un gobierno progresista para forzar al PSOE a comprometerse con polticas de izquierdas; tres, hay que preservar la fuerza actual de Unidas Podemos pues ahora mismo y parlamentariamente an tiene capacidad de influencia una capacidad de influencia que se vera consolidada si se consigue un acuerdo programtico; cuatro, la no pertenencia al gobierno permitira mantener una poltica de relativa independencia y una posicin de crtica con respecto a las probables veleidades neo liberales del PSOE.

22.- Las crticas a este planteamiento del acuerdo programtico seran: una, derrotada la posicin de Iglesias de un gobierno de coalicin, la capacidad negociadora de Unidas Podemos frente al PSOE de cara a un pacto programtico estara muy limitada; dos, el PSOE en esta situacin tendra, pues, una correlacin de fuerzas abrumadora a su favor: si ya su ltima propuesta programtica recortaba el anterior pacto de los presupuestos, ahora podra exigir ms recortes en aras de Berln, Bruselas y el IBEX; tres, la experiencia del gobierno exprs monocolor de Snchez no alimenta la esperanza de que una vez en el ejecutivo el PSOE cumpla con cualquier acuerdo programtico que se haga con l, cmo se le obligara?; cuatro, la no entrada en el gobierno no asegura la poltica independiente de Unidas Podemos pues siempre se podra ver atada al pacto programtico y al chantaje del PSOE de que los causantes de cualquier ruptura son los miembros de la coalicin morada.

23.- Sin embargo la principal crtica que se puede hacer a este planteamiento es la misma que se puede hacer al enfoque de Pablo Iglesias: la creencia de que el PSOE busca o se le puede forzar a buscar en Unidas Podemos un aliado y no una muleta de quita y pon, segn le convenga; de que el PSOE va a dar o se le pueda obligar a dar oxgeno a Unidas Podemos y no aspira a ensayar el abrazo del oso con la formacin morada; de que el PSOE quiere o se le pueda empujar a querer una entente con Unidas Podemos y no su destruccin en aras de la vuelta al bipartidismo; de que el PSOE pretende o no tenga ms remedio que formar un gobierno de izquierdas y no crear un ejecutivo que siga al pie de la letra y con ligero barniz social los mandatos de Berln/Bruselas. Con el PSOE actual son posibles acuerdos tcticos, puntuales o en materias muy concretas, pero no caben acuerdos estratgicos para un cambio real del statu quo en Espaa.

24.- Para terminar: cualquiera que sea el escenario que se d en septiembre, la labor primordial de Unidas Podemos debera de ser la reconstruccin del bloque de cambio en Espaa. Reconstruccin que pasara por: uno, la refundacin de Unidas Podemos en el sentido de una organizacin ms horizontal y participativa, que fuera estableciendo lazos orgnicos cada vez ms profundos entre Podemos, IU y el resto de formaciones que la constituyen; dos, la elaboracin de un proyecto de pas que recogiera y diese posible solucin a la multiplicidad de necesidades y problemas de la gente del comn; tres, la vuelta a los movimientos, a la calle, a los centros de trabajo, a la vida cotidiana del ciudadano de a pie: poltica molecular para la auto organizacin de los de abajo.

25.- En definitiva: abrir un proceso constituyente para una alternativa progresista en Espaa.

26.- Y en otoo, otro estreno mundial: la sentencia del procs.

27.- Y lo anterior en el supuesto de que no haya una nueva crisis econmica. Crisis que planea sobre la economa mundial y que de producirse hara saltar todo por los aires.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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