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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2019

Tiempo de depresin: el hambre en Madrid

Vctor Arrogante
Rebelin


Ya he contado alguna historia sobre Madrid y los madrileos, hoy lo dedico a los tiempos de la depresin de los aos cincuenta y otros tiempos, de cuando la miseria se sufra. Finalizaban los cuarenta tristes y miserables de la posguerra, y comenzaban los de la depresin, que dieron paso a los austeros, en los albores del desarrollo y del "600".

Durante la guerra, el abastecimiento de Madrid fue un problema desde el principio. Al acaparamiento de vveres, se uni el mercado negro, lo que condujo a una situacin muy precaria. Se recurri a las cartillas de racionamiento para intentar cubrir las necesidades mnimas de la poblacin. Lo ms comn era ver colas por la ciudad, normalmente de mujeres vestidas de negro, que llevaban horas y horas esperando pan, leche, caf u otros alimentos bsicos. La principal actividad del da era buscar alimentos para sobrevivir.

En mi barrio, en la calle Goya esquina Alcntara, se formaba la cola desde las cuatro de la maana y abran a las nueve. Vendan un kilo de galletas rotas por persona.. Haba colas para embarazadas y las que no lo estaban, lo simulaban para conseguir ms alimentos y esperar menos tiempo. La gente llevaba sillas para que la espera fuera menos dura, cuando alguien intentaba colarse haba incluso violencia. Ni siquiera los bombardeos evitaban que la gente dejara su puesto en una cola. "Un obs cay en la plaza. Giraron la cabeza para mirar y se arrimaron un poco a la casa, pero ninguna abandon su puesto de cola". Sus hijos esperaban la comida en casa.

Parece que fue ayer, cuando Madrid contaba con milln y medio de habitantes, al alba de un da de julio, con las restricciones elctricas habituales, todo comenz para m. Haca tan solo diez aos que haba terminado la guerra y se dejaba sentir la gran represin poltica y social y la recesin econmica que dej como herencia. La Conferencia de Postdam, celebrada despus de la Segunda Guerra Mundial, haba condenado enrgicamente la poltica de Franco, que sumi a Espaa en un completo aislamiento diplomtico, por lo que no le permiti beneficiarse del Plan Marshall, cuyos millones de dlares favoreci la reconstruccin de los pases europeos contendientes.

Hasta 1952, Espaa no empez a recuperar los niveles de vida que tuvo en 1935. Estados Unidos, valorar como muy positiva (ya lo haba hecho Hitler), la situacin geoestratgica de la Espaa atlntica, mediterrnea y pirenaica y en su beneficio, convinieron el pacto con la dictadura franquista y la instalacin de sus bases militares, que aqu siguen. Eran los aos del hambre, del estraperlo, de la escasez de los productos ms necesarios, del racionamiento, de las enfermedades contagiosas, de la falta de agua, de las restricciones elctricas, del empeoramiento de las condiciones laborales, del fro y los sabaones; de la leche en polvo y del queso amarillo-naranja americano. Las crceles abarrotadas de presos polticos y en las cunetas fosas comunes, ciento cuarenta mil desaparecidos en la guerra y la dictadura; que hay siguen.

Ya se haban dado episodios de hambre. En el verano de 1811 estall en Madrid una calamidad jams sospechada en la Villa y Corte: el hambre!, como lo llam Ramn Mesonero Romanos, cronista y concejal madrileo, en sus memorias; un captulo negro de la historia madrilea: "El hambre de Madrid", ttulo basado en el cuadro de Jos Aparicio; un encargo gubernamental en referencia a este espantoso episodio. Despus de cuatro aos de guerra encarnizada, las cosechas, escasas, eran robadas por unos y otros ejrcitos, y por las partidas de guerrilleros. Madrid estaba aislada, por lo que sufra de un abastecimiento insuficiente.

El hambre estall en septiembre de 1811, a pesar de que el Gobierno de Jos Bonaparte haba tomado algunas medidas: como arrebatar de los graneros de los pueblos cercanos todas las mieses y frutos para traerlos a la capital, u obligar a los panaderos a cocer un grano que no tenan, y a fijar un precio elevado imposible de mantener y de pagar para la mayor parte del vecindario. El famoso pan de trigo candeal de Madrid fue sustituido por otro a base de centeno, maz y cebada, pero la escasez continuaba en ascenso. La caresta de los pocos productos que haba, tambin subi en la misma proporcin, de forma que los alimentos no quedaban fuera del alcance del pueblo comn, sino progresivamente de las familias ms acomodadas. En agosto de 1812, finaliz esta tremenda situacin, con la entrada de Lord Wellington, que facilit las comunicaciones y los abastecimientos. El hambre de Madrid haba concluido; hasta la siguiente crisis.

A principios de los aos cincuenta proliferaron por Madrid los barrios de chavolas. Andaluces, extremeos y manchegos, huyendo de la miseria de la tierra, en busca de trabajo, se instalaban en donde podan. Tambin los rojos represaliados que no tenan sitio en el Madrid oficial. Pozo del To Raimundo, Palomeras, Entrevas, "la ciudad sin ley" en La Elipa baja y en el "Arroyo Abroigal", de ponzoosas aguas que desemboca en el Manzanares. Recuerdo visitar con mi madre a mi to Pepe. Viva con su mujer y cinco hijos en las cuevas horadadas en la tierra, junto al puente de Las Ventas del Espritu Santo. La miseria se vea, se viva, se senta y se sufra.

La economa franquista signific la profundidad y duracin de la depresin durante los aos cuarenta. Para la mayor parte de los espaoles fueron, sencillamente, los aos del hambre, del estraperlo, de la escasez de los productos ms necesarios, del racionamiento, de las enfermedades, de la falta de agua, de los cortes en el suministro de energa, del hundimiento de los salarios, del empeoramiento de las condiciones laborales, del fro y los sabaones. Todo un desastre de gran magnitud.

La economa franquista, signific la restauracin de la propiedad privada, la recuperacin de los beneficios de las empresas y de la banca, el desvergonzado enriquecimiento de los grandes estraperlistas protegidos del Rgimen y el restablecimiento de los privilegios de la Iglesia y el Ejrcito. Adems de su intensidad, el otro rasgo caracterstico de la depresin de los cuarenta fue su larga duracin. La recuperacin de los niveles de bienestar fue ms tarda, como consecuencia de la apuesta del Rgimen por la industria pesada, a costa del abandono de la agricultura y las industrias de consumo. As, el nivel de consumo alimenticio de preguerra, en trminos de caloras totales, solo se alcanz a mediados de los aos cincuenta y el consumo de algunos productos alimenticios de calidad se retras hasta entrados los sesenta.

Lo cierto es que, por encima de cualquier circunstancia, la duracin y profundidad de la crisis no puede ser entendida sin situar en un primer plano la esencia poltica del Rgimen, sus fundamentos y objetivos y la propia poltica econmica desarrollada; un rgimen nacido por el apoyo directo de las potencias totalitarias. La depresin posblica espaola fue mucho ms intensa y larga que la de los pases europeos afectados por la SGM. La situacin de Espaa en 1945 fue el resultado de una opcin voluntaria de Franco que result equivocada. El objetivo autrquico era una quimera y parta de la ignorancia de la propia teora econmica.

El establecimiento de racionamientos y cupos tuvo efectos negativos. Resultaba imposible hacer coincidir los deseos de consumidores y productores con las cantidades asignadas y los precios que estaban dispuestos a pagar. En todo caso se produca un desajuste entre la demanda y los cupos o racionamientos asignados, el equilibrio solo poda conseguirse acudiendo a transacciones ilegales, que el mercado negro se encarg de resolver. En 1959 se aprob el Plan de Estabilizacin que produjo que en los aos sesenta comenzara el desarrollo. Las causas hay que buscarlas en el efecto de arrastre de una economa mundial en la mejor dcada de la historia. La economa sigui intervenida, fuertemente protegida, y la hacienda mantena todos sus defectos. Persista el atraso tecnolgico, cientfico y educativo. No se como hemos podido sobrevivir.

La postguerra fue una poca de "mucho miedo y poco pan"; la comida era un bien escaso que haba que racionaizar. Los ms miserables iban a Legzpi a por los deshechos del mercado de abastos. Si aquella busca salv a mucha gente a morir de hambre, en los ltimos tiempos se ha puesto en evidencia una nueva categora social: los trabajadores pobres, que ha trastocado el concepto de pobreza, como consecuencia de los bajos salarios y la baja la calidad de los empleos. Ha aumentado la pobreza en nuestro pas, lo que conlleva que cerca de tres millones de personas se encuentre en pobreza extrema y cerca de dos millones de nios pasen hambre en Espaa.

El hambre ha pasado de ser un fenmeno colectivo, a convertirse en una tragedia individual y familiar. Se trata de las personas sin hogar, que han alcanzado el nivel mximo de exclusin social y marginacin en una sociedad moderna.

Para no llegar a daos mayores, es necesario que el nuevo Gobierno, tome las medidas para resolver la actual situacin de pobreza y hambre. "Tened presente el hambre"; porque el hambre en Espaa es un asunto que cualquier gobernante decente tendra que incluir entre sus prioridades.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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