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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2019

De negociaciones, gobiernos, socios y negocios

Augusto Zamora R.
Rebelin


Hemos asistido, como si de tragicomedia griega se tratara, a las negociaciones para formar gobierno entre PSOE y Unidas Podemos (UP), con un resultado final que sabe a triunfo para unos y a tragedia para otros. Para quienes entiendan algo de negociaciones, por haber dedicados numerosos aos de vida a tan antiguo medio de resolver controversias, la forma, fondo y escenificaciones que se dieron en las negociaciones entre PSOE y UP hacan prever, casi a bombo y platillo, su fracaso. Algo normal cuando, una y otra vez, se violan reglas bsicas y elementales de la negociacin, en el caso, vale aclarar, de que las partes quieran realmente alcanzar un acuerdo, que es la cuestin medular. Si no se desea tal acuerdo -o una no lo desea-, puede hacerse de la negociacin un circo meditico y hacer con ella juegos malabares. Veamos las reglas.

1.- Regla Uno: las negociaciones deben ser discretas, y cuanto ms importantes, mayores los niveles de discrecin. En las de PSOE-UP poco falt para que usaran carteles circenses. Se anunciaban decisiones en entrevistas televisivas o radiales, en pasillos y mentideros; los lderes apenas hablaban entre ellos; sus delegados decan unos una cosa, otros, otra... Qu era eso? Cmo se puede llevar una negociacin seria -repetimos, seria- entre faralaes y micrfonos? A esos burlescos se recurre cuando hay poca voluntad real de negociar y el propsito de la negociacin no es tanto llegar a un acuerdo con la otra parte, como impedir que se logre el acuerdo y cargarle el mochuelo del fracaso al otro. Ms que negociacin, a ratos era un duelo a muerte en el OK corral. Tome el lector de ejemplo de discrecin el restablecimiento de relaciones entre China y EEUU. Cuando el gobierno de Richard Nixon decidi -para clavar una daga a la URSS- reconocer a la repblica popular como nica China verdadera, envi una delegacin de pingpong, como tapadera del inicio de contactos. Todo el proceso se llev en el mximo secreto hasta que, firmados los acuerdos, ambos pases anunciaron el restablecimiento de relaciones. Tmese, ahora, el ejemplo opuesto: las negociaciones entre Donald Trump y Kim Jong Un, para el desarme nuclear de Corea del Norte. Fueron un circo meditico, de principio a fin y, al final del espectculo, no se acord nada, nada, nada. Lo haba escrito Baltasar Gracin: Jugar a juego descubierto ni gusta ni es til.

2.- Regla Dos: Negociar es ceder, intercambiar concesiones. Es un do ut des, un doy para que me des. Un quid pro quo, dar algo a cambio de algo. Entendmonos, no dar cualquier cosa o lo que se nos ocurra, que es negociacin, no ddiva ni limosna, ni plato caliente en un comedor de Caritas. Un algo proporcional a lo que uno quiere y el otro pide. En ese sentido, la posicin de UP era no slo razonable, sino, digamos, la reglamentaria. Queremos un porcentaje en el gobierno proporcional a la fuerza poltica que representamos. Ese planteamiento es de manual bsico de negociaciones. Equivale a decir mi moneda vale diez talentos y pido al menos un contravalor equivalente a ocho talentos. Ofrecer menos, peor an, ofrecer contraprestaciones simblicas es invitar al otro a que deje la mesa. EEUU tena un inters inmenso en restablecer relaciones con Beijing; pero Beijing saba que el inters de EEUU no era tanto China, como golpear a la URSS en su flanco ms dbil. El precio que exigi China fue inversiones y dinero en abundancia. EEUU lo dio, a chorros (si alguien quiere buscar el origen de la eclosin econmica, comercial y cientfico-tcnica de China les dejamos esta pista). Quien quiere algo de verdad est dispuesto a pagar el precio de ese algo, como hizo EEUU con China. Aqu, en la Espaa ca, se peda el des y se negaba el do. Pero rompe el punto de equilibrio negociador pedir el todo y ofrecer casi nada. Una negociacin encarrilada en esos trminos acaba convertida en imposicin aqu est el plato de lentejas, lo tomas o lo dejas-, lo que constituye la negacin del nudo axial de toda negociacin: do ut des.

3.- Regla Tres: una negociacin debe llevarse de buena fe. En la vida, la buena fe lo llena todo. En Derecho es una regla esencial (pacta sunt servanda). Sea en las relaciones internacionales, personales, comerciales o polticas, lo primero que solemos pedir es que haya buena fe. La buena fe supone la existencia de una relacin entre personas y se refiere fundamentalmente a la confianza, seguridad y credibilidad que otorga la palabra dada, ha dicho el Tribunal Constitucional. Como seal la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la buena fe implica una obligacin de confianza recproca, de cooperacin para conseguir el acuerdo. Y, como la CIJ indic en sentencia de 1998, en una negociacin no cabe ser un frontn que devuelva todas las pelotas que propone la otra parte, sistemtica e inmotivadamente. Espaa, patria del frontn, lo vio en abundancia. Desde vetar lderes (cmo? vetar al lder de la fuerza poltica con la que queremos alcanzar un acuerdo?) a un zigzagueo permanente en las ofertas y contraofertas que hicieron de la negociacin un frontn que devolva las pelotas de la otra parte, hasta que se agot el tiempo. Como deca Baruch Spinoza, sin orden, sin mtodo, sin voluntad, jams se llega al triunfo, y no se lleg. Termin como rosario de una aurora desarbolada y amargada.

4.- Regla Cuatro: Sentido comn, aunque sea el menos comn de los sentidos. Para no enredar las cosas, nos quedamos con la definicin que da la Real Academia de la Lengua: modo de pensar y proceder como lo hara la generalidad de las personas. En la cuestin que nos ocupa, el sentido comn recomienda determinar quin era -o es- la parte ms interesada en un acuerdo. El sentido comn indica que los ms interesados, al ser los que ms ganaban, eran Pedro Snchez y el PSOE. El primero quiere ser presidente de gobierno; el segundo, convertirse en el partido gobernante. Esta cuestin es esencial, pues la lgica indica que quien ms quiere y ms gana debe poner ms de su parte. El segundo interesado es UP, tanto porque quiere hacer posible el gobierno ms social y progresista de la historia de Espaa, como porque aspira -con todo derecho- a ser parte del gobierno del reino. Tocaba, por tanto, a los principales beneficiarios del acuerdo crear las condiciones necesarias para alcanzar un acuerdo satisfactorio para todos, no slo para ellos. Porque, hablando de sentido comn, los nmeros no mienten. Contando con slo 123 diputados, el PSOE necesitaba el apoyo de UP, no slo por sus 42 diputados, sino porque del acuerdo con UP dependan los votos de otros partidos que, va apoyo o va abstencin, permitan a los socialistas alcanzar la mayora relativa. No hubo acuerdo y no hubo investidura. Quien necesita 53 votos debe esforzarse en ganarlos y, para hacerlo, debe ganar amigos, no repartir garrotazos, pues, como deca Gracin, hablar y portarse de buen modo resuelve cualquier situacin difcil. Alguien perdi, en algn momento, el sentido comn y hay ahora la necesidad de recuperarlo (o de llamar a nuevas elecciones, que son como el estrecho de Escila y Caribdis: se podr pasar por l, pero nadie sabe de previo el peaje que cobrarn los mticos monstruos).

5.- Regla Cinco: Una negociacin seria requiere de tiempo, y cuanto ms seria, ms tiempo ser requerido, que lo que se hace de prisa, de prisa se deshace (Gracin otra vez). Socialdemcratas y democristianos, en Alemania, pasaron negociando seis meses su gobierno de coalicin. En Italia, la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas negociaron intensamente tres meses. En Espaa, las elecciones municipales fueron el 26 de mayo y las generales el 28 de abril. Por qu razn no se iniciaron las negociaciones entre PSOE y UP cuando menos en junio de 2019 si, como deca el PSOE, UP era el socio preferente? No se ha dado ninguna explicacin al por qu se dejaron para ltima hora, sabiendo todos que la negociacin no sera fcil. No puede argirse desconocimiento o inexperiencia. Es bien sabido, cuanto ms tiempo hay, ms posibilidades existen de alcanzar un acuerdo. Ahora bien, rectificar es de sabios y tiempo queda si ganas hay.

Aqu dejamos el manual bsico de negociacin, para quien quiera entender un poco lo que ha pasado y lo que podra venir. Cuando se quiere negociar en serio, se siguen estas cinco reglas bsicas, que son como el Catecismo de la negociacin, cualquiera que sea, entendiendo que, cuando no hay voluntad negociadora, todas las reglas sobran. No decimos ms. Cada quien es libre de alcanzar sus conclusiones, aunque no parece que UP haya cometido pecados capitales, salvo el de la ingenuidad, que, en poltica, equivale a pecado capital. Quedan, ahora, tres caminos, tres: restablecer la negociacin PSOE-UP, tirando del manual del buen negociador; organizar un gobierno PSOE-Cs, como piden la CEOE y el Financial Times, o convocar a nuevas elecciones. Slo la primera opcin es de izquierdas. Las otras dos, un tributo a la derecha y al dinero, poderoso caballero.

Augusto Zamora R. es autor de Poltica y geopoltica para rebeldes, irreverentes y escpticos (Akal, 3 edicin, 2018) y Rquiem polifnico por Occidente (Akal, 2018). Fue negociador en los procesos de paz de Contadora, Esquipulas y Sapo, en Centroamrica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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