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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2019

La guerra de divisas entre China y EEUU pone en evidencia los lmites del modelo econmico de la eurozona

Miguel Carrin
El diario


- Estamos ante la posibilidad de una guerra comercial abierta con medidas comerciales y monetarias tendentes a devaluar tanto el yuan como el dlar

- En una guerra comercial entre China y EEUU ambos pases desviaran al menos parte de su comercio exterior hacia Europa, pero la apreciacin esperada del euro respecto de las dos monedas llevara a reducir el supervit comercial

- Lo que cabe esperar de la guerra comercial entre EEUU y China es un impacto deflacionario sobre la zona euro, con una reduccin neta del supervit comercial y del PIB.

 

Esta semana comenz con la noticia de la designacin de China como "manipulador de la moneda" por parte del Tesoro estadounidense. Estamos a las puertas de una guerra de divisas, y cmo puede verse afectada la eurozona?

En primer lugar, no es probable que haya una guerra de divisas declarada. El Banco Popular de China niega que est devaluando la moneda a propsito. Y la Reserva Federal tampoco tiene un objetivo de alterar el tipo de cambio ni es previsible que lo tenga. Sin embargo, hay otro tipo de polticas comerciales y monetarias que tienen impactos predecibles a la baja sobre el tipo de cambio, y tanto Estados Unidos como China las estn adoptando.

La ltima ronda de intercambios en este sentido fue la amenaza por parte de Donald Trump de imponer aranceles del 10% sobre 300.000 millones de dlares anuales de importaciones. A esto le sigui la decisin del Banco Popular de China de no defender el yuan contra una cada de valor por debajo de siete yuanes por dlar. Y a ello ha reaccionado EEUU con la declaracin de que China manipula su moneda.

Legalmente ste es un paso que facilita la imposicin de aranceles, que parece ser la motivacin ltima del gobierno de Trump. China ha reaccionado a la acusacin del Tesoro estadounidense prohibiendo las importaciones de productos agrcolas procedentes de EEUU. Esta es una medida puramente comercial que en principio contribuye a revaluar el yuan frente al dlar, no a devaluarlo.

Sin embargo, la decisin del Banco Popular de China de no defender el tipo de cambio del yuan abre la perspectiva de ulteriores cadas del tipo de cambio en respuesta a la guerra comercial. Analistas de Bank of America Merrill Lynch esperan que el resultado de las tarifas del 10% anunciadas por Trump sea un tipo de cambio en torno a 7,3 yuanes por dlar.

Si las tarifas de aranceles alcanzasen el 25%, como ya lo hacen para otros 250.000 millones de dlares de importaciones a Estados Unidos desde China, el yuan podra caer hasta 7,5 por dlar. Esto pondra furioso a Trump y dara pie a ms medidas proteccionistas.

Un ejemplo de estas medidas es un proyecto de ley recientemente propuesto por los senadores Josh Hawley Republicano de Missouri y Tammy Baldwin Demcrata de Wisconsin, que forzara a la Reserva Federal a aplicar una tasa a las compras de activos financieros por parte de inversores extranjeros, siempre que el dficit comercial de EEUU exceda del 0,5% del PIB. Esta es una medida esencialmente de control de capitales, pero tendra el efecto de deprimir el tipo de cambio del dlar con respecto a las monedas de pases con los que EEUU tenga un dficit comercial.

Estamos, por tanto, frente a la posibilidad de una guerra comercial abierta con medidas comerciales y monetarias tendentes a devaluar tanto el yuan como el dlar. Si esto no es una guerra de divisas en el sentido de devaluaciones competitivas, s se le parece mucho.

Los lmites del modelo econmico de la eurozona

El efecto que esto podra tener sobre la eurozona es mixto. En una guerra comercial entre China y EEUU ambos pases desviaran al menos parte de su comercio exterior hacia Europa. Sin embargo, la apreciacin esperada del euro frente al yuan y el dlar tendera a reducir el supervit comercial de la eurozona. Adems, las importaciones ms baratas de productos tanto chinos como estadounidenses actuaran como freno a la inflacin. Esto es lo ltimo que la eurozona necesita, ya que el Banco Central Europeo ya tiene problemas para estimular la inflacin suficientemente para alcanzar su objetivo de cerca del 2% a medio plazo.

Si el BCE adopta polticas tendentes a aumentar la inflacin a travs del tipo de cambio que se aplica a las importaciones de bienes de consumo, podra dar pie a que el Tesoro norteamericano considerase tambin a la eurozona como manipuladora del tipo de cambio. Como hemos visto en el caso de China, esta designacin sirve de excusa para que Trump imponga aranceles, que parece ser su objetivo primordial.

En el caso de Europa, Trump ya aplic aranceles al acero y al aluminio, ha amenazado sobre todo a Alemania con imponer aranceles a los automviles, y recientemente ha amenazado a Francia con aranceles si el pas aprueba una "tasa Google". Trump, adems, ya ha acusado al BCE de manipular la moneda a travs de sus polticas monetarias expansivas, los tipos negativos y las compras de bonos del Estado. Esta acusacin carece de fundamento, pero est claro que nada satisfara ms a Trump que el hecho de que el BCE le diese la excusa de imponer aranceles adicionales a la UE.

As las cosas, lo que cabe esperar de la guerra comercial entre EEUU y China es un impacto deflacionario sobre la zona euro y un aumento de volumen de importaciones y exportaciones con ambos pases, con una reduccin neta del supervit comercial y del PIB. Todo esto sin contar con el efecto disuasorio que una guerra comercial en ciernes puede tener sobre la inversin. Y, si el BCE reacciona relajando an ms su poltica monetaria, se expone a que Trump extienda la guerra comercial y los aranceles a la UE.

La eurozona sera mucho menos vulnerable a las guerras comerciales de Trump si fuese menos dependiente de las exportaciones para su crecimiento econmico. Pero el modelo econmico adoptado desde la crisis est enfocado a reducir la deuda exterior privada y pblica de pases como Espaa. Al deprimir la inversin, el modelo de crecimiento de la eurozona basado en las exportaciones tambin redunda en baja inflacin y bajo crecimiento de la productividad.

La alternativa sera un modelo de economa ms cerrada a nivel continental, con polticas de estimulacin de la inversin y la demanda interna. El problema es que los pases llamados de la crisis no pueden hacer esto por s solos sin correr el riesgo de otra crisis de balanza de pagos como la vivida a principios de la presente dcada. Y los pases del norte de Europa no estn por la labor de dotar a la eurozona de herramientas fiscales y de inversin propiamente dichas, porque implicaran transferencias entre pases. As pues, toca conformarse con baja inflacin, baja inversin, bajo crecimiento, y vulnerabilidad a guerras comerciales.

Fuente: https://www.eldiario.es/economia/China-EEUU-evidencia-economico-eurozona_0_928807493.html



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