Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2019

Terrorismo racial contra hispanos

Carlos Ayala Ramrez
ALAI


Un total de 22 personas murieron, y 24 resultaron heridas, a consecuencia de la masacre perpetrada el pasado 3 de agosto en un supermercado en El Paso, Texas, Estados Unidos. El presunto responsable dijo a la polica, luego de su captura, que su objetivo era matar tantos mexicanos como le fuera posible.

 

En un texto aparecido en Internet horas antes, y relacionado con el protagonista de la masacre, se hacen afirmaciones supremacistas similares. Entre otras, las siguientes: Este ataque es una respuesta a la invasin hispnica de Texas Ellos son los instigadores no yo, simplemente estoy defendiendo mi pas del reemplazo cultural y tnico. Tambin hablaba de un plan para dividir a Estados Unidos en territorios por razas y adverta que personas extranjeras estaban tomando el lugar de la gente blanca.

 

Dos hechos sangrientos ms ocurren en este mismo lapso. El 28 de julio, tres personas murieron y otras 12 resultaron heridas en un tiroteo que provoc el pnico en un festival anual en el norte de California. Y el 4 de agosto un pistolero que llevaba chalecos antibalas y varios cargadores abri fuego en una popular zona de la vida nocturna de Dayton, Ohio, matando a nueve personas e hiriendo a docenas. A lo largo de este ao, se contabilizan unos 250 tiroteos en Estados Unidos que han afectado a un millar de vctimas y matado a unas 250 personas.

 

De nuevo estamos ante una realidad que exige decencia y honradez humana. No valen los discursos formales ni polticamente correctos. El sufrimiento de los inocentes hay que tomarlo en serio, no puede ni debe limitarse a una indignacin pasajera o "condenas" para salir del aprieto. Las vctimas indican la necesidad de ir a la raz de esta deshumanizacin. En esta lnea el Cardenal Daniel Dinardo, presidente de la Conferencia de Obispos Catlicos de los Estados Unidos, considera que algo sigue siendo malo en la sociedad estadounidense, cuando lugares donde la gente se congrega para participar en las actividades cotidianas de la vida pueden, sin previo aviso, convertirse en escenas de violencia y desprecio por la vida humana. Asimismo, denuncia que esta plaga de violencia armada contina sin control y se extiende por todo el pas.

 

La evidencia ineludible de las vctimas ha llevado al presidente Trump a condenar el racismo, la intolerancia y el supremacismo blanco. No obstante, es bien conocido que su ideologa antiinmigrante fue una de las banderas principales para ganar el voto conservador y sigue siendo uno de sus discursos preferidos en la bsqueda de su reeleccin. l ha fomentado pensamientos y actitudes xenofbicas contra los hispanos, violando dos principios ticos de la sociedad mundial: la hospitalidad y el respeto a los derechos humanos. Ha utilizado un lenguaje agresivo para referirse a las familias centroamericanas y mexicanas que llegan a las ciudades fronterizas a solicitar asilo. De ellas ha dicho que invaden o infestan. Peor todava, ha dicho que provienen de pases de mierda. Todo un leguaje xenfobo, violento y hostil, utilizado tambin en el texto de Internet atribuido al autor de la matanza.

 

Estas tragedias han puesto de nuevo en la agenda poltica y meditica, el tema del control de armas en la sociedad estadounidense. Para el presidente Trump, las enfermedades mentales y el odio aprietan el gatillo, no las armas. La excandidata presidencial del partido demcrata, Hillary Clinton, contraargument sealando que las personas sufren enfermedades mentales en todos los pases del mundo; la gente juega videojuegos en prcticamente todos los pases del mundo. La diferencia es el control de las armas. Para la Conferencia Episcopal, una opcin es clara y urgente: las cosas deben cambiar y exigen una legislacin eficaz que pare de golpe estos inimaginables y repetidos episodios de violencia armada y homicida. Reconocen que estos tiroteos masivos no son hechos aislados, sino una verdadera epidemia contra la vida que se debe, en justicia, enfrentar.

 

Ahora bien, por qu son frecuentes los tiroteos masivos en Estados Unidos? Las respuestas habituales suelen ser: que la sociedad estadounidense es extraordinariamente violenta; que sus divisiones raciales han desgastado la cohesin social; que los ciudadanos carecen de la atencin mental adecuada; que se ha idealizado la violencia Sin embargo, un grupo de investigadores cada vez mayor, constata que la nica variable que puede explicar el alto ndice de tiroteos masivos en Estados Unidos es la cantidad estratosfrica de armas accesibles para quien quiera y pueda comprarlas. Si asociamos retrica antiinmigrante, intolerancia, racismo, discriminacin y libre acceso a la posesin de armas, tenemos un escenario asocial que se constituye en un enorme muro que imposibilita la convivencia pacfica, la hospitalidad y el respeto a la dignidad humana.

 

En el mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado 2019, se recuerda que en el tema de los migrantes estn en juego nuestros miedos. Miedo a los otros, a los desconocidos, a los marginados, a los forasteros. Miedos que condicionan nuestra forma de pensar y de actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quizs, sin darnos cuenta, incluso racistas. El miedo nos priva as del deseo y de la capacidad de encuentro con el otro, con aquel que es diferente. El antdoto para contrarrestar el miedo es la hospitalidad, entendida como un derecho y un deber de todos. Como se sabe, el ideal de hospitalidad desarrolla un rol fundamental en los procesos de humanizacin: ayuda a elaborar buenas leyes para frenar la violencia y a inspirar polticas que hagan viable la acogida del extranjero, del emigrante, del refugiado y del diferente. Ese era el sentido de la ley plasmada en el libro del Deuteronomio: Amars al emigrante, porque ustedes fueron emigrantes en Egipto.

 

-Carlos Ayala Ramrez es profesor de la Escuela de Pastoral Hispana de la Arquidicesis de San Francisco, CA. Profesor del Instituto Hispano de la Escuela Jesuita de Teologa, Santa Clara University. Docente jubilado de la UCA.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/201417



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter