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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2019

Joe Biden, una reliquia poltica del siglo XX

Dave Denison
The Baffler / Ctxt

Sera difcil encontrar un candidato ms desfasado que el exvicepresidente de Obama. Cuando Black Lives Matter y #MeToo reclaman un slido historial en justicia social y respeto a las mujeres, aparece l


A lo largo de los aos, el analista poltico William Schneider ha citado con frecuencia un comentario que atribuye al primer ministro britnico Benjamin Disraeli. Cuando un joven ambicioso escribi a Disraeli para pedirle consejo sobre cmo tener xito en la vida pblica, el gran hombre le respondi supuestamente con una carta en la que le deca al chaval que solo haba dos cosas que tena que saber: Tienes que conocerte a ti mismo y tienes que conocer los tiempos en los que vives.

Schneider, que el escritor Richard Ben Cramer describi una vez como atontado, analista de encuestas, opinante, columnista e invitado de TV, fue durante muchos aos la voz de la sabidura oficial de Washington, y tambin emita sentencias para The Atlantic y CNN, mientras ocupaba al mismo tiempo un cargo en el Instituto Americano de la Empresa. He comprobado que Schneider utiliz la cita ya en 1987 y tambin hace apenas un ao, en su libro de 2018, Punto muerto: cmo EE.UU. pas a ser ingobernable. Aunque quiz el consejo de Disraeli no sea tan til para los lderes polticos actuales como Schneider parece creer (comprender cmo agrupar enormes contribuciones financieras sera mucho ms prctico), s sugiere un punto de partida para pensar sobre la variopinta mezcla de candidatos demcratas que compiten por la nominacin del partido en 2020. Cul de ellos demuestra un nivel bsico de autoconocimiento socrtico? Quin comprende los tiempos actuales?

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Sera difcil encontrar un candidato ms desfasado con los tiempos actuales que Joe Biden. En un momento en que dos de los movimientos ms importantes que conforman la coalicin demcrata (las protestas de Black Lives Matter y la ola de #MeToo) sugieren la necesidad de contar con alguien con un slido historial sobre justicia social y respeto hacia las mujeres, aparece precisamente Joe Biden.

Ah est Biden, hablando de sus aos formativos y exhibiendo la admiracin que senta por el movimiento por los derechos civiles de la dcada de 1960, pero que en su interior hablaba por los urbanitas blancos que se oponan al busing y a la integracin. Ah est Biden, que quiere atribuirse el mrito de impulsar la Ley de Violencia contra las Mujeres que se aprob en la dcada de 1990, pero que fue incapaz de encontrar en su interior la forma de respetar y otorgar la misma credibilidad a Anita Hill que a Clarence Thomas en las espantosas audiencias de la Comisin de Asuntos Judiciales del Senado que presidi en 1991. Por aquel entonces Biden estaba tan preocupado por parecer justo y ecunime con los republicanos que consinti que lanzaran continuados ataques coordinados contra Hill, lo que luego permiti que Thomas consiguiera a gritos y de forma beligerante hacerse con un puesto en la Corte Suprema y, no por casualidad, tambin proporcion el modelo que siguieron al pie de la letra Brett Kavanaugh y sus vociferantes republicanos ms de 25 aos despus.

Biden da un paso al frente para liderar una formacin que necesita la energa de mujeres y jvenes activistas y que siempre est al borde de decirles que no tienen cabida real en el Partido Demcrata, a menos que entren en vereda

Ahora Biden da un paso al frente para liderar una formacin que necesita la energa de mujeres activistas y que siempre est al borde de decirles a los jvenes activistas que no tienen cabida real en la poltica del partido demcrata, a menos que entren en vereda y acaten las instrucciones. Incluso antes de que se produjera su presentacin oficial, tuvo que contestar algunas incmodas preguntas sobre la costumbre que tiene de posar sus manos sobre mujeres y nias sin ningn sentido del decoro. Incluso en lo referente a cuestiones menores de estilo, Biden aparece como una reliquia. El da que anunci formalmente su candidatura, las lneas inaugurales de su email de presentacin fueron: EE.UU. es una idea basada en el principio fundacional de que todos los hombres han sido creados iguales. No se da cuenta de que la formulacin del siglo XVIII todos los hombres suena especialmente discordante para una enorme cantidad de personas que tienen menos de, no s, 70 aos?

Qu decir del ao pasado, cuando estaba de gira presentando su libro y comenz a hablar en un evento patrocinado por Los Angeles Times de las luchas polticas de la dcada de 1960?: Y ahora los jvenes vienen a decirme lo que son tiempos difciles. Venga, dejadme tranquilo. No, no siento ninguna empata al respecto. Dejadme tranquilo. El tema es el siguiente: decidimos que bamos a cambiar el mundo y lo hicimos. No se da cuenta de la rabia que existe entre los jvenes de hoy contra la generacin de baby boomers? Cree que hablar como un abuelo que no tiene ni idea y que no siente empata es la mejor manera de ganar el voto joven?

El comentario de Biden no estaba directamente relacionado con el problema de la deuda estudiantil, pero se interpret de esa manera. Y, por qu no iba a ser as? Su historial sobre finanzas y deuda es uno de los peores aspectos de su larga carrera en el Senado. Ha sido un cmplice para la industria financiera tan constante que ha sido incapaz de ver uno de los cambios estructurales ms drsticos y evidentes que se han producido en la vida de Estados Unidos. Los estudiantes de la dcada de 1960 y 1970 de los que habla fueron la ltima generacin que pudo disfrutar de educaciones universitarias asequibles. Esos por los que no siente ninguna empata perdieron algo fundamental para la estabilidad de la clase media. Endeudados y atrapados por el mordisco de una depredadora industria de prstamos, los graduados universitarios se pasan aos intentando sacar cabeza, como nadie de la edad de Biden tuvo nunca que hacerlo.

Y, por supuesto, todo eso forma parte de un problema mucho ms amplio que tanto Bernie Sanders como Elizabeth Warren llevan abordando desde hace dcadas: por qu se permite a la industria financiera aprovecharse de las personas en dificultades. Biden aun esfuerzos con los republicanos en la dcada de 1990 para endurecer las leyes sobre la bancarrota, basndose en la idea de que demasiadas personas de clase media estaban acumulando deudas en sus tarjetas de crdito de forma irresponsable y luego declarndose en bancarrota. Por aquel entonces, Warren comenzaba a despuntar como una profesora de derecho de Harvard que entenda lo que pretendan hacer los bancos y se uni con los opositores que pusieron freno a Biden y a los grupos de cabildeo de los bancos durante aos.

Los estudiantes de la dcada de 1960 y 1970 de los que habla Biden fueron la ltima generacin que pudo disfrutar de educaciones universitarias asequibles

En mayo de 2002, Warren escribi en un artculo que public el New York Times:

Ms del 90 % de las mujeres que se declaran en bancarrota ha sufrido una combinacin u otra de desempleo, facturas mdicas y divorcio. Las mujeres presentan mayores probabilidades de declararse en bancarrota que los hombres despus de pasar por un divorcio o un problema de salud, aunque tanto los hombres como las mujeres aluden a los problemas laborales como la mayor dificultad.

No sucedi hasta 2005, pero Biden y los bancos alcanzaron finalmente la victoria cuando el presidente George W. Bush promulg el proyecto de ley que tanto ansiaban. Como escribi Theodoric Meyer esta primavera en Politico para explicar la batalla Biden-Warren, seguramente el proyecto de ley habra fracasado si Biden no hubiera arrastrado a suficientes demcratas del lado de los lobbies financieros. Por supuesto, la explicacin fue la habitual en la poltica de Washington: el gigante bancario MBNA (que fue absorbido en 2005 por Bank of America) tena su sede en el estado natal de Biden (Delaware). Adems, MBNA era la tercera empresa ms importante en cuanto a emisin de tarjetas de crdito, seal Meyer. Pero tambin:

Sus ejecutivos y empleados eran algunos de los mayores contribuyentes de campaa de Biden y haban aportado ms de 200.000 dlares a lo largo de su carrera, segn el Centro de Polticas Responsables. Uno de los hijos de Biden, Hunter, trabaj en el MBNA despus de graduarse en Derecho y ms tarde realiz labores consultivas para la empresa tras pasar una temporada en el ministerio de Comercio. Los lazos de los Biden con la empresa estaban tan arraigados que los dirigentes de la campaa de Obama dijeron en 2008 al New York Times que fue uno de los asuntos ms delicados que examinamos antes de optar por ofrecerle al senador un puesto en la lista de candidatos. Biden era visto como alguien tan cercano a la empresa que l mismo sinti la necesidad en un momento dado de aclararle al Washington Post que no era el senador del MBNA.

La mayora de los candidatos demcratas utilizaron hace poco diversas variaciones del argumento Joe Biden es amigo mo. Es la idea que Biden va a vender, tambin: que es el hombre de la calle, clido y de buen corazn, que se enfrentar, y vencer, a Trump. La pena y el dolor que Biden ha experimentado en su vida (perder a su primera mujer y a una hija pequea en un accidente de coche, y, ms recientemente, perder a su hijo Beau) hacen que resulte simptico para otros que han sufrido de igual forma. Y sin embargo, de algn modo esa identificacin con los estadounidenses de a pie no se ha traducido en un importante historial de logros en su nombre, y menos an en un conjunto de polticas pblicas que responda a estos tiempos de injusticia racial, desigualdad y servidumbre gubernamental en vista de las prerrogativas corporativas.

Joe Biden fue uno de los personajes que aparecan en Lo que hay que tener de Richard Ben Cramer, que algunos consideran uno de los mejores libros sobre campaas electorales jams escrito. Cramer relata (a lo largo de ms de mil pginas) los tiras y aflojas de la campaa presidencial de 1988, que vio como Gary Hart y Biden, entre otros, se quedaban en agua de borrajas antes de que la decisin estuviera entre George H.W. Bush y Michael Dukakis. Nos enteramos al comienzo del libro que Biden conoci por primera vez a su futura mujer Neilia en una playa de Nassau durante las vacaciones de primavera de 1964. Al poco tiempo, ella le coment a un amigo: Me ha dicho que va a ser senador antes de los treinta. Y luego va a ser presidente.

Durante un corto lapso de tiempo pareci como si 1988 fuera a ser el ao de Biden. Hart haba abandonado, Biden estaba al frente de las audiencias para decidir si el candidato de extrema derecha de Reagan, Robert Bork, obtendra un asiento en la Corte Suprema. Pero luego todo se vino abajo a raz de una tormenta meditica repentina. Biden se levant en un debate de candidatos en Iowa y, con la intencin de pronunciar un conmovedor discurso final, tom prestadas las majestuosas palabras y emociones del poltico britnico Neil Kinnock, sin mencionar la fuente. Maureen Dowd lo desvel en el Times. Ms tarde aparecieron otros artculos sobre l extrayendo palabras de un discurso de Bobby Kennedy y sobre un incidente de plagio mientras estudiaba Derecho en la universidad.

Se supone que tiene que caerte bien porque es un tipo ntegro, aunque haya pertenecido al club ms privilegiado de EE.UU. desde que tena 30 aos

Result ser que Biden tuvo conocimiento del discurso de Kinnock a travs del mismsimo William Schneider, que habra regresado haca poco de un viaje por Inglaterra y haba quedado tan impresionado con Kinnock que se trajo a casa una cinta con el discurso. Schneider escribi un largo anlisis para The Atlantic a comienzos de 1987 sobre los nuevos candidatos demcratas, en el que comparaba a Biden con Hart. Cuando se public el artculo, segn afirma Schneider, Biden le invit a almorzar. Biden haba odo hablar del discurso de Kinnock, y Schneider le entreg una copia. Biden asimil tanto el discurso que pareci olvidrsele que la historia y las palabras de Kinnock no eran las suyas.

Leer hoy en da sobre cmo se desarroll ese drama de campaa es leer sobre acontecimientos polticos de una poca desaparecida desde hace tiempo. La gente de Biden siempre sospech que alguna de las otras campaas les haba delatado, si no, quin le haba enviado a Maureen Dowd la prueba con los dos discursos? Con el tiempo se supo que haba sido John Sasso, el director de campaa de Dukakis. Cuando Sasso se lo confes a Dukakis, que haba afirmado que su campaa estaba por encima de ese tipo de trucos sucios, el candidato despidi a Sasso. Nadie pag a estrellas porno! Nadie minti sobre su estado financiero! Pero fue todo un escndalo para la poca.

Cramer describe a Schneider como un gur de Biden a tiempo parcial. Acaso Schneider no le haba explicado a Biden la importancia de conocerse a s mismo y conocer los tiempos en los que vives? En realidad, Biden estaba en esa poca teniendo problemas para encontrar su identidad poltica. Ha reconocido que estaba en gran medida bajo el influjo de uno de sus principales asesores, Patrick Caddell, hasta el punto de que lleg a afirmar en el Washington Post, de manera algo imprudente: A veces es difcil saber dnde termina el pensamiento de Pat y dnde comienza el mo. Y luego, en ausencia de convicciones propias en ese debate de Iowa, perdi el sentido de dnde terminaba el pensamiento de Kinnock y dnde comenzaba el suyo.

Mientras Biden, su familia y sus asesores hacan pia para superar ese momento de crisis durante la campaa, y decidan si continuar en la carrera presidencial, el candidato sinti que los periodistas le acosaban. Quera que le vieran en el amplio contexto de su vida y que no se centraran solo en unos pocos errores tontos. Por qu no podan ver lo mucho que le amaba su familia, lo mucho que le amaban sus votantes? l solo era ese tipo llamado Joe que provena de una familia de clase media con races en Scranton, Pennsylvania, y ms tarde en Delaware.

Eso es exactamente lo mismo que se pudo atisbar cuando acudi hace poco al programa de televisin The View. Por qu no poda simplemente pedirle disculpas a Anita Hill por el rol que tuvo en cmo la trataron?, le pregunt Joy Behar. Pido disculpas por la manera en que fue tratada, declar Biden recurriendo a la voz pasiva. Si echamos la vista atrs hacia lo que dije y lo que no dije, no creo que yo la tratara mal. (En una entrevista posterior, Biden dijo de Hill: No tuvo una audiencia justa, no se la trat bien y eso es mi responsabilidad).

Esta es la impresin que queda con frecuencia despus de ver las apariciones pblicas de Biden. Est intentando que lo conozcas de la forma en que lo conocen su familia y sus amigos: como el to clido y justo con todo el mundo, incluidos los principales multimillonarios del pas y los tipos de la cmara sindical. Se supone que tiene que caerte bien porque es un tipo ntegro, aunque haya pertenecido al club ms privilegiado de EE.UU. desde que tena 30 aos. Ms que nunca, parece un hombre que est fuera de contexto, que mira hacia atrs e intenta atrapar el presente, persiguiendo nicamente el futuro que imagin en 1964, pero, en definitiva, parece un hombre fuera de su tiempo.

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Dave Denison es redactor asociado de The Baffler.

Este artculo se public originalmente en ingls en The Baffler.

Traduccin de lvaro San Jos.

Fuente: http://ctxt.es/es/20190807/Politica/27447/Joe-Biden-primarias-partido-democrata-EEUU-The-Baffler.htm



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