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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2019

Ms all del infierno

Eduardo Latino
Rebelin


A Fernandez Retamar


Muri Roberto Fernndez Retamar, poeta, intelectual cubano. Revolucionario que vio arder lo nuevo, lo desconocido. Muri Fernndez Retamar y con l sale a caminar hacia Otros Mundos la magia de su trazo enrgico. La muerte como presencia. La pluma como fuego. De chico lo admir, segu sus poemas como llama viva de esperanzas. La muerte irrumpe a diario. Tan a diario que una y otra vez se nos muestra de cerca. Hace doce aos lo busqu por la isla caribea y por su gran casa, la Casa de las Amricas y no lo encontr. Tal vez as deben ser los ms profundos vnculos: en el trazo de lo simblico, en el calor de las entraas ms all de las formas visibles. Camin la isla de la libertad y lo busqu, me cruc con personas entraables, incluso compart una tarde con Alberto Granados, el amigo del Che Guevara, aquel que emprendi ese maravilloso viaje de reconocimiento de las venas abiertas de Nuestra Amrica en la inefable La Poderosa, si la moto que los llev por las rutas del sur. Si, entre calles y rutas me hizo una gambeta el destino y solo he podido conocer la pluma, la metfora y sus textos filosficos en busca de un nuevo Calibn que haga de Nuestra Amrica una tierra libre.

La muerte llama a la puerta. Se fueron el gran Joao Gilberto y el admirado Claudio Naranjo. Si, a esta altura debo comentar una digresin: unos das antes que muriese el psiquiatra y psiclogo transpersonal, le haba escrito para entrevistarlo en unas semanas ms en la seccin de la entrevista desde el pi de Percepciones. Una vez ms la vida hace una gambeta y aqu las teclas no se detienen y figuran una nueva imagen de la muerte. Me detengo y viene a la memoria la filsofa Marta Harnecker, quien muri hace apenas un poco ms de un mes. Otra de las gambetas. La busqu en la Feria Internacional del Libro en Santiago de Chile hace dos aos y solo logr encontrar un libro fundamental sobre las asambleas ciudadanas y esos Otros Mundos que se van pariendo en estos tiempos desde abajo.

Sin dudas la muerte como presencia, como figuracin, como smbolo. La pregunta es sobre la muerte. Qu es la muerte?, qu hay despus de la muerte? Preguntas capitales para la filosofa. Preguntas que nos invitan a ir hacia un adentro que nos parece lejano y externo. El filsofo alemn Martn Heidegger, se pregunt en los albores del exitencialismo, sobre la muerte y su reflexin lleg a una respuesta externalizante: lo ms cercano que se puede estar a la nocin de la muerte es estar en el exacto momento de la muerte de un ser querido. Sin embargo, me pregunto cunto vale la vida o la muerte en ese exacto minuto que un filsofo adscribe a nazismo desde su juventud y las calderas prestas a un nuevo genocidio para en el planeta. La materializacin, la obra concreta ha sido una forma de calmar la angustia ante la muerte y la perpetuacin de la obra como una forma de trascendencia. Sin embargo, el materialismo nos ha puesto en una encrucijada civilizatoria: la obra es muerte, es sobreexplotacin, es un genocidio lento y silencioso a travs de la destruccin del planeta, a travs de un sistema de explotacin que ya no reviste ninguna variable lgica ni matemtica. La explotacin por la explotacin misma. La teora del mercado como sacralizacin de la vida en la mejor gndola del supermercado o del ltimo shopping.

La muerte irrumpe y el miedo se patentiza. El infierno es la consigna a gambetear. De purgatorios a parasos, la ideologa fatalista como deca el pedagogo brasileo Paulo Freire o ideologa del miedo o de la muerte, son los mecanismos que se reproducen para externalizarnos como si fusemos divisas que circulan en la bolsa de Londres. El ms all como represin y anulacin del goce, del disfrute, de la abundancia como encuentro con la naturaleza en vez de un plan sistemtico para su exterminio. Las formas son las de estructuras anquilosadas que toman arquitecturas de grandes instituciones estatales y paraestatales que consolidan un mismo fin: la muerte como fin, el miedo como mtodo. Una ideologa apocalptica que se encierra en unas pginas de la Biblia. Seguramente las pginas ms interesantes de un libro que de sagrado pasa a configurar un arma de destruccin masiva en estos tiempos por Nuestra Amrica. Una vez ms la muerte, por qu aparece la muerte. Podra ensayar unas lneas sobre la memoria y la historia relacionado a este tema de meditacin en este escrito que intenta abrirnos a otros mundos desde nuestra propia existencia, la de cada unx y sus instancias comunitarias. Es que la muerte parece que es una realidad permanente en nuestros pueblos cuando intentan sacar la trompa de su sometimiento, de una opresin que es ms evidente da a da. Esta semana asesinaron a otro comunero Mapuche del otro lado de la Cordillera y se suman a la memoria de Camilo Catrillanca, Matas Catrileo de aquel lado y Rafael Nahuel y Santiago Maldonado de este lado. Genocidio que reviste las caractersticas de permanente, claro que nada tiene que ver con una revolucin permanente. Es el estado de un lado y otro de la cordillera que elimina al diferente, que racializa e impone una doctrina que anula derechos de todo tipo.

Mientras tanto, de este lado de las montaas, en Las Grutas, se realiz el 2 Parlamento de las Mujeres Originarias por el Buen Vivir, donde estuvo la machi Francisca. Autoridad Mapuche que estuvo detenida injustamente, por el estado de Chile, en el penal de mujeres de Temuco, por el solo hecho de defender el cerro de una empresa que quera desmontar y el estado ni siquiera chileno ni siquiera haba pedido un informe impacto ambiental como tampoco haba respetado el derecho a la consulta previa e informada de la OIT. La Machi, quien es mujer medicina, sabe de las verdades del monte y del poder curativo de las plantas. Las mujeres originarias de distintos puntos cardinales se reunieron para profundizar un camino que es inexorable: del se va a caer el patriarcado de las mujeres urbanas a la autodeterminacin de sus territorios y la bsqueda de descolonizar tambin el feminismo. Gritos urbanos, campesinos e indgenas que plantean un camino sin retorno donde la ideologa de la muerte, como producto del patriarcado para dominar todos los territorios, desde los cuerpos de las mujeres hasta las tierras libres de los pueblos, va a caer, lo van a derribar.

Cada maana al salir el sol, abajito los fuegos se multiplican. Fuegos que se contagian y se multiplican sin que el panptico los pueda reconocer. All abajo, donde los nombres an son desconocidos por los medios de des-informacin y las redes-alinantes, las manos labriegas hacen de la pedagoga de la esperanza una alternativa al infierno. Se va a caer la opresin de cpulas asfixiantes con formas de relato antiguo. Es tiempo de parir lo nuevo, es tiempo de reconocer el fuego vivo del saber presente. Y vuelvo al principio, Fernndez Retamar es uno de aquellos que han parido algunas semillas de lo nuevo. La poesa como forma, la llama como sentido.

Que veremos arder

Abel derram su sangre en el comienza. No lo siguieron ms que los humildes, los olvidados. Y, luego de andar sobre el mar, Quedaron doce, y todo empez de nuevo. Bajaron con barbas al romper el ao, Y tuvieron discpulos sobre la vasta tierra.

Esto lo saba ya el libro.

Pero los smbolos que ellos hicieron No tenan libro: los que hicieron las cosas No tenan nombres, o al menos sus nombres No los saba nadie. Las fechas que llenaron Estaban vacas como una casa vaca. Ahora sabemos lo que significan Cuartel Moncada, 26, Lo que significan Camilo, Che, Girn, Escambray, octubre. Los libros lo recogen y lo proponen.

El viento inmenso que lo afirma barre las montaas y los llanos Donde los que no tienen nombre, O cuyos nombres no conoce nadie todava, Preparan en la sombra llamaradas Para fechas vacas que veremos arder.

La seguimos...

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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