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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2019

La ofensiva de Bolsonaro y el Estado de contrainseguridad nacional

Jos Luis Ros Vera
Rebelin


En las ltimas semanas asistimos a un proceso de adaptacin del Estado brasileo a las condiciones que dan forma a la coyuntura poltica brasilea, las cuales son marcadas por los siguientes elementos: 1) la espiral de la crisis econmica; 2) la polarizacin poltica que la lucha de clases agudiza; 3) las contradicciones existentes en el seno de las clases dominantes y al interior de los aparatos e instituciones del Estado; 4) los obstculos que encuentra el poder Ejecutivo para la imposicin del proyecto econmico-poltico; 5) el fuerte golpe a la popularidad del Gobierno, y de modo particular, del ministro Sergio Moro, a raz de las revelaciones hechas por The Intercept Brasil.

Es en el marco de estas condiciones de aguda inestabilidad poltica, que el Gobierno Bolsonaro ha venido adaptndose. Viene agudizando la deriva autoritaria del Estado de excepcin con el establecimiento de un Estado de contrainseguridad nacional cuyos principales ejes comienzan a integrarse en una matriz anti-terrorista, de control poltico-ideolgico y sometimiento de la oposicin poltica.

En nuestro artculo Desdoblamientos del Estado de excepcin en Brasil nos preguntamos: bajo qu condiciones de la lucha poltica y sobre qu forma de rgimen poltico podra establecerse el programa econmico y antisocial del gran capital y el bloque bolsonariano? [1] A ms de siete meses de iniciado el Gobierno, asistimos a una profundizacin de la forma poltica con la que se pretende el desmantelamiento y construccin de un nuevo proceso reproductivo del capital centrado en la ampliacin de las relaciones de dependencia, acentuacin de la superexplotacin del trabajo y la sumisin al imperialismo y sus intereses geoestratgicos.

El contexto

El 15 de mayo (15M), Da Nacional de Lucha en Defensa de la Educacin, se manifest con gran fuerza el movimiento popular opuesto al proyecto ultraliberal y dependiente que representa el Gobierno de Jair Bolsonaro. Con ello, la oposicin popular expresaba su fuerte presencia en la escena poltica. Lo que un mes despus, con la Huelga General (14J) que llev a la calle a ms de 40 millones de personas, volvera a presentarse.

A partir de la segunda mitad del mes de mayo, el Gobierno Bolsonaro, inmerso en una crisis poltica derivada de fuertes contradicciones y divisiones en el seno de los aparatos estatales que involucran al Congreso, Ejecutivo, STF, militares, etc., e incluso, ante la muy temprana y seria amenaza de distintas vas de impeachment, en la que sobresala la investigacin de su hijo, el senador Flavio Bolsonaro (que compromete a toda la familia), decidi lanzar su ofensiva neofascista.

Bolsonaro volvi a difundir la idea de que el sistema lo quiere matar, acompaado de la propagacin de textos por WhatsApp (Brasil ingobernable), y convoc a manifestaciones sociales de cariz neofascista (Bolsonaro se apoya en un amplio movimiento de masas neofascista, al que busca fortalecer). En el texto de WhatsApp se subrayaba una idea central: la hiptesis nuclear, consistente en una ruptura institucional irreversible, una especie de golpe neofascista contra el orden liberal de la democracia institucional (hoy en crisis). Das despus, se llev a cabo la manifestacin de extrema derecha del 26 de Mayo (26M), la cual se dirigi en contra del Congreso, del STF, del PSOL, y de sus principales representantes.

En esos das de mediados de mayo, tambin se difundieron narrativas de conspiracin. Por ejemplo, con la supuesta existencia del grupo ecoterrorista presuntamente llamado sociedad secreta silvestre (SSS), que amenaza con asesinar al presidente. Como indicamos en un artculo anterior, con aquellas narrativas conspiratorias como la de un Brasil ingobernable o la amenaza del ecoterrorismo, se abra la va para legitimar un rgimen de excepcin que instaure una forma de Estado neofascista que defina una nueva relacin de hegemona al interior de las clases dominantes[2].

A partir del 26M quedaba completamente clara la ofensiva bolsonariana: la opcin por la polarizacin, el ataque al orden social e institucional (en crisis), la exacerbacin autoritaria. En ese momento, nos preguntbamos: Qu papel ocupara el mando militar, en conflicto con el ala ideolgica neofascista bolsonariana? Existiran las condiciones en el STF, en el Congreso, y otras instituciones democrtico-formales para detener la ofensiva?

En resumen, la ofensiva neofascista acelerada a finales de mayo se encuadra en este marco de contradicciones interestatales, lucha de clases e inestabilidad poltica. Es en este contexto que, a partir del 9 de junio de este ao, se inscribe la Vaza Jato, un trabajo de filtracin, divulgacin y elaboracin de reportajes sobre las conversaciones entre diferentes agentes y rganos de Justicia coordinadores de la operacin Lava Jato, que ha venido evidenciando la parcialidad y el carcter poltico y conspiratorio de esta operacin. La Vaza Jato ha revelado el laboratorio real de la Operacin Lava Jato, ha capturado olmpicamente el proceso de transfiguracin del Estado-juez en Estado-acusatorio, el cual conden a Lula, deneg sus derechos polticos y llev al bloque neofascista-militarista al frente del poder Ejecutivo.

El derrumbe de la Lava Jato y el archivo colosal de la Vaza Jato

Centenas de mensajes, audios y videos conforman un archivo colosal que desmorona la inmensa operacin anticorrupcin coordinada por el ex juez Sergio Moro -hoy Ministro de Justicia y Seguridad Pblica-, el fiscal Deltan Dallagnol, e involucran a ministros de la Suprema Corte brasilea (STF), Supremo Tribunal de Justicia (STJ), Tribunal Regional Federal 4 Regin (TRF4), Polica Federal, Ministerio Pblico Federal (MPF), medios de comunicacin, etc., en una conspiracin vinculada y dirigida por intereses econmicos y polticos de EEUU.[3]

A casi dos meses de iniciada la Vaza Jato, el periodista responsable de los reportajes y editor del sitio The Intercept, el estadounidense Glenn Greenwald, seala que an estn ms cerca del principio que del final de las series de filtraciones y divulgaciones de los dilogos de jueces y fiscales. El desgaste del ex juez y del poder Ejecutivo es notable. Inciertos son los resultados. No obstante, lo que es muy claro es la ofensiva de Jair Bolsonaro y de su ministro de Justicia.

La contraofensiva autoritaria post-The Intercept

La primera respuesta de Bolsonaro ante la Vaza Jato fue minimizar los mensajes difundidos y apoyar el legado del exjuez, esto es, el respaldo a su ministro. De igual modo, los altos mandos militares cerraron filas con el ministro Sergio Moro. A pesar de las tensiones y conflictos entre militares y olavistas-bolsonarianos, una de las primeras repercusiones de la Vaza Jato ha sido el paso hacia una mayor cohesin entre estas facciones al interior del Gobierno (aunque sin exentar del todo sus fricciones).

El General Villas Bas, actual asesor del estratgico Gabinete de Seguridad Institucional (GSI), a quien Bolsonaro ha declarado deberle la presidencia de la repblica -por sus amenazas hechas en abril y septiembre de 2018 a la Corte si sta otorgaba la libertad a Lula- manifest dos das despus de la primera difusin de los mensajes Moro-Dallagnol: Momento preocupante el que estamos viviendo, porque permite que la insensatez y el oportunismo intenten vaciar la operacin Lava Jato, que es la esperanza de que la dinmica de las relaciones institucionales en nuestro pas transcurra en un entorno marcado por la tica y respeto por el inters pblico. Un mes despus, en un agudo signo poltico del ministro Sergio Moro, ste public una fotografa en su cuenta de twitter, en la que posa con el mismo Villas Bas, a raz de la visita que el general le hizo a sus oficinas.

Para el propio Hamilton Mouro, general retirado y hoy vicepresidente, Moro fue vctima de un grave delito, y declar: En el ejrcito, tenemos un lenguaje muy claro: si tengo que ir a la guerra, me llevo a Sergio Moro y Deltan Dallagnol".

Con las revelaciones hechas por The Intercept, se haca ms fuerte la posibilidad de que en el mismo mes de junio el Supremo Tribunal de Justicia (STJ) otorgara un Habeas Corpus al expresidente Lula, ms aun, cuando dos ministros manifestaron fuertes crticas al ex juez y a la Lava Jato en los primeros dos das de iniciados los reportajes. En ese contexto, el General Augusto Heleno, Jefe del GSI, en el Caf de la Maana (14/06/2019) que lleva a cabo Bolsonaro con los medios de comunicacin, defendi con gritos y golpes en la mesa, una prisin perpetua para Lula.[4]

Las repercusiones al cierre de filas del ala militar con el Gobierno Bolsonaro, la Lava Jato y el ministro Moro, no se hicieron esperar. Fundamentalmente impactaron en varios ministros del STF, con lo que puede apreciarse la influencia y/o tutela militar en la Corte Suprema de Brasil.

Al da siguiente de la prisin perpetua defendida por el general Heleno, el presidente del STF, el ministro Dias Toffoli, aplaz para el mes de noviembre la discusin de la Corte sobre las normas de ejecucin sobre una pena despus de una condena en segunda instancia, y el derecho de presuncin de inocencia que permite agotar en libertad los recursos legales disponibles (tercera instancia y STF), lo que podra otorgar la libertad al expresidente Lula.

As tambin, el da 24 de junio, la segunda sala del STF, conformada por cinco ministros, analiz dos Habeas corpus solicitados por la defensa de Lula, en los que argumentaron la parcialidad del ex juez Sergio Moro en el juicio contra Lula. El primero, el cual discuti el rechazo del exministro Felix Fisher al pedido de un recurso del expresidente Lula presentado a la Corte, obtuvo un resultado negativo para el ex mandatario, de 4 ministros contra 1.

El segundo, fue sustentado con las filtraciones de las conversaciones entre Moro y fiscales de la Lava Jato divulgadas por The Intercept. En aquella sesin del 24 de junio, el ministro Gilmar Mendes, crtico de la Lava Jato, afirm que pruebas obtenidas por medios supuestamente ilcitos s pueden ser utilizadas como recurso de la defensa. Asimismo, el mismo ministro hizo la propuesta de que el expresidente fuese liberado provisionalmente, hasta el final del esclarecimiento sobre las acusaciones de parcialidad en el comportamiento del ex juez Sergio Moro. El resultado fue negativo para el expresidente, 3 ministros contra dos. No obstante, el anlisis definitivo sobre la conducta del ex juez, fue programado para el mes de agosto. Segn se ha dado a conocer recientemente, el debate ser presentado el da 14, fecha an sin confirmarse, y sus resultados sern muy relevantes.

De acuerdo con Jeferson Miola, los resultados del 24 de junio en el STF, significan que el STF contina, por tanto, donde est desde el golpe: fiel al golpe y al rgimen de excepcin y agachado ante los militares.[5]

A estas acciones del STF, debemos aadir la relevante accin del presidente del STF, Dias Toffoli. El da 16 de julio, a peticin de Flvio Bolsonaro, determin la suspensin de investigaciones en todo el pas que utilicen datos detallados de rganos de control (Consejo de Control de Actividades Financieras Coaf, Receita Federal, Banco Central) que no cuenten con autorizacin judicial.[6] La accin es muy significativa, dadas las investigaciones sobre el senador Flvio Bolsonaro y su asesor Fabricio Queiroz, que contaban con una autorizacin (otorgada en mayo del presente ao) por la Justicia de Rio de Janeiro respecto al quiebre de su secreto bancario y fiscal, investigaciones que podan revelar adems de sus actividades ilcitas (lavado de dinero, peculado, etc.), sus posibles vnculos con las milicias de Ro y los asesinatos de Marielle Franco, lo cual podra involucrar al propio Jair Bolsonaro.

Los llamados neofascistas de Bolsonaro

El da de la Fiesta Nacional de la Artillera (15/06/2019), en un discurso rodeado de militares, el depositario del poder Ejecutivo, nuevamente llam al armamento de la poblacin, esta vez, para defenderse de un golpe de Estado. As, Bolsonaro exclam: Nuestra vida tiene valor, pero hay algo mucho ms valioso que nuestra vida, que es nuestra libertad. Adems de las Fuerzas Armadas, defiendo el armamento individual para nuestro pueblo, para que las tentaciones no crucen las mentes de los gobernantes para asumir el poder de forma absoluta. Tenemos un ejemplo en Amrica Latina. No queremos repetirlo. Confiando en el pueblo, confiando en las Fuerzas Armadas, este mal se aparta cada vez ms de nosotros.[7] Y ms adelante, aadi: Necesitamos, ms que un Parlamento, del pueblo de nuestro lado para que podamos imponer una poltica que refleje la paz y la alegra para todos nosotros(Ibid). Esto ltimo no puede causar sorpresa, ya que Bolsonaro ha venido insistiendo en que solo debe lealtad al pueblo ms no as a las instituciones.

El discurso neofascista se propaga en un momento en el que Bolsonaro promueve los decretos de flexibilizacin sobre portacin, posesin y comercializacin de armas en la sociedad, una de sus principales promesas de campaa. Sabido es el objetivo del Ejecutivo sobre el armamento de la poblacin como parte de su inters en crear milicias a su servicio, y ampliar la fuerza de ruralistas, propietarios de tierra, agentes del agronegocio en general, en suma, fortalecer a una reaccionaria base aliada enemiga de indios, quilombolas, ambientalistas, del MST, y otras fuerzas populares.

Ante una muy probable derrota en el Congreso, a finales de junio Bolsonaro revoc sus dos decretos enviados, anunciando que los reemplazara con la elaboracin de dos nuevos decretos.

Adems de estos llamados de carcter neofascista, no puede pasar desapercibido, el hecho de que, das despus de la manifestacin del 30 de junio (30J), a favor de Sergio Moro y del cierre de las instituciones (STF, Congreso), el idelogo del bloque bolsonariano, el neofascista Olavo de Carvalho, pidi a Sergio Moro que cese el registro del PT y de los partidos de izquierda, bajo la excusa de que ningn partido poltico de Brasil puede afiliarse a organizaciones extranjeras, y ello, en relacin a la adscripcin de estas organizaciones al Foro de Sao Paulo.

El Estado de contrainseguridad nacional

El principal impacto del desenmascaramiento de la Lava Jato y las revelaciones del Estado de excepcin divulgadas por The Intercept ha recado en la exacerbacin de la forma autoritaria estatal encaminada a la profundizacin de un Estado de contrainseguridad nacional o Estado de excepcin legal de carcter policial.

Ha sido posterior al viaje secreto de Sergio Moro a Estados Unidos realizado trece das despus de las primeras divulgaciones, que se ha optado por exacerbar las acciones de contrainseguridad nacional, del cual la operacin Lava Jato, en manos del hoy ministro de Justicia Sergio Moro, y su Reforma de Seguridad (paquete anticrimen), son dos piezas fundamentales.

Sobre esta base estatal, el Gobierno Bolsonaro ha readecuado su estrategia para responder al desgaste que ha venido presentando a raz de la Vaza Jato. La estrategia se ha basado en: a) normalizar los dilogos vertidos entre el ex juez y fiscales de la operacin anti-corrupcin; b) criminalizar el modo en que presuntamente se obtuvo la informacin, y de esta manera, descarriar la atencin del contenido de la informacin publicada; c) burlar los efectos polticos y jurdicos que encierran dichos dilogos; d) anular la esencia de los dilogos que evidencian el carcter poltico, conspirativo y delictivo de los agentes de la operacin Lava Jato.

En este marco de la estrategia autoritaria se inscribe la Operacin Spoofing, la aprehensin el da 23 de julio de cuatro presuntos hackers que supuestamente sustrajeron informacin de mil nmeros telefnicos de funcionarios pblicos,[8] entre ellos informacin del telfono del ex juez, la cual habra sido vertida por los periodistas que integran The Intercept, que para evitar ser criminalizados y encarcelados, han venido difundiendo los dilogos en alianza con otros medios de comunicacin y periodistas independientes (Folha, Revista Veja, El Pas-Brasil, UOL, entre otros).

Con el arresto de los presuntos hackers, y la supuesta invasin de mil nmeros telefnicos, entre ellos, el del propio presidente, Bolsonaro se apresur a sealar que ha sido un atentado grave contra Brasil y sus instituciones.[9]

La criminalizacin y desvo de la atencin sobre los delitos y crmenes de la operacin Lava Jato y de sus agentes, no es el nico componente de la estrategia apoyada en el Estado policial, y sus aparatos institucionales, paradjicamente, en las propias manos del ministro de Justicia.

El Gobierno Bolsonaro, en un primer momento, ha difundido la posibilidad de la existencia de una investigacin judicial en contra del periodista estadounidense radicado en Brasil, Glenn Greenwald, responsable del sitio The Intercept. La investigacin no ha sido confirmada de modo oficial, muy probablemente con el objeto de crear un clima de miedo en todo aqul que ose apoyar la difusin de los dilogos revelados, atacando as los derechos de libertad de expresin y libertad de prensa.

Ahora bien, dos das despus de la Operacin Spoofing, el ministro de Justicia Sergio Moro, emiti el 25 de julio, la Ordenanza Num. 666, con la que se regula el impedimento de entrada, repatriacin, deportacin sumaria, reduccin o cancelacin del perodo de estada de aquella persona peligrosa para la seguridad de Brasil o de una persona que ha cometido un acto contrario a los principios y objetivos establecidos en la Constitucin Federal. Das despus, en un acto pblico, Sergio Moro defendi dicha Ordenanza, sealando que busca prohibir el ingreso a Brasil de extranjeros sospechosos de la prctica de crmenes extremadamente graves, entre ellos el terrorismo y el trfico de personas.

Como vemos, en la ltima semana de julio se han acentuado las amenazas de deportacin sumaria a extranjeros peligrosos para la Seguridad Nacional, o contra quienes practiquen actos contrarios a los principios y objetivos de la Constitucin. A todas luces, la amenaza est centrada en el periodista estadounidense, responsable de quebrar los fetiches de la Lava Jato, que envuelven nada menos que el proceso anticonstitucional que llev a la instalacin de la llave Bolsonaro/Mouro a la presidencia y vicepresidencia de la repblica.

En este orden, pueden comprenderse las amenazas de crcel hechas por Jair Bolsonaro en contra del periodista estadounidense. Segn ha declarado Bolsonaro, la Ordenanza no tiene que ver con Glenn, ya que no se ajusta al crimen que est cometiendo Quizs vaya a la crcel aqu en Brasil, pero no en el exterior.

Por si acaso faltara algo para la justificacin de las nuevas medidas de excepcin, la Revista de derecha Veja, das antes a la emisin de la Ordenanza, revivi la narrativa ecoterrorista con una entrevista[10] al supuesto lder de una organizacin llamada Sociedad Secreta Silvestre, que amenaza con matar a Jair Bolsonaro y a dos de sus ministros.

En resumen, asistimos a la elaboracin de un nuevo recurso jurdico de excepcin acompaada de una narrativa de carcter policial, con el objeto de legitimar la profundizacin de un Estado de contrainseguridad nacional establecido, segn seala la Ordenanza, contra toda persona peligrosa para la seguridad de Brasil.

Estado de contrainseguridad nacional: una caracterizacin

En el estudio de los procesos econmicos y polticos contemporneos de Amrica Latina, desde la teora marxista de la dependencia, Jaime Osorio ha planteado el concepto de Estado de contrainseguridad con coro electoral.[11] De acuerdo con nuestra lectura, el Estado de contrainseguridad se caracteriza sobre los siguientes elementos:

1) se configura a partir de los intereses de oligarquas locales y fracciones del capital internacional que al rechazar las polticas sociales de los gobiernos progresistas, redoblan esfuerzos para recuperar la gestin del aparato de Estado;

2) busca impedir el mantenimiento o repeticin de estos gobiernos, para lo cual, se apoya en el fortalecimiento de las polticas de seguridad, las cuales son activadas para enfrentar en lugar destacado a las fuerzas sociales, organizaciones y lderes que cuestionan las polticas del capital;

3) Es una forma de gobierno que mantiene las consultas electorales, no obstante, bajo procedimientos de mayor control, sea de las fuerzas que participan, de los candidatos, y de los resultados;

4) Parte de las acciones que ejerce dicha forma poltica son para minar la popularidad y socavar los alcances polticos de organizaciones que amenacen la paz social y electoral que los grandes capitales reclaman, lo que implica a su vez destruir o incluso eliminar a lderes polticos con gran capacidad de respuesta de masas;

5) Construye acciones de control social vinculadas a mecanismos en donde se incrementa la percepcin de inseguridad pblica, atemorizando as a la sociedad con la presencia de enemigos de la paz social y de los valores de la comunidad, esto es, prcticas que se producen con el objeto de desorganizar y apagar las luchas sociales y legitimar la vigilancia y la intervencin policial y militar;

6) Es una forma poltica que mantiene una serie de caracteres semejantes al Estado de contrainsurgencia: establece acciones para perseguir o eliminar a quienes cuestionan y denuncian las polticas del Gobierno o sus atropellos autoritarios; reformula y endurece las normas de seguridad pblica; reorganiza los aparatos de seguridad, inteligencia y de las fuerzas armadas y policiales as como amplifica el alcance de sus funciones; crea nuevos vnculos con organismos de inteligencia y fuerzas armadas de EEUU;

7) Busca la consecucin de objetivos vinculados a los proyectos del gran capital local y trasnacional, tales como redoblar la marcha en las polticas de ajuste en nuevas reformas laborales y en la reformulacin de las pensiones; la privatizacin del patrimonio pblico; la construccin de nuevos acuerdos regionales con otros mercados para ensanchar los campos de accin del gran capital exportador de la regin.

Como vemos, se trata una forma poltica constituida fundamentalmente sobre la base de las experiencias econmicas y polticas de Amrica Latina al menos en la ltima dcada. En unos casos con estos elementos y rasgos ms acentuados, y en otros casos muy posiblemente con menores niveles de constitucin, aunque lo invariable es que tenemos en la regin una forma poltico-estatal marcada por estos elementos sealados. En nuestra reflexin sobre la experiencia poltica en Brasil vemos no solo la materializacin si no la profundizacin del Estado de contrainseguridad nacional.

Podr agudizarse la forma poltico-estatal de contrainseguridad nacional? Cmo responden el Congreso, el STF, los medios de comunicacin? Podr el movimiento popular frenar esta ofensiva poltica de Bolsonaro?

Tensiones y contradicciones interestatales

Como sabemos, existe una fuerte influencia y/o tutelaje de los mandos militares sobre el Judiciario. El propio Supremo Tribunal Federal, y su ministro presidente, mantienen asesoras permanentes por parte de militares. Los ministros fueron parte sustantiva en el golpe en contra de la expresidente Dilma, y apoyan el proyecto econmico ultraliberal de Bolsonaro, en el que destaca la Reforma Previsional, demanda principal del capital financiero. En la primera semana de junio, el STF aprob la privatizacin de compaas subsidiarias de empresas estatales mediante adjudicacin directa, apoyando con ello un paso ms de la desindustrializacin de la economa.

No obstante dicho alineamiento, el Judiciario no conforma un bloque monoltico. Existen tensos enfrentamientos con la Lava Jato y el delirante proyecto de poder de Bolsonaro y Moro. Esto vuelve a reflejarse en los ltimos das, cuando vemos cmo en el STF han frustrado iniciativas del Ejecutivo, tales como: 1) el impedimento de transferir la Fundacin Nacional del Indio (Funai) y su papel en la demarcacin de tierras indgenas al Ministerio de Agricultura; 2) la decisin provisional que impide investigar al periodista estadounidense Glenn; 3) el requerimiento hacia Bolsonaro para que ste ofrezca explicaciones respecto a la agresin de sus declaraciones sobre la desaparicin y asesinato -bajo la dictadura militar- de Fernando Santa Cruz, padre de Felipe Santa Cruz, actual presidente del Colegio de Abogados de Brasil (OAB); 4) ante las amenazas de Moro sobre una posible destruccin de las pruebas (el contenido de la informacin almacenada en los propios telfonos) sustrados a raz de las detenciones de los hackers, el STF orden la preservacin de las pruebas, la entrega de los archivos, y copia de la investigacin; 5) el ministro Alexander de Moraes orden la suspensin de investigaciones de la Receita Federal en contra del ministro Dias Toffoli y otras autoridades, las cuales, segn revel The Intercept/Folha, fueron ordenadas de modo inconstitucional por el fiscal Deltan Dallagnol, coordinador del Grupo de Trabajo de la Lava Jato.

El Congreso tambin encierra sus propias divisiones, empezando por los partidos de la izquierda. Si bien a mediados de julio la Cmara de Diputados aprob la Reforma Previsional de Bolsonaro con holgada ventaja para el Ejecutivo, solo fue mediante la compra de votos de los diputados que se logr aprobar la reforma[12], esto es, sin ningn mrito en la capacidad poltica del propio Bolsonaro. Y fue la reaccionaria y hbil labor del presidente de la Cmara, Rodrigo Maia, a favor de la Reforma, que sta logr ser discutida y aprobada en pocos das.

Sin embargo, el propio Rodrigo Maia, sin mencionar sus repetidos choques con Bolsonaro, se ha manifestado crticamente con la conducta de Sergio Moro y las amenazas del Ejecutivo en contra del periodista Glenn. Ms recientemente, Maia cuestion junto a partidos del centro y del propio PSDB, la persecucin y el absurdo de trasladar a un penal ordinario (y sin sala especial) de Sao Paulo al expresidente Lula, con el objeto de empeorar las condiciones de reclusin poniendo en riesgo la propia vida del expresidente. Ochenta diputados en una comisin de doce partidos polticos, fueron a discutir el asunto con el presidente del STF. Cabe sealar, que esta nueva iniciativa arbitraria de la Polica Federal y jueces de la Lava Jato en contra de Lula, tambin logr ser frustrada por el STF (7/08/2019), esta vez, con una sintomtica ventaja de 10 ministros a 1.

Los desafos recaen en el poder popular

Hasta aqu, sealamos que no es que la sociedad brasilea est en manos del Congreso y del STF para frenar la ofensiva del Ejecutivo. Como seala Marcelo Zero, Hasta dnde ir la reaccin institucional contra las hordas neofascistas, no se sabe. Es poco probable, con todo, que vaya lo suficientemente lejos para que se restablezca la democracia plena y se ponga en jaque la agenda regresiva y autoritaria[13]

En este sentido, el gran desafo solo puede recaer en las fuerzas populares organizadas y en sus vitales acciones de lucha, en su cuestionamiento al Estado de excepcin, en la defensa de la democracia (en crisis), y en la presin que debe ejercer sobre los propios poderes estatales, para que stos enfrenten con ms fuerza y legitimidad la espiral autoritaria.

El prximo juicio de habeas corpus de Lula

Como hemos sealado, un da clave ser el prximo 14 de agosto (si la fecha se confirma). En esa fecha, los cinco ministros de la segunda sala del STF, discutirn el juicio de Habeas corpus de Lula, en el que la defensa del expresidente, sustentada en las revelaciones del sitio The Intercept, argumenta la parcialidad de la conducta del ex juez Moro, el cual podra ser suspendido del cargo, y al expresidente se le podra restablecer su libertad. Aceptara el mando militar la libertad del dirigente poltico ms popular de Brasil? Podr impedirlo el poder Ejecutivo? El resultado del Supremo, favorable o no al expresidente, abrir un nuevo episodio de la vida poltica nacional.

Es menester recordar que la Lava jato ha operado como brazo del Estado de excepcin, una especie de Estado paralelo y de contrainseguridad que utiliza su poder para derribar empresas, gobiernos [14], para comprar y/o extorsionar funcionarios, empresarios, etc., con la finalidad de subordinarlos para alcanzar sus objetivos, como ha sido el caso de los ministros del STF. Segn dilogos filtrados por la Vaza Jato, el fiscal Deltan Dallagnol, ha hecho investigar al presidente del STF (Dias Toffoli) y al propio ministro Gilmar Mendes, sin otro fin que el de la extorsin. Por otro lado, han sido reveladas las obscuras relaciones hasta ahora de tres ministros del STF (Luiz Fux, Edson Fachin, Luis Roberto Barroso,) con el propio Moro y el fiscal Dallagnol.

En este sentido, podr el Estado de excepcin doblegar a los ministros que integran la Segunda Sala de la Corte Suprema? Ser derrotado el Estado policial y el brazo de la Lava Jato?

La Segunda Sala del STF es integrada por cinco ministros. Dos ministros lavajatistas (Edson Fachin e Carmen Lucia) y dos ministros garantistas (Gilmar Mendes e Ricardo Lewandowski). Entre estos cuatro, es clara la valoracin de su voto, los primeros, admiradores de Moro, los segundos, crticos de la Lava Jato. El voto decisivo le corresponder al ministro Celso de Mello, que si bien el pasado 24 de junio termin por inclinar la balanza hacia el mantenimiento de la prisin de Lula, hoy es incierta la valoracin que dar con su voto.

El proyecto Bolsonaro y el vertiginoso declive de los espacios democrticos

El extremismo autoritario del proyecto Bolsonaro y al mismo tiempo de postracin dependiente respecto a Estados Unidos, hacen del poder Ejecutivo en s mismo un factor de crisis. Una proliferacin de conflictos se abre en todos los frentes, profundizndose el cuadro de inestabilidad poltica e incapacidad hegemnica.

Con el Gobierno Bolsonaro, las clases dominantes no logran su articulacin. Es cada vez ms patente que Bolsonaro solo puede imponer sus intereses mediante una forma de rgimen de excepcin, policial, de contrainseguridad, o incluso, bajo la forma militar. Esto es, una forma poltica de excepcin necesaria a las mudanzas estructurales en el proceso de circulacin, produccin y reproduccin del capital dirigidas por las principales fracciones que sustentan al bloque bolsonariano (fraccin bancaria y financiera, agronegocio exportador y trasnacionales estadounidenses).

Adems de criminalizar a los movimientos de lucha social y popular bajo una narrativa de contra-inseguridad y anti-terrorismo[15], Bolsonaro viene pronunciando los ataques en contra de los espacios democrticos que sobreviven al orden poltico institucional. mulo menor de Trump, Bolsonaro cuando no dimite a funcionarios del Gobierno (malos brasileos), persigue, agrede y amenaza a distintas personalidades, medios de comunicacin e instituciones.

Bolsonaro est resuelto al control poltico-ideolgico de todo el complejo aparato institucional estatal y de organismos autnomos y privados (de ah los ataques a la prensa). El representante del poder Ejecutivo humill al propio "hombre de los mercados, Joaquim Levy, dimitindolo de la direccin del BNDES. Ha dimitido incluso a mandos militares, Santos Cruz y al general Juarez Aparecido de Paula. El primero por no permitir transferencias de recursos hacia las actividades ideolgicas en redes sociales a cargo de su hijo Carlos Bolsonaro, y el segundo por estar en contra de la privatizacin de la empresa estatal Correos y Telgrafos.

En das recientes, sus objetivos de control poltico y cancelacin de espacios democrticos, se comprueba en su ataque al Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), y la dimisin de su director Ricardo Galvo, por hacer pblicos los datos sobre los elevados niveles de deforestacin en la Amazona en los primeros siete meses del gobierno.[16]

Del mismo modo, con la conclusin del periodo del cargo de Raquel Dodge al frente de la Procuradura General de la Repblica (PGR) vinculada a la Lava Jato, y el nuevo nombramiento del jefe de la Procuradura, Bolsonaro ha sealado el giro ideolgico que debern tener los funcionarios y procuradores del Ministerio Pblico Federal, los cuales ha llamado a no continuar con la lnea de la defensa de minoras y del medio ambiente.

Avances en el proyecto del gran capital

Los embates y atropellos del Gobierno, con todo, han rendido frutos para las fracciones del gran capital. No podemos dejar de sealar los avances que el Gobierno ha conseguido y los medios por los cuales las fuerzas populares no han logrado frenar el depredador proyecto econmico que representa el Gobierno Bolsonaro.

Hasta ahora contina la marcha de la privatizacin del patrimonio pblico. Se logr la firma del nuevo acuerdo de libre comercio entre los pases del Mercosur con la Unin Europea. Se ha llevado a cabo la aprobacin de la Reforma Previsional en la Cmara de Diputados, cuyo significado reside en la mayor explotacin del trabajo y transferencias de riqueza al capital financiero. Continan los ataques a la Educacin y a las Universidades pblicas, as como crece la devastacin y explotacin de la Amazona.

Bolsonaro ha declarado abiertamente los planes que alberga para entregar la Amazona a la explotacin de Estados Unidos, adems de que ha dado inicio a las reuniones para establecer un tratado de libre comercio con aqul pas. Para esto y otros planes, ha propuesto a su hijo Eduardo Bolsonaro como embajador en Washington. El Ejecutivo ha enviado al Congreso lo que ya se discute como una nueva propuesta de Reforma Laboral (MP881), esto es, un nuevo ataque en contra de los trabajadores que pretende alterar 36 artculos de las leyes laborales, vulnerando an ms los derechos laborales.

De no contener los planes econmicos y polticos del gran capital y del bloque bolsonariano, podran llegar hasta el final. El dique de contencin decisivo reside en el movimiento de masas, en la capacidad de organizacin y en sus prcticas de lucha. Este es el desafo del movimiento popular.


Notas:

[1] Ver, https://herramienta.com.ar/articulo.php?id=2918

[2] Crisis poltica en Brasil: entre el 'impeachment' y la ofensiva neofascista, 23/05/2019, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=256253&titular=entre-el-%3Ci%3Eimpeachment%3C/i%3E-y-la-ofensiva-neofascista-

[3] Vase la lnea del tiempo sobre los dilogos publicados de la Vaza Jato, https://www.brasildefato.com.br/2019/07/30/linha-do-tempo-o-que-os-vazamentos-da-operacao-lava-jato-revelaram-ate-o-momento/

[4] https://www.valor.com.br/politica/6306749/heleno-da-murros-na-mesa-e-grita-ao-reagir-fala-de-lula

[5] https://www.cartamaior.com.br/?/Editoria/Que-Justica-e-essa-/Ditadura-judicial-em-2018-Moro-abandonou-ferias-para-manter-Lula-preso-e-hoje-STF-entrou-em-ferias-para-nao-liberta-lo/62/44511

[6] https://www1.folha.uol.com.br/poder/2019/07/toffoli-atende-a-pedido-de-flavio-Bolsonaro-e-suspende-inquerito-com-dados-do-coaf.shtml

[7] https://www1.folha.uol.com.br/poder/2019/06/Bolsonaro-defende-armar-a-populacao-para-evitar-golpe-de-estado.shtml

[8] https://www1.folha.uol.com.br/poder/2019/07/entenda-operacao-contra-hackers-e-veja-perguntas-ainda-sem-resposta.shtml

[9] https://oglobo.globo.com/brasil/atentado-grave-contra-brasil-suas-instituicoes-diz-Bolsonaro-sobre-ataques-aos-proprios-celulares-23831987

[10] https://veja.abril.com.br/brasil/Bolsonaro-terror-capa-veja/

[11] Ver, Jaime Osorio, El Estado de contrainseguridad con coro electoral en Amrica Latina, 11/08/2018, https://www.rebelion.org/noticia.php?id=245150

[12] Ver, Previdncia: como congresso reduziu-se a cassino, https://www.sul-sur.com/2019/07/previdencia-como-congresso-reduziu-se.html

[13] https://www.viomundo.com.br/politica/marcelo-zero-conter-Bolsonaro-e-seu-fascismo-e-a-grande-tarefa-emergencial-e-prioritaria-das-forcas-progressistas.html

[14] La Lava Jato, dirigida desde EEUU, no solo ha tenido como blanco el gobierno de Dilma y la prisin de Lula. Dilogos publicados en julio por la Vaza Jato han mostrado sus alcances para acusar de corrupcin al gobierno de Venezuela y supuestos vnculos con la empresa Odebrecht.

[15] Vuelve a escena la poltica anti-terrorista dirigida por EEUU. El 19 de Julio de 2019 se celebr en Argentina la Segunda Conferencia Ministerial Hemisfrica en Lucha contra el Terrorismo. En dicha celebracin, los pases participantes (12 de ellos latinoamericanos) liderados por EEUU, condenaron el terrorismo como amenaza para la paz y seguridad de los Estados, y conminaron a practicar nuevos esfuerzos para combatirlo. Ver, http://www.itamaraty.gov.br/pt-BR/notas-a-imprensa/20655-comunicado-conjunto-en-ocasion-de-la-ii-conferencia-ministerial-hemisferica-de-lucha-contra-el-terrorismo-buenos-aires-argentina-19-de-julio-de-2020

[16] De acuerdo a datos del INPE, la deforestacin en la Amazonia en mayo registr un volumen de 739 km, que es equivalente a dos campos de fut bol deforestados a cada minuto. En junio, la deforestacin alcanz un volumen de 920km, un aumento de 88% en relacin al mismo mes en el ao de 2018. En Julio de este ao la deforestacin abarc un volumen de 2.254 km, un volumen 278% mayor que el verificado en el mismo mes de 2018. https://theworldnews.net/br-news/le-monde-destaca-ameaca-de-Bolsonaro-ao-inpe

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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