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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2019

Ni nacin ni repblica, solo una simple colonia

Fernando Dorado
Rebelin


Se celebran en Colombia 200 aos de la independencia y la fundacin de la repblica. Se hizo la independencia formal de Espaa pero no se constituy una Nacin. Son cosas diferentes que muchos confunden, por ignorancia o conveniencia. Tiempo despus, la oligarqua criolla nos entreg al imperio ingls y, despus, al norteamericano (1903).

Es cierto que funcionamos como un pas, tenemos una economa construida por nuestra gente (as sea subordinada a las potencias) y portamos una particular y compleja identidad (que nos hace seres especiales), pero no somos una verdadera Nacin. Somos una colonia y el Can de Amrica. Con siete bases militares gringas y gobiernos tteres, no podemos creernos independientes. Las derechas oligrquicas, patriarcales, racistas y clericales, nos usan como cabeza de playa en la regin. Y la resistencia interna es exterminada a sangre y fuego, a pesar que la oligarqua afirma que tenemos la democracia ms antigua del continente.

Para entender por qu hemos llegado a la actual situacin, es interesante comprender lo que en verdad ocurri en el pasado. A principios del siglo XIX, el grueso del pueblo mestizo, de origen indgena, afro y blanco pobre, no tena la ms mnima oportunidad de decidir con autonoma sobre la llamada revolucin de independencia. Estaban sometidos al poder omnipotente de los grandes terratenientes y esclavistas mineros, sin posibilidad de hablar y menos de decidir.

Slo en muy pocas regiones de la Nueva Granada existan ncleos de pueblos rebeldes que podan decidir su propio hacer frente a la guerra que enfrentaba a los llamados patriotas con los realistas. Eran pueblos indios y negros que no haban sido completamente derrotados y mantenan una relativa autonoma para poder decidir qu partido tomar.

En el suroccidente colombiano, el pueblo Nasa, que era el nico que mantena una relativa autonoma, se dividi. Unos apoyaron a los patriotas, otros a los realistas. En el Pata, la gran mayora de negros rebeldes, que tenan una alianza de vieja data con pueblos sindaguas (awas), y en Nario, la mayora de los indgenas pastos y quillacingas, se pusieron del lado de los realistas. Conocan a los encomenderos criollos y saban que eran peores que los administradores del rey. Era natural que desconfiaran de la independencia.

Para los actuales ciudadanos colombianos y muchos polticos y acadmicos, influidos por el falso nacionalismo que ha sido utilizado en Colombia para engaar, la actitud progresista tena que ser la patritica. Apoyar el rey de Espaa es considerado una traicin y es inconcebible que pueblos negros o indgenas pudieran ser realistas.

No obstante, si nos colocamos en el cuero de esos pueblos, los 200 aos de independencia no les ha significado gran cosa. No han podido ampliar o fortalecer su autonoma, y siguen en peligro de ser exterminados o extintos. Las leyes que se aprueban en su favor, como las que se aprobaron en tiempos de la repblica, se convierten en trampas y retrocesos.

La particularidad y complejidad colombiana (historia muy resumida)

En el territorio que los espaoles denominaron la Nueva Granada (actual Colombia), durante la conquista y colonizacin, se encontraron con la existencia de un pequeo imperio muisca, en la altiplanicie cundi-boyacense en el centro de esa regin, rodeado de cientos de pueblos indgenas indmitos y rebeldes, en medio de una geografa y naturaleza exuberante y agreste.

Se enfrentaban a tres cordilleras gigantescas; dos ocanos (atlntico y pacfico) que nos conectan con Centroamrica, las Antillas y Sudamrica y nos hacen ser un cruce de caminos y migraciones amerindias (y actuales), y a bosques y selvas impenetrables donde los indgenas se refugiaban (y despus lo hicieron los negros cimarrones).

Poco a poco fueron colonizando el territorio y esclavizando a la poblacin. Esas oligarquas coloniales vivan aisladas en sus ciudades, rodeadas de la resistencia de los indios. En Popayn, se protegieron con sus aliados yanaconas trados de Per y Ecuador; en Bogot tenan acuerdos con los indios muiscas mientras los aculturizaban; en Cartagena se hacan proteger por mestizos-negros domesticados, y en Antioquia, los hijos de hombres blancos e indias (mestizos) les servan de proteccin y mano de obra de haciendas y minas.

En el caso de Antioquia, cuando los mestizos crecieron, fueron expulsados de las haciendas por medio de la colonizacin paisa hacia Caldas, Risaralda, Quindo, y norte del Valle, y de all hacia ms abajo, Tolima, Huila, Caquet, Putumayo, zonas del Cauca, y los Llanos. No obstante, esos mestizos de origen paisa, se volvieron liberales en su contacto cotidiano con los pueblos pijaos, cuyabros, calimas, nasas y dems, rebeldes por naturaleza. (Es la avanzada ms subversiva de nuestro pueblo pero deben controlar el resentimiento para conectarse al resto).

As continu la colonizacin en Colombia, proceso que no ha terminado. Nunca hubo reforma agraria sino que empujaron con la violencia a campesinos y colonos hacia tierras baldas. De tal manera que en Colombia siempre existi una lite de origen espaol, una gran base de mestizos domesticados (de origen yanacona, muisca y blanco), y una gran cantidad de pueblos indios rebeldes pero desunidos y dispersos, que siempre se enfrentaban con los capataces, o sea, con el colchn de amortiguamiento que haban construido los criollos para defenderse de los malos cristianos, los bandidos, vagabundos e insurgentes.

As, los criollos herederos de los espaoles no estaban en capacidad de construir una Nacin y menos una repblica democrtica. Para ellos era mejor mantener el control en las diversas regiones e impedir la unin de los pueblos rebeldes que podan influir en sus aliados domesticados, los indios buenos, y poner en peligro su hegemona. Por ello, necesitaban un aliado imperial en caso de una rebelin generalizada como ocurri con Jorge Elicer Gaitn. Alguien de antao deca que la oligarqua colombiana le teme ms al pueblo que al imperio.

Conclusin

Seguir hacindole creer a nuestra gente que en verdad hubo una efectiva independencia y que se fund una Repblica, es caer en la trampa de los poderosos. Hay que sintonizarse con nuestro pueblo que instintivamente sabe que siempre fue una mentira. Por ello la gente aclama con ms exaltacin el triunfo de un deportista salido y surgido de sus entraas, que la supuesta independencia que muy pocos sienten de verdad y que pocos celebran con entusiasmo.

La tarea que tenemos por delante es fundar en serio la Nacin y construir la Repblica. No ser nada fcil. Para hacerlo no podemos seguir luchando solo contra los capataces (Uribes, Santos, etc.), apoyndonos solo en un sector de los pueblos ms rebeldes (Nario, Guajira, alrededores del Volcn del Huila, y Bogot). Nos toca disear una estrategia envolvente, paciente, inteligente, sin vivezas y sin saltos al vaco (supuestas constituyentes, etc.), que solo conducen a ms guerras fratricidas y a desgastes innecesarios.

Hay que romper con la repeticin compulsiva que nos conduce a una constante trgica: a) alzamiento rebelde; b) acuerdo de paz; c) falsa constitucin; y d) nueva guerra.

Es lo que ocurri con algunas guerrillas, que se dedicaron a acosar a campesinos ricos y medios en muchas regiones, sin apuntarle a los lacayos mayores y al imperio, generando la base social de lo que hoy es el uribismo. Eso no podemos repetirlo. Hoy est apareciendo una juventud que marca la pauta, que quiere cambios concretos en la vida real y no solo en las leyes (que siempre se quedan en el papel).

Esa juventud no quiere ms de lo mismo, as se vista de nuevo y progresista.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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