Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2019

No estamos de acuerdo en todo, pero colaboramos

La Joven Cuba

Los pasados das 24 y 25 de junio, parte del equipo de LJC estuvo en un evento en el Centro Cristiano de Reflexin y Dilogo-Cuba (CCRD-C), sito en la ciudad de Crdenas. Quedamos muy impresionados por la labor de la institucin en la comunidad y solicitamos una entrevista con su directora


RGM.Ya tienen mi nombre: Rita Mara Garca Morris. Me llamo igual que mi mam, pero todo el mundo me dice Ritica. Nac en Santiago de Cuba. Mi pap era pastor de un pueblecito, hoy el actual central Urbano Noris. Soy hija de la UMAP. Fui concebida en los campos aledaos al campamento donde l estaba en Camagey. Estuvo prcticamente tres aos y nunca termin. Decidi desertar, y se fue.

Vivamos en Santiago. l era pastor de la iglesia Bautista. Por diferencias con la iglesia decide salir hacia Matanzas, y ya ac estaban sus antiguos profesores del Seminario. Entonces comenzamos nuestro bregar en la zona occidental. Como pastor ahora de la iglesia presbiteriana, con tres hijos pequeos y mi mam, que ha sido la persona que nos ha mantenido unidos como familia.

Fue en 1980 cuando llegamos a Crdenas. La iglesia de aqu es de sostenimiento propio, tiene suficientes medios para hacer el llamado de un pastor. Para m, Crdenas era una ciudad cosmopolita, grande, diferente de todos los lugares donde habamos estado.

Mis hermanos y yo nos sorprendimos de esta gran ciudad. Y era difcil la vida para tres hijos de un pastor. Fue una poca de crisis porque esta era una ciudad permeada por criterios fuertes respecto a cmo relacionarse con hijos de un pastor y el tratamiento a la iglesia.

Venimos de una familia donde la participacin ciudadana en la escuela, dentro de los CDR, donde el sueo de un gran pas, de una gran Revolucin, estaba presente. Y nos toc, ms que participar, luchar para que nos dejaran participar. Fui una adolescente muy rebelde porque quera hacer y no poda, y porque tena una familia de pastores y por el otro lado se me abra un mundo desconocido en una ciudad grande donde podas hacer cualquier cosa. A veces no se me permita por la casa y otras veces no se me permita dentro de la escuela, del preuniversitario. Algunos profesores me recuerdan y me escriben, y rememoran cmo era que peda tanto participar, estar. Quiz eso venga de mi padre, un hombre de la clandestinidad, un hombre deseoso de hacer cambios.

Ped una carrera para la Unin Sovitica porque quera demostrar y hacer cosas, primero como mujer, y segundo, para ser partcipe de todo lo grande que se esperaba de este pas. Pero no fui.

Mi padre dijo: el que no trabaja no come. Me decid a ir a buscar trabajo fuera de la ciudad. De las cosas que te ponen en el camino: pido una botella, y era el director de la fundicin de Jovellanos. Me dice que tena dos cursos de obrero calificado. Se pagaba bien. En aquel momento los obreros ganbamos muy bien. Y me propone trabajar en una fresadora, o hacer un curso en una gra. Decirme gra fue que se me abrieran los cielos.

Estuve laborando mucho tiempo en la fundicin. Lo recuerdo tan gratamente, que si hoy existiera de nuevo la posibilidad, pedira un ao de gracia para formar jvenes en ese sentido. Pero sueo con hacer cosas mejores.

En una ocasin, en una empresa en Crdenas, el director que hoy es mi amigo, me dijo que no contrataba mujeres. Fui al Partido, reclam que no me dejaban trabajar, que yo estaba graduada. Al medioda me dieron respuesta y empec. Era la fbrica Horacio Rodrguez, perteneciente a la industria sideromecnica. Siempre fue algo raro ver a una mujer, de dos o tres que habamos, manejando las gras. Me ense mucho todo aquello.

Estoy muy agradecida a la municipalizacin. Me hubiese gustado ser ingeniera agrnoma, pero no vino en mi momento. Me hice licenciada en Humanidades. Ahora termin una Maestra en Direccin Empresarial.

De mi padre aprend a amar la familia, la Patria, a trabajar, a querer a aquellos que no tienen voz, que a veces est callada y necesita ser escuchada.

LJC. El CCRD-C se inaugur en medio de la crisis del derrumbe del campo socialista. Qu se propusieron en aquel momento y qu han logrado hasta hoy?

RGM. El Centro comienza a trabajar en el 1991. Fue siempre el sueo de Raimundo Garca Franco, aquel pastor que estuvo en la UMAP. l pensaba que tena que haber un lugar donde se trabajara por la reconciliacin y los derechos. Que en la medida en que el tiempo transitara y cambiara la situacin, pudiramos trabajar en diferentes temas. Por supuesto, ese momento fue crucial, se atravesaba en el pas por un perodo de grandes necesidades, sobre todo econmicas.

Se comienza a trabajar primero desde los predios de la iglesia. Arrancamos buscando donaciones para traer a Cuba. Tenamos un vnculo ya con la obra misionera de Berln, con Pan para el mundo, con otras iglesias, sobre todo de Europa, y empezaron a llegar grandes donaciones: medicamentos, insumos, camillas, sillones, riones artificiales, para hospitales. Comenzaron a llegar y a distribuirse desde aqu. Todo lo que pudiera hacer falta en hogares de ancianos, en educacin.

Se tuvo en cuenta tambin la gran inquietud medioambiental del momento. Se empez a enfocar el tema del medio ambiente. Con un proyecto financiado por una organizacin espaola se trajeron bio-digestores e implementos para recoleccin de basura.

Hubo un gran proyecto que se llam Mariposas, motivado por el resurgimiento de la prostitucin en Cuba. Nos relacionamos con esas mujeres. Formamos un equipo donde tambin estaba la FMC, la Fiscala, la PNR. Pero sobre todo, para estudiar, no para reprimir; para saber cul era el detonante de aquello. Haba que ocuparse del tema de la salud de esas personas. No haba entonces un trasfondo de cuidado de salud pblica como ahora.

No nos dbamos cuenta de que ya estbamos abordando los temas de violencia de gnero y familia; de la divisin de la familia cubana, y de la niez, porque nos encontramos casos donde eran nias las que se prostituan. Igualmente tenamos en cuenta la problemtica de la tercera edad.

Se fue incorporando el tema de la reconciliacin entre Cuba y Estados Unidos. Todo cuanto era posible se abarcaba, ya que las problemticas eran diversas y complejas. Ha sido un trabajo duro. Somos una institucin con sede en Crdenas, pero su alcance es nacional.

LJC. En nuestro blog fue publicada la historia de una organizacin feminista llamada Magn que surgi ms o menos en la misma poca del CCRD-C; sin embargo, y a pesar de todos sus esfuerzos por legalizarse, nunca lograron ser inscritas en el Registro de Asociaciones y fueron obligadas a desactivarse. Sabemos que el Centro tiene reconocimiento legal, y teniendo en cuenta la apertura que ofrece la nueva Constitucin hacia un Estado Socialista de Derecho y de que la propia Constitucin admite la libertad de asociacin. Entonces su experiencia puede servir de modelo a futuras asociaciones de la sociedad civil cubana; por eso nos gustara compartirla.

RGM. Fue un largo camino. Habamos comenzado a trabajar alrededor de diez personas y todo con personal de la iglesia local. Fuimos modelando la misin y la visin de la institucin, cmo dirigirla. Tenamosque institucionalizarla aun sin que tuviera personalidad jurdica. Organizamos una asamblea, una junta directiva, para que ella nombrara un director o directora y un vicedirector o vicedirectora. Se crearon estatutos. Pas mucha gente buena por aqu. El profesor Julio Fernndez Bult y Aurelio Alonso fueron miembros de la junta. Eran personas inteligentes, capaces de avizorar el futuro. Tambin tenamos pastores, gente que tena que ver con el trabajo del Centro, porque es una institucin religiosa, as est inscrita.

Fueron muchos aos solicitando la personalidad jurdica, veinte para ser precisos; de trabajar, de demostrar a travs del accionar con la propia iglesia cubana con su unidad, su despertar, con temas tan polmicos.

S les puedo decir que, quiz por el trabajo que se vena haciendo, tuvimos el apoyo de la Oficina para los asuntos religiosos del Comit Central del PCC, y tambin del Ministerio de Justicia. El Centro pudo lograr su objetivo, poco a poco logr acceder a cuentas bancarias en divisas y en moneda nacional. Adquiri las propiedades en las que hoy radicamos, se le compr el terreno al Poder Popular y se fue preparando la instalacin.

A lo largo de veinte aos fueron presentadas diversas versiones de estatutos, y sostuvimos conversaciones con el Ministerio de Justicia. No fue fcil, pero creo que el Centro mostr una labor continua, colaborativa donde el Consejo de Iglesias de Cuba y el Centro Martin Luther King Junior tuvieron gran influencia. Fue el trabajo de muchas personas, con mucho acompaamiento institucional.

Hubo que superar momentos tensos. Se nos pidi cambiar el nombre, por ejemplo, ser Centro de Reflexin y Dilogo. Eso nunca se acept, lo que demor el proceso. Los estatutos tambin fueron un factor ralentizador.

A pesar de la demora no nos detuvimos, el Centro se fue convirtiendo en un lugar grande. Se fue ampliando a la vista de las autoridades.

Tambin hemos estado presentes en muchas de las situaciones que se han dado en el pas. El director anterior fue uno de los que ms fuertemente apoy el regreso del nio Elin. Se han apoyado causas en cada momento. Eso no quiere decir que no haya aspectos con los que no estemos de acuerdo. Sobre todo el tema de los derechos. Asuntos que han llegado con la Constitucin.

LJC. Como usted ha explicado, el Centro desarrolla un trabajo que se despliega en varios sectores de la vida social y cultural. En este nuevo escenario, con la Constitucin de 2019, cules son sus principales lneas de accin.

RGM. El cambio de Constitucin no ha hecho que el Centro cambie su camino; ms bien en el Centro esperbamos mucho ms de la Constitucin. No quiere decir que esta no sea mejor que la anterior.

El trabajo ha crecido y es casi imposible llevar todo lo que se hace con la cantidad de personal actual, que es poco.

Trabajar por los derechos, con los derechos, es fundamental. Soy del criterio que derechos es todo: por el medio ambiente; contra la violencia de gnero; en favor de los afro-descendientes, de la comunidad LGBT, de los residentes en comunidades rurales donde nadie sabe cmo se vive, y donde se ven casos que yo nunca pens que existieran; apoyar a los emprendedores, es derecho; intentar cambiar algunas leyes para que tu municipio sea mejor; porque los lderes tengan que cambiar, es derecho.

Y si alguna herramienta tenemos hoy es precisamente la comunicacin. Lo otro es la reconciliacin. Estamos en un momento donde ir a todos, construir entre todos, el pas lo necesita para crecer, para que las cosas cambien, cambien en positivo, para mejorar. No soy amiga de las grandes campaas, me gusta trabajar desde abajo.

LJC. Vemos al Centro con una amplia labor, y que en ocasiones pisa terrenos polmicos, con posturas polticamente complicadas. Cmo logra seguir el Centro y mantener su imagen a pesar de eso?

RGM. El Centro camina porque no es l nada ms. Tiene sus relaciones con las autoridades del pas, los gobiernos municipales, provinciales, el gobierno nacional. Tiene muchas sinergias. Aqu cabe el trabajo con todos, siempre que sea un trabajo para bien y que mejore el estatus del ser que hoy vive en Cuba. Tenemos sinergia con la FMC; con los Ministerios de Salud, Educacin y Agricultura; con las universidades, en fin, con el Estado cubano. La base del respeto a la ley, a lo establecido, al relacionamiento directo, a la transparencia, ha ayudado tambin. No estamos de acuerdo en todo. Hemos tenido nuestras diferencias con el gobierno, pero colaboramos. La historia del Centro ha servido para que otros estn a punto de obtener su personalidad jurdica.

Pienso que es algo de paciencia. No le pido a nadie que la tenga, pero ese trabajo, es lo que da a la meta. No es una carrera, es el da a da, y han sido muchos aos de no desesperarse. Lo ms importante es la tenacidad, la conversacin con la autoridad no es bueno dar la espalda a la autoridad. Conversar, llegar a entendimientos comunes, y no hablo de claudicar. El Centro aboga porque las nuevas instituciones y proyectos estn legales y trabajar sobre la legalidad. Y por ltimo, la unidad. Si el centro hubiese trabajado solo, no estara aqu.

LJC. Hace poco hablaba del apoyo del Consejo de Iglesias. Estamos viviendo algo excepcional, y es la divisin de la iglesia. Aparece la Alianza de Iglesias Evanglicas de Cuba. Qu opinin le merece esto?

RGM. Yo y el Centro somos hijos del ecumenismo cubano. Para m, es un acto de valenta: Asociarse era un secreto a voces. Porque hay iglesias que nunca fueron miembros del Consejo, y porque hay iglesias que decidieron separarse del Consejo y aun as aparecen en su manifiesto.

Personalmente no creo que la divisin ayude a nadie, con todo el respeto que merece la Alianza. Creo que se debi conversar, que debimos estar atentos, or cules eran sus pedidos y que debieron llegar a consensos, porque dividir la iglesia es dividir la Patria, es dividir a Cuba, independientemente de lo que cada cual predique, cada cual pida, cada cual se haga eco en sus acciones.

Si tuviera que tomar partido, lo hara por el Consejo de Iglesias de Cuba. No por ser el Consejo, sino porque estn otros hermanos de fe. El Consejo no es perfecto, pero las divisiones tampoco.

De hecho, no nos hemos pronunciado, pero el CCRD-Cuba se lanza como espacio de dilogo y reconciliacin donde la Alianza y el Consejo pudieran venir a conversar y reunirse, porque creo que el momento no es para divisiones, sino para escucharse. De alguna manera, sin estar en todo de acuerdo, si viene de la iglesia, el centro es Jess, es la unidad, es la fe, es la solidaridad. Por eso se debe conversar. Creo que el Consejo debe escuchar. Estamos en una Cuba diferente, y no solo las evanglicas, otras tantas pueden decidir unirse. La unidad es lo primero, y hay de parte y parte. Lo bueno es que hay voces diferentes, amn de todo el trasfondo que pudiera tener, y adems, me parece que est muy bien organizado. Pero s creo que el Consejo es la institucin que por aos ha unido y ha llevado la voz de la unidad de la iglesia cubana y lo que tiene que hacer es revisarse para seguir siendo lder, porque si algo tienen que hacer las instituciones, es mirarse, cambiar y crecer.

LJC. S, ese ejemplo de la iglesia puede servir para otras instituciones, no solo religiosas sino polticas.

RGM. Yo fui delegada dos aos. No lo fui ms. No porque no quisiera, sino porque llevar una voz cantante, fuerte, que pidiera respuesta a lo que est sucediendo en mi municipio y esto no caus la mejor impresin. Es necesario pedir claridad sobre dnde estn los presupuestos, pedir cuentas, pedir justificaciones, el por qu de los cambios y de las decisiones arbitrarias. Y la Asamblea tiene que ser pblica, difundida en la radio local, en los medios.

LJC. Llama la atencin que el Centro convoque a un encuentro de intelectuales y acadmicos en un momento en que en el pas no parece haber una apuesta por ese sector como actor de llevar a Cuba adelante, donde se sigue apostando por la figura del cuadro y el modelo de obediencia. Por qu auspician ustedes la creacin de esta red yqu esperan de ella?

RGM. El centro vena haciendo estos encuentros desde hace tres aos un poco ms a puertas cerradas, con encuentros ms desde lo jurdico, para discutir y aprender. Creemos que el cambio en Cuba viene no desde los intelectuales solos, sino que hay que incluir a aquellos lderes que tienen voz, que lideran procesos de cambios, no solo de gobierno, sino cambios necesarios. Es increble que hayamos estado sin conocer las leyes de los Consejos Populares, donde el delegado poda proponer cambios sustanciales, y no se usaba.

Y esta red es para sumar ms a todos aquellos que de alguna manera trabajen no solo el activismo, sino el poder empoderar, el querer cambiar, el querer proponer. Por qu no invitar tambin a decisores? Nos escuchamos, dialogamos. El Centro propuso muchos cambios al Proyecto de Constitucin y nos sentimos reflejados en muchos ellos. Creo que es un buen momento para unir, conocer. Si ahora mismo nos preguntamos cunto conocemos de leyes veremos la pertinencia de un curso sobre los fundamentos del estado de derecho y sobre derechos humanos. Por eso es importante reunirnos. Y para convocar a un mayor pblico debemos ir organizando a grupos de personas que conozcan. Creo que se est en un momento donde se pudieran presentar cambios.

LJC.Cules son sus expectativas sobre la red?

RGM. La mayor expectativa es que funcione, que no quede aqu. Que todos los que estamos ahora y los que quedamos ayer en invitar nos veamos en diciembre, con resultados. Fue muy bueno que alguien destacara en el encuentro que no somos los nicos en trabajar estas cuestiones, como los que han tratado en las sesiones de la red.

LJC. Recientemente se anunci por parte de sus creadores, el cierre del proyecto Cuba Posible. Cuntenos un poco sobre su relacin con el mismo.

RGM. El Centro, cuando Leinier y Roberto salieron de Espacio Laical, le plante que por qu no hacamos algo juntos. Ellos son personas muy preparadas del campo eclesial, pero con muchos estudios sociales, jurdicos, y comenzamos a hacerlo, y realmente Cuba Posible creci rpido. Y al crecer tan rpido, nos dimos cuenta que necesitaba tambin libertad para hacer, para hablar, y caemos en el campo de que al tener nosotros personalidad jurdica debemos respetar ciertos preceptos y estatutos, el objeto social, y se decidi que ellos se desplegaran solos para que pudieran hacer su trabajo.

Para m es una pena que hayan tenido que cerrar. Solamente ellos sabrn las razones reales de haber tenido que salir del espectro del debate cubano. Hicieron un trabajo muy valioso, yo conservo todos los cuadernos que publicaron. Pero ah es a donde voy, creo que un proyecto cubano, en Cuba, que crea que puede trabajar sin alianzas, no va a sobrevivir.

LJC. Cuando mencionbamos la Alianza, hay un tema importante que es la llamada Teologa de la Prosperidad, especialmente en iglesias evanglicas. Existe preocupacin nacional e internacional con estas nuevas iglesias. Qu piensa de esa Teologa de la Prosperidad, que la iglesia ofrezca al acercarse a Dios un camino de emprendimiento?

RGM. Si fuera un camino del emprendimiento y del trabajo, yo estara ms de acuerdo con la Teologa de la Prosperidad; pero el ser bueno para que Dios nos d prosperidad nunca lo voy a entender. Creo que la idea de la prosperidad es un mtodo que estn utilizando muchas iglesias, con todo el respeto que se merecen, para hacer creer al ser humano que su vida va a mejorar a partir de su creencia, ms bien, a partir de estar dentro de esa iglesia. No estoy de acuerdo.

Siempre he credo que Dios es un Dios de oportunidades, de trabajo, es un Dios de creacin; pero no un Dios de si crees en m, vas a estar bien. Dios tiene respuestas, s, tal vez, o no, para m como creyente.

No estoy de acuerdo con esa famosa Teologa de la Prosperidad. Soy un poco ms conservadora con la cuestin de la alabanza. A m las estridencias me desmotivan totalmente. Para nada sigo al pie de la letra todo lo que dice La Biblia. Soy una mujer de fe que cree en un Cristo viviente. En un Cristo de trabajo, unidad. Creo en la iglesia y en la fe. Creo en la familia siempre que sea una buena familia, cualquier tipo de familia. Creo que la iglesia es ms que lo que literalmente dice La Biblia. Entonces s creo en una comunidad de fe colaborativa, respetuosa, trabajadora, de alianzas, cambiante, de acuerdo a los tiempos. El hombre fue creado por Dios, pero el centro del ser humano es el propio ser humano.

LJC. Gracias por su tiempo Rita, nos vemos en diciembre.

Fuente: http://jovencuba.com/2019/08/09/no-estamos-de-acuerdo-en-todo-pero-colaboramos/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter