Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2019

Amrica es tu nombre

Cristbal Len Campos
Rebelin


Amrica, no invoco tu nombre en vano intitul Pablo Neruda la sexta parte de su poemario Canto General publicado originalmente en el ao de 1950 en Mxico. La obra es un llamado a despertar para los pueblos desterrando de la memoria el olvido y la apata fragmentaria e inconsciente, un reconocimiento a la raz profunda y negada por los siglos de colonialismo, es la voz o el conjunto de voces reunidas desde la medula original de las tierras despojadas por la conquista, es tambin, el anhelo revestido de historia que teje el sendero escondido entre la selva de la dominacin y la esperanza. Neruda evoc cada rincn de la geografa y de los confines hermanados por el empeo de sobrevivencia, canto pico que reconstruye la historia con sus hroes y villanos, con los hechos formativos de las naciones presentes y las tragedias maltrechas por la infamia de la soberbia, con la belleza natural, el dolor humano en la grandeza primigenia y los rezos despiadados de la espada, cuya esencia replante la idea misma de los seres cargados de vigor y resistencia para hoy mantenerse firmes en las cordilleras, llanos y montes cubiertos de misterio y belleza.

El llamado al reconocimiento de nuestra matriz se acompaa del amoroso desvelo del cultivador que acaricia la Patria Grande de Simn Bolvar y reconoce los nombres de los libertadores. Amrica, no invoco tu nombre en vano, es una parte esencial del Canto General, compuesta por nueve poemas que recorren la composicin natural, los mares que baan los puertos en donde los obreros martimos forjan con el esfuerzo, los climas seductores y torrenciales, las noches de larga oscuridad cargada de dolor que significan las dictaduras y el gesto encarnecido del otoo vuelto primavera, es un llanto germinal que entre sus estrofas dice: De tierra es la materia apoderada/del fulgor y del pan de mi victoria/y no es sueo mi sueo sino tierra/Duermo rodeado de espaciosa arcilla/y por mis manos corre cuando vivo/un manantial de caudalosas tierras/Y no es vino el que bebo sino tierra/tierra escondida, tierra de mi boca/tierra de agricultura con roco/vendaval de legumbres luminosas/estirpe cereal, bodega de oro. El canto es tambin auto-reconocimiento de la esencia identitaria latinoamericana del propio autor y de los pueblos nuestros configurados en lo material como en lo espiritual por la dialctica naturaleza-humanidad.

El sufrimiento, la esclavitud, la violencia despojante de suelo y riqueza est presente en el poemario, otro de los versos invoca la resistencia digna de los seres explotados: De noche y da veo los martirios/de da y noche veo al encadenado/al rubio, al negro, al indio/escribiendo con manos golpeadas y fosfricas/en las interminables paredes de la noche. El lacerante presente que Neruda observ en los pases centroamericanos donde las grandes corporaciones estadounidenses se apropiaban del fruto de las tierras, minas y bosques condenando a los pueblos y culturas a la marginacin hoy continuada, se presenta no solo como el dolor compartido en la historia, sino como la flama que enciende en anhelo libertario de las luchas que vendrn aos despus de la publicarse el poemario, a mediados del siglo XX, con la dignidad extendida y la mirada puesta a combatir al imperialismo y consumar las independencias mancilladas.

La Amrica a la que Neruda evoca es la que Jos Mart llamara Nuestra Amrica aos despus de que Bolvar convocara a su unidad, es la misma sobre la cual Francisco Bilbao advirtiera su condicin de peligro por el deseo lascivo de los Estados Unidos y de las potencias europeas como Francia de apoderarse por completo de sus recursos destruyendo su belleza y saberes, esa misma Amrica que nuevamente canta por su libertad y defiende sus proyectos sociales en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Mxico y tantos otros rincones rebeldes ms all incluso de las fronteras nacionales, donde se extienden los contornos culturales tan frgiles ante las definiciones, la Amrica de nuestros pueblos labrados en la cordillera del ro humano con la singular partcula de la diversidad, con el hambre de porvenir que la hace moverse da a da por rumbos desconocidos e inciertos pero cargados de sueos.

En el Canto General no fue el nico poemario en donde Neruda habl de Amrica, en realidad, su deseo de libertad para los pueblos latinoamericanos acompa sus versos a lo largo de su vida, para 1952 en Npoles, Italia, se publicaron Los Versos del Capitn , obra que durante muchos aos permaneci annima, por su nacimiento ntimo, en ella, el poema Pequea Amrica, resalta entre el amor del amante y el deseo corporal, entre las caricias y las tormentas, sus lneas celebran: Y as a lo largo de tu cuerpo/pequea Amrica adorada/las tierras y los pueblos/interrumpen mis besos/y tu belleza entonces/no solo enciende el fuego/que arde sin consumirse entre nosotros/sino que con tu amor me est llamando/y a travs de tu vida/me est dando la vida que me falta/y al sabor de tu amor se agrega el barro/el beso de la tierra que me aguarda. La Amrica simbolizada por la amante y viceversa, la tierra aorada durante sus das de lucha y placer en Europa, el cuerpo tierno ofrendado para el florecer y como la espiga del trigo que alimenta a los pueblos, Neruda cant al amor humano y al sentir de su umbral.

En las Odas elementales de 1954, puede leerse la continuacin del llamado a la consciencia y a la unidad: Que tu voz y tus hechos/Amrica/se desprendan/de tu cintura verde/termine/tu amor encarcelado/restaures el decoro/que te dio nacimiento/y eleves tus espigas sosteniendo/con otros pueblos/la irresistible aurora. Lo cotidiano vuelto fundamente para dar registro al deseo de asuncin, el nuevo nacimiento de los pueblos libres frente a la aurora que traer los frutos reverdecidos y expropiados de las manos usurpadoras, para redituar el presente. El ltimo poema Amrica, no invoco tu nombre en vano de la seccin homnima en el Canto General finaliza diciendo: Amrica, no invoco tu nombre en vano/Cuando sujeto al corazn la espada/cuando aguanto en el alma la gotera/cuando por las ventanas/un nuevo da tuyo me penetra/soy y estoy en la luz que me produce/vivo en la sombra que me determina/duermo y despierto en tu esencial aurora/dulce como las uvas, y terrible/conductor del azcar y el castigo/empapado en esperma de tu especie/amamantado en sangre de tu herencia:

El porvenir pico de nuestros pueblos conducido por la esperanza nacida de la historia comn, tiene por nombre maternal el mismo que desde las alturas de las cordilleras de los andes, los valles estrepitosos de fulgor y las profundas selvas caudalosas por sus ros, llamara Neruda a ser conocido y reconocido ante las negaciones y opresiones vividas, ese nombre comn escrito en sus culturas, sus gentes y pueblos es el que retumba en la obra del poeta chileno, legado para la humanidad bajo el denominador de Amrica.

Cristbal Len Campos es integrante del Colectivo Disyuntivas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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