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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2019

Unidad poltica ante el derrumbe social, la clave del contundente triunfo progresista en Argentina

Javier Tolcachier
Rebelin


En las elecciones primarias celebradas este domingo en Argentina, la frmula Alberto Fernndez- Cristina Fernndez de Kirchner obtuvo un contundente triunfo. Con un 47.65%, la diferencia con la dupla oficialista Macri-Pichetto fue de ms de 15 puntos porcentuales o casi cuatro millones de votos.

El Frente de Todos super al gobierno en 22 de 23 provincias, con la excepcin de Crdoba y la Ciudad Autnoma de Buenos Aires, en las que el amplio margen de ventaja oficialista en anteriores elecciones se redujo considerablemente. Definitoria es la victoria en la provincia de Buenos Aires, cuyo padrn electoral representa un 37% del total.

Ms atrs aparece en el favor popular el do Lavagna-Urtubey con un 8%, que result de poco peso a la hora de despolarizar la eleccin.

Con una participacin (75.8%) similar a la de las primarias 2015 y un caudal de votos nulos y blancos de alrededor de un 4%, la eleccin evidencia una ventaja difcilmente franqueable para Macri en las elecciones de Octubre, anticipando el regreso de un gobierno progresista en la Argentina.

Contexto local y geopoltico del resultado

A efectos de ponderar este resultado, debe mencionarse como elemento objetivo el grave contexto social signado por creciente pobreza, desocupacin y cada del poder adquisitivo que afectan a buena parte de los argentinos. La poltica recesiva del gobierno, la apertura indiscriminada a la importacin, la fuga masiva de capitales, las dimensiones estratosfricas del negocio financiero han sepultado a la economa productiva, a las pequeas y medianas industrias y comercios. Todo esto, sumado a una inflacin por encima del incremento en los ingresos y elevadas tarifas en los servicios, han condenado a millones de argentinos a ingresar (o regresar) al estrato de pobreza multidimensional, del que haban logrado salir mediante polticas redistributivas en los anteriores gobiernos kirchneristas.

Para ocultar o minimizar los efectos anmicos y por ende polticos - del deterioro del nivel de vida de la poblacin, el desmesurado endeudamiento y la desinversin productiva, el gobierno cont con la proteccin cmplice de los conglomerados mediticos dominantes. Medios que, en conjunto con jueces adictos y la concurrencia de sectores de los servicios de inteligencia, subvirtieron todo sentido democrtico y de legalidad persiguiendo, difamando e incluso encarcelando a figuras lderes de la oposicin.

Ampliando el foco, esto ha constituido una tctica idntica a la utilizada en otros pases de Amrica Latina, que apunta a la proscripcin electoral de dirigentes progresistas del calibre de Lula da Silva en Brasil, Rafael Correa, Jorge Glas o Ricardo Patio en Ecuador. Es la guerra judicial (o lawfare, por su denominacin en ingls) cuyo objetivo geoestratgico es reposicionar gobiernos latinoamericanos y caribeos alineados con los intereses de los Estados Unidos.

Esta guerra soterrada, a su vez, se enmarca en la reaccin al proceso en curso de desoccidentalizacin del poder mundial, con el ascenso y alianza de potencias como China y Rusia en el tablero global, junto a la emergencia de una fuerte correntada favorable a un nuevo sistema multilateral de relaciones internacionales.

El gobierno de Macri ha sido un cuadro funcional a la reaccin de los Estados Unidos a la ola de integracin emancipadora que avanz en Amrica Latina y el Caribe desde comienzos del siglo XXI, ayudando a quebrar todo espritu de solidaridad y soberana intraregional. Por eso, esta derrota representa un quiebre en el mosaico latinoamericano de virreyes neocoloniales montado por la estrategia de la otrora potencia nica. Quiebre que es todava simblico, dado el carcter preliminar de esta eleccin, pero que infunde un enorme nimo a los movimientos sociales y polticos que trabajan en sentido emancipador.

La potencia de lo poltico

Estas elecciones, a contramano de lo que suele comentarse con referencia a cierta apata antipoltica, ponen de relevancia la fuerza de la accin poltica, ya que es as cmo se construy esta nueva mayora.

La columna vertebral del movimiento masivo que acompaa a la candidaturas de Alberto y Cristina (popularmente conocidos como FF por las iniciales y la homonimia de sus apellidos) est formada indudablemente por el re-encuentro de las distintas corrientes del peronismo, un vrtice que histricamente ha encolumnado a los sectores populares en pos de conquistas sociales fundantes y que una vez configurado, posee para los adherentes a la pica peronista una atraccin incontenible.

La concertacin de la mayora de los gobernadores peronistas salvo por ahora los de Crdoba y Salta -, la sumatoria de numerosos intendentes en distritos clave y la reunin y activacin de las principales fuerzas sindicales lograron establecer un ncleo poltico decisivo.

A su vez, el Frente de Todos cobr un carcter integrador y transversal, al ensanchar sus fronteras ideolgicas, cobijando a un amplio arco de fuerzas opositoras no peronistas, tales como sectores no oficialistas del radicalismo, comunistas, humanistas, bolivarianos, cooperativistas y municipalistas, junto al poderoso aporte de una variada gama de movimientos sociales de base en unidad heterognea pero slida.

La inteligente movida de situar candidatos competitivos como Axel Kiciloff y Vernica Magario para enfrentar al producto de laboratorio de la derecha liberal Vidal en Provincia de Buenos Aires, la decisin de no producir fisuras en competencias intrapartidarias, la valiente y generosa actitud de la ex presidenta de acompaar como Vicepresidente para facilitar el acercamiento y el apoyo de todos los sectores, mostraron la habilidad de una estrategia poltica ganadora.

Con una comprensin propia de la necesidad y de los mejores sentimientos, la militancia orgnica y la militancia independiente se plegaron con una sintona admirable a la estrategia, en el despertar de una mstica poltica que el individualismo propulsado por el gobierno pretenda sofocar definitivamente.

Plazas y estadios volvieron a llenarse con cientos de miles de personas emocionadas y esperanzadas para recuperar lo colectivo y lo comn. Colocar representantes dignos de la comunidad de intereses que representa una nacin, se convirti en prioridad absoluta y alrededor de ella se teji una fuerte armona colectiva, que barri con toda aspereza o posible desacople.

Unidad en la diversidad y sintona que sern fundamentales de recordar en las etapas subsiguientes.

Los peligros hacia Octubre

El gobierno de Macri, ahora a la defensiva, ha demostrado tener pocos escrpulos. Carcter que comparte con quienes lo sostienen en las sombras. Es improbable que el gobierno supremacista estadounidense, cuyo secretario de Estado es un ex jefe de la Agencia Central de Inteligencia, observe impasiblemente como se le escabulle uno de sus principales peones en la regin, amenazando con un domin regional de nuevos gobiernos populares.

Asimismo, es poco factible que el oligopolio de medios hegemnicos en Argentina permanezca mudo e inactivo ante la inminencia del regreso progresista al gobierno. Es de esperar que mltiples operaciones periodsticas, judiciales y de inteligencia intenten impedir el seguro triunfo de la oposicin. Dichas operaciones podran no solamente repetir mediticamente hasta el cansancio el remanido pero an efectivo sonsonete de la corrupcin sino escalar a ribetes criminales. No pueden descartarse algn autoatentado - similar al que supuestamente sufri Bolsonaro en la campaa en Brasil - contra alguna de las figuras oficialistas (incluido el presidente), operaciones de bandera falsa en el campo delictivo incriminando a principales dirigentes opositores, montajes judiciales de ltima hora o incluso la posibilidad de suspender las elecciones ante algn evento violento programado. Sin duda que una campaa del miedo ante el cambio de gobierno reemplazar la campaa de frases vacas de la globolizacin de la alegra.

Todas estas posibilidades deben ser tenidas en cuenta, dadas las caractersticas de un gobierno que ha demostrado ser propenso a las prcticas mafiosas.

Sin embargo, lo ms probable es que an ante el descalabro social en ciernes y al intento cobarde del oficialismo de no hacerse cargo y culpar al triunfo opositor por ello, el pueblo se sobreponga a toda maniobra y ratifique en Octubre en primera vuelta el cambio de rumbo. Esa amplia victoria otorgar al nuevo gobierno un respaldo slido, pero constituir al mismo tiempo un compromiso severo de responder en corto tiempo a las acuciantes necesidades y exigencias de la poblacin.

El futuro gobierno

En sus discursos y apariciones pblicas, tanto Alberto Fernndez como Cristina han dado a conocer las claves de lo que ser el futuro gobierno. Entre ellas, fundamentalmente estar el esfuerzo por recuperar la vitalidad del mercado interno, fortalecer la industria y los pequeos y medianos emprendimientos locales y con ello, posibilitar ingresos crecientes, trabajo de calidad y garanta de derechos sociales. Un nuevo contrato social ha sido anunciado, en el que seguramente se buscar la concertacin de sectores asalariados y empresariales para reactivar la economa nacional. Para lo que ser imprescindible, tal como ya lo anticip el candidato presidencial del Frente de Todos, frenar la irracional espiral especulativa a beneficio de la banca nacional e internacional.

Medicamentos sin cargo para jubilados y pensionados, aumento de salarios, expansin de la educacin pblica y la salud son elementos centrales de los pasos a dar por el nuevo gobierno. En particular, Fernndez ha ponderado la expansin de la educacin universitaria, como modo de hacer efectiva la posibilidad de ascenso social de sectores hundidos en la pobreza y en la marginacin. A su vez, la potenciacin del sector del conocimiento y la investigacin permitiran dejar atrs la subalternidad tecnolgica, sacando a la Argentina de la condena colonial de la primarizacin y colocndola en un espacio de desarrollo cientfico acorde a los tiempos actuales.

Las propuestas expresadas no remiten solamente a medidas tomadas ya en gestiones anteriores, sino que tambin potencian nuevos aspectos, seguramente en un ms que positivo intento autocrtico de corregir deficiencias. Por ejemplo, la ya anunciada participacin en este gobierno de los gobernadores provinciales, deja entrever una descentralizacin del poder hacia un federalismo efectivo, tan declamado y tan poco practicado en un pas controlado colonialmente desde la principal ciudad portuaria.

Al mismo tiempo, la diversidad de fuerzas constitutivas del Frente de Todos, asegura futuras pujas pero tambin riqueza de matiz en las polticas pblicas a acometer.

De inters es considerar el aporte de los exponentes de las nuevas generaciones polticas en posiciones de gobierno municipal o legislativo, lo que augura apertura a nuevos escenarios sociales como por el ejemplo el de la lucha por hacer efectiva la paridad de gnero a todo nivel y el avance de los feminismos en general.

En el campo internacional, es muy probable que un gobierno encabezado por Alberto y Cristina asuma posturas de relacin multilateral y se apoyen en los principios de autodeterminacin y no injerencia. De ese modo, se comenzar a conformar junto con Mxico un nuevo eje de integracin soberana progresista, que crecer en paralelo e interaccin con el grupo de naciones agrupadas en la Alianza Bolivariana para las Amricas (ALBA) para resistir los intentos de dominacin hegemnica desde el Norte.

La defensa irrestricta de la Paz como conquista regional y la soberana frente a cualquier intento de agresin sern sin dudas pilares irrenunciables del nuevo perodo gubernamental.

Desde esta tribuna, esperamos que el gobierno tambin asuma la necesidad de una democratizacin comunicacional, que permita una real pluralidad de voces y una defensa de los avances sociales desde medios ligados consustancialmente a las luchas populares.

Quizs la idea de una alianza pblico-comunitaria sea de ayuda para desconcentrar progresivamente el poder y dar real y permanente participacin a la base social en el camino de construccin de una nueva realidad. Realidad transformadora que, como muestran todas las experiencias anteriores, slo puede sostenerse desde una masa crtica empoderada de los sectores populares. De este modo, el Frente de Todos se convertir en el Gobierno de Todos abriendo la puerta a un nuevo amanecer.


 

Javier Tolcachier es investigador del Centro de Estudios Humanistas de Crdoba, Argentina y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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