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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2019

Los mercados quieren disciplinarnos
El estallido fue en las urnas

Marta Dillon
Pgina 12


No hay mejor felicidad que la que se comparte y este primer lunes del resto de nuestra vida poltica la felicidad colectiva se siente como corrientes de aire clido, como cosquillas en el vientre, como una ganas de llorar de alegra y abrazarte a todas las personas que quers y a las que reconocs en la calle porque llevan esa sonrisa dibujada que slo se consigue despus de un polvo enamorado o despus de sentir que el poder de transformar el escenario poltico y tambin la vida cotidiana est en nuestras manos. En las manos de quienes tenemos nombres olvidables, de quienes hacemos cuentas todo el da para sobrevivir, de quienes nos reconocemos pueblo y no gente.

Qu felicidad. Hay que decirlo de nuevo: qu felicidad. El hartazgo rompi las paredes de la represa que nos hicieron aguantar todo este tiempo, el Basta! se hizo tambin marea y explotan las sonrisas, se festeja en los lugares de trabajo, se siente complicidad en el anden del subte y los chats desbordan de abrazos virtuales. Y ah los oscuros dioses de los mercados empujando el dlar para disciplinarnos, para intentar sin xito borrar con especulacin la euforia popular. Es una pulseada que hoy la pierden aunque pretendan disolver nuestros ingresos -quienes los tenemos- a fuerza de devaluacin y extorsin econmica prcticamente terrorista. Me hago cargo de la palabra. Porque esa voluntad popular, todos esos cuerpos que el domingo se movilizaron, no solamente estaban buscando poner fin a la expropiacin constante de nuestro tiempo y nuestra potencia para pagarle las cuentas a las grandes empresas de energa, a los que se llevan los dlares afuera, a los que compran bonos -el presidente, por ejemplo- de la miseria de la mayora. Fue eso tambin, pero no solamente. Porque tambin se vot por la memoria de Santiago Maldonado, de los cuatro adolescentes asesinados en San Miguel del Monte, se vot en contra de la doctrina Chocobar, de las armas siempre dispuestas de Patricia Bullrich, se vot por la memoria de Sandra y Rubn y de la escuela que explot con ellxs adentro. Que no hubo estallido frente a la violencia estatal? El estallido fue en las urnas. El estallido todava se siente en ondas expansivas que empujan las ganas de juntarse con amigues, con cada una y cada uno que venimos resistiendo estos cuatro aos en los que pareci que el cielo pesaba sobre nuestras cabezas y el aire alrededor no alcanzaba pero que no dejamos de salir a la calle, que abrazamos ministerios, reclamamos aborto legal, dijimos y repetimos Ni Una Menos, arrancamos los paros a las centrales obreras desde los sindicatos combativos, caminamos con los movimientos sociales que se rebelan a la privatizacin constante de lo comn con el llamado macrista a hacer futuro de a uno y sin mirar a quien tens al lado.

Resistimos y ac estamos, resistiendo a la amenaza a punta de despojo de los fondos especulativos oponiendo la alegra popular, oponiendo decisin y voluntad poltica de transformar no slo la economa si no un paradigma en el que ya no cabe el emprendedurismo, la meritocracia, la indiferencia frente a quienes quedaron en la calle, la indiferencia frente al gatillo fcil y la tortura en las crceles. Queda un largo camino, cuando terminaba el domingo el presidente nos mand a dormir; debera saber que slo empuja un poco ms a sacudirse cualquier letargo remanente. Porque hasta octubre hasta nuestros sueos sern activos y si esta eleccin primaria se gan poniendo el cuerpo en las esquinas, en las charlas privadas, en la puerta de las escuelas, en cada barrio donde se dijo Basta, donde se dijo NO a la apropiacin de nuestros deseos y nuestros esfuerzos con la nica promesa de un orden regido por la propiedad privada y la prepotencia de un Estado cada vez ms policial; si esta eleccin se gan as, ahora la demostracin de poder que el pueblo puso en las urnas va a generar el nico derrame posible, el de compartir la potencia colectiva que sabe ocupar las calles y as es capaz de modelar su propio destino. Qu alegra. Contra el terror de los mercados, nos tenemos.


Fuente original: https://www.pagina12.com.ar/211800-el-estallido-fue-en-las-urnas



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