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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2019

Resea de El Planeta es de todos. Unidad contra el 1%, de Vandana Shiva y Kartikey Shiva (Editorial Popular)
Contra el suicidio que nos imponen los dueos del mundo

Jess Aller
Rebelin


Hace unos meses reseaba Quin alimenta realmente al mundo?, el monumental trabajo de Vandana Shiva que desmonta las falacias de la publicitada revolucin verde. En l se pone de manifiesto que el nico camino sostenible para el planeta debe basarse en mtodos agrcolas que atesoran la sabidura de milenios, y no en el abuso de una tecnologa destructiva y al servicio slo de la ganancia rpida de unos pocos que nos conduce al desastre. En esta misma lnea, El Planeta es de todos, que acaba de aparecer con el sello de Editorial Popular, est consagrado a describir las estrategias de las grandes corporaciones para incrementar y blindar sus beneficios a costa del futuro de nuestra especie y el mundo que habitamos.

El nmero de multimillonarios que concentran tanta riqueza como la mitad ms pobre de la humanidad se redujo entre 2010 y 2016, de 388 a 26. Estas cifras sirven para darnos una idea del proceso imparable de flujo de capital hacia los ms ricos en que estamos inmersos. Pero esto no es casual, sino un simple corolario de la esencia misma del capitalismo, un sistema cuya dinmica puede compararse a la de un organismo afectado por un tumor maligno. El 1 % de los ms opulentos controlan de facto la economa, el pensamiento y la vida del planeta, hasta el punto de que los seres vivos se convierten, a travs de su manipulacin gentica, en creaciones, propiedad de las multinacionales. Esta dictadura, basada en una lgica demente de mercantilizacin de todo, tiene su sustento ideolgico en el mecanicismo dualista que escinde al hombre de la naturaleza, de los otros hombres y de su ser ms profundo.

Un repaso de biografas de magnates y polticos pone en evidencia los mtodos de los tahres globales de las grandes corporaciones y bancos. stos se apropian de los recursos y los rentabilizan en una espiral especulativa que dispara los beneficios e incluye guerra, hambre y genocidio como instrumentos. La nica alternativa que puede plantearse a este desastre es la de un paradigma opuesto al mecanicismo dominante, con democracia real y directa a todos los niveles y gestin sostenible, que halla su fundamento en una visin holista e integrada del cosmos. Algunos ejemplos exitosos de movimientos no violentos de resistencia al extractivismo y la degradacin ambiental muestran claras las posibilidades que ofrece este camino.

La agricultura industrial, basada en venenos y combustibles fsiles, lucra a las mismas empresas que se especializaron en el pasado en el diseo y fabricacin de armas qumicas para guerras y genocidios. Los detalles de estos manejos resultan estremecedores, pero lo es ms comprobar que hoy da son estas corporaciones asesinas las que llevan el timn de las finanzas globalizadas. El Tribunal Monsanto, establecido en octubre de 2016 en La Haya auspiciado por movimientos e instituciones de todo el planeta, trata de denunciar e impugnar estos crmenes contra la humanidad. En este sentido, el papel de gobiernos democrticos dispuestos a asumir estas luchas es imprescindible. El Crtel txico se defiende lloriqueante argumentando que sin sus venenos el mundo se morir de hambre.

En manos de esta gente sin escrpulos, la ciencia se ha convertido en un instrumento de dominacin y control, y la biologa molecular ha degenerado en un reduccionismo en que, despreciando la complejidad de los procesos implicados y los efectos indeseados que se introducen con estas manipulaciones, se juega a disear seres vivos a la medida con el nico fin de optimizar su explotacin econmica a corto plazo. Estos aprendices de brujo son perfectamente capaces de alterar profunda y perniciosamente la dinmica de la vida sobre la Tierra, pero afortunadamente tambin hay cientficos que ponen de manifiesto sus inconsistencias y, a travs de disciplinas como la agroecologa y la epigentica, potencian mtodos de cultivo respetuosos con los seres humanos y el medio ambiente.

La historia de los algodones transgnicos Bt y RR Bt (ste con probables efectos cancergenos) de Monsanto ofrece buenos ejemplo de los desastres que acarrean estas tcnicas, con desarrollo de superplagas y envenenamientos, ruina y suicidios de campesinos. A cualquiera que se atreva a denunciar las mentiras y crmenes de esta corporacin se le trata de silenciar y es objeto de sucias campaas de desprestigio. Otro caso emblemtico es el del arroz dorado, otro transgnico que se ha demostrado que produce efectos dainos inesperados, pero en cuya defensa la multinacional fue capaz de movilizar una legin de premios Nobel de disciplinas diversas, mayoritariamente ignorantes en asuntos agrcolas. Los ejemplos se multiplican, pero los poderosos manejan una implacable propaganda contra los anticiencia que nos quieren devolver a la edad de piedra.

La mquina de hacer dinero incorpora tecnologas de satlites, tratamiento de datos y manipulacin gentica para controlar la agricultura del planeta y explotarla en su beneficio, en una dinmica que es el exacto reverso de la democracia econmica y el respeto al medio ambiente. Es un mundo orwelliano en el que libre significa privatizado. Los magnates del filantro-capitalismo se declaran dispuestos a ayudar a los ms necesitados, pero imponen de facto tecnologas discutibles y destructivas. En su codicia llegan a la biopiratera, apropindose de mtodos desarrollados por los campesinos a lo largo de los siglos y patentndolos como suyos. Con su geoingeniera, el 1 % ha dado el paso al diseo del clima y a la bsqueda de tecnologas sofisticadas que nos liberen de los efectos nocivos de sus otras tecnologas. Se trata as de que el capitalismo nos salve del capitalismo, sin pararse a considerar que slo la democracia econmica puede llevarnos a un mundo en equilibrio.

La obra concluye invocando tres principios, basados en el pensamiento de Mahatma Gandhi, que sirven de gua para combatir el desastre humano, biolgico y planetario a que nos ha conducido el 1 %:

Swaraj: autoorganizacin y autogobierno, construyendo de abajo a arriba la sociedad con una estructura federada y democracia directa.

Swadeshi: Autosostenimiento en una red de economas locales, constituye un imperativo ecolgico y tico y nos libera de la esclavitud de los combustibles fsiles, aunque est abierto al comercio justo y a la racionalizacin del uso de los recursos.

Satyagraha: Es la fuerza de la verdad, la desobediencia civil creativa y el derecho a no colaborar con el 1 % y la maquinaria estatal a su servicio. Sus posibilidades son infinitas: Bija satyagraha, por ejemplo, es un movimiento impulsado por Vandana Shiva para oponerse a la privatizacin de las semillas.

El camino as definido integra las mejores tradiciones del pensamiento emancipador y en la prctica puede combinar iniciativas constructivas al margen del sistema, con intentos de alcanzar modificaciones legislativas que protejan a los seres humanos, la diversidad biolgica y el medio ambiente.

El planeta es de todos es un chorro de fra realidad que nos despierta al desastre y nos informa de los medios de que disponemos a la hora de buscar soluciones. Los irresponsables del 1% no ven para la humanidad ms futuro posible que extinguirse o colonizar el espacio, pero una supervivencia en equilibrio con la Tierra es una alternativa viable. Como dijo Gandhi, nuestro planeta da suficiente para las necesidades de todos, aunque no para la avaricia de unos pocos.

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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