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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2019

La rebelin de la naturaleza
Se busca agua en la tierra de la abundancia

Peter Harling
Synaps.network

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.



Como sociedad, Iraq surgi de una abundancia de agua. Su antiguo nombre, Mesopotamia, significa literalmente entre ros y qu ros son!: el poderoso ufrates, que surge de las tierras altas de Anatolia Oriental a travs del desierto sirio, coquetea pronto con el elegante Tigris, que fluye a los pies de las montaas Zagros, que se elevan a lo largo de la frontera occidental con Irn. Los dos ros se unen para formar una llanura plana y frtil que dara frutos que cambiaran el destino de la humanidad: Ah es donde aprendimos, cientos de milenios despus de dominar el fuego, a poner el agua a nuestro servicio.

Hace unos 7.000 aos, los habitantes de estas reas -conocidas tambin como la Media Luna Frtil- desarrollaron una combinacin de riegos por inundacin y de arado arrastrado por animales, lo que a su vez permiti el cultivo de granos y huertos. Este avance form parte de una serie de domesticaciones relacionadas con animales (perros, ovejas, vacas, camellos) y plantas (dtiles, uvas, aceitunas, granadas y melones, junto con cereales como el trigo y legumbres como los garbanzos y lentejas). De esta nueva dieta surgieron ciudades populosas, que exigan formas de administracin cada vez ms sofisticadas. Mientras los campesinos uncan burros y bueyes, las lites protoburocrticas aprovechaban el sistema de escritura ms antiguo conocido: el cuneiforme.

Iraq est profundamente moldeado por esta herencia, que tambin pertenece a nuestra cultura universal. Esta tierra de tradiciones es la presunta ubicacin del paraso terrenal del Edn, donde la humanidad fue arrastrada por la Gran Inundacin de la Biblia y donde jardines legendarios ornaron ms tarde Babilonia. El ufrates y Tigris brotan de las venas iraques como una fuente infinita de vida, orgullo y rutinas sociales. Un vaso lleno de agua les recibir en el momento en que se adentren en una casa u oficina, antes de que alguien les pregunte qu les gustara tomar. Los espacios pblicos exhiben dispensadores de agua elctricos, que ahora reemplazan una tradicin venerable que sobrevivi hasta la dcada de 1990: la hib, una gran jarra de arcilla colocada en la calle, a la que recurriran los transentes utilizando una taza de lata comunal colgada de una cadena.

Hoy, este generoso legado es una reliquia del pasado. El suministro de agua en Iraq es cada vez ms precario y, sin embargo, el pas contina consumiendo -y contaminando- como si no hubiera un maana. Este abuso del recurso ms preciado de Iraq implica a todos los estratos del Estado y la sociedad y amenaza todos los aspectos de la vida de las personas, desde la seguridad alimentaria y la salud pblica hasta la geopoltica e incluso la extraccin de petrleo.

Aunque, de hecho, el medio ambiente de Iraq est devolviendo el golpe. Tormentas de lluvia cada vez ms violentas e inundaciones repentinas han anegado ciudades y zonas rurales devastadas. Las tormentas de arena se estn multiplicando, levantando nubes de polvo de color ocre que cubren los edificios por dentro y por fuera, lo que hace que las familias tengan la extraa sensacin de llevar aos abandonadas. Las sequas estacionales se prolongan, extendindose a veces dos o tres aos consecutivos: los ltimos episodios dejaron vastas extensiones de tierras de cultivo resecas y un ganado famlico desparramado por ellas.

En otras palabras, el escenario de un pasado santificado se est degradando hasta el punto de invitar a un futuro apocalptico. Un joven en Bagdad, que creci en medio de toda forma de agitacin provocada por el hombre, resumi la vulnerabilidad del pas ante el cambio climtico: Y ahora estamos ante la rebelin de la naturaleza".

Presa de Hindiyah

La culpa es del vecino

A medida que Iraq devora su agua, los iraques tienden a racionalizar la escasez a travs de una lente engaosamente reconfortante: culpan a sus vecinos por atesorar el oro azul que ven como su derecho de nacimiento. Ni siquiera deberamos importar alimentos de Turqua, Siria o Irn, se quejaba un alto funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores iraqu que ha trabajado durante mucho tiempo en los temas del agua. Esas frutas y verduras se cultivan con el agua que nos quitan, que terminamos comprando de nuevo. Las declaraciones hechas en respuesta a las sequas recurrentes de Iraq vuelven invariablemente a las prcticas nocivas de los Estados ribereos.

En realidad, el ufrates y el Tigris dependen en gran medida de las contribuciones de otros Estados, principalmente Turqua e Irn, que desvan el agua ro arriba. En la dcada de 1970, Ankara -al igual que Bagdad durante el mismo perodo- invirti masivamente en construir presas. Seis de las 22 presas originalmente previstas en Turqua an no se han completado, una perspectiva que se cierne amenazadora sobre el horizonte de Iraq. Al final del proceso, el dbito del ufrates puede reducirse a una cuarta parte de su volumen original. La capacidad total de almacenamiento de agua en Turqua ya supera el flujo anual combinado de los dos ros. Por lo tanto, Ankara podra, si quisiera, cerrar los grifos de Iraq durante todo un ao. Tal situacin se hizo visible a fines de la dcada de 1990: la inauguracin de grandes represas en Turqua transform el Tigris en un msero riachuelo que los residentes de Bagdad podan cruzar, una escena enmarcada por amplios puentes que lo hacan parecer an ms agonizante.

Ros y presas en Turqua, Siria e Iraq. Fuente: Aquastat, Organizacin Mundial de la Salud, 2009

Ms recientemente, Irn, asolado por la sequa, ha tratado de contener y redistribuir sus recursos hdricos a nivel nacional. Esto ha obligado a desviar los principales afluentes que desembocan en el Tigris, en particular el Sirwan y el Karoun. Y por si esto an no era suficiente, Irn ha convertido esas vas fluviales en salidas para sus aguas residuales domsticas, agrcolas e industriales, que bombea a travs de la frontera en lugar de tratarlas en casa. Todo lo que vemos de Irn son milicias, drogas y aguas residuales, se quejaba un habitante de Basora, la segunda ciudad ms grande y meridional de Iraq. El hedor que se elevaba desde la superficie oleosa del Shatt al-Arab, la va fluvial formada por la confluencia del Tigris y el ufrates, pareca reforzar esa situacin.

(Siria, por el contrario, ha estado estos ltimos aos demasiado agotada por el conflicto como para poder agravar los problemas de Iraq. Sin embargo, su recuperacin va a estar supeditada a que recupere su sector agrcola, lo que depender en gran medida de los regados que aprovechen las aguas del ufrates).

Iraq, rodeado de sedientos vecinos ro arriba, tiene poca fuerza para defender su participacin en los dos grandes ros. Los acuerdos formales para compartir el agua han venido acumulndose en diversas etapas desde 1920, aunque ignorndose en su mayor parte. Es difcil imaginar cmo la clase poltica fragmentada, miope y egosta de Iraq podra obtener mejores condiciones hoy. Pero estas apuestas son a la vez abrumadoras y exageradas. Si bien impregnan la conciencia popular de Iraq, tambin distraen de la custodia de los recursos en formas que tienen poca relacin con la geopoltica.

Puente en Bagdad

Desaparicin de las riquezas

Este enfoque sesgado se deriva, en parte, de cmo el ufrates domina la psique de Iraq: el ro es grandioso, semejante a un oasis que se extiende milagrosamente a travs de cientos de kilmetros de desierto. Pero tambin es la fuente de agua ms precaria de Iraq, cuya disminucin constante la hace tan estresante como imponente. El Tigris, por el contrario, es menos extico pero mucho ms crucial: su cuenca alimenta dos tercios de la tierra irrigada de Iraq. Tambin es ms seguro, ya que la mitad de su flujo total se origina dentro de Iraq.

De hecho, la mayor parte de los problemas hdricos de Iraq, y prcticamente todas sus posibles soluciones, se hallan dentro de sus fronteras. Aunque se estima que el 97% de su territorio est clasificado como rido o semirido, Iraq sigue siendo ubrrimo en agua segn los estndares regionales: en 2014, disfrut de 2.500 metros cbicos de agua dulce renovable per capita, ms que el Reino Unido o Alemania. Ningn otro Estado rabe supera los 1.000, y hay pases realmente con muchas carencias, como Kuwait, Yemen, Arabia Saud y Libia, que caen por debajo de 100 metros cbicos.

Esta abundancia da forma tanto al paisaje del pas como a su cultura. Los vastos desiertos de Iraq coexisten con extensos humedales en el sur, verdes huertos en el este, llanuras de secano en el noroeste, montaas nevadas en el Kurdistn y palmerales por todas partes. Estos ltimos alcanzan un rcord mundial con unos 20 millones de rboles. Adems de la arqueologa, el turismo interno gira en torno a las presas, embalses artificiales, alquiler de embarcaciones y parques de ocio levantados en islas. El plato nacional del pas, el masguf, es un pescado del que los iraques nunca parecen comer suficiente. Se sirve sobre todo con arroz mbar, una variedad local fragante cultivada mediante riego por inundacin.

Sin embargo, esas riquezas tienden a desaparecer tan rpido como pueden recuperarse. Iraq genera anualmente, dentro de sus fronteras, alrededor de 22.000 millones de metros cbicos de agua dulce, mientras que 19.000 millones se evaporan a causa de su clima abrasador. La evaporacin, por lo tanto, es lo que hace que el pas sea tan dependiente de las entradas externas. Gran parte de ese agua se obtiene de los vastos lagos artificiales que Iraq usa como embalses, que no son tan adecuados para el medio ambiente del pas como para sus polticas de gestin del agua. Los exuberantes humedales del sur tambin sufren prdidas masivas, que a su vez amenazan a una gran cantidad de flora y fauna conectada a su ecosistema.

As pues, Iraq vive en tensin constante entre la escasez y la abundancia. Histricamente, la existencia misma del pas se bas siempre en la gestin cuidadosa de sus inciertas riquezas hdricas. Hace cuatro mil aos, la sequa y la hambruna arrasaron el poderoso imperio acadio. Ya en 1700 a.C., las tabletas de arcilla registraron la amenaza que representa para la agricultura que aumente la salinidad del suelo. En el siglo X, el opulento califato abas debi parte de su declive a la destruccin del canal de Nahrawan, la va fluvial que convirti al centro de Iraq en el granero de la era dorada del Islam. Los errores, en otras palabras, han castigado durante mucho tiempo el exceso de confianza.

Inundaciones del ufrates

Pronstico meteorolgico: cambio climtico

El clima cambiante de hoy evoca esas historias de advertencia. Las temperaturas han estado aumentando de forma lenta pero imparable. En 2016, Basora registr una temperatura de 53,9 grados centgrados, casi el rcord mundial. En paralelo, las precipitaciones han disminuido: un joven activista en Bagdad estim que las nevadas en el noreste se haban reducido un tercio en comparacin con los estndares histricos. Los agricultores de las llanuras del noroeste, denominadas el corredor de la lluvia estn muy preocupados por la disminucin de las precipitaciones para el cultivo de cereales y el pastoreo de ganado. Las proyecciones del Banco Mundial advierten sobre un desastroso aumento de dos grados en las temperaturas promedio para 2050 y una cada de casi el 10% en las precipitaciones anuales. Ese cambio exacerbara los problemas de evaporacin y llevara a Iraq de la precariedad a una crisis total.

Estas tendencias se cruzarn y reforzarn una serie de problemas diferentes. Es probable que el estrs hdrico en toda la regin tense las relaciones con los Estados ro arriba, cuyos propios problemas hdricos los harn an menos cooperativos. El cambio climtico, adems, podra estimular dinmicas de autoperpetuacin. Los cientficos creen que las tormentas de arena, por ejemplo, perjudican la formacin de nubes en formas que hacen que la lluvia se reduzca an ms.

El comportamiento humano se suma a menudo al problema. En los meses de verano, los iraques tienden a refugiarse en un vendaval de aire acondicionado, que arroja tanto aire caliente al exterior como agita viento fresco en el interior. Tambin se enfran a travs de sistemas tremendamente derrochadores basados en la evaporacin, como el ventilador mubarrida de estilo antiguo, que bombea aire a travs de la paja empapada; empapando las aceras y rociando agua a la atmsfera. Un trabajador humanitario iraqu repar con incredulidad en las duchas pblicas que la gente usa para refrescarse en el popular mercado de Shorja.

Fuente: Mohamed El Raey, impacto del aumento del nivel del mar en la regin rabe. Regional Center for Disaster Risk Reduction (sin fecha)

Irnicamente, Iraq est simultneamente amenazado por excesos de agua de tipo inadecuado. La disminucin del flujo de los ros ha provocado el aumento del agua de mar en forma de incursiones progresivas en el Shatt al-Arab. El aumento del nivel del mar como consecuencia del calentamiento global podra significar un desastre en las llanuras del sur: un aumento de un metro desarraigara a los dos millones de residentes de Basora, mientras que un aumento de tres metros alcanzara los 150 kilmetros tierra adentro inundando a varios millones ms.

El cambio climtico implica tambin que cuando llueve, llueve a cntaros. Ahora, casi todos los aos, hay algn desastre relacionado con las tormentas. Iraq no consigue recoger y almacenar tales precipitaciones, y las alcantarillas se desbordan. En Bagdad, se podan ver camiones-cisterna en abril de 2019 succionando agua en algunos lugares solo para descargarla en otros, llevando la gestin del agua al reino de lo absurdo. Un activista se lamentaba: Las tcnicas de captacin de agua se utilizan principalmente en pases con escasez de agua. No tenemos esa mentalidad. Como para demostrar esa afirmacin, un alto funcionario de los recursos hdricos desestim las aguas de las tormentas tachndolas de insignificantes, aunque por lo general consiguen paralizar a toda la ciudad de Bagdad.

Muelle de recursos locales, Amarah

Agricultura voraz

Si bien el cambio climtico hace que los recursos hdricos de Iraq sean ms precarios, el sector agrcola extremadamente ineficiente del pas lo acerca al borde del precipicio. La Organizacin de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin estima que dicho sector consume alrededor del 80% del consumo total de agua del pas. Gran parte va a parar a cultivos estratgicos como el trigo y la cebada, lo que refleja un esfuerzo de dcadas para lograr la autosuficiencia alimentaria. Este objetivo se remonta a la campaa de los estadistas de la dcada de 1960 y sigue siendo un objetivo importante hasta el da de hoy para el gobierno.

Sin embargo, Iraq sigue siendo irremediablemente dependiente: el pas todava importa ms trigo del que produce, comprando entre tres y cuatro millones de toneladas al exterior cada ao. Este acuerdo es espectacularmente costoso tanto en agua como en efectivo: si bien la produccin agrcola por lo general ronda el 3% del PIB, el Estado iraqu gasta anualmente aproximadamente 5.000 millones, o el 2% del PIB, en importar alimentos bsicos para compensar las deficiencias internas. La demografa del pas sugiere que es probable que contine este hambre de importaciones: la poblacin de Iraq se duplic entre 1970 y 1995, se duplic nuevamente hasta alcanzar hoy los 40 millones, y se espera que siga aumentando a un ritmo creciente.

Los bajos rendimientos de la inversin solo empeorarn exageradamente a medida que las prcticas agrcolas de Iraq envenenen el suelo a travs del aumento de la salinidad, un problema que se relaciona con el uso de limo aluvial como fertilizante, con el riego excesivo, el drenaje deficiente y la evaporacin. El sufrimiento de nuestros agricultores tiene mucho que ver con las tcnicas que emplean, coment un experto y activista del agua. Hasta el da de hoy recurren a los mismos mtodos de riego que prevalecieron hace miles de aos. Con un giro

Histricamente, las inundaciones estacionales del ro ayudaban a lavar la tierra de su sal, pero un complejo sistema de diques, presas y embalses hizo que tales ciclos desaparecieran a mediados del siglo XX. Desde entonces, se dice que Iraq perdi ante la salinidad ms de un tercio de la superficie total utilizada actualmente para la agricultura. Tres cuartos de todas las tierras irrigadas podran enfrentar el mismo destino. En las afueras de Faluya, al oeste de Bagdad, una antigua parcela cultivable sirve ahora como campo de ftbol donde los nios juegan no en el polvo, sino en una fantasmagrica corteza blanca. En el sur de Dhi Qar, la sal es tan abundante que las familias pobres la recolectan con fines industriales, literalmente para ganarse la vida.

Incluso donde la Media Luna sigue siendo Frtil, los rendimientos de los cereales son ominosamente bajos. Iraq produce trigo a un ritmo de dos toneladas por hectrea, solo la mitad del promedio mundial, segn las cifras del Banco Mundial. Peor an, su valor financiero es mnimo: prcticamente todo el resto de cultivos importantes generan ms ingresos, aunque utilicen una fraccin de la tierra. Los tomates, por ejemplo, aportan el doble de dinero a la vez que ocupan una quincuagsima superficie cultivada. Al igual que las palmeras datileras, los tomates toleran el agua salobre y, por lo tanto, son ms resistentes que otros cultivos frente a la creciente salinidad. Por todo eso, sin embargo, el trigo y su prima ms robusta, la cebada, siguen siendo el centro abrumador del sector agrcola de Iraq.

Tales incongruencias no han pasado completamente desapercibidas. Por el contrario, innumerables expertos iraques e internacionales han anunciado la necesidad de una serie de reformas que son de sentido comn. Estas incluyen la introduccin de medidores para controlar el consumo; pasar del riego por inundacin hacia las tuberas subterrneas y el riego por goteo, para reducir la evaporacin; e introducir un drenaje adecuado para el 75% de la tierra irrigada que est en peligro a causa de la salinidad.

Esas medidas, sin embargo, no se han materializado por varias razones. La primera es psicolgica y est arraigada en el patrimonio agrcola casi intemporal del pas. Los iraques no pueden evitar ver a su pas como excepcionalmente frtil. Cmo, de hecho, podra el granero original de la humanidad no ser autosuficiente? Cmo podran el ufrates y Tigris dejar de alimentar a su progenie? La ideologa baazista se hizo eco y ampli esta lnea de pensamiento, convirtiendo el poder del agua en un componente esencial de la identidad y soberana nacionales.

Un sntoma peculiar y destructivo de esta creencia en la infinita fertilidad de Iraq es la anexin desenfrenada por parte de la sociedad de las tierras cultivables: por todo Bagdad, tanto ciudadanos privados como compaas arrasan ilegalmente huertos y viveros para construir viviendas, centros tursticos e incluso una extensa universidad mdica privada. En las afueras de la ciudad, palmerales enteros han sido incendiados por pirmanos desconocidos, dejando un bosque de troncos carbonizados que presagia los edificios por venir. Los mismos funcionarios que predican la autosuficiencia aprovechan ese saqueo especulativo, ya sea autorizando esos esquemas o invirtiendo en ellos.

Un segundo factor aparece integrado en las instituciones del pas. El Iraq contemporneo conserva misteriosas reliquias de la ciudad-Estado mesopotmica, emuladas por el estatismo baazista, donde las autoridades centrales posean la tierra, controlaban y compraban la produccin y redistribuan los alimentos a la poblacin. Esto explica por qu la mayora de los agricultores siguen siendo indigentes, cultivan pequeas parcelas y dependen en gran medida del Estado para obtener semillas, fertilizantes, insecticidas y otros insumos de baja calidad. Usan agua que es virtualmente gratuita, subsidiada hasta 0,0002 $ por metro cbico, una de las tarifas ms bajas del mundo. A cambio, Bagdad se reserva el derecho de comprar todos los cultivos estratgicos a precios bajos y fijos.

Agricultura de secano (en verde)/Cultivos de regado (en azul). Fuente: Le Monde Diplomatique, 2001

El sistema est naturalmente plagado de burocracia que disuade de las inversiones. Los proyectos que se materializan tienden a ser de perfil alto pero simblicos, como un plan financiado por Arabia Saud para cultivar trigo en el desierto bombeando las menguantes aguas subterrneas de Iraq con aspersores pivotantes.

Mientras tanto, la clase dominante de Iraq sigue dedicada a obtener rpidas ganancias, de tal forma que se niega cualquier posibilidad de pensar hacia el futuro. Aunque Bagdad elabor una Gran Estrategia para los Recursos Hdricos y Terrestres en 2015, el informe, que cost la friolera de 36 millones de euros, no ha visto an la luz del da. Fue un gran logro, pero todava no se ha hecho pblico, y mucho menos puesto en marcha, dijo un alto funcionario involucrado en el proceso. Todas nuestras catstrofes no han generado ningn signo de inters dentro del gobierno. Un activista se hizo eco de la situacin: En cuatro aos, ni siquiera pudimos obtener un borrador de este informe tan valioso. Desde entonces otra compaa lo ha actualizado pero la nueva versin es igual de invisible.

Sin embargo, la corrupcin y el sopor de las lites no explican un tercer factor crucial, en el que la mayora de los iraques son cmplices. La sociedad iraqu est vinculada por un contrato social distorsionado, en funcin del cual los ciudadanos se sienten con derecho a su parte de las riquezas del pas, un derecho legtimo que tambin se traduce en un empleo estatal improductivo y corrupto y servicios pblicos gratuitos. Por lo tanto, todos los iraques son aptos, independientemente de sus ingresos, para el Sistema de Distribucin Pblica, un esquema de asignacin de alimentos establecido en 1991 para compensar el abrumador embargo comercial internacional que termin en 2003 con la ocupacin estadounidense. Este acuerdo anacrnico, que no distingue entre iraques necesitados y ricos, le cuesta al Estado unos 5.000 millones por ao en suministros importados.

Las prcticas agrcolas anticuadas e ineficientes de Iraq forman el componente central de este sistema de mecenazgo: Mantienen a flote a aproximadamente diez millones de habitantes rurales, una cuarta parte de la poblacin, que dependen de la agricultura para su sustento, sufren el aumento de la pobreza y el desempleo y amenazan ya con desbordar ciudades abarrotadas a travs de la migracin en curso. Estos agricultores no participan de los grandes tesoros petroleros de Iraq; a cambio, se les da la mayor parte de su riqueza en agua para que la despilfarren. Pero otros sectores econmicos y segmentos de la sociedad son igualmente culpables.

Puerto de Basora

Grifos abiertos, alcantarillas abiertas

El desperdicio de agua es casi universal en Iraq. Diariamente, el iraqu consume un promedio de 392 litros de agua solo para fines domsticos, casi el doble del promedio internacional de 200, segn un funcionario de UNICEF con sede en Bagdad. Esa cantidad exorbitante les cuesta a los residentes la cantidad asombrosamente baja de 1,4 $ por ao, suponiendo que paguen sus facturas, lo cual es poco frecuente. A ese precio, muchos propietarios de viviendas no dudan en dejar los grifos abiertos e inundar sus jardines incluso en las horas ms sofocantes del da.

La industria petrolera es culpable de un mal uso an ms espectacular. El oro azul se cambia literalmente por oro negro: cada barril de petrleo extrado se reemplaza por un barril y medio de agua bombeada al campo petrolfero en su lugar para mantener la presin y, por lo tanto, la produccin. El impacto preciso de esta prctica ha sido objeto de debate. Un grupo de expertos iraques especializado en temas de energa estima que la industria petrolera necesita actualmente alrededor de 400 millones de metros cbicos de agua por ao, una cifra relativamente modesta en comparacin con los recursos generales del pas. Pero un alto funcionario desestim el asunto con suficiencia: Las compaas petroleras usan una cantidad insignificante de agua y no la extraen de los ros. Utilizan principalmente aguas residuales agrcolas. Por lo tanto, el valor supera con creces cualquier dao potencial.

La imagen completa es ms complicada. En 2010, las provincias del sur de Iraq, ricas en petrleo, experimentaron una escasez de agua de 400 millones de metros cbicos, el equivalente de lo que fue arrojado simultneamente bajo tierra. La anecdtica evidencia arroja tambin dudas sobre la premisa de que las compaas petroleras dependen principalmente de las aguas residuales: un trabajador de la salud con sede en Bagdad se quej de que los contratistas de las compaas petroleras llenan sus camiones cisterna con el agua que ms cerca tienen para reducir costes y aumentar los mrgenes. El tema, sin embargo, sigue siendo tab. Es un tema inusualmente peligroso, advirti un activista. Las grandes petroleras compran agua a compaas iraques dirigidas por personas afiliadas a las milicias.

Alternativas obvias, como las tuberas de agua de mar, requeriran inversiones que se posponen repetidamente. Esto refleja una mentalidad generalizada en la que el agua corre libre e inagotable, al contrario del petrleo, que se considera costoso de explotar, valioso y finito. De forma reveladora, el privilegiado Ministerio de Petrleo disfrut en 2018 de un presupuesto casi 50 veces mayor que el abandonado Ministerio de Recursos Hdricos.

Este ltimo, conocido como el Ministerio para el Regado hasta 2003, ha heredado una infraestructura expansiva construida con fines de control de inundaciones y riego en un pas que ha descuidado todos los dems aspectos de la gestin del agua. La institucin tiene una capacidad mnima para recopilar y pronosticar datos, lo que a su vez socava su gestin de presas, embalses y canales. Las estructuras administrativas estn igualmente desorganizadas: un experto del sur de Iraq se quejaba de que cualquier iniciativa relacionada con el agua podra tener que enfrentar interferencias superpuestas de los Ministerios de Transportes, Carreteras y Puentes, y del de Hacienda, entre otros.


Los TDS (por sus siglas en ingles) es una medida de salinidad, que significa slidos disueltos totales. Fuente: Evan Christen y Kasim Saliem, Managing salinity in Iraqs agriculture, ICARDA, 2012.

Tales incoherencias han ayudado a hacer de la red de agua potable de Iraq una de las peores del mundo. Se estima que dos tercios del agua potable bombeada a travs de la red de Iraq se filtra antes de llegar a sus usuarios finales. Las sanciones de la era de Saddam son en parte culpables: en la dcada de 1990, Iraq luch para importar tuberas, pero la junta de sanciones de la ONU, dominada y politizada por Estados Unidos, consider que constitua una potencial amenaza militar. Sin embargo, ese aislamiento solo agrav dcadas de subinversiones, que precedieron a las sanciones y han continuado desde entonces: solo 14 de los 252 centros urbanos de Iraq tratan sus aguas residuales, segn el Banco Mundial.

De este modo, Iraq ofrece un caso de autoenvenenamiento colectivo en una escala vertiginosa. En Bagdad, los camiones privados extraen desordenadamente las aguas residuales de las alcantarillas para venderlas como fertilizante. Casi en todas partes, las aguas residuales sin tratar se descargan en los ros, lo que aumenta su salinidad, entre otras formas de contaminacin. En el sur profundo, los niveles de solucin salina hacen que el agua no solo no sea potable, sino que no sea apta para lavar ni para cualquier forma de agricultura. El agua salina es tambin corrosiva y daa las bombas, las plantas de purificacin y los conductos de distribucin.

Si en milenios pasados, las inundaciones del ufrates y Tigris trabajaron para limpiar el pas, ahora concentran su inmundicia y la devuelven al ecosistema. Todos los ros en Iraq estn enfermos. Todos tienen la culpa, desde el ms alto funcionario hasta el ciudadano ms comn, se lament un experto iraqu en contaminacin del agua. En Basora, ya ni siquiera son ros: lo que hacen es desplazar fosas spticas.

En consecuencia, la fiebre tifoidea, la disentera, la hepatitis y otras enfermedades transmitidas por el agua se han extendido por todo el pas. A mediados de 2018, ms de 100.000 residentes de Basora tuvieron que ingresar en hospitales con intoxicacin por agua. Estamos nadando en clera, dijo un epidemilogo iraqu originario de la ciudad. "El Ministerio de Salud me llam para que diera una opinin sobre la crisis, pero todo lo que queran era que apoyara las teoras de conspiracin sobre envenenamiento malicioso. La paranoia relacionada con el agua se est extendiendo, y tal vez se aprecie mejor en una inusual costumbre desarrollada por la clase media. En lugar de recibir galones de agua potable en el hogar, incluso los ancianos arrastran grandes botellas hasta puntos de llenado que parecen estaciones de servicio. El agua no es necesariamente ms limpia, pero al menos proporciona una ilusin de control de calidad.

* * *

Las tensiones sociales han aumentado en sincrona con la escasez y la toxicidad. Los residentes del sur profundo han tomado furiosamente las calles. Los funcionarios, a su vez, han acusado al Gobierno Regional de Kurdistn de atesorar agua para compensar su propia escasez. En el centro de Iraq, los agricultores de aguas abajo acusan a los de aguas arriba de usar ms de lo que les corresponde. En un entorno altamente tribal, una pequea friccin podra fcilmente convertirse en un conflicto ms serio. En otras palabras, el estrs hdrico est desgarrando las costuras de una sociedad que lucha por recuperarse.

En la superficie, el desafo del gobierno de Iraq es sencillo: la mayora de estos problemas podran resolverse mediante la formulacin de polticas pblicas bsicas. Sin embargo, la clase dominante no ha mostrado inters en nada ms que en buscar chivos expiatorios y en el pensamiento mgico. Un informe de un grupo de expertos local se hizo eco de esto ltimo, presionando por una de dos soluciones: Iraq debera recurrir a la tecnologa para provocar lluvia artificial o arrastrar un iceberg enorme hacia Iraq desde el Polo Sur. Aunque abundan los buenos consejos, tales fantasas ilustran la tendencia de Iraq de recurrir a las quimeras ante las inercias que amenazan la vida.

Los ciudadanos de a pie critican simultneamente al gobierno pero reproducen sus peores tendencias. Las sequas, las inundaciones y las epidemias provocan indignaciones de corta duracin, que se extinguen pronto ante un deseo abrumador de tratar estos problemas como transitorios. La crisis de masguf de 2018, cuando millones de carpas murieron a causa de una enfermedad altamente infecciosa, proporciona un ejemplo perfecto de tal negacin. A pesar de las desagradables escenas de la matanza, el consumo aument tan pronto como los peces volvieron al mercado, mucho antes de que los cientficos pudieran establecer que se podan comerse de nuevo.

Tales mentalidades solo pueden cambiar lentamente, a pesar de los esfuerzos cada vez mayores para hacer sonar las alarmas. Los estudiantes que asistieron a un evento para crear una sensibilidad y conciencia de la situacin en la Universidad de Kut, al sureste de Bagdad, se fueron tan pronto como les entregaron los certificados de asistencia, antes de que se llevara a cabo cualquiera de las presentaciones. Una anciana poetisa iraqu, que se siente muy afligida en la casa donde se ha retirado del mundo, lamentaba esta tendencia hacia el individualismo miope: Cultivar la tierra es como criar a un nio. Qu sentido tiene un pas llamado Iraq, si todos los que lo habitan lo descuidan y solo se preocupan por ellos mismos?.

Sin embargo, la conciencia se va extendiendo, tanto dentro de una pequea pero creciente comunidad de activistas como en sectores menos obvios. Una devota mujer de mediana edad describi su evolucin: El Profeta tena un dicho, que una vez me pareci absurdo: 'No desperdicies el agua, incluso en medio de un ro'. Pero me he dado cuenta de que hemos hecho tanto dao que los cambios tienen que empezar por nosotros mismos. Entre otros pequeos gestos, su jardn est atestado de pequeas madrigueras, donde fabrica abono a base de tcnicas que busc por Internet.

El agua, como el oxgeno, no tiene sustituto. Prcticamente todo lo dems, comenzando con el petrleo, puede ser reemplazado por otras alternativas. Ya sea que tratemos el agua como una mercanca, un servicio pblico o un derecho, sigue siendo nada menos que un requisito indispensable para la vida. Ms que con ladrillos y mortero, la sociedad est construida a partir del agua, un hecho que Iraq, de entre todos los pases, est en mejores condiciones de entender. La antigua Mesopotamia naci de esa bendicin: el Iraq moderno solo sobrevivir si no se olvida de honrar y respetar su herencia.


Peter fund Synaps para volcar casi veinte aos de experiencia trabajando en/ sobre el mundo rabe. Durante el itinerario que le llev de Iraq al Lbano, Siria, Egipto, Arabia Saud y de regreso de nuevo al Lbano, combin el mundo acadmico con el periodismo de fondo, las consultoras y un mandato de diez aos en el International Crisis Group. Ciudadano francs nacido en Inglaterra, estudi biologa antes de cambiarse a ciencias polticas y sociologa y vivi feliz para siempre.

Fuente: http://www.synaps.network/natures-insurgency

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org  como fuente de la misma.



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